Para compensar como las dejé en el ultimo cap, este será mas largo, espero que lo disfruten!


El efecto de los bufones extranjeros.

Nunca en su vida Kenma se había sentido de esa manera. Y lo peor de todo es que tenía que jugar junto a aquel idiota que le hacía sentirse así.

—¡No puedes detenerme Tetsu!

"Tetsu…" Kenma no pudo resistir hacer una mueca al escuchar el diminutivo.

—¿Oh ho ho? Ya verás que si Teru.

"Teru…" cada vez que escuchaba a Kuroo decirle de esa forma, sus dientes se apretaban.

Kenma siempre había pensado que tenía un buen control de sus emociones, tanto que muchos pensaban que no tenía ninguna, la verdad era que él solo que sabia controlarse muy bien, su madre sufría de los nervios y por eso Kenma aprendió a contenerse desde muy pequeño para no alterarla, su padre siempre estuvo orgulloso de su bien portado hijo, por lo que su comportamiento siempre fue alentado, el que nunca lloraba ni hacia berrinches, aunque siendo sinceros, al ser hijo único le cumplían todos sus deseos; durante su adolescencia no había sufrido la típica rebeldía, lo más radical que había hecho fue teñirse el cabello de rubio y eso no le molestó a sus padres, Kenma se merecía un "capricho".

Akaashi siempre había estado ahí para él, hubo un tiempo en el que juraba que era su hermano mayor, luego entendió que eran mejores amigos, pero al ser Akaashi hijo único como él, también recibía lo que quería, mas de una vez a alguno le compraron lo mismo que el otro tenia y así ambos podían jugar en igualdad de condiciones.

Contrario a lo que se podría pensar, cuando le dieron el título de "rey" en la secundaria, Kenma no tuvo muchos problemas en acostumbrarse, rápidamente todos le daban su espacio al entender que él no era muy social y siempre había contado con Akaashi para hacer de amortiguador cuando se veía obligado a interactuar con los demás, por lo que Kenma nunca había tenido que afrontar nada realmente solo, pero ahora, aun con Akaashi literalmente a su lado, Kenma no podía evitar lanzar los pases un poco más fuertes cada vez que iban al trío de bufones visitantes.

Ya que su equipo estaba formado por dicho trío, Yaku, Akaashi y él mismo, Kenma estaba gastando su energía más rápido de lo normal; lo peor es que los idiotas parecían muy felices de tenerlo como armador, ya que le felicitaban a cada rato; aunque su ira hacia Terushima era mayor que contra los otros dos, el pelón y el ruso eran demasiado ruidosos para su gusto, así que todo el trío le desagradaba.

Era la primera vez en toda su vida que Kenma sentía tanta ira contra alguien, y su cuerpo reaccionaba solo, cada vez que escuchaba como el de piercings bromeaba con Kuroo, quería golpearle con el balón… allí se fue su "excelente" autocontrol.

El silbato sonó y finalmente tuvieron un descanso, Kenma prácticamente huyó para poder tomar agua; no se sorprendió escuchar unos pasos detrás de él, aunque tuvo que reprimir la decepción que sintió cuando fue Akaashi, y no Kuroo, quien lo siguió; cuando conoció a Kuroo había deseado ser invisible para él, ahora que lo era ¿Por qué le dolía tanto? ¿Cómo era posible que las cosas habían cambiando tanto tan rápido? "Ese es el problema de contener lo que uno siente, cuando finalmente lo ves, te explota en la cara" pensó soltando un suspiro derrotado. Nunca pensó que se molestaría por no ser el centro de atención de alguien.

—¿Estás bien?

—Mmm…

—Yo tampoco puedo soportarlos.

—¿Así que no soy el único? —Kenma se sintió aliviado o al menos comprendido.

—Estoy seguro que no eres el único —Akaashi señaló hacia Yaku, quien parecía estar a punto de lanzarse sobre el más alto del trío de bufones.

