¡Oya, oya, oya! Tarde pero segura, la verdad es que este es el cap que imaginé la primera vez que pensé en el título "Rey de los videojuegos" aunque no me arrepiento para nada del anterior, este fue lo que en verdad quería hacer xD
Nuevamente agradezco a las personitas que me dejan su review como Guest y lamentablemente no puedo responderles directamente.
¡Disfruten!
Rey de los videojuegos
2da parte.
Kuroo Tetsuro no estaba completamente claro de quien había invitado a quien en una cita, aunque si era sincero consigo mismo no le importaba el cómo había sucedido, sino el hecho de que iba a suceder.
Luego de que a Kenma le otorgaron su respectiva medalla del primer lugar, y al otro chico de su escuela una del tercero, tuvo que combatir con el que había vencido Kenma para determinarlo, Kuroo estaba sentado en un tren con el resto del equipo pues obviamente querían celebrar la victoria del club de videojuegos.
El gato bufón pensó que eso significaba que su cita con Kenma había quedado pospuesta para otro día, pero para su sorpresa, el rey le pidió que lo acompañara cuando todos se estaban despidiendo; Bokuto se aseguró de desearle buena suerte, guiñándole un ojo y levantando el pulgar en su dirección, de una forma nada discreta que hizo que Kuroo se avergonzara, recordó que definitivamente tendría que agradecer a Akaashi por haber distraído a su primo pidiéndole a Bokuto que lo acompañara su casa.
Para sorpresa del gato bufón, Kenma detuvo un taxi mientras hablaba por teléfono.
—Sí, gané el primer lugar en DB y MK…—Respondió a su teléfono y enseguida le dio una dirección al taxista, una que Kuroo no conocía.
—Ya comí con el equipo…
—¿Puedo ir para allá?
—Con un…—Kenma lo miro de reojo antes de responder— amigo, te comenté sobre él al principio de año.
Kuroo lo observó sorprendido ¿Con quién estaba hablando?
—¿Shimizu sensei está allá?
—Bien, llegaremos en menos de diez minutos, creo…
—Nos vemos.
—¿Con quién estabas hablando?
—Ya lo veras.
Kuroo lo miró sorprendido, pero Kenma solo lo observó inexpresivo.
—Dame tu teléfono —Pidió de repente el rey.
—¿Para qué? —Le preguntó Kuroo, aun cuando le estaba entregando su teléfono al peliteñido.
—Tengo unas fotos para Lev —Respondió mientras manejaba ambos celulares.
—¿Para Lev? —Kuroo no podía creerlo.
—Sí.
—¿Desde cuándo te agrada Lev? ¿Fotos de qué?
—De Yaku…No me agrada, pero Yaku es mi amigo y a Yaku le gusta Lev.
—¡¿A YAKU LE GUSTA LEV?!
—Sí, aunque aun no lo sabe o no lo quiere admitir.
El pelinegro observó como el otro utilizaba su teléfono como si fuera el propio, no tuvo que preguntarle ninguna contraseña, pues Kenma ya se las sabía, Kuroo había tenido que decírselas mientras Kenma jugaba Pokemón Go desde su teléfono y el pelinegro nunca vio la necesidad de cambiarlas, ni siquiera pensó que ni siquiera Bokuto se las sabía.
—¿Cómo sabes que a Yaku le gusta Lev?
—Le dio su teléfono.
—Eso no es gran cosa, Lev también tiene el de Hinata.
—Tú no conoces a Yaku como yo, el nunca le daría su teléfono sino estuviera interesado en el ruso, algo pasó ese viernes, pero Yaku no quiso decírmelo…
Kuroo no pudo evitar sonreír ante la mueca de disgusto que colocó el peliteñido, su frente se arrugó y un pequeño, mínimo puchero se formó en sus labios; Kenma le devolvió su teléfono cuando este comenzó a sonar varias veces, seguro eran las respuestas de Lev, Kuroo lo tomó y primero que nada vio las fotos que le envió al ruso, al ver una en la que el aspirante a libero sonreía ampliamente mientras era alzado al aire por los miembros del equipo, el mismo Kuroo incluido, el pelinegro supo que Lev le estaría agradeciendo y enviando emoticonos felices y sin sentido por al menos diez minutos, como ya estaba empezando a hacer, decidió silenciar la conversación y guardar su teléfono.
—Puedo preguntarle a Lev —Le respondió Kuroo—, luego de esto—señaló a su teléfono—, va a decirme lo que quiera.
Kuroo pudo ver como en sus ojos brillaban con el deseo de saber y la duda sobre respetar la privacidad de su amigo, al final, Kenma se encogió de hombros, como restándole importancia, dejándole la decisión al pelinegro, quien no tenía ningún problema en invadir la privacidad de sus compañeros.
