"¿M-muerta...?"

"Todo simplemente, paso tan rápido...La perdí de vista, todo era un caos. Y luego, luego vino esa princesa-" Rogelio lucho por encontrar palabras, pero su propia frustración le impedía pensar con claridad.

Pero Kyle ya había dejado de escuchar. Su cerebro se desconecto apenas Rogelio dio la triste noticia, y aun estaba tratando de procesarla.

"Anisa murió en el ataque a Thaymore."

"Dijiste que la protegerías." Murmuró Kyle con un tono sombrío. Estaba cabizbajo, el flequillo tapaba sus ojos.

El hombre lagarto le dio una mirada triste a su compañero. El entendía lo cercano que era el ojiazul a Anisa "Kyle-"

Cuando este lo volteo a ver, Rogelio recibió una mirada de ira lagrimeante "¡Lo prometiste!"

El eco de su grito recorrió todo el dormitorio de los cadetes, y llamo la atención de los otros presentes. En especial de Lonnie y Catra, quienes estaban muy acostumbradas a un comportamiento normalmente retraído por parte de Kyle.

El mismo combatió con sus propios sollozos, y empezó a golpear débilmente el torso de Rogelio.

"¿Porque-" Golpe.

"no la-" Otro golpe.

"cuidaste?" Las lagrimas caían como cascada por sus ojos, y los moqueos hacían mas difícil el hablar con claridad.

El cadete lagarto hizo lo posible por mantenerse firme ante los sentimientos de culpa e impotencia, tenia que hacerlo, sino ¿Quién apoyaría a Kyle ahora?

"Entiendo que estés enojado, y yo no tengo excusa." Cerro los puños con fuerza y bajo la cabeza, decepcionado de si mismo "Según el Capitán; un rebelde acabo con su vida mientras intentaba ayudar a un soldado. Ni siquiera fui capaz de ir a buscar su cuerpo debido a la retirada ¡Si hubiera estado mas atento...!"

"Rogelio..." Dijo Kyle, sintiendo un atisbo de culpa debajo de su mar de tristeza e ira.

Lonnie soltó un suspiro irritado "¿Son idiotas?"

"¿Q-qué?"

La chica con rastas los vio con una expresión amarga, y se cruzo de brazos mientras decía con altanería "No actúen tan sorprendidos, era obvio que esto iba a pasar."

Rogelio dio un profundo gruñido y Kyle sintió como si lo hubieran abofeteado "¿Como puedes decir eso? Se que no te agradaba pero-"

"No tiene nada que ver." La expresión de Lonnie se endureció "Si no hubiera sido en esa misión, habría sido en la siguiente." Su mirada se desvió a la litera que alguna vez perteneció a esa debilucha cuya sola presencia le irritaba "Siempre fue débil e indecisa. Personas como ella no sobreviven en la guerra. Su muerte prematura era inevitable, dentro o fuera del campo de batalla."

Kyle no creía poder soportar por mucho tiempo el que difamaran el recuerdo de su mejor amiga "¡Eso-!"

La cadete morena volteo a verlos con cara de reproche "¡Por eso mismo ustedes son unos estúpidos!" Los señalo con un dedo acusador "A pesar de que los días de esa enana estaban contados, ustedes solo- ¡Se encariñaron con ella! Y ahora están aquí ¡Sufriendo!"

La morena se retiro de los dormitorios a paso firme, y con la respiración acelerada por la ira.

Necesitaba ir al Área de Entrenamiento y golpear algo. Tanta tontería la estaba poniendo de malas-

"¿Por eso la atormentaste toda su vida?"

La monótona voz de Rogelio resonó a su espalda.

Lonnie detuvo sus pasos abruptamente, pero permaneció de espaldas a su compañero de escuadrón. Tampoco respondió nada.

"Querías alejarla de ti ¿verdad? Que te temiera. Porque no querías que te doliera cuando...esto pasara."