Kenma se sorprendió, había estado tan confundido y metido en los sentimientos que le causaba el trío que había perdido de vista a los miembros de su equipo, Kageyama estaba más serio de lo normal y Kenma se dio cuenta que era porque Hinata estaba demasiado emocionado con el trío, incluso Asahi parecía un poco intranquilo, si lo veías muy muy de cerca, ya que Nishinoya no dejaba de hablar de lo genial que se veía Terushima con sus piercings. Incluso parecía que la vena en la frente de Yaku estaba por explotar mientras observaba al chico ruso, quien sólo le sonreía feliz, como si no hubiera nada más gracioso que Yaku enojado, no valía la pena mencionar la mueca de molestia de Tsukishima, eso era algo normal.

¿Qué demonios estaban haciendo esos chicos para irritar a medio equipo y que la otra mitad los amara?

—¿Qué está pasando allá? —Le preguntó a Akaashi, señalando con su pulgar hacia su amigo más pequeño.

—Lev-kun no ha dejado de meterse con su altura —Akaashi giró sus ojos.

—¿Cómo es que Noya o Shoyo no se han metido? —Recordó cuando los más pequeños se unieron contra Bokuto y le extrañó.

—Están demasiado ocupado con el pelón para notarlo.

Kenma se giró hacia la repentina explosión de carcajadas al otro lado de la cancha y observó como Tanaka se había quitado su camisa y la ondeaba sobre su cabeza mientras Nishinoya y Hinata reían y lo alentaban.

—¡AUCH! ¡YAKU-SAN! ¡ESO DUELE!

El grito de Lev le hizo ver a su amigo de nuevo, quien parecía completamente satisfecho consigo mismo mientras observaba a Lev desde arriba, ya que el ruso estaba en el suelo, sujetándose un costado.

—¡Te lo mereces, por idiota!

—Nunca pensé que alguien tan pequeño podría golpear tan duro…

—¡Eso es todo, voy a matarte!

Kenma observó alarmado a Akaashi y ambos corrieron para detener a su amigo, pero cuando Yaku se lanzaba contra Lev, fue sujetado de la cintura por Asahi, quien lo levantó y lo alejó del ruso.

—Ve con tus amigos Lev, Yaku tiene que enfriarse —Asahi le dijo muy serio a Lev, mientras Yaku se retorcía para alcanzar al peliplateado.

—¡Si capitán! —Lev le sonrió inocente y corrió hacia Bokuto, Kuroo y Terushima.

Asahi se acercó hacia donde estaban ambos y dejó a Yaku a su lado, quien había dejado de retorcerse pero no dejaba de matar a Lev con la mirada.

—Debes aprender a controlar tus emociones Yaku, ellos nos están ayudando a entrenar, la próxima vez que lo golpees te hare correr diez vueltas a la escuela.

Yaku agachó su cabeza por el regaño, pero no dijo nada, su enojo creciendo aun más al sentirse regañado por culpa del ruso.

—¿Entendido? —Asahi presionó, colocando una mano en su hombro, Yaku alzó la mirada y vio como Asahi le daba una mirada comprensiva pero firme.

"Son un mal temporal, resiste un poco más" decía su mirada.

—Si capitán —Respondió a regañadientes.

—Bien, ustedes por favor vigílenlo —Se giró hacia Kenma y Akaashi.

—¡Si capitán! —Respondieron casi por instinto. Asahi asintió complacido y se marchó.

—¡Odio a esos chicos! —Susurró Yaku con ira mientras observaba hacia Lev, quien pasó un brazo por el hombro de Bokuto mientras el búho reía.

—Yo también —Agregó Akaashi al ver como Bokuto se dejaba abrazar tan casualmente.

—Estarán por poco tiempo, solo tenemos que soportarlos por unos días —Kenma fue la voz de la razón, aunque su tono no ocultó lo desagradable que le resultaba la idea.

