¡Oya, oya! Sobreviví a la presentación de mi TEG, todo salió bien gracias a Dios, ahora soy licenciada de idiomas modernos a la espera de su titulo xD Miles de gracias a todas por su paciencia ;D aquí esta el siguiente cap...
La NO cita de los bufones.
Nishinoya Yuu no podía creer lo que su capitán le estaba pidiendo.
—Entonces, ¿estás de acuerdo en acompañarnos, Noya?
Asahi le dio una mirada expectante, sin duda esperando la respuesta del más bajo del equipo, pero el líbero aun no podía creer su suerte.
—Déjame ver si lo entendí bien, ¿Quieres que vaya a una primaria a enseñar sobre el voleibol contigo y Kageyama?
—Y Hinata —Agregó el capitán.
—Tú, Kageyama, Hinata y yo… —Murmuró para sí mismo el más bajo, sin embargo Asahi lo escuchó y asintió, sonrojándose ligeramente.
"Esto es demasiado conveniente" Pensó Noya, tenía que haber algo mas detrás de eso, el cerebro del líbero paseándose por todas las posibilidades, realmente quería interrogar al más alto, pero no quería perder la oportunidad para ayudar a su kouhai, y siendo sincero, no quería perderse la oportunidad de pasarse toda una tarde con Asahi fuera de la escuela.
—¡Por supuesto que acepto! Y Hinata también aceptará, ¡puedes contar con nosotros capitán! —Nishinoya le respondió, sonriéndole ampliamente, incluso le mostro su pulgar y le guiñó un ojo al mayor, quien se sonrojó incluso más.
—¡Excelente! —Aceptó Asahi—, te escribiré luego los detalles.
—¡Si capitán! —Fue la respuesta enérgica que obtuvo, a la cual Asahi sólo sonrió más ampliamente.
—Ya hablé con el entrenador Ukai, mañana faltaremos a la práctica con el equipo.
—¡OK! Iré a hablar con Shoyo.
Ambos se despidieron con una sonrisa, Nishinoya no se contuvo y literalmente brincó hasta que consiguió a Hinata y le dio las buenas noticias. La sonrisa del pelinaranja fue tan grande como la de él. Noya estaba seguro que su kohai también sentía las mismas mariposas en el estómago. Se tuvo que recordar que no era una cita doble, pero su corazón no parecía entenderlo.
&.&.&.&.&.&
Kageyama no podía creer la situación en la que estaba, por primera vez en su vida estaba faltando a un entrenamiento de voleibol voluntariamente… Se encontraba en la parada del autobús, junto a su capitán, el líbero y la carnada del equipo, quien parecía vibrar parado junto a él.
—¡Ya cálmate idiota! —Le gritó al pelinaranja.
—¡Oi! ¡Bakageyama! No he hecho nada —Ambos intercambiaron una mirada, la tensión entre ellos creciendo mientras se veían directamente a los ojos.
Kageyama no se daba cuenta que Hinata estaba ansioso por estar junto a él toda una tarde, mientras que la carnada de Karasuno no entendía que el armador sólo estaba nervioso por lo mismo. Asahi y Nishinoya estaban demasiado distraídos por el otro para notar el estado alterado de sus kohais.
—¡Tranquilízate idiota! ¡Estas temblando!
—Solo estoy feliz de poder ayudar a los niños, Bakageyama —Mintió el pelinaranja.
—Cálmense chicos…
—¡Aquí viene el autobús! —Nishinoya señaló.
—¡Vamos!
Todos se subieron, pero el autobús estaba lleno y solo habían dos asientos libres, en pasillos opuestos, Asahi le cedió el asiento a Nishinoya cuando se dio cuenta que las agarraderas estaban demasiado altas para el libero, se sujetó de aquellas que estaban justo al frente de él, ambos se sonrieron y siguieron hablando sobre lo que harían con los pequeños; Kageyama y Hinata en cambio, habían corrido al otro asiento disponible, ganando el armador, quien le sacó la lengua triunfante al otro.