Sus músculos se tensaron "Desde nuestra primera practica yo supe...que esa cobarde no tendría ninguna posibilidad." Finalmente, volteo a ver a Rogelio con una mirada sombría "¿En serio creías que me gustaba andarla golpeando sin un motivo claro?"

El individuo de sangre fría bacilo un poco antes de asentir "Es lo que todos creíamos..."

Lonnie dejo que una amarga risa saliera de sus labios "No me hagas reír, no soy Catra."

Volvió a alejarse, con el ceño fruncido y la mirada perdida en el piso "Aun con todo eso, la maldita miedosa nunca aprendió a defenderse siquiera." Esas últimas palabras que pronuncio adquirieron inconscientemente un tono mas melancólico de lo que hubiera preferido.

...

"¡Gracias, gracias, gracias...!" La esposa del hombre lloraba de felicidad mientras miraba a Anisa.

La misma no sabia como reaccionar, jamás había experimentado una situación similar.

Aun así, sintió como si un peso invisible abandonara sus hombros. Acababa de ayudar a un hombre, que ahora estaba durmiendo pacíficamente.

Sin querer dejo salir un par de lagrimas de alivio que no sabia que contenía, y se apresuro a limpiárselas con su manga "S-solo me alegra haber ayudado."

La mujer murmuró un ultimo "Gracias." Antes de arrodillarse al lado de su amado esposo y tomarlo de la mano, a la espera de que despierte.

Se sobresalto cuando sintió una mano tomando su hombro, al darse cuenta este la soltó. Cuando Anisa giro su cuerpo para ver quien estaba detrás de ella, se encontró con el chico moreno del arco quien a su vez tenia a Adora y la chica de cabello rosa a sus lados "Oye, lo que hiciste fue muy amable." Dijo, mostrando una sonrisa amistosa y una mirada de aprobación.

¿La llamo 'amable'?¿Como cuando Catra la llamaba 'ingenua'? Pero estaba sonriendo, así que no podría ser un reproche como los de Shadow Weaver ¿Una sonrisa de burla? Quizás, pero no estaba segura. Se veía tan...diferente a la de Catra.

"Sus palabras y sus expresiones no encajan..." Reconoció Anisa, claramente confundida.

El mismo alzó una ceja y su mirada se torno divertida "Jaja ¿Estas segura que vienes de La Horda?" Susurró, no queriendo llamar la atención de los aldeanos.

El animo de Anisa decayó al suelo al igual que su mirada "Ya lo se..." Se abrazo a si misma mientras su conciencia se preparaba para mas reclamos.

El pánico invadió a Bow "¿Qué?¡Espera, no me refería a eso!"

Adora llamo su atención "¡Bow, shhh!"

Mirando alrededor, noto como algunos de los presentes lo miraban con cara de confundidos, entre ellos la chica de la bufanda.

El arquero se rasco la nuca con incomodidad mientras daba una risa avergonzada.

Reconociendo que necesitaban un lugar mas privado para hablar y no molestar a los aldeanos en crisis, tomo a la pelinegra por los hombros con gentileza y se dirigió junto a ella a un claro alejado del campamento.

Pudo ver que la chica ¿Anisa era? se encontraba incomoda y tensa, además de confundida. Por lo que el miembro de la CFE (Comunidad de Fabricantes de Etheria) se propuso a dar su mejor y mas amigable sonrisa.

"Oye, no quería insultarte ni nada ¿okey? Solo estaba algo sorprendido de que hubiera Hordianos que se preocuparan por otros. La mayoría con los que me e encontrado son algo..." Tosió mientras se preguntaba como decirlo suavemente, ya que no quería que la medica se alterará como lo hizo Adora cuando le hablo de 'La Horda del Mal'. "¿Poco amigables? Algo mas como 'hostiles', como diciendo 'voy a golpearte en la cara' y esas cosas."