El taxi se detuvo, Kenma pagó antes de que Kuroo siquiera pudiera sacar su billetera y ambos se bajaron frente a un edificio de tamaño mediano, pero muy moderno, el frente estaba hecho de puro cristal, con un enorme anuncio sobre la entrada principal que decía "Nekoma Tech" en la cual, la letra "o" tenia orejas de gato.
Kenma lo guió hacia la entrada principal, donde la recepcionista, una rubia de cabello corto, se levantó de inmediato para saludar a Kenma con una reverencia.
—Bienvenido Kozume-kun, Shimizu-san lo espera en su oficina y su padre mandó a decir que lo visite antes de retirarse.
—Gracias, Yachi-san.
—¿Tu padre trabaja aquí? —Le preguntó Kuroo mientras seguía a Kenma por un pequeño pasillo.
—Algo así —Kenma sonrió levemente.
—¿Qué hacemos aquí? —Ambos entraron en un ascensor y Kenma presionó el segundo piso, antes de responder.
—Tú querías saber porque me llaman rey de los videojuegos ¿no?
Kuroo asintió.
—Pues, ya verás.
Las puertas del ascensor se abrieron en un pasillo cuyas paredes estaban llenas de cuadros y posters de videojuegos que hasta Kuroo conocía, habían para computadoras y varias consolas, poco a poco Kuroo fue cayendo en cuenta donde se encontraba, y justo cuando iba a preguntarle a Kenma sobre eso, ambos llegaron a una puerta doble de madera, Kuroo solo observó como Kenma abrió la puerta sin siquiera tocar.
—Bienvenido a mi reino —Dijo el peliteñido con una pequeña sonrisa.
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Kenma no podía creer que había dicho eso, sus mejillas se sonrojaron de vergüenza por lo engreído que había sonado al abrir la puerta, sin embargo Kuroo estaba demasiado distraído con todo lo que tenía en frente como para notarlo. Había pocas personas debido a la hora, pero eso solo permitía que se apreciara el ambiente mucho mejor.
Al entrar al salón principal donde se diseñaban los videojuegos, lo primero que podías ver eran las decenas de computadoras de última tecnología que estaban a la derecha, el área de programación, en el cual no habían paredes como tal, sino cubículos transparentes, de forma que todos podían verse, detrás de las computadoras podías ver a los programadores, casi todos con audífonos a prueba de sonidos puestos, detrás de ellos pizarras transparentes en las cuales tenían escritas fórmulas y códigos que estaban desarrollando.
A la izquierda, estaba el lado más "artístico", en las paredes se encontraban pósters de diferentes personajes, algunos terminados y a veces solo bocetos o diseños dibujados a mano, escritorios de dibujo, repletos de todo tipo de materiales para dibujar, pinceles, lápices, marcadores, pinturas, en otra sección se podían ver trajes completos o muestras de tela, que se utilizaban para la ropa de los personajes de los videojuegos, era el lado de los diseñadores, estaban unos frente a los otros para que no hubiera problemas de comunicación entre ellos y evitar malos entendidos.
Al fondo estaban las secciones favoritas de Kenma, del lado de los diseñadores, se encontraba toda la utilería que habían hecho, los objetos como: espadas, pistolas, modelos a escala de naves espaciales, vehículos, edificios que habían necesitado, etc, mientras que del lado de los programadores estaba la pantalla verde y los trajes que detectaban tus movimientos para luego hacer que un personaje hiciera lo mismo en la pantalla y la impresora en 3D. También había una puerta que dirigía hacia el salón de muestras y era para mostrar el resultado final de las animaciones que hacían.
—¿No hay problema con que estemos aquí? —Preguntó el pelinegro observando todo con la boca abierta.
—Ninguno —Kenma negó con la cabeza—, este es como mi segundo hogar.
Kenma sonrió al ver que Kuroo parecía indeciso de hacia dónde ir primero, por lo que tomando su mano, lo guió primero hacia el lado de los programadores, para mostrarle como trabajaban, el pelinegro lo siguió sin protestar, sus ojos saltando de un lado para otro, ansioso por preguntar pero obviamente conteniéndose, lo que Kenma agradeció ya que quería que el gato bufón viera las cosas por sí mismo.
Se acercaron a la oficina de uno de sus programadores favoritos, pues el joven se entendía con Kenma casi a la perfección, Kunimi Akira, era un recién graduado con honores en la universidad de Tokio, su padre lo trajo a la compañía por recomendación de Kenma, quien lo descubrió por el canal de Youtube del chico, donde enseñaba los juegos y aplicaciones que había hecho el mismo.
—Kunimi —Saludó el rey cuando el programador los observó, desde hacia tiempo que habían dejado de lado las formalidades.