El entrenador Ukai volvió a sonar el silbato y Kenma agradeció que hizo cambios en la alineación, colocando a Kageyama, Tsukishima y Noya con el trío, mientras él y sus amigos estaban con Bokuto, Kuroo y Asahi, sin embargo Kenma estaba cansado y pronto fue sustituido por Hinata, dejando a Akaashi como el único armador.

Fue obvio para Kenma como Akaashi no le estaba pasando el balón a Bokuto tanto como antes, lo que hacía que el búho se impacientara y se quejara a cada rato, Hinata estaba feliz ya que los pases eran casi siempre para él y Asahi, Kuroo también estaba siendo ignorado, Kenma sonrió divertido; perdieron ese set y entonces fue el turno de Kenma, ya había descansado y por lo tanto tomó el lugar de Akaashi.

Kenma quería ser maduro sobre la situación, ni Kuroo ni Bokuto tenían la culpa de nada, excepto que el trío era amigos de ellos, él intentó ser neutral, hacerle pases igual que a Hinata y a Asahi; incluso se dijo a sí mismo cuando le pasó el balón al pelinaranja en vez de a Kuroo, que el pelinegro estaba en peligro de ser bloqueado por Tsukishima y por eso se la dio a la carnada, pero cuando Hinata tuvo que hacer una finta para evitar a Terushima y Lev, Kenma supo que estaba engañándose y la mirada cuestionadora que le dio Kuroo le hizo desviar la propia, Hinata logró el punto pero había sido muy arriesgado. No fue una sorpresa que también perdieran ese set.

&.&.&.&.&.&

Akaashi, Kenma y Yaku se apresuraron a las duchas cuando el entrenador dio por terminada la práctica, luego de agradecerles a los invitados su presencia e invitarlos de nuevo al día siguiente.

—¡Vamos todos a comer ramen! —Escuchó que Bokuto gritó mientras él, Kenma y Yaku ya salían del gimnasio.

—Será mejor que nos apuremos —Comentó Akaashi a sus amigos cuando escuchó la respuesta animada de casi todo el equipo.

—Sí, no quiero asistir a esa convención de bufones…—Yaku agregó y los tres aceleraron.

Muy cerca los siguió Tsukishima quien sufría de dolor de cabeza y estaba casi de tan mal humor como ellos.

Akaashi estaba seguro que habían esquivado la invitación, mientras Kenma, Yaku y él se escabullían silenciosamente y estaban casi a la entrada de la escuela cuando…

—¡AAAAAKAAAAAAASHIIIIIIII!

Los tres amigos se quedaron paralizados en su sitio al escuchar el grito de Bokuto, giraron sus cabezas para observar al búho correr hacia ellos, prácticamente dejando una nube de polvo tras de sí debido a su velocidad, Bokuto estaba sin camisa, su toalla colgando de su cuello, su pecho aun húmedo de la ducha, probablemente había salido corriendo como estaba, cuando se dio cuenta que ya no se encontraba en los vestidores.

—¡Buena suerte! —Dijo Yaku burlándose y comenzando a caminar lejos de él.

—¡¿Qué?! ¡No puedes dejarnos! —Se quejó Akaashi, mientras veía de Bokuto a su traidor amigo y viceversa.

—¿Dejarnos? Hump, lo siento Akaashi, estoy fuera también —Kenma comenzó a ir detrás de Yaku, dejando a Akaashi con la boca abierta.

—¡Traidores! —Gritó Akaashi cuando sintió como Bokuto lo alcanzó y le hizo girar tomándolo de su camiseta.

—¿A dónde vas Akaashi? ¡Todos vamos a comer ramen! —Bokuto le sonrió, inclinando su rostro ligeramente confundido, de esa forma que le recordaba a Akaashi a un búho.

Akaashi quería negarse, sabía que sería una pesadilla estar con todos los del equipo, que ya de por si eran ruidosos, pero si los unías a los amigos de Bokuto eran diez veces peor, pero esa sonrisa que le estaba dando, ese brillo en los ojos que Akaashi no había recibido desde que llegaron dichos amigos, la ira que había sentido hacia el búho desapareció casi por completo al ver esa sonrisa tonta, comenzó a caminar hacia los vestidores con un suspiro derrotado, Bokuto lo siguió, hablando de cuál era su ramen preferido y cual quería comer.