Anisa solo dio un comprensivo "Oh." Después de todo, ella ya estaba bastante familiarizada con ese tipo de Hordianos (gracias a Catra y Lonnie). Aun así, era algo desconcertante la expresión que ese chico había tenido cuando la llamo 'amable'. Acaso el consideraba preocuparse por alguien que no sea uno mismo es...¿algo bueno?

"Eso es decirlo suavemente." Comento Glimmer, algo molesta por las divagaciones de su mejor amigo.

"¡Glimmer!" Reprocho Bow.

"¿Qué? Digo la verdad."

"Aun así..."

Adora estaba apartada de la conversación, mirando fijamente a su ex-compañera de escuadrón, visiblemente pensativa.

Para este punto, era obvio que Anisa no estaba realizando ningún plan Hordiano de ningún tipo; termino aquí por coincidencia, por lo que seguramente nadie sabia donde se encontraba. Al menos podrían estar seguros de que no serian atacados por La Horda en el futuro inmediato.

La Horda, en quienes ella había creído ciegamente debido a las numerosas mentiras que la fueron adoctrinando. Y no era la única.

Esas mentiras que los mayores le contaron sobre toda Etheria estaban clavadas en la mente de cada cadete...eso incluía a Anisa.

Desde que tenia memoria, la ojiverde había sido amable y considerada con todos, a pesar de no tener la fuerza mental o física para respaldar esas actitudes.

Aun así, estaba siendo forzada a pelear en una guerra de la que no sabia nada.

Llego a una conclusión solida "Anisa merece la verdad." Simplemente, esta pequeña no merecía pasar el resto de sus días con una venda sobre los ojos.

Camino firmemente hacia Anisa, y se planto frente a ella "Anisa, hay algo importante que debo decirte." Dijo mientras la miraba con una firmeza aplastante.

"¿Q-qué cosa?"

Todos los ojos se fijaron en ella. Tomo una profunda respiración, esto no seria fácil de escuchar para Anisa, pero ella tenia que saberlo "La Horda nos mintió toda nuestra vida. Sobre todo; Etheria, las princesas ¡incluso de nosotros mismos!" Su mirada se clavo en el suelo, mientras apretaba con fuerza sus puños "Solo nos manipularon para que peleemos su guerra."

"Bueno...eso tiene bastante sentido."

"Se que es difícil de escuchar-¡Espera!¡¿Qué?!"

"Digo...el lugar donde nos criaron se llama 'La Zona del Terror', acabamos de atacar a un pueblo de civiles." Mientras hablaba, seguía escondiéndose mas profundamente en su bufanda "Además, había algunos libros que no concordaban del todo con lo que Shadow Weaver nos enseñaba." Aparto la vista con nerviosismo y empezó a frotar su brazo derecho en busca de consuelo para su incomodidad "Pensé que, si mintieron en eso, bien podrían haberlo echo con otras cosas." Ya no pudiendo aguantar mas la mirada atónita que los presentes le estaban dando, dejo de divagar y se apresuro a terminar su explicación "La moralidad de La Horda siempre me pareció algo...turbia."

La ojiverde sintió la repentina necesidad de pedir perdón.

Nunca jamás había dejado salir su incertidumbre con respecto a la Horda, al menos no en palabras; hacerlo era prácticamente una sentencia de muerte en la Zona del Terror.

Adora por su parte, se había quedado en blanco "Primero Catra y ahora Anisa ¡¿Acaso soy la única que no lo sabia?!"

"Si ya sabias todo eso ¿Por que te quedaste?" Pregunto el moreno mientras le daba una mirada de lástima.

Adora y Rogelio la veían así a veces.

Sin embargo, esta era mucho mas suave y concisa a la vez "Sus expresiones son muy inusuales..." Reconoció Anisa por segunda vez ese día.

Volviendo a la pregunta en sí, la pelinegra solo encontró una respuesta. Bajo la cabeza mientras dejaba salir su tristeza con un largo suspiro "Realmente no tenia opción."

Desde siempre supo que alguien como ella nunca podría lograr nada por si sola.

