Bien aquí el segundo cap! Me tardé por que estaba trabajando en mis trabajos finales de la universidad y todo eso, aun no termina el semestre, ya solo estoy recibiendo resultados, pero ya es todo más tranquilo. En fin, dejen sus comentarios y todo eso, espero les grade este segundo capítulo :3


Capítulo 2: Reencuentros y Encuentros

Después de hacer su chequeo médico y ver que todo estaba en orden, se dirigió al comando central. En su camino por el pasillo para ir al elevador, recordó un poco su plática previa con la enfermera Chapel, sin duda era una mujer peculiar y por lo que le contó un poco de cómo es trabajar en el área médica ahí en la Enterprise, no cabía duda de que eran uno de los departamentos con más trabajo. Esperaba con ansias volver a platicar con aquella mujer, aunque preferiría que fuera en una visita casual a la enfermería y no en circunstancias no deseables.

Al llegar vio que ya muchos se encontraban en sus posiciones en espera de órdenes del capitán, muchos giraron su mirada hacia ella y cuando la suya cruzó con la de su amigo, ambos no pudieron esconder la sonrisa de oreja a oreja.

-¡Pavel! – Le saludó con entusiasmo.

-¡Callidora! – El chico ruso se paró de su asiento y fue a abrazar a su amiga. Después de un muy fuerte abrazo entre ambos, dejaron salir una pequeña risa.- Eres tú la protegida del Oficial Spock, ¿Da? Cuando el capitán la describió solo pensé en ti.

-Solo me eligió para trabajar aquí, exageran un poco con eso de "protegida", "apadrinada" y todo eso.- Callidora volvió a rodar los ojos al escuchar de nuevo aquel terminó.

-Da, da, de todas formas es bueno tenerte aquí, ahora podremos platicar más tiempo, como cuando en la Academia.

-Lo sé, esto es simplemente lo mejor.

Su pequeña platica fue interrumpida por una mujer de piel oscura y uniforme rojo, llevaba su cabello recogido en una cola de caballo, era muy hermosa y transmitía una confianza que no muchas veces se veía.

-Pavel, ¿quién es tu amiga? –Dijo con algo de curiosidad tratando de esconder su sonrisa, y es que pocas veces se veía a aquel chico de ahora 19 años, verse muy feliz y entusiasmado con algo, eso y que le parecía tierno aquel encuentro.

-Oh, Teniente, ella es mi vieja amiga… Callidora Lupei, especializada en Xenobotánica, es su primer día en la Enterprise.- Dijo con mucho orgullo el chico ruso.

-Calli… Oh, cierto, Callidora Lupei.- Abrió con amplitud sus ojos una vez cayó en cuenta quien era.- el Oficial Spock, me comentó sobre ti, por lo que dijo se nota que podrás ir a su paso, Nyota Uhura, Xenolingüistica, un gusto.- Le ofreció su mano para estrecharla.

-El gusto es mío, Pavel ha hablado maravillas de usted y de muchos otros de aquí.

La plática entre los tres siguió unos cuantos minutos más hasta que Spock y Kirk llegaron ya listos para tomar sus puestos. Kirk ordenó que todos tomaran sus puestos, Callidora se posiciono al lado de Spock y con tan solo una orden del capitán, la Enterprise se dirigió su misión de cinco años.

Sus primeras semanas pasaron tranquilas, estaba muy agradecida con Kirk y Spock por haberle dado su propia habitación, era pequeña, pero ideal para ser habitada por ella y mejor aún, a unos cuantos cuartos de distancia se encontraba el dormitorio de Uhura, con quien poco a poco comenzaba a formar una amistad. Antes de iniciar sus labores siempre tomaba su ducha y se dirigía a la cafetería por un desayuno ligero, Pavel y Sulu eran sus fieles compañeros de desayuno y de vez en cuando de cena si es que no se entretenía más tiempo del debido en el laboratorio haciendo algunos cálculos.

Una de esas mañanas después del desayuno, ella y Spock se dirigieron al comando central después de que Kirk les solicitara su presencia, se les había informado que el planeta Makus III sufría de un brote de peste por lo cual la Federación les había encomendado transportar suministros médicos para detener dicho problema. Al mismo tiempo, la Enterprise pasaba cerca del quásar Murasaki 312, del cual se les había ordenado estudiarlo.

Kirk se encontraba en un dilema, en efecto la primera elección era ir a entregar los medicamentos, pero tampoco podía desobedecer las órdenes ya antes establecidas, fue entonces que después de discutirlo con Uhura llegaron a la conclusión de enviar a un equipo especial a estudiar dicho quásar mientras la Enterprise se encargaría de llevar el medicamento.