Bokuto no había terminado su diatriba sobre lo que comería una vez que llegaran al sitio cuando Akaashi vio como Kuroo y Lev corrían en su dirección, al menos estos si tenían sus camisetas puestas, Akaashi se giró hacia donde se habían marchado sus amigos y luego hacia el pelinegro y el peliplateado, sonrió ampliamente, cuando ambos bufones pasaron a su lado Akaashi les gritó.

—¡Se fueron por la derecha! —Kuroo y Lev asintieron y aceleraron.

No tardó mucho en escuchar gritos y quejas.

—¡BAJAME! ¡IDIOTA!

—¡No quiero ir Kuro!

Y casi enseguida, Lev se colocó junto a él, con un furioso Yaku cargado sobre su hombro mientras lo golpeaba e insultaba, mientras vio como Kuroo dirigía a Kenma por los hombros de regreso a la escuela, Kenma tenía el teléfono del pelinegro y estaba obviamente muy entretenido jugando, sin embargo, al alcanzar el nivel de Akaashi ambos detuvieron las quejas para dirigirse a él.

—Te odio —Le dijeron sus dos mejores amigos al mismo tiempo.

—No podían perderse la diversión, ¿cierto Bokuto? —Solo sus amigos notaron la falsedad de sus palabras.

—¡HEY HEY HEY! ¡Completamente cierto Akaashi!

Y Akaashi perdió todo sentido del habla cuando Bokuto estiró sus brazos al aire y todos los músculos de su espalda se flexionaron, de repente no se acordaba porque no quería ir a comer ramen con el búho.

—Estas babeando Akaashi…—Se burló Yaku.

—Y tu estas colgando de un ruso —Respondió desviando la mirada, sonrojándose levemente.

—Mfph…—Fue la respuesta que obtuvo del líbero, pero su comentario avivó a Yaku y comenzó a luchar de nuevo con el ruso— ¡Bajame Lev!

—¡No!

—¡B..A..J..A..M..E!

Akaashi estaba agradecido que Kenma estaba muy concentrado en el juego desconocido con el que Kuroo lo había sobornado para escuchar su pequeña discusión con Yaku, el peliteñido se veía tan tranquilo con las manos de Kuroo sobre sus hombros, casi en paz y Akaashi no quería molestarlo.

El y Kenma estaban dándose un tiempo, para poder definir que sentían por el par de bufones, la práctica de hoy se los había dejado bastante claro a ambos, Kenma y el no volvería a ser novios, no cuando ambos estaban tan furiosos con los amigos de Kuroo y Bokuto, no cuando a ninguno le molestaba que el otro estuviera así de molesto por otro chico y definitivamente no cuando le hacía feliz ver a Kenma con otro.

Los ojos de Akaashi regresaron a Bokuto, más específicamente a esa musculosa espalda que le hacía lamerse los labios, nunca se había sentido tan atraído a alguien ¿Por qué tenía que ser alguien como Bokuto? Eran demasiado diferentes, no creía poder soportar estar con alguien así…

"Wow ¿Realmente me estoy preguntando cómo puedo estar con él?" Akaashi se preguntó, deteniéndose de golpe, sorprendido de sí mismo.

—¿Akaashi? ¿Sucede algo? —Bokuto le preguntó, regresándose por él, pasando un brazo sobre sus hombros y acercándolo.

Akaashi tragó pesado al sentir ese cuerpo musculoso tan cerca de sí mismo. "Malditas hormonas" quería alejarlo, pero sus brazos no respondían.

—Todo está bien Bokuto —Se forzó a responder, incluso le dio una pequeña sonrisa.