A pesar de todo lo que leía, la desinformación hizo que su idea de lo que era el mundo de Etheria fuera muy vaga, y mas teniendo en cuenta que nunca salió de los terrenos de la Zona del Terror.

Si ella intentara escapar de los Hordianos, no duraría una semana. Seguramente se vería envuelta en los desastres provocados por la guerra descomunal que azota al planeta, muriendo de hambruna, o literalmente cual otra situación peligrosa imaginable.

Al final, permanecer con La Horda era la única alternativa para mantenerse con vida...por muy miserable que fuera la misma.

Sin necesidad de una explicación mas amplia, Bow comprendió (aunque sea de manera superficial) la situación de Anisa.

El supuso que tuvo la misma crianza que Adora, quien demostraba no conocer nada mas haya de la Zona del Terror (¡Ni siquiera sabia que era un cumpleaños!).

Y cuando te dan a escoger entre algo conocido y un completo enigma; el miedo naturalmente te hace escoger lo primero.

Sin embargo, ahora el puede darle a esta chica la oportunidad conocer algo mejor.

"Bueno, quizás tengas una ahora: Ven con nosotros."

Ante esa propuesta Anisa solo pudo pronunciar un desorientado "¿Eh?"

"¡¿Qué?!" Exclamaron Adora y Glimmer.

"Digo que no tienes que volver con los Hordianos. Puedes acompañarnos-"

Glimmer interrumpió sus palabras al tirar de su brazo "Bow ¿Podemos hablar un momento?" Por el tono y la mirada de su mas antigua amiga, Bow anticipaba la disconformidad de la misma.

Sin esperar una respuesta, la princesa alejo al arquero a unos metros de Anisa. Adora se unió a ellos.

"Muy bien ¿Cuál es la gran idea?¿Por qué le propones eso?" Reclamo la pelirosa. La rubia por su parte solo lo miro fijamente, exigiendo una explicación.

"Bueno, no podemos dejarla volver a la Zona del Terror." No era necesario justificar eso.

Incluso si Bow y Glimmer nunca habían estado ahí, era evidente para todos que el hogar de los Hordianos era un terrible lugar para vivir.

"Tienes razón, pero eso no significa que estará mejor con nosotros." Adora sabia que para Anisa cualquier lugar donde haya el mínimo conflicto era una pesadilla, por lo que llevar a la niña a la Base Rebelde no parecía una opción viable.

Glimmer apoyaba esa moción. Luna Brillante era el centro de la guerra, traer a una persona que bien podría tenerle miedo a su propia sombra era una mala idea "Exacto, mejor podríamos dejarla aquí con los aldeanos; ellos la cuidarán."

Bow la miro como si hubiera contado un mal chiste "Glimmer, mírala."

Todos voltearon a ver a la pelinegra, quien estaba observando con algo de fascinación el entorno silvestre que la rodeaba.

Al percatarse de sus miradas, retrocedió un paso y patéticamente desvió la vista al suelo.

El Escuadrón de Mejores Amigos volvió a debatir "No conoce nada. Seria demasiado abrumador estar rodeada enteramente de cosas y personas que no conoce." El moreno volteo a ver a Adora "Ustedes crecieron juntas ¿no? Si viene con nosotros, al menos tendrá una cara conocida para sentirse mas segura."

Bow estaba en lo correcto, Anisa podría sufrir un ataque de nervios por ser lanzada sola a un ambiente completamente nuevo, y en el peor de los casos trataría de volver a la Zona del Terror.

Además, esta chica había sido su compañera desde que eran niños; si alguien debía cuidar de Anisa era ella.

Sonrió al ver que Adora ya estaba convencida "Además, seria bueno tener un medico de campo en el equipo." Dijo con optimismo.

Ambas chicas lo miraron con incertidumbre "Okey, ahora oficialmente me perdiste ¡¿Planeas que se una a la Rebelión?!" Reclamo la princesa de Luna Brillante con voz estridente.