El autobús arrancó y fue entonces que Kageyama se dio cuenta de que el pelinaranja tenia que colocarse de puntas para poder sujetarse, lo cual no le permitía mantener el equilibrio correctamente, cuando el autobús giró bruscamente, Hinata se tambaleó y cayó contra el armador.
—¡Oi! —Se quejó Kageyama por instinto, sujetando al otro por la cintura.
—¡Lo sssie…nto! —Se disculpó Hinata, observando a la señora que estaba junto a Kageyama y a quien había casi golpeado con su cabeza, la señora le aseguró que estaba bien y se giró hacia la ventana.
Entonces el pelinaranja se giró hacia Kageyama, el pelinegro aún lo sostenía y Hinata por instinto se había sujetado del hombro de Kageyama, sus rostros estaban demasiado cerca y ambos se dieron cuenta al mismo tiempo, sus rostros se sonrojaron profundamente, pero quedaron paralizados en esa posición… hasta que el autobús se detuvo y la cabeza de Hinata chocó con la parte trasera del asiento de adelante, tuvo que enderezarse nuevamente para no caer.
Kageyama se levantó sin decir nada, asustando a Hinata quien dio un paso hacia atrás solo para ser prácticamente empujado por Kageyama hacia el asiento.
—Umpf —Hinata cayó bruscamente y cuando se giró para quejarse, vio las mejillas completamente rojas del armador y la queja murió en los labios del pelinaranja—, gr…gracias.
—Es más seguro para todo el mundo de esta manera.
—¡Oi! ¡Estoy tratando de ser amable! —Hinata refunfuñó, cruzándose de brazos de manera infantil.
—De nada —Le susurró Kageyama y Hinata solo desvió la mirada enojado.
Kageyama giró sus ojos por la actitud, pero una pequeña sonrisa se le escapó, una que el pelinaranja logró ver de reojo, por lo que ambos terminaron el viaje sin intercambiar otra palabra, pero con una sonrisa y sonrojados ligeramente.
&.&.&.&.&.&
—¿Dónde están los reyes? —Yaku preguntó al entrar ese día a la práctica y no ver al rey de la cancha practicar con el capitán.
—Están con Shoyo y Noya enseñando a unos niños a jugar voleibol —Explicó Kenma.
—¿Qué? —Preguntó esta vez Kuroo uniéndose a la confusión de Yaku.
—Shoyo me dijo que el capitán le pidió que fuera con Kageyama y Noya por algo de ayudar a la comunidad, no pude entender mucho, porque estaba muy emocionado…—Kenma frunció sus labios.
Todos asintieron, sabiendo cómo era Hinata, era probable que la explicación fuera puros sonidos incoherentes.
El entrenador los reunió a todos y les explicó bien la situación sobre los reyes y los bufones, y cómo al faltar Kageyama, Akaashi y Kenma serian los armadores oficiales del día, lo cual preocupó a la pareja de reyes; lo mismo sobre Yaku y el puesto de Nishinoya.
A la mitad de la práctica, en un descanso mientras Akaashi bebía de su botella de agua casi desesperado, nunca había pensado lo difícil que era ser el armador "oficial" ahora se compadecía de Kageyama, escuchó como Bokuto hablaba animadamente con Kuroo, aquella sonrisa brillante que había desaparecido en los últimos días, había vuelto con toda su fuerza, y si bien Akaashi se sentía aliviado de ver al búho bufón como antes, se sentía un poco intranquilo por la razón de su felicidad.
—Han estado ridículamente felices desde que Kuroo recibió esa llamada —Comentó Kenma, observando al par de bufones fijamente.
—Sí, el entrenador aceptó que sus amigos practicaran con nosotros —Agregó.
—Mnm…
Akaashi se giró hacia su pareja, Kenma parecía inexpresivo para aquellos que no lo conocieran tan bien como Akaashi lo hacía, algo estaba molestando a su pareja, observó de nuevo a los bufones cuando soltaron una carcajada y luego a Kenma, cuando sintió que este lo miraba fijamente, la intranquilidad que sentía se convirtió en una molestia en su estómago difícil de ignorar.
"¿Qué es esto?" Se preguntó al sentirse analizado por Kenma, Akaashi no entendía que estaba pasando, ¿desde cuándo se sentía incómodo con eso? No tenía nada que ocultarle al peliteñido ¿cierto?
