Enredado en las palabras
Dulcifluum: (Latín) Miel. Propuesta por SkuAg.
5.
No pudo evitar que una sonrisa curvase sus labios, el recuerdo y la alegría fundidos en sus ojos mientras que Tentomon —Tento-san— revoloteaba hacia ella con aire preocupado. No hacía mucho tiempo que Koushirou le había anunciado que las puertas al Mundo Digital habían sido abiertas y que sus amigos virtuales podrían pasar más tiempo con ellos pero ella había adoptado a Tentomon como una compañía constante. Si no estaba en la habitación de su hijo —o en el mundo que ella no conocía—, entonces, estaba en la cocina. ¡Y era tan correcto, tan educado! Yoshie no sabía ni la mitad de lo que su hijo había aprendido del extraño mundo al que habían sido llevados pero ella podía apreciar las cosas que le había traído ese universo a Koushirou. Tentomon era, sin duda alguna, una de las más preciosas.
—Pude conseguir que Koushirou-han siguiera en la cama—declaró, su voz tenía un peculiar acento—. Pero está usando su laptop.
Lo que más le asombraba a Yoshie era lo mucho que podía abstraerse su hijo cuando estaba frente a una computadora. Tanto, que no notaba que le subía la fiebre y su gripe no mejoraba.
—Tan inteligente para algunas cosas... —murmuró. Tento hizo un sonido que ella describiría como una risa.
—Koushirou-han siempre quiere saber más.
Yoshie asintió. Sacó una botella de agua y también le pidió a Tentomon que la ayudase. Era una cosa realmente curiosa, pensó, la forma en la que él se manejaba en la cocina.
—Si fuera por él, lo único que bebería es té oolong —dijo Yoshie en voz alta. Realmente, su hijo tenía hábitos curiosos y él parecía creer que no había otra opción que esa a la hora de elegir una infusión para beber—. Pero jamás ha rechazado dulcifluum para cuando tiene gripe.
—¿Dulcifluum?
Miel era una palabra demasiado convencional para Izumi Koushirou. Cuando era pequeño, sus gustos poco convencionales incluían las palabras simples y los sabores dulces. Yoshie tenía que improvisar. Luego permaneció como una broma interna.
Yoshie sonrió un poco más. –Al principio no le entusiasmó mezclarlo en su té pero luego le expliqué que tenía propiedades antibióticas y que le ayudaría a curarse pronto. Quiso probarlo de inmediato.
Tentomon zumbó en apreciación. Así como a Koushirou le gustaba saber de todo, Tentomon disfrutaba aprendiendo de lo único que el pelirrojo no parecía muy dispuesto a entender: Koushirou.