El chico corazón levanto el pulgar en señal de afirmación "Positivo."

"¡¿R-rebelión?!"

El trio se alarmó tras escuchar el sorprendido tartamudeo de la pelinegra, quien ahora parecía estar a punto de entrar a la zona del pánico.

Glimmer se dio cuenta de su error "Oh-oh." Mientras todos miraban con diferentes niveles de preocupación la reacción de la ojiverde.

Anisa por su parte, dio un par de pasos temblorosos hacia atrás, tratando de asimilar la nueva información junto con sus implicaciones.

Su cabeza generaba mil pensamientos por segundo en este momento, y todos atravesaban su cerebro con fuerza, amenazando con hacer desaparecer lo que le quedaba de equilibrio.

Por eso aquel chico tenia un arco y flechas ¡era un soldado! Peleando en esta guerra descomunal.

Y esa aura sobrenatural que rodeaba a la pelirosa ¿acaso era una princesa? No quería creerlo, pero todo apuntaba a que así era.

Si fuera un soldado como Bow ¿porque estaría completamente desarmada? Con magia eso no seria un problema.

Imágenes de un doloroso número de soldados heridos llegando a la enfermería pasaron por su cabeza a toda velocidad, generando lagrimas.

Ella no solo había escuchado de la maldad de las Princesas, había presenciado sus consecuencias.

Rápidamente empezó a hiperventilarse, mientras que sus piernas se negaban a escuchar sus ordenes de huir por estar muy ocupadas temblando.

Estando tan concentrada en su tormenta de emociones, no fue capaz de notar la presencia de Adora hasta que esta la tomo por los hombros con algo de fuerza.

"Escucha Anisa, ni la Rebelión ni las Princesas son quienes la Horda nos hizo creer que son." Hablo con la mayor seguridad posible.

Catra ya la había repudiado por su repentino cambio de mentalidad, debía ir al grano con sus palabras, con la esperanza de que no pasara lo mismo con Anisa.

Señalo con la cabeza a los dos rebeldes preocupados "Ellos son buenas personas, no nos harán daño."

"¿Buenas...personas?"

No era posible; esos individuos, a los que fue educada para temer y odiar, participaban activamente en una guerra, un genocidio mundial.

Claro, la Horda era igual de culpable en su opinión, pero conflicto es conflicto.

¿Como podían personas que activamente lastimaban a otras por algún tipo de desconocido fin egoísta ser buenas?

Eran personas que promovían la violencia, igual que los Hordianos ¿Como podía confiar en-?

...Quienes la salvaron.

Se permitió observar a los rebeldes por un minuto.

No tenían rastro de malicia en sus ojos que ya estaba acostumbrada a presenciar en la Horda.

No desprendían ningún aura mal intencionada, como la que Catra parecía siempre llevar consigo.

Por alguna razón, era incapaz de percibir al par frente a ella como soldados despiadados; todo lo que veía en este momento era a las dos personas que la habían rescatado de todo el caos cuando ella estaba mas indefensa que nunca.

Y luego estaba Adora, la misma Adora que todos en la Zona del Terror alguna vez consideraron como el soldado mas fuerte y leal de la Horda...estaba defendiendo a dos rebeldes, uno de los cuales era presumiblemente una princesa.

La mirada de la rubia seguía puesta en ella, tratando de ser lo mas reconfortante posible.

Desde que Anisa tenia memoria, Adora había sido autentica en todo momento, esa era otra de sus infinitas virtudes.

Y hoy no era la excepción.

"Adora ¿tu...confías en ellos?"

"Sí."

Esa respuesta tan súbita y simple la sorprendió un poco, pero al percatarse de la seguridad que transmitió en esa pequeña palabra, comprendió que eso era todo lo que hacia falta decir.

En frente de todos esos hechos, pudo respirar tranquila otra vez luego de un minuto de silencio.

El temblor de sus piernas se detuvo y sus músculos se relajaron un poco.