—¿Puedes ir a mi casa esta noche? —Le preguntó Kenma de repente.
—Por supuesto, si quieres —Akaashi parpadeó sorprendido, pero asintió.
—Mis padres no van a estar —Kenma le sonrió y con eso todas sus dudas desaparecieron por el momento.
Akaashi le devolvió la sonrisa.
&.&.&.&.&.&
Luego de pasar todo el día rodeado de niños pequeños que, o le tenían mucho miedo para acercarse o querían escalarlo como una torre debido a su tamaño, Kageyama estaba feliz de estar sentado en el pequeño restaurante de ramen que Asahi había sugerido.
—¿Viste como Takeshi-chan veía a Asahi-san?
—Creo que se enamoró de Asahi —Bromeó Noya, haciendo que el mayor se sonrojara.
—¡No… no digas eso Noya! —Asahi replicó—, solo estaba impresionado por mi tamaño.
—Si claro, prácticamente podías ver corazones en sus ojos cada vez que le hablabas.
—No es bueno ponerse celoso de un niño Noya senpai —Hinata se burló del líbero, haciendo que se sonrojara y que Asahi se atragantara un poco con su bebida.
—Lo dice quien casi arrancó a la pequeña Sakura-chan de la pierna de Kageyama cuando nos íbamos —Nishinoya le replicó.
—¡E…ella no lo dejaba…irse! —Se defendió el pelinaranja, ahora sonrojándose él.
—Sakura-chan me preguntó si podía casarse con él—Asahi comentó riendo.
—¡¿Qué?! —Preguntaron el armador y la carnada al mismo tiempo, observando a su capitán, sorprendidos.
Nishinoya soltó una carcajada cuando Asahi solo se encogió de hombros, aun riendo. Kageyama cubrió su rostro con sus manos completamente rojo por las palabras de Asahi. Hinata no parecía decidirse entre reír y regresar a gritarle a la pequeña que Kageyama era suyo.
El resto de la comida pasó mientras Nishinoya y Hinata se encargaban de hablar, mejor dicho gritar emocionados, sobre los que les había ocurrido durante esa tarde, cómo los chicos que estaban sorprendidos con el tamaño de Asahi y Kageyama poco a poco fueron maravillados por las habilidades de Noya y Hinata a pesar de su tamaño, lo cual había sido la idea de invitar a los más pequeños del equipo, Asahi había querido demostrarles a los niños que sin importar su tamaño podrían jugar al voleibol. Pronto oscureció y Asahi obligó a Kageyama a acompañar a Hinata hasta su casa, mientras él hacía lo mismo con Nishinoya.
&.&.&.&.&.&
—Así que… hoy fue un gran día ¿no, capitán? —Noya comenzó la conversación, de una manera poco sutil, los nervios de finalmente estar solo con Asahi superándole.
Asahi rió pero asintió, él estaba igual de nervioso, no había planeado que los cuatro cenaran juntos, había sido un impulso de no querer que se acabara su tiempo junto al líbero, pero en realidad esa había sido su parte favorita del día.
—Así fue —Respondió—, no sabía que te podías llevar tan bien con las niñas pequeñas.
—Tengo algo así como cientos de hermanas y primas, ya estoy acostumbrado, aun cuando soy el menor —Noya rió, sonrojándose por el comentario —, yo no sabía que se te daban tan bien los niños en general, todos querían tu atención.
—Ellos solo me querían como su gimnasio de escalar —Se quejó el más alto, haciendo que el otro soltara una carcajada.
—No los puedo culpar —Dijo el líbero para luego brincar en la espalda del más alto. Asahi apenas logró atraparlo —, la vista desde aquí arriba es maravillosa.
Asahi observó el rostro de Nishinoya, quien debido a su posición sobre su espalda estaba más alto que Asahi, vio la enorme sonrisa de la que había estado enamorado desde hace un año y Asahi no pudo estar más de acuerdo.
