Disclaimers: Todos los personajes pertenecen a Abbi Glinnes.
CAPÍTULO 9
POV LEIF
Mientras observo a Wyatt y Pagan me dirijo a la mesa de bebidas simulando que tengo la intención de servirme más. Hace un rato vi a un grupo actuando muy extraño cerca de esta mesa, con algo en su mano. De lejos no note bien que era. Alumbro el suelo con la linterna del teléfono, tardo varios minutos encontrar lo que busco, esta debajo de la mesa, un pequeño frasco vidrio. Entonces no me equivoque en mis sospechas, alguien agregó droga en el ponche y algunos vasos. Sabiendo el efecto que provocan combinadas con el alcohol, sé que debo avisarle pronto a Wyatt, para que saquen todo lo suponga un peligro para los invitados.
-Tú también te diste cuenta ¿no?
-¿Qué haces aquí, Kendra?
-Wyatt invito abiertamente, no sabía que no estaba invitada. No contestaste mi pregunta, Leif.
Por el abrigo que trae parece que acaba de llegar, o no se lo ha sacado en ningún momento por el frío.
-¿Qué ese grupo de drogadictos de la escuela colocó esta cosa en las bebidas? Por supuesto, lo acabo de confirmar.
-Creo que se fueron. No los he vuelto a ver hasta ahora. ¿Qué vas a hacer con eso? ¿No vas a arruinar la fiesta?
-La arruinaría si no les advirtiera a los demás. ¿Piensas que es divertido que alguien consuma drogas sin saber?
-De hecho, sí. Los humanos hacen cosas realmente estúpidas. Son como conejillos de indias que puedo estudiar detenidamente. Pensaba irme pero creo que me quedaré a ver el espectáculo, algunos ya han bebido bastante.
-Gracias por recordarme porque te desprecio tanto.
-¿A mí y los demás verdad?
-Exacto, sin excepciones. Aunque si te metes con Pagan, seré mil veces más severo contigo, que con el resto.
-Eso lo entendí, fuiste muy claro. Tú siempre velando por tu humana.
-No empieces de nuevo con lo mismo. Ella es mía. Ella es parte de mí. O la respetas, o me aseguraré de que te vaya muy mal. Nadie le podrá hacer daño, ni siquiera yo la someteré a eso. Es tu elección, ya te lo dije.
-¿Qué dice tu padre sobre eso?
-¿Sobre qué?
-Que no la quieres como esclava, sino como tu compañera. Siempre sentí curiosidad sobre qué pensaría si supiera que tú amas a la humana que elegiste.
-Lo sabe y no lo entiende. Pero al menos lo respeta, a diferencia de ti.
A ella no le gusta que un alma humana este muy encima de ella. Aunque jamás lo reconocerá ella envidia a los humanos y los odia al mismo tiempo.
-Asegúrate de que Pagan y Wyatt no beban nada ¿sí?
Veo a Wyatt por primera vez tan relajado y distendido que no quiero interrumpirlo.
-¿Es una orden?
-Los quiero a los dos, si permites que alguien les de esto, tú serás la responsable de lo que les pase. Ya vuelvo y no me vuelvas a buscar.
Meto el frasco en el bolsillo de mi pantalón y voy a buscar a los padres para que lo resuelvan antes de que esto pase a mayores.
…
Wyatt se acerca seguido de Pagan una vez que ve movimiento en la mesa de las bebidas. Varios adultos están quitando todo de allí, después de que yo les avisará lo que vi.
Me acerco y tomo la mano de Pagan cuando intenta acercarse más mientras Wyatt habla con su padre.
-¿Qué pasó?
-Alguien le anfetaminas en polvo a las bebidas. No sé de qué, pero mejor mantente lejos. Están vaciando la mesa por si acaso y tirarán todo lo que esté abierto.
-¿Fue eso lo que viste?
-¿Te diste cuenta?
-Mirabas en esa dirección y no prestabas atención.
-Sí, vi a quienes lo hicieron. Ven, vamos a sentarnos. Ellos lo resolverán.
Ella asiente y me sigue.
-¿Crees que muchos hayan bebido desde que bailábamos?
-No. La mayoría ha estado bailando y no se ha acercado a la mesa. De todas formas, es difícil saber quien ha bebido antes o después. Supongo que pronto lo sabremos.