—Kenma —Dijo el otro, quitándose los audífonos y asintiendo como saludo.
—Este es Kuroo Tetsuro, Kuro este es Kunimi Akira, uno de los programadores.
—Me pareces familiar ¿No es así Kenma?…—El programador le dio una mirada divertida a Kenma que el rey decidió ignorar.
—Es un placer conocerlo Kunimi-san, esta es la primera vez que vengo, sin embargo —Kuroo se inclinó en modo de saludo, sin ocultar su confusión.
—Igualmente Kuroo-kun —Kunimi se giró de nuevo hacia Kenma—, ¿Cómo te fue en el torneo?
Kenma sacó de su bolsillo las medallas doradas.
—Sabía que ganarías —Kunimi le dio una pequeña sonrisa a la que el peliteñido solo asintió —¿Qué haces aquí tan tarde?
—Solo quería mostrarle a Kuro lo que hacen aquí — Kenma no se sorprendió por la pregunta tan repentina, a cualquier otro le parecería incluso grosera, pero ambos era así, directos al punto.
—Bueno estaba a punto de correr una animación antes de mostrársela a Shimizu, así que pueden acercarse, si quieren.
Kenma se giró hacia Kuroo quien tenía los ojos brillantes y curiosos, asintió ansioso.
—Miren allá —Kunimi les señaló una pantalla que estaba a su derecha, mientras el comenzaba a teclear rápidamente.
Enseguida comenzó una simulación, donde se podía apreciar un personaje, aun sin rostro pero de baja estatura, correr por lo que parecía una ciudad de noche, llevaba un abrigo largo marrón claro, pantalones oscuros, en su mano cargaba un arma.
—¿Ese es el personaje principal? —Preguntó el rey en voz alta.
—Sí, es la escena de presentación.
—Debería ser una Mágnum entonces.
Kunimi se giró hacia él y alzó una ceja cuestionadora.
—Me gustan las Mágnum —Respondió simplemente Kenma, encogiéndose de hombros, haciendo que Kunimi rodara sus ojos y Kuroo lo viera sorprendido ¿En serio le estaba dando una orden al programador?
—De acuerdo…
La animación se detuvo y Kuroo pudo ver impresionado como los dedos del programador parecían un borrón mientras tecleaba, en menos de cinco minutos, señaló nuevamente a la pantalla y ahora se veía como cargaba una pistola mas grande, sin embargo Kuroo también notó como el personaje tenia ahora el rostro y el estilo de cabello de Kenma, aun no era del todo perfecto pero ese era Kenma, sin lugar a dudas.
Esta vez fue Kenma quien alzó la ceja hacia Kunimi, quien solo se encogió de hombros y le dio una mirada burlona, Kuroo solo veía impresionado entre el programador y las imágenes que podía ver en la pantalla ¿Cómo fue capaz de programar la el rostro de Kenma tan rápido?
—¿Cómo…
—El rostro de tu amigo es uno de los códigos más usados aquí, todos los programadores nos lo sabemos de memoria.
—¿Qué? —Kuroo observó a Kenma, preguntándole con la mirada, el rey se sonrojó un poco y le dio una mirada asesina a Kunimi— ¿Por qué?
—Yo aparezco en todos los videojuegos que se han creado en "Nekoma Tech", sin importar si son de computadora y de consolas de videojuegos.
—Estoy completamente impresionado y totalmente curioso, ¿Por qué?
—Mi padre…
Respondió el peliteñido, sintiéndose incomodo por el tema, aunque la verdad sea dicha, el estaba completamente feliz de que su padre hubiera insistido de que su hijo apareciera en todos los videojuegos creados por la compañía, ese era el sueño de todo Gamer, aunque no dejaba de ser algo vergonzoso.
Los ojos de Kuroo brillaron con comprensión.
—Vamos —Kenma comenzó a dirigirse fuera del cubículo de Kunimi, Kuroo siguiéndolo de inmediato.
—También tengo la aparición del segundo personaje ¿No quieres verlo? —Le preguntó Kunimi con lo que Kenma sabía era algo de malicia, aunque para cualquier otro que no lo conociera pareciera completamente inocente.
—Me encant…—Kuroo se detuvo y comenzó a responder.
—Otro día —Lo cortó Kenma, jalando a Kuroo por su muñeca.
Mientras se alejaban a toda prisa Kenma escuchó como el otro reía en voz alta, tendría que devolvérsela a Kunimi de alguna forma, aunque el programador no sabía que estuvo a punto de arruinar una sorpresa que tenía para el gato bufón.
—¡KEEEEENMA-KUUUUN!
El mencionado quedó paralizado en su sitio y alzó la mirada de inmediato hacia el chico frente a él.