—Lo es…—Dijo distraídamente el capitán, pero debido a la cercanía entre ellos, Noya lo escuchó perfectamente, bajó la mirada y se dio cuenta que Asahi lo veía a él, lo que hizo que el líbero se ruborizara completamente, encantando aun más a Asahi —, completamente maravillosa.
—Asahi… —Susurró Nishinoya.
Ahora entendía todo, porqué Asahi le había pedido ir con él y que lo acompañara a casa a pesar de que el otro vivía hacia el lado contrario, Noya podía ser un poco obtuso para las clases, pero no tenía ninguna duda de lo que esa mirada significaba, ya que era la misma que veía en sí mismo, cuando mirándose al espejo, pensaba en su capitán.
"Al diablo eso de que un rey y un bufón no pueden estar juntos" Nishinoya Yuu quería a su rey y haría todo lo que fuera necesario para tenerlo.
&.&.&.&.&.&
Hinata sentía cuervos en el estómago, decir mariposas era muy sutil para este caso, mientras caminaba junto a Kageyama, el silencio entre ellos era incómodo, había una tensión en el aire que se podía cortar con un cuchillo y aun así Hinata estaba feliz, pues cada pocos pasos sus manos rozaban con las del armador, haciendo que su corazón diera un salto.
Ambos chicos estaban igual, pensando que decir y no ocurriéndoseles nada en absoluto, pasaron unos buenos diez minutos así, ambos abriendo su boca para decir algo, solo para cerrarla casi de inmediato, hasta que Hinata no pudo más.
—¿Me llamaste en estos días?
Kageyama se detuvo sorprendido.
—Pensé que no habías visto mi llamada ¿Por qué no la devolviste?
—Mn… yo…—Hinata quiso golpearse a sí mismo por cavar su propia tumba, intentó desviar el tema—, ¿para qué me llamaste?
—¿Por qué no respondiste? —No funcionó obviamente, se le había olvidado lo testarudo que podía ser el otro.
Ambos se observaron fijamente por varios segundos, ninguno quería responder, hasta que Hinata se rindió y con un suspiro desvió la mirada.
—Estaba con Noya senpai ese día, no vi tu llamada sino cuando ya era muy tarde por la noche —No era una completa mentira, se tranquilizó el pelinaranja.
—¡¿Qué hacías con el líbero?! —Preguntó Kageyama sonando realmente enojado de repente, empujando a Hinata contra una pared.
—¡Oi! Tranquilízate bakageyama, solo fuimos a tomar un batido —Respondió rápidamente, sus manos en el aire, tratando de calmar al otro.
—¿Un batido?... ¿c…ómo en una c…ita? —Tartamudeó el armador, de repente asustado por la respuesta, las manos en sus costados cerrándose en un puño, sus uñas clavándose en su palma.
—¿Qué? ¡Por supuesto que no! —Hinata respondió de inmediato y muy serio, haciendo que Kageyama se relajara—, Noya senpai me quería mostrar sus trucos de magia, nada más, lo prometo.
—Mmm...
Y entonces Hinata se dio cuenta de lo que acaba de hacer ¿Por qué tenía que explicarse con el armador? Además, el otro no le había respondido a su pregunta.
—¿Por qué llamaste? —Y entonces fue el turno de Kageyama de ponerse nervioso.
—Yo… yo quería…—Ahora Hinata era quien presionaba, a pesar de su tamaño, a pesar de que era Hinata quien seguía contra la pared, el pelinaranja tenía la ventaja ahora.
—¿Querías… qué?
—…invitarte a..
—¿Aaaa…? —Sin ser consciente de que lo hacía, Hinata se acercó más a Kageyama, su paciencia al límite — ¿estudiar? ¿Practicar voleibol?
—No… —Kageyama negó con la cabeza—, yo quería, que fuéramos…
—¿Fuéramoooos….? —Hinata sabía que estaba tentando a su suerte, pero demonios, necesitaba saber que quería decir el armador.
—¡DEJA DE PRESIONARME IDIOTA! —Kageyama explotó, haciendo que Hinata retrocediera y chocara contra la pared.