-Kendra…
-¿Qué?
-Kendra le llevó varios vasos a unos chicos mientras tú no estabas… del ponche.
Cierro los ojos. Era esperable que hiciera una más de sus maldades.
-¿Quiénes?
-Unos morenos, altos, uno con cabello lacio y el otro ondulado que estaban acompañados por unas chicas. Lo siento los perdí de vista, no creí que fuera algo para preocuparme.
No puedo responderle porque el padre de Wyatt empieza a hablar seguido de su hijo y pidiendo silencio, avisando lo ocurrido e insistiendo a todos los que sientan cualquier tipo de malestar o anormalidad en el comportamiento de alguien sea llevado al interior de la casa y se puedan tomar las medidas necesarias.
-Parece que esto va a terminar más pronto de lo que esperaba.
-Y eso no te molestaría ¿verdad?
-No me gustan mucho estas fiestas. Solo estoy aquí por Wyatt.
-Lo sé. ¿No bebieron nada extraño ustedes dos?
-No. Absolutamente nada.
Una preocupación menos.
Nos sentamos en el mismo sillón de antes.
-¿Qué te dijo Kendra?
Giro mi rostro en dirección al de Pagan. ¿Ella quiere saberlo?
-Dijo que estaba por irse y que vio que ese grupo de chicos salió de la casa.
-¿Ella lo sabe? –asiento. –Claro que lo sabe, si vio lo mismo. ¿Les hizo beber a esos chicos de la escuela a propósito?
-Eso parece.
Pagan suspira y después se recompone.
-Espero que no estén muy mal.
-También yo.
-¿No te importa verla coqueteando con otros chicos?
-Absolutamente nada. Ella no me importa. Puede hacer lo que quiera, mientras no me moleste a mí. ¿Por qué preguntas?
-Curiosidad, supongo. Ella siempre actúa como si eso pudiera afectarte.
-Y tal vez frente a los demás, pero me afecta en lo personal. ¿Y tú con Jay?
-¿Yo con él qué?
-Antes de que empezarán a salir era muy diferente.
Yo no pienso que haya cambiado demasiado y temo que nuevamente la lastime.
-Mentiría si dijera que no me afectaba verlo con tantas chicas, pero con el tiempo me he vuelto más inmune. Y ahora trato de confiar en él y en los sentimientos que dice tener por mí… le di una oportunidad.
-¿Y lo lograste?
-Es muy difícil a veces. No quiero volver a pasar por lo mismo.
-No debería ser difícil. Pero es el riesgo de cualquier relación humana. Salir herido. Tus amigos lo saben mejor que nadie. Pero pienso, que deberías confiar mientras él no te de motivos para sospechar lo contrario. Y si aun así las cosas no funcionan, deberás enfrentarlo y ser fuerte. Mis padres dicen que no hay que darle a otros el poder de destruirte, mientras puedas evitarlo. Yo era muy pequeño cuando me lo dijeron, no lo comprendía totalmente en ese entonces.
Tampoco comprendía completamente con cinco años todo lo que Padre Ghede me pidió que hiciera el día que le dimos a Pagan una segunda oportunidad de vivir. Todo lo que implicaba y lo complejo que era. Solamente elegí a una humana de mi edad que observé durante varios días y seguí las indicaciones de Ghede. Aunque él no esperaba que yo acabará enamorándome de la humana en cuestión con el paso de los años. Sonrío nuevamente viendo en mi mente como la niña moribunda que conocí, pudo crecer hasta volverse una adolescente sana y de buen aspecto.
-¿Y ahora?
-Ahora sé que debo luchar por lograr lo que yo quiero en la vida, no rendirme ante las adversidades, siempre y cuando eso no afecte negativamente a personas importantes para mí.
Ella se queda pensando varios minutos.
-¿No te parece que es un poco difícil en algunas ocasiones?
-Lo es, pero no tiene por qué ser imposible.
-Respecto a eso, no puedo contradecirte -ella me sonríe levemente antes de desviar la atención a un chico gritando que su amigo estaba descompuesto, Pagan cambió su expresión tranquila por una de pánico. Poco a poco empezaron a aparecer más personas con algunos malestares sospechosos y todo se descontroló, Pagan y yo corrimos ayudar a los invitados junto a la familia de Wyatt mientras llegaba la ambulancia.