No paso mucho rato hasta que su cerebro lo asimilara también: Bow y Glimmer eran rebeldes, pero no iban a hacerle daño, su vida no estaba en peligro.

Cuando Bow noto que las aguas al fin se habían calmado, se acerco a Anisa a paso lento, manteniendo una sonrisa sincera y comprensiva en su rostro.

"Mira, entiendo que todo esto es muy nuevo y repentino para ti." Procuro hablar lentamente para no despertar ninguna alarma "No se exactamente que te dijo la Horda de la Rebelión, pero debes saber que lo que queremos es ayudar a la gente." Su voz se volvió algo mas confiada e inspiradora "Al igual que Adora, o tu."

Bow no era ciego, el vio como Anisa había atendido a aquel hombre herido con gran esmero, algo admirable en su opinión.

La Rebelión necesitaba a personas así; personas dispuestas a ayudar al prójimo.

"Por eso quiero proponerte que te unas a la Rebelión, nos serviría de mucho tu ayuda."

Claro, Anisa no parecía poseer ninguna habilidad en combate (lo que era un poco sorprendente, teniendo en cuenta donde creció), hasta era algo miedosa.

Pero el tampoco había sido el Maestro Arquero y Genio Tecnológico de la Rebelión desde siempre, fue su coraje y el deseo de ayudar lo que lo impulso a ser quien era.

Y si el lo había logrado ¿por que Anisa no?

La misma estaba ocupada experimentando lo mas parecido a un corto circuito que un cerebro humano puede experimentar.

"¿Yo...con la Rebelión?" La idea en si se sentía inaudita ¿Como podría simplemente pasarse al lado opuesto de la guerra?

Significaría pelear contra la Horda ¡pelear! Eso era la antítesis de toda su persona.

Y aunque Bow tenia razón, no podía soportar ver a gente sufrir, ella era todo menos un soldado (Incluso si la entrenaron toda su vida para serlo, fallando en el intento).

Incluso si por algún milagro ella supiera como pelear, no estaba segura de querer hacerlo por la Rebelión (dejando de lado el echo de que la idea de lastimar a cualquiera la hacia llorar).

Aunque al parecer existían Rebeldes amigables y de buen corazón como Bow ¿como sabia ella que todos los demás eran así?

Independientemente de en cuanto confiara en cualquiera de los presentes aquí, no tenia pruebas tangibles u objetivas de que la Rebelión fuera tan honorable como Bow decía.

Hasta donde sabia, podrían ser igual de desquiciados que los Hordianos.

Pero, de nuevo, no sabia mucho del mundo exterior.

Siempre se le fueron negadas esa clase de información en la Horda, así que tampoco tenia razones para no creer en las palabras de arquero.

Ella quería saber.

A su alrededor estaba todo el mundo de conocimientos que siempre le habían ocultado ¿quien sabe todo lo que hay allá afuera?

Pero explorarlo sola era una locura, ya que no contaba con las capacidades necesarias para sobrevivir por su cuenta.

Pero Bow aquí le estaba ofreciendo la posibilidad de ver parte de ese mundo, Luna Brillante.

Aun tenia muchísimas dudas sobre la Rebelión, pero es por eso mismo que quería ir; no podía seguir viviendo con estas incógnitas, ya no.

Finalmente, le brindo al arquero una respuesta. Respiro hondo y pensó bien en sus siguientes palabras "Creo...que los acompañare por ahora." Dijo la chica pecosa, con mas calma de lo que pensó que podría, incluso dando una pequeña sonrisa.

No era una afirmación definitiva, pero fue suficiente para dibujar una gran cara de felicidad en Bow "¡Sí!¡Así se habla!"

No paso mucho hasta que el particular cuarteto (quinteto si cuentas al caballo) se encaminó rumbo a Luna Brillante, con un Bow muy contento pensando "¡El Escuadrón de Mejores Amigos se hace cada vez mas grande!"