Definitivamente no podía volver con Kenma, no cuando Bokuto tenía el poder de volverlo loco con solo acercarse a él, nunca se había sentido así con su amigo de la infancia. Akaashi siempre se consideró alguien muy maduro para su edad, incluso de niño, por eso siempre se había llevado bien con Kenma, ambos eran tranquilos, maduros, por eso hacían la pareja perfecta, o así les habían dicho, pero ahora, cuando sentía que su corazón se aceleraba tanto solo por un brazo sobre sus hombros, mientras sentía que su rostro se calentaba al sentir la piel del torso de Bokuto contra su brazo, Akaashi se dio cuenta que era tan solo un adolescente normal. ¿Qué demonios iba a hacer ahora?

&.&.&.&.&.&

Yaku no podía creer lo que estaba pasando, sabía que las cosas irían mal pero… ¿Cómo habían terminado así? ¿Cómo exactamente es que terminó sentado en el regazo del bufón ruso, mientras este lo protegía de los fideos que volaban por todas partes? ¿Cómo terminó Kenma debajo de la mesa? ¿Cómo es que Asahi estaba gritándole a Bokuto y a Tanaka que se bajaran de la mesa?

Todo había empezado normal, bueno tan normal como era ser literalmente arrastrado hasta el pequeño restaurante de ramen que tendría la desgracia de ser el lugar de una guerra de ramen y fideos entre casi veinte jóvenes; Lev nunca lo había dejado ir, no importaba cuantas veces Yaku le había insultado; cuando finalmente Lev lo puso sobre sus pies en los vestidores, Yaku intentó huir pero el ruso lo colocó justo al frente de Hinata y Noya, al final Yaku se rindió a los ojos de cachorrito de Hinata y a la presión de Nishinoya.

Sin embargo Lev se había autodenominado su guardia y durante todo el camino se mantuvo a su lado para que no se escapara, Yaku no podía creer la determinación del ruso, le irritaba de sobremanera, la sonrisa burlona de Akaashi no ayudaba para nada; las estupideces de Noya, Hinata y el pelón durante todo el camino, si lo hacían.

—¡OI! Idiota ten cuidado —Kageyama tomó el brazo de Hinata, quien por estar empujándose con Nishinoya y Tanaka casi termina siendo arrollado por un chico que iba en bicicleta.

—¿Estás bien Hinata? —Tanaka se acercó solo para dar un paso atrás por la mirada asesina de Kageyama.

—¡Estoy bien Tanaka-senpai! —Aclaró Hinata felizmente, sin alejarse de Kageyama.

—¡Hey! ¡Tu senpai soy yo! —Nishinoya se quejó.

—¡Noya-senpai!

Yaku disfrutaba de ver al pelinaranja sin saber qué hacer cuando alguien anunció que habían llegado.

Y aquí es donde, si Yaku se pone a pensarlo, las cosas comenzaron a ponerse extrañas…

Primero tuvieron que juntar varias mesas para poder comer todos juntos, ya que el restaurante era pequeño, doce adolescentes deportistas ocupaban un poco más de la mitad del lugar, por lo que iniciaron haciéndose notar y haciendo mucho ruido, afortunadamente habían solo dos parejas de adolescentes, y un trío de amigos universitarios además de ellos.

Segundo, escoger donde sentarse fue bastante problemático, ya que Bokuto quería estar con Akaashi y a sus amigos, pero Lev no quería estar lejos de Yaku, Hinata no quería dejar ni a Kageyama ni a Kenma, Kenma quería estar junto a Akaashi o Yaku, pero no quería estar cerca de Terushima, Tanaka y Nishinoya querían sentarse uno junto al otro, Terushima quería estar junto a Kuroo y el pelinegro ya se había ubicado junto a Kenma, Asahi fue quien puso orden, por lo que terminaron así, de un lado: Kenma, Kuroo, Terushima, Bokuto, Akaashi y Asahi, y frente a ellos, Kageyama, Hinata, Yaku, Lev, Tanaka y Nishinoya.

