Enredado en las palabras


Aracnofobia: Fobia a las arañas. Propuesta por Chia Moon


12.

Iori no habla, pero sacude la cabeza mientras la araña trepa por su brazo. Es alarmante, su quietud. Los ojos verdes se nublan con algo desconocido, Armadimon se pregunta si Iori recuerda estar a merced de Arukerimon, si se ve prisionero de una telaraña invisible. Quiere moverse, ayudarlo, pero la mirada de Iori lo congela.

Es Ume, la niña que Armadimon piensa que odia a Iori, la que reacciona antes que cualquiera de ellos. Sus labios se abren en sorpresa que no logra esconder.

¡No te muevas! ¡Llamaré a Hida-san! ¡Quédate quieto!

Armadimon entiende poco su pánico ahora, han enfrentado enemigos peores.

—¿Quieres que me deshaga de ella, Iori?

Iori apreta los labios, no afirma ni niega. Es terco, ese niño. Más terco de lo que su racionalidad le permitiría aceptar, pero Iori desafía toda descripción.

—Es la araña —susurra, su voz débil—. Es la mascota de uno de los alumnos del abuelo.

Eso explica... poco.

—¿Iori? —Armadimon no puede quedarse en silencio.

—Estoy bien.

Chikara Hida se hace cargo de la situación con un movimiento sorpresivo. Es rápIdo y veloz, preciso. Él se centra en la cara de su nieto un minuto, luego lo obliga a sentarse para tomar un refresco. Es algo acostumbrado, ese ritual.

Armadimon ya no se sorprende con la curiosidades de la familia de su compañero.

Iori obedece a su abuelo, pero calla.

—¿Las tienen como mascota? —Armadimon no puede dejar de preguntar. Puede evocar a Arukerimon en esa pequeña figura, no es un recuerdo que le agrade.

—A muchos les gusta —responde Ume—. Esas no son venenosas, pero dicen que sus picaduras...

Se miran un instante. Esa puede ser la primera conversación que han tenido. Generalmente, ella ignora su presencia en el dojo.

—No sabía que tenías, bueno...

—¿Miedo a las arañas? — Armadimon propone, porque no entiende las dudas que pesan en el silencio.

Entre los labios, suelta una sola palabra. Sus ojos son severos. —Aracnofobia.

El tono en la voz de Iori no los deja respirar.

—Todos tenemos algo que nos asusta —susurra Chikara.


N/A: No podía sacarme esta escena de la mente.

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