—Inuoka —Kenma le respondió secamente.
El joven no perdió la sonrisa ante la fría respuesta, estaba acostumbrado, Inuoka era un pasante del área de diseño, siempre alegre y muy dispuesto a ayudar, Kenma pensaba gracias a Inuoka fue que pudo acostumbrarse rápidamente a Bokuto y a Hinata. El pasante le dio una mirada a Kuroo y sus ojos se agrandaron con sorpresa y reconocimiento.
—¿Este es…
—Si —Kenma pensó rápido, debía distraer a Inuoka antes de que dijera algo que arruinara su sorpresa— ¿No necesitas que se pruebe algún traje?
—¿Qué me pruebe…yo un traje? —Preguntó Kuroo confundido, mientras a Inuoka se le iluminaban los ojos y asentía con emoción.
—Sí, ahora que lo dices, tengo unas chaquetas y camisetas que pensé le quedarían bien, pero necesitaba tu aprobación y sabes el trabajo que da digitalizar o buscar cosas parecidas, así que tenerlo modelando sería mucho más rápido —Todo eso lo dijo tan rápido que Kenma estaba seguro que Kuroo no había entendido nada.
—¿Por qué debería…— Kuroo fue interrumpido por Inuoka jalando su brazo y llevándolo detrás de una pantalla mientras le arrojaba chaquetas y camisetas que debía colocarse.
Kuroo intentó salirse muchas veces y preguntarle qué demonios estaba pasando pero Inuoka lo arrastraba de regreso detrás de la pantalla, tratando de quitarle la camiseta del equipo que llevaba puesta Kuroo.
—Deja de pelear con Inuoka Kuro, es como luchar contra Bokuto y Hinata juntos —Ciertamente Inuoka tenía la energía del pelinaranja y la fuerza del búho, así que Kuroo estaba perdiendo.
Kenma escuchó un suspiro derrotado mientras murmuraba:
—¿Qué debo ponerme? —El peliteñido sonrió al escuchar como Inuoka le daba instrucciones a Kuroo, luego el castaño salió y le sonrió a Kenma.
—Kuro no sabe nada del videojuego, se lo voy a mostrar en la sala de proyecciones, no le digas nada —Le advirtió al pasante, quien abrió su boca sorprendido y asintió guiñándole un ojo cómplice.
Y entonces sus ojos brillaron repentinamente, un brillo que a Kenma no le gustó, Inuoka se acercó a un montón de ropa sobre una mesa y comenzó a buscar algo.
—¿Puedes colocarte esto? —Inuoka le sonrió alzando las prendas de ropa que tenía en sus manos, se acercó y le susurró para que Kuroo no escuchara —, seria genial tomarles fotos a ambos, ya sabes para sus escenas conjuntas.
La sonrisa de Kenma se borró, odiaba modelar, aun para los videojuegos pero la sonrisa esperanzada de Inuoka, tan pero tan parecida a la de Hinata, le hizo ceder casi de inmediato, además, el pasante mantendría el secreto, Kenma podría devolverle el favor.
Kenma alzó sus manos e Inuoka le dio una sonrisa de mil vatios mientras le pasaba la ropa, en eso Kuroo salió detrás de la pantalla, luciendo una chaqueta de semicuero negra que le llegaba casi a las rodillas, debajo una camisa rojo sangre de cuello en V, unos pantalones negros y unas botas, Kenma lo vio de arriba abajo, mordiéndose los labios para no dejar que su boca cayera abierta, el pelinegro se veía realmente sexy y Kenma sabía que le faltaban los accesorios todavía, esquivando la mirada del más alto, Kenma corrió detrás de la pantalla.
—¿Kenma…—Kuroo comenzó a preguntar, pero de nuevo fue arrastrado por Inuoka, esta vez hacia un escritorio con distintos accesorios.
—¿Sabes colocarte estos? —Le preguntó el pasante mientras le ofrecía a Kuroo varios aros y barras metálicas negras, piercings.
—Ehh… yo no tengo agujeros para ponérmelos.
—Son falsos tonto —Rió Inuoka, mientras los separaba y le mostraba que eran magnéticos.
—Oh…
—Este es para la ceja —Le dijo señalando una pequeña barra recta, que tenía dos esferas negras en cada extremo —, estos son para la parte superior de la oreja —señaló esta vez tres aros, dos negros y otro rojo metálico —, este para la lengua, si no te incomoda, no te preocupes esta esterilizado.
Mientras Kuroo se los colocaba, Inuoka desapareció de su vista por unos segundos y regresó una pistola en spray y antes de que pudiera decir algo, le bajó un poco la camiseta le puso una plantilla en el cuello y Kuroo sintió algo frío mientras era rociado por pintura, en menos de dos minutos el gato bufón tenía un tribal negro subiendo por un lado de su cuello; luego unas correas de cuero que quedaron en sus caderas, que Kuroo logró distinguir eran en realidad una pistolera, mientras terminaba de ajustárselas Kenma salió detrás de la pantalla.