Tercero, todos ordenaron sin problemas, incluso los amigos de Bokuto pidieron sin mucho revuelo, siguiendo en parte los consejos de los demás, el problema y el inicio de todo, fue cuando la comida llegó, todos estaban muy hambrientos debido a la práctica, por lo que todos habían estado algo impacientes, así que al llegar la comida todos se lanzaron sobre ella, sin embargo Lev no estaba acostumbrado a comer con palillos y estaba teniendo grandes problemas, Yaku se había dado cuenta y estaba disfrutando del espectáculo que daba el ruso, cuando el pedazo de carne que Lev llevaba varios minutos intentando atrapar, finalmente quedó entre los palillos, Yaku vio en cámara lenta lo siguiente que ocurrió.

Lev luchaba por mantener el pedazo de carne bien sujeto para llevarlo a su boca, cuando Tanaka explotó en una de sus carcajadas divertido por alguna historia que le había dicho el líbero.

—¿Escuchaste eso Lev…—Golpeó la espalda de Lev para llamar su atención, haciendo que Lev perdiera su agarre sobre su ansiado pedazo de carne, el cual voló justo hasta el otro lado de la mesa, a la cara de Terushima.

El chico de piercing se quedó paralizado como estaba, su mano alzada con los fideos a punto de entrar en su boca cuando alzó la mirada hacia al frente.

—¡Lo siento Teru-san! —Lev se disculpó de inmediato.

Pero Tanaka, Bokuto, Kuro y Yaku soltaron una carcajada, mientras el pedazo de carne se deslizaba lentamente por el rostro de un confundido Terushima, el resto de la mesa se dio cuenta de lo que había ocurrido, Lev seguía disculpándose, Noya y Hinata se unieron a las carcajadas, mientras Kenma y Akaashi, intentaban disimular sus risas cubriéndose sus bocas y fallando en el intento, Kageyama seguía comiendo como si nada, Asahi había ido al baño.

El trozo de carne cayó dentro del ramen de Terushima y eso pareció sacarlo de su sorpresa, su mirada confundida se volvió de repente determinada y decidida, un rayo laser que apuntó directo a Lev, quien se puso rígido al recibirla.

—¡Esto… significa… guerra!

—¡Alto, no fue su culpa Teru! ¡Yo lo golpeé!

—¡Tanaka senpai! ¡Gracias! —Lev agradeció al dejar de sentir la mirada asesina de Terushima. Tanaka se enorgulleció por lo de senpai.

—¡Entonces vas a caer Ryu!

—¡Pruébame!

Terushima atacó con los fideos que estaba a punto de comer, pero la mayoría terminaron sobre Nishinoya, quien tomó un vegetal de su propio ramen y lo lanzó pero debido a que seguía riendo, terminó golpeando a Bokuto.

Y entonces el caos se desató.

De repente todos en la mesa estaban lanzándose comida entre ellos, incluso Kageyama que no entendía muy bien lo que estaba pasando pero no estaba en él perder o rendirse, Bokuto lanzó demasiado fuerte y terminó golpeando a uno de los universitarios, mientras Kuroo golpeó a uno de los que estaban en pareja, y muy pronto todos en el restaurante estaban lanzándose comida entre ellos, con ellos en el medio, Kuroo empujó a Kenma debajo de la mesa para protegerlo, mientras Bokuto trataba de hacer lo mejor para cubrir a Akaashi con su cuerpo mientras éste lanzaba comida a Tanaka.

Las meseras, dos pobres chicas que debían tener su edad, estaban detrás del mostrador gritando, entonces los demás comensales parecieron ponerse de acuerdo y juntos atacaron a los chicos, haciendo que todos hicieran una tregua temporal y atacaran hacia los desconocidos, Bokuto y Tanaka se subieron a la mesa y comenzaron a girar lanzando comida a todos lados; Yaku se levantó, tenía que detener esta locura, había llegado demasiado lejos, fue a dar un paso para buscar ayuda, Asahi, el dueño del restaurante, el entrenador Ukai, incluso la policía, pero en su primer paso, pisó varios fideos que lo hicieron resbalar.