-Creo sería una excelente oportunidad para que ponga a prueba sus conocimientos, Alfarez.- El capitán dijo con plena tranquilidad y una ligera sonrisa, no dudaba de las capacidades de la chica.

-Gracias capitán, descuide no lo defraudaré.- Calliadora se sentía agradecida por la oportunidad que se les estaba presentando.

-Sé que no lo harás, además no tienes de que preocuparte, iras con rostros conocidos, tu Oficial al mando Spock y Huesos, digo, Dr. McCoy. es de tener dichas órdenes ambos se retiraron a cambiar sus ropas y prepararse para el viaje. Al llegar al transbordador que los llevaría al quásar, Calliadora leyó detenidamente el nombre de la nave "Galileo", después de dicho momento subió los escaloncillos para entrar, algunos otros ya estaban tomado sus asientos, era ella, Spock, el Dr. McCoy, y otros cinco hombres a quienes desconocía por completo. Justo en el momento en que se iba a apresurar a tomar su asiento al escuchar "Partiremos en 5" chocó con uno de sus compañeros de viaje.

-¡Oi! Mira por donde caminas.- El tono de voz fue de molestia, más lo peculiar en aquella voz fue la primera palabra y un acento escoces muy marcado.

-Disculpe… en verdad, no era mi intención, no mire bien por donde iba.- Callidora tomó asiento y abrochó su cinturón de seguridad mientras se disculpaba sin hacer contacto visual de lo apenada que se encontraba.

Montgomery Scott se sintió como un completo idiota por la manera en que le hablo a la chica, sin duda no era la impresión que quería causar en las personas.- No, debería yo disculparme, creo la manera en que lo dije no era la apropiada.- Scotty tomó asiento al lado de ella al ser el último que quedaba vacío.

-No le prestes atención Lupei, solo ha tenido semana pesada en Ingeniería.- El Dr. McCoy intervino en la "conversación" haciendo aquel comentario con una mirada desaprobatoria hacia Scotty.

-Tan solo quisiera que intentaras trabajar con personas que dejan las herramientas tiradas.- Scotty dijo a modo de excusa, lo que provocó una ligera risa en Callidora, contagiándoles al menos una diminuta sonrisa a ambos hombres.

-Montgomery Scott, jefe de Ingeniería, un gusto.- Soctty extendió su mano izquierda para estrecharla con Calliadora.

-Callidora Lupei, Alfarez, asistente del Oficial Spock en el Departamento de Ciencias.- Al estrechar su mano le sonrió como de costumbre y cruzó su mirada con la de él. Le miró con algo de curiosidad, se sintió extraña por un instante después de sentir un ligero cosquilleo en su estómago. No se iba a negar por un momento que aquel hombre que tenía ahora en frente le parecía algo atractivo.- Tal vez es el acento.- Susurro por error.

-¿Qué? –Preguntó Scotty al no escuchar bien lo que había dicho una vez que soltó su mano.

-Nada… nada.- Dijo de inmediato mirando hacia en frente evitando que se notara el sonrojo por su error.

-¿En qué estás especializada Callidora? – Preguntó para hacer un poco de plática en lo que duraba el viaje al planeta. Para Scotty era nuevo ver a una chica tan joven -además de Pavel- en la Enterprise, más que ella fuera asistente de Spock.

-Xenobotánica

-Vaya, bien por ti… ¿Cómo fue que terminaste aquí en la Enterprise?- Preguntó con curiosidad.

-Bien, hmm por donde comenzar.- Callidora arrugó un poco su nariz mientras pensaba en como contar la historia de una forma resumida sin divagar o perder detalles importantes.- Entré a temprana edad a la Academia, el Oficial Spock fue mi instructor en algunas materias, supongo deje una buena impresión en él.- Mientras hablaba hacia algunos ademanes con su manos.- Y bueno, por él estoy aquí, es muy agradable trabajar con él siendo sincera, hemos estudiando de nuevo algunas reacciones…

-Sujétense.- La voz de Spock interrumpió toda platica en el transbordador. El Galileo fue sacado de curso por lo que Spock decidió hacer un aterrizaje de emergencia lo antes posible para no ocasionar algún accidente. Mientras tanto, la Enterprise perdió de su radar el transbordador, por lo que todos en aquel momento esperaba fuera solo una falla del sistema y no algo de que tener que alarmarse.

Al aterrizar en el planeta Taurus II ninguno de los ocho tripulantes del Galileo, sabía lo que les esperaba allá afuera, ni mucho menos como comunicarse con la Enterprise por la baja energía de la nave pequeña.