Ambos adolescentes se quedaron paralizados por un momento, sus ojos clavados en el otro, Inuoka estaba inclinado sobre Kuroo con sus manos en las caderas y su rostro prácticamente en el estómago del pelinegro, Kenma se mordió la lengua antes de gritarle al pasante que se alejara de su gato bufón, pero todo el aire de sus pulmones desapareció cuando sus ojos se encontraron con los del pelinegro, todos los piercings y el falso tatuaje le daban a Kuroo un aire de chico peligroso que hizo tragar pesado al rey.
Por su lado Kuroo no podía apartar la mirada de Kenma, quien tenía una chaqueta de cuero vinotinto que le quedaba perfecta y debajo de la misma una camiseta negra ajustada, en su cintura tenía una pistolera muy parecida a la de Kuroo, sus pantalones negros parecían pintados alrededor de las delgadas pero tonificadas piernas, sus zapatos unos converse negros con rojo nuevos, en su cuello había un collar negro de cuero que resaltaba contra su piel pálida, pero sus ojos, Kenma estaba usando una pequeña línea de delineador alrededor de sus ojos que resaltaban su color dorado como si fueran dos soles y Kuroo se veía atraídos hacia ellos como los planetas lo hacían hacia la estrella más grande.
Inuoka, completamente ignorante de lo que pasaba con los más jóvenes, terminó de colocarle la pistolera a Kuroo y lo observó de arriba abajo hasta que asintió en aprobación y se giró para encontrarse con un Kenma ya listo por lo que arrastró a los paralizados chicos hacia un fondo neutral y aprovechó la mirada intensa que ambos se daban para tomar la primera foto así como estaban, uno frente al otro.
El flash hizo que ambos reaccionaran y salieran de su trance, sonrojándose ligeramente, comenzaron a seguir las instrucciones del pasante, quien les tomó varias fotos en distintas poses, solos y juntos.
—Dándose la espalda —les dirigió—, muy bien ahora alcen las pistolas…—Tomó varias fotos así—. Perfecto, ahora apuntándose entre ustedes.
En otra, Inuoka le ordenó a Kuroo a pasar un brazo sobre el hombro de Kenma, la pistola colgando descuidadamente de su mano, y debía sacar su lengua, mostrando su piercing, mientras Kenma debía lucir completamente serio y aburrido; ambos pudieron hacer esa demasiado fácil.
Sin embargo la pose que ambos disfrutaron más fue la última, puesto que Inuoka les pidió que Kuroo se colocara un poco por detrás de Kenma y con su mano derecha le apuntara a la cabeza mientras Kenma alzaba su mano izquierda y le apuntara a Kuroo por debajo de la barbilla, obligando a Kuroo a alzar su rostro un poco, ambos tenían que colocar una mirada desafiante hacia el otro, lo cual no era tan fácil ya que ambos estaban complacidos y algo nerviosos por estar tan cerca del otro, aunque lograron hacer la pequeña sonrisa arrogante que Inuoka les pidió.
—Muy bien, las tengo todas —Anunció el pasante.
Kuroo y Kenma tardaron un poco más de lo necesario para separarse, sus miradas aun fijas sobre el otro, afortunadamente para ellos, Inuoka los había dejado para correr a la computadora más cercana y descargar las fotos de inmediato.
—¿Debo quitarme la ropa? Realmente me gusta cómo me queda —Se lamentó Kuroo.
—A mí también… me gusta cómo te quedan —Kenma murmuró la ultima parte, dándose la vuelta.
—¿Qué? —Preguntó Kuroo, no creyendo lo que había escuchado aunque deseando que el otro si hubiera dicho que también le gustaba como le quedaba la ropa.
—Que voy a preguntar…—Kenma respondió rápidamente, demasiado rápido para Kuroo, haciendo que el pelinegro sonriera.
Kenma se acercó a Inuoka quien tenía todas las imágenes desplegadas en la pantalla y las observaba fijamente.
—¿Podemos quedarnos con la ropa?
Inuoka asintió sin dejar de mover las fotografías, para verlas una y otra vez, escogiendo las mejores para lo que tenía que hacer, Kenma se giró hacia Kuro y le alzó un pulgar, diciéndole que estaba bien que se las quedaran, el gato bufón alzó un brazo y gritó su típico "¡Oh ho ho!" en celebración.
—Kenma-kun —Inuoka le llamó, haciendo que el rey se girara nuevamente hacia él —¿Qué le parecen estas?