—¡AAHH! —Yaku cerró sus ojos, esperando caer de espaldas contra el suelo.

Pero en su lugar cayó justo en el regazo de Lev, quien lo envolvió enseguida con su cuerpo para protegerlo del ataque de comida. Yaku quedó desorientado por unos segundos, en los cuales pudo ver que Kenma estaba jugando con el teléfono de Kuroo bajo la mesa con audífonos puestos, y entonces sus ojos se encontraron muy cerca de unos brillantes ojos verdes, que le hipnotizaron.

Ni siquiera la llegada de Asahi, quien enseguida comenzó a gritar preocupado lo hizo desviar la mirada de esos ojos con forma felina, ¿Por qué se estaban acercando a él? ¿Por qué no podía dejar de ver los labios del ruso? Más importante ¿Por qué no detenía a Lev?

—¡KARASUNO ALTO! —La voz de Asahi había tomado su tono de capitán e hizo que finalmente todos se detuvieran en seco, incluso los que no pertenecían al equipo. Lev alzó la mirada hacia el capitán y Yaku se enderezó para verlo también.

—¿¡QUE CREEN QUE ESTAN HACIENDO!? —Asahi los regañó haciendo que todos bajaran la mirada.

Yaku se sentó rápidamente en su propia silla.

—¡MI RESTAURANTE! —Una señora mayor salió de la cocina lamentándose ante el desastre que era ahora su restaurante.

Asahi se giró hacia ella de inmediato.

—Lo arreglaremos señora, se lo prometo, pagaremos por cualquier daño que haya sufrido el restaurante ¿Cierto chicos?

—¡SI! —Gritaron todos al unísono, incluso los desconocidos.

Enseguida la paz había llegado, mientras todos, menos Kenma quien al no participar en la guerra fue librado por Asahi de los deberes de limpieza, se pusieron a limpiar el lugar, Asahi seguía disculpándose cada vez que pasaba frente a la dueña, que estaba tratando de calmar a las meseras que seguían asustadas; cada vez que eso sucedía el capitán del equipo les gritaba para que se apresuraran.

Yaku se mantenía lo más lejos del ruso que podia, estaba asustado de sus propias reacciones, odiaba al chico, ¿Cómo estuvo a punto de besarlo? No, no, no, eso debía ser por la adrenalina que corría por su cuerpo, en circunstancias normales, no habría durado ni dos segundos sobre el regazo de Lev, incluso sintiéndose tan bien y seguro, como lo había hecho ¡Maldición!

La limpieza fue bastante rápida a pesar de las circunstancias, debido a la cantidad de personas que eran, todos pagaron su comida y dejaron una muy buena y generosa propina para la anciana, prometiendo que nunca volverían a ir.

—¡Es una lástima! El ramen de ahí es uno de mis favoritos —Bokuto se quejó.

—No se atrevan a pisar ese lugar de nuevo —Asahi amenzó.

—De acuerdo…—Bokuto se lamentó.

Caminaron en silencio por unos minutos más, hasta que llegaron a la estación donde todos se separarian, ya que era muy de noche para ir caminando.

—Así que…—Terushima sonrió—¿Mañana al karaoke?

—¡OH SIIIII! —Fue la respuesta de Bokuto, Hinata, Kuroo, Tanaka, Noya y Lev, mientras el resto golpearon su frente con la mano.


Bueno, bueno ¿Que tal me salió? Se que no hubo mucha interacción entre el Kuroken ni el BokuAka, per se, pero ya los mas bajos estan enfrentando lo que sienten por los otros, para el proximo cap si habrá más KuroKen y BokuAka como tal, lo prometo, el sufrimiento de Yaku ha comenzado, pero aun le falta, no se preocupen xDle tengo preparada otra tortura... ¿Que tal la guerra de comida? ¿fue buena o exageré?

Sus comentarios ayudan a mejorar la historia, recuerden dejarme su opinión! ;D

Saludos a todas! :3