—¡GAHW! ¡Lo siento, lo siento! ¡Pero no terminas de decirlo! Y me tienes de los nervios bakageyama…
Con un gruñido, Kageyama colocó sus manos a ambos lados de la cabeza Hinata, dejándolo atrapado entre él y la pared, el pelinaranja tragó pesado, los ojos de Kageyama brillaban como nunca los había visto, una parte exasperación y otra parte que Hinata no sabía que era pero le gustaba, le gustaba mucho porque parecía cariño…
—¡QUERÍA INVITARTE A UNA CITA! —Le dijo aun gritando—, ¡listo lo dije!
—¿¡QUE!? —Hinata exclamó sorprendido— ¡¿Por qué no me volviste a llamar entonces?!
—¡Esperaba que me regresaras la llamada idiota!
—¡OH! —El pelinaranja parpadeó y quiso golpearse a sí mismo por no haber contestado en aquel momento, ¿Kageyama si los había escuchado aquel día y por eso lo quería invitar a salir? ¿Eran sus sentimientos correspondidos? —¿Nos escuchaste a mí y a Noya senpai ese día en la tienda de batidos?
Kageyama inclinó su cabeza hacia un lado, totalmente confundido por el cambio de tema.
—¿De qué estás hablando? —Esa fue toda la respuesta que necesitó el más bajo, Kageyama no había escuchado nada.
—Olvídalo —Suspiró aliviado.
—¡¿Y?! —Kageyama preguntó tenso— ¿Cuál es tu respuesta?
Esta vez fue Hinata quien pareció confundido, su alivio porque Kageyama no lo hubiera escuchado le había distraído de todo el asunto en cuestión. El pelinegro se enojó de nuevo, sus nervios tomando el control nuevamente.
—¡¿SALDRÍAS A UNA CITA CONMIGO?! —Le gritó al más bajo, quien saltó sorprendido pero no se tardó en responderle de la misma manera.
—¡ME ENCANTARIA! —Hinata respondió emocionado. Aunque para cualquier otro, pareciera que estaba enojado por la forma en que gritó.
Y entonces Kageyama sonrió, no de esa aterradora forma que le salía cuando fingía, sino una verdadera y encantadora sonrisa, parecida a la que tenía cuando jugaba voleibol, una sonrisa que Hinata le devolvió sin dudarlo.
Ambos se dieron cuenta de la posición en la que estaban y sonrojados, se separaron; siguieron caminando lado a lado, sus manos chocando de vez en cuando, ambos en silencio pero sonriendo.
"Un rey y un bufón no están destinados a estar juntos" Las palabras de Yaku golpearon de nuevo a Hinata, hundiendo su ánimo un poco, pero entonces su mano rozó a la de Kageyama nuevamente y esta vez, el rey tomó la mano del bufón.
"Tal vez, Yaku está equivocado" Pensó Hinata, entrelazando sus dedos con los del rey de la cancha. Su sonrisa podía iluminar toda la calle.
&.&.&.&.&.&
Con su respiración acelerada y su corazón latiendo como loco, Akaashi cayó en la cama, al lado de un igual agitado y sudoroso Kenma, no había otro sonido más que los jadeos que salían de sus bocas mientras intentaban regular sus respiraciones.
Akaashi cubrió sus ojos con su brazo, sintiendo un vacío en su estómago. Algo había cambiado.
—Keiji…—La suave voz de Kenma lo hizo tensarse.
—¿Si, Kozume?
—Creo que tenemos un problema…
—Sí, yo también lo creo —Aceptó Akaashi con un suspiro derrotado.
Bueno bueno, este cap fue casi puro AsaNoya y KageHina, espero que aun así les haya gustado, ya para el proximo volvemos con nuestros bufones y reyes principales yyyy tal vez un poco de Yaku porque al pobre le toca pagar por hacer sufrir/dudar a los bufones más pequeños *Mujajaja* (?) Y cerramos el cap con el ¿Principio del fin? xD (No del fic, sino del AkaKen), porque ya es hora de irlos poniendo a todos como quiero jajajajaja y para eso necesito la ayuda de los chicos del campamento de USA *.* Espero que hayan disfrutado de este cap ;D
¡Besos! y recuerden dejar su comentario que me ayudan a actualizar mas rápido.