—Están perfectas, envíamelas a mi correo también.
—¿Todas? —Preguntó curioso Inuoka, era raro que el chico le pidiera las fotografías que le tomaba, mucho menos tal cantidad, pero inocente de la razón, aceptó el pequeño asentimiento que le dio el peliteñido; después de todo no iba a discutir con el hijo del jefe.
&.&.&.&.&.&
—Vamos, hay algo más que quiero mostrarte.
—¿Hay más? —Preguntó Kuroo mitad divertido y mitad impresionado.
Siguió a Kenma hasta el fondo, donde había una enorme pantalla verde y cerca estaba una mujer detrás de una computadora, probablemente la mujer más hermosa que hubiera visto en su vida, de cabello negro, lentes y piel clara, con un pequeño lunar en su rostro.
—Shimizu-san, buenas noches.
—Kozume-kun, buenas noches.
—El es Kuroo Tetsuro —Kuroo se inclinó en respeto.
—Un placer conocerla, Shimizu-san.
—Me lo imagine al verlo —Eso hizo que el más alto se girara hacia Kenma, ya iba la tercera persona que insinuaba que lo conocían pero ¿Por qué? ¿Kenma les había hablado de él? ¿Qué tan seguido venia Kenma? ¿Cómo es que todo el mundo aquí lo trataban como si trabajara aquí? ¿Quién era el padre de Kenma en esta compañía?
Kenma lo ignoró, haciendo que Kuroo se sintiera frustrado.
—¿El traje está listo?
—Sí, solo tiene que colocárselo.
—¿Otro traje? ¿Debo cambiarme? —Dijo con pesar Kuroo, aferrando la chaqueta como si fuera su prenda de vestir favorita, a pesar de que acaba de obtenerla.
—Solo por unos momentos —Le respondió Shimizu, mientras se levantaba y le guiaba hacia un lado, donde estaba guindado un traje igual de verde manzana que el fondo pero con varios cables y sensores en diversas partes del cuerpo.
—¿Esto es…
—Un traje que lee tus movimientos y los registra en la computadora.
—¿Y luego pueden convertirme en lo que sea, no? Por eso la pantalla verde y el traje ¿cierto? —Preguntó Kuroo con ilusión.
—Es un chico listo —Shimizu le sonrió a Kenma, mientras Kuroo se sonrojaba por el cumplido.
Sin perder tiempo, Kuroo se quitó la chaqueta y se colocó el traje, pesaba un poco más de lo que pensaba por los cables que a pesar de no ser muchos, eran pesados, pero una vez que logró acostumbrarse, Kuroo se colocó frente a la pantalla verde, Kenma y Shimizu estaban detrás de la computadora.
—Muy bien Kuroo-kun, puedes observar todo lo que hacemos en esa pantalla, puedes guiarte para hacer lo que quieras —Kuroo asintió y observó la pantalla indicada para ver una simple figura humana sombre un fondo verde.
Curioso Kuroo levantó un brazo, observando como la figura movía el mismo brazo, riendo Kuroo levantó el otro, y una pierna y la otra, luego su cabeza, también comenzó a saltar, teniendo cuidado de no enredarse con los cables.
—¡Esto es tan GENIAL! ¿Me estas grabando Kenma? ¡Bokuto tiene que ver esto!
Efectivamente Kenma tenía su teléfono y estaba tomándole fotos y sacando videos del pelinegro. Kenma alzó un pulgar en su dirección, luego se inclinó hacia Shimizu y le dijo algo que Kuroo no escuchó pero entonces pudo observar en la pantalla que el fondo que antes era simplemente negra, cambió y ahora parecía un antiguo castillo, incluso la figura humana parecía tener una armadura samurái, Kenma le acercó una especie de tubo que tenía varios sensores visibles y rápidamente su personaje tenía una espada.
Kuroo la movía de un lado para otro experimentando, hasta que recordó vagamente las pocas clases de kendo a las que asistió cuando era pequeño y comenzó a moverla como si fuera una espada de verdad y entonces aparecieron "enemigos" que Kuroo fingió atacar de acuerdo a los movimientos que hacían en la pantalla.
Luego el escenario cambió y ahora estaba en una ciudad, su personaje estaba vestido como un policía (Aunque Kuroo solo podía verlo de espaldas pero reconoció el uniforme) y Kenma le quitó la espada para darle algo con forma de pistola, el escenario le recordó al primero que había visto con el programador, pero rápidamente Kuroo vio a los malos y comenzó a "correr" manteniéndose en el mismo sitio, y levantó el arma como había visto en las películas de acción, con las dos manos, apuntando a la nada, podía ver como su personaje hacia lo mismo, Kuroo se la estaba pasando en grande, Shimizu le pidió hacer unos movimientos en especifico, como si guardara la pistola, diversas formas de sujetarla y luego le pidió hacer varias simulaciones de combate.
