Capítulo 2
Por fin, el gran día, hoy iría a solicitar trabajo en la empresa Earthly Light. Uno de los profesores de la universidad me menciono que había una vacante, que no perdía nada con intentar. El mismo escribió una carta de recomendación ya que decía que la empresa hacia donaciones a la universidad por lo cual, tal vez tomarían en cuenta las recomendaciones de esta.
Cuando llegué al edificio me sentí anonadada, era enorme y desde el momento que entras puedes sentir el glamour y elegancia del lugar. Sentía como mi cuerpo comenzaba a temblar por los nervios, rápidamente me acerque a recepción anunciando mi llegada y cita con el encargado de recursos humanos, quien sería la primera parada. Después de esperar unos minutos los cuales me parecieron una eternidad, la recepcionista me dijo que el licenciado había tenido que salir por una emergencia, que podía esperarlo o venir otro día, ¿otro día? No, no podía dejar escapar la oportunidad, ya estaba aquí así que no pasaba nada si esperaba un poco.
Después de cincuenta minutos de espera mi estómago comenzó a pedir alimento, así que fui hacia la recepcionista de nuevo pidiendo indicaciones de donde podría ir a comer un poco, me indico que dentro del edificio se encontraba una cafetería así que me dirigí ahí.
Mientras esperaba sentada mi orden, mis ojos se encontraron con los ojos azules más bellos que había visto jamás, el dueño de ellos era increíblemente hermoso, no pude despegar mi vista y fue hasta que el volteo a verme que me percate que tenía no sé cuánto tiempo mirándolo fijamente, al darse cuenta de mi nerviosismo sonrió y yo solo desvié la mirada implorando que la tierra se abriera y me tragara.
Cuando llego mi comida, decidí cambiar de asiento dándole la espalda al joven, pero tras unos minutos sentí como alguien se detenía junto a mi mesa.
– ¿Puedo sentarme? – me pregunto y yo me quedé sin saber que decir, así que asentí y el tomo haciendo frente a mí –. No pareces ser de… aquí, trabajar aquí. Así que, ¿Quién eres?
Tragué la comida en mi boca sin siquiera masticar para poder responder, solo esperaba no se diera cuenta – Serena, Serena Tsukino y vine a pedir empleo, tengo una cita con el licenciado encargado en recursos humanos.
– Ya veo – dijo mientras daba unos golpecitos con sus dedos sobre la mesa –. Lo mejor será que ni siquiera lo intentes – sus palabras me dejaron muda y sorprendida. ¿Quién se creía? Ni siquiera sabía algo de mí como para pedirme eso, ¿acaso venia por el mismo puesto? –. Créeme, trabajar aquí no es tan bueno como parece – abrió si saco y sacó una tarjeta en blanco junto con una pluma y comenzó escribir algo –. Ve aquí, habla con Andrew Furuhata, dile que vas de mi parte, le diré que vas de todos modos. Trabaja con él, aquí no. No es bueno para alguien como tú, créeme, estarás mejor ahí.
Arrastro la tarjeta hasta ponerla frente a mi plato, solo pase mi mirada de la tarjeta a su rostro.
– Ni siquiera se quién eres – no sabía cómo había dicho eso, en todo el rato ni siquiera me pregunte quien era, probablemente mi subconsciente estaba poniendo más atención que yo.
– Cierto, lo olvide – dijo levantándose de la mesa y abrochando su saco –. Soy Darién Chiba, mucho gusto.
Voltee a verlo pensando que había extendido su mano, pero no era así, en cambio había metido ambas manos a los bolsillos – Espera, ¿Chiba? ¿Chiba como…
– ¿Los dueños de la empresa? Si, el presidente es mi padre, así que se de lo que hablo cuando digo que no querrás trabajar con él. Ve a donde te dije.
Sin decir más se dio media vuelta y se retiró del lugar y ahí me quede, anonadada por todo lo que había pasado en cuestión de minutos. Me quede mirando la tarjeta un par de minutos y algo me decía que no hiciera caso, pero como siempre, ignore mi voz interna y salí de ahí hacia la dirección que estaba escrita en la tarjeta.