Eran cosas demasiado especificas y mientras las hacia la mente de Kuroo estaba volando, con las diversas posibilidades de lo que estaba sucediendo, que Kenma lo alejara del programador, la sesión de fotos y los trajes que Inuoka necesitaba que se probara y ahora las diversas y muy especificas poses y movimientos que Shimizu le pedía hacer… solo se le ocurría una razón para todo eso, pero Kuroo no quería emocionarse demasiado, la posibilidad de ser un personaje en un videojuego, junto a Kenma… era demasiado bueno para ser real.
—Muy bien, estamos listos por aquí. Buen trabajo Kuroo-kun.
—Eh..mm… cl-claro, muchas gracias —Kuroo se quitó el traje con mucho cuidado y decidió no colocarse la chaqueta, pues tanto movimientos lo habían hecho sudar un poco.
—Toma Kozume-kun, con esto puedes mostrarle todo lo que quieras.
—Gracias Shimizu-san.
Luego Kenma se giró hacia Kuroo y le hizo una seña para que lo siguiera a través de una puerta.
La habitación era pequeña, con una enorme pantalla al fondo y otras en varias posiciones a lo largo de la habitación, con varios sillones y sillas frente a las mismas, Kuroo siguió a Kenma quien se sentó justo al frente en un sillón de dos asientos.
—¿Ahora podré ver de qué va todo esto?
Kenma lo observó con esa pequeña sonrisa que a Kuroo le encantaba, ese brillo en los ojos que le indicaba que el rey estaba planeando algo, el peliteñido asintió en su dirección.
—La empresa está creando un nuevo videojuego, se tratará de un detective…
—Tú —Agregó Kuroo, y Kenma asintió y siguió con la explicación como si no ke hubiera interrumpido.
—…que debe ir de encubierto con la mafia, y tiene que unirse a un hombre que lleva meses de incógnito y que es completamente opuesto a él…
Lo que explicaba sus atuendos, piercings y tatuajes.
—¿Y-yo? —Le preguntó esperanzado.
—Si…—Kenma le dijo tímidamente, tocando la tablet que le dio Shimizu y una animación comenzó en la pantalla, era algo muy parecido a lo que Kunimi les había mostrado pero ahora Kuroo podía ver su rostro en la animación.
—¡Ese… ese soy yo! —Exclamó impresionado, colocándose en la punta del sillón, muy cerca de caerse al suelo.
La imagen cambió, y ahora podía verse a sí mismo en las diferentes poses y movimientos que había hecho con Shimizu, por ultimo le mostró las diversas fotos que se habían tomado juntos.
—¡Necesito esas! ¡Tú y yo nos vemos fantásticos!
—Ya las tengo, te las pasaré —Le respondió tímidamente.
Kuroo se giró hacia el rey, observando que el peliteñido tenía las mejillas sonrojadas y no le mantenía la mirada.
—Oye… todo esto, me encanta.
Kenma lo miró por unos segundos y luego la desvió de nuevo.
—Hey, kitten, ¿Qué sucede? —Preguntó preocupado.
—¿N-no no te molesta? ¿No te parece raro?
—¿Qué? ¿Ser un detective encubierto dentro de la mafia? ¡Es lo más genial que me ha pasado en la vida!
—En un videojuego, no es real…
—Sigue siendo lo más genial que me ha pasado, y es gracias a ti.
Kenma clavó los ojos en Kuroo, su rostro ilegible, pero en sus ojos Kuroo pudo ver el alivio que sus palabras le dieron, los nervios que había tenido de mostrarle que lo había convertido en un personaje de videojuego, en cambio para el gato bufón, nada podía hacerlo más feliz, Kenma amaba los videojuegos, le decían "el rey de los videojuegos" por Dios, y saber que lo había hecho parte de algo que amaba…
Kuroo sencillamente no pudo evitarlo… antes de darse cuenta de lo que hacía, tenía el rostro de Kenma en sus manos, y solo centímetros los separaban, el negro casi había cubierto el dorado de los ojos de Kenma, sorprendido, deseoso, en ningún momento se alejó del pelinegro, sin embargo, Kuroo tenía que asegurarse.
—¿Esto… está bien? —Le preguntó observando fijamente sus labios para asegurarse de que no hubiera confusiones de lo que quería realmente.
Kenma asintió y ese fue todo el permiso que Kuroo necesitaba.
Kuroo cerró la poca distancia que los separaba, cuando sus labios tocaron los de Kenma, todo a su alrededor desapareció, sus sentidos concentrados en ese punto donde sus labios se unían a los del rey, y era simplemente la mejor sensación que había sentido en su vida.
Hasta que Kenma le regresó el beso y fue entonces que Kuroo supo que había muerto he ido al cielo, sintió como Kenma se acercó a él, sus brazos le rodearon el cuello, abrió su boca y dejó salir un pequeño gemido, el pelinegro sintió como de su garganta salía un gruñido en respuesta y mordió suavemente el labio inferior de Kenma, cuando este le pasó sus manos por el cabello, la lengua de Kuroo invadió la boca del peliteñido, ganándose que Kenma jalara suavemente el cabello del gato bufón; las manos de Kuroo fueron a la cintura de Kenma, sin querer lo acercó incluso más y entonces Kenma pasó una de sus piernas sobre el regazo de Kuroo, montando al más alto y haciendo que la espalda de Kuroo chocara contra el respaldo del sillón.
"Maldición" Pensó Kuroo, podría quedarse así para siempre. Lamentablemente, tenían que respirar.
—K-kuro…—Kenma se separó, buscando aire.
Kuroo juntó sus frentes, cerrando los ojos para controlarse, porque ver a Kenma, sus labios rojos y algo hinchados de sus besos, su mirada perdida y llena de deseo, pues Kuroo no tenía tanta fuerza de voluntad.
—Wow… —Fue lo único que Kuroo pudo articular— solo… wow. Creo que ha sido el mejor beso de toda mi vida…
Kuroo abrió los ojos para ver como Kenma le sonreía, era la sonrisa mas amplía y honesta que le había visto nunca, Kuroo sintió como su pecho se llenaba, de orgullo y felicidad por haber sido él quien colocara esa sonrisa, pero necesitaba más, tal vez eso lo hacia un bastardo egoísta pero necesitaba saber que sólo él podría sacarle esa sonrisa al peliteñido.
—¿Estamos juntos a partir de ahora, cierto? Porque honestamente no creo que pueda volver a estar feliz si no puedo besarte de nuevo…
Kenma resopló, pero Kuroo pudo sentir como reía contra su pecho, pues ahora el rey se escondía entre sus brazos, sin embargo cuando lo sintió asentir, Kuroo que nunca iba a estar tan feliz como en ese momento.
&.&.&.&.&.&
A pesar de lo cómodo que se sentía, Kenma supo que se estaba haciendo tarde y ya debían marcharse, al menos Kuroo, pues el rey sabía que su padre aun estaba en la empresa y si quería podía regresar con él, no sería la primera vez que su padre tenía que arrastrarlo de este lugar para llevarlo a su casa; sin embargo, si su padre lo conseguía en esta posición, abrazado al más alto y sentado sobre su regazo… pues no sería nada bonito, con un suspiro se separó del bufón.
—Debemos irnos…
—¿Tenemos qué? Estoy muy cómodo así como estamos —Le sonrió Kuroo, sin embargo el pelinegro ya estaba enderezándose.
—Si nos quedamos aquí, mi padre vendrá a buscarme…
Eso hizo el truco, Kuroo se levantó tan rápido que casi hace que Kenma se cayera al suelo, afortunadamente sus reflejos fueron rápidos y lo dejó a un lado en el sillón. Kenma no pudo evitar reírse.
—Te quería preguntar ¿Quién es tu padre? —Kuroo le preguntó mientras se estiraba, Kenma disfrutó de la vista, la camiseta roja se levantó mostrándole el bien marcado abdomen del gato bufón.
La sonrisita engreída de Kuroo le dijo que lo había pillado, pero a Kenma no le importó, estaban juntos ahora ¿no? era su derecho.
—Es el presidente y fundador de Nekoma Tech…
Kuroo parpadeó sorprendido, su boca abriéndose cómicamente… y luego soltó una carcajada.
—Ahora todo tiene sentido… ¡Rey de los videojuegos! —Exclamó incrédulo y riendo nuevamente.
Kenma se encogió de hombros, sus mejillas sonrojándose. Kuroo se acercó y rozó sus labios de nuevo, y sin separarse le susurró.
—Mi rey —Kenma se estremeció.
—Mi gato bufón —Kuroo soltó otra carcajada.
Pueeees ¿Que les pareció? un capitulo que fue 100% KuroKen *.* espero que les haya gustado tanto como me gustó escribirlo.
No crean que la historia ya va a terminar porque aun me faltan caps para que acabe, sobretodo porque en una historia que hable de "Reyes" no puede faltar "El Gran Rey" ¿cierto? así que Oikawa hará una aparición pronto junto con otros personajes.
Por ahora en el próximo cap veremos a las demás parejitas (No los he olvidado, pero tenia que darle su lugar de honor a mis OTPs xD) y por supuesto seguiré con el BokuAka y el KuroKen.
¿Reviews? :3
