Y ahí estaba nuevamente...devorando esos pequeños y exquisitos labios, escuchando esos pequeños gemidos que se ahogaban en nuestras bocas, mirando esos ojos rojizos llenos de deseo, mis manos se encontraban rodeando su cintura y sus glúteos, ella trataba de alejarse de mi, no podía permitírselo.

-Ngh...Garu...ahora no...-Pucca me miro con la respiración entrecortada.

-¿Por que no?...acaso ¿No te gusta?.-Tenia la intención de volver a sus labios para degustarlos nuevamente.

-No es que no me guste...pero.-Suspiro mientras evadia mi mirada.

No le di tiempo de continuar ya que nuevamente la tome del mentón y volví a besarla, aprete uno de sus pechos haciendo que gimiera un poco para asi darle paso a mi lengua para jugar con la suya, Joder...Pucca es simplemente perfecta ella ha sido y sera la única chica que me robara el aliento y me volviera loco ¿Como decirlo?...ella simplemente me encantaba.

Aun trataba de alejarme, pero después de un rato se dio por vencida, rodeo mi cuello con sus brazos y me correspondía el beso aun con unos pequeños gemidos suyos los cuales hacian que mi "amigo" comenzará a despertar, nuestras lenguas estaban en una especie de lucha, la cual haría lo que fuera para ganarla, hubiésemos continuado pero el oxígeno, ¡El jodido oxigeno hacia que me alejara de MI Pucca!.

Sonreí cuando la mire, su rostro completamente escarlata, su respiración agitada, sus ojos estaban entre cerrados, y un pequeño hilo de saliva que salia de sus labios y se encontraba conectado a mi lengua, vaya me encanta verla asi...ella es muy fácil de excitar y lo que me excitaba a mi era...esa pequeña chica inocente amada por todo el pueblo, con esa aura tan alegre y tan frágil como porcelana, mirarla como solo yo podía hacerlo...esa inocencia que trato de arrebatarle cada noche, hacerla mia y amarla mucho mas que cualquiera, observar y degustar ese pequeño cuerpo de porcelana, observando su mirada llena de deseo y lujuria.

De tan solo pensarlo mordí mi labio inferior...ella estaba enfrente de mi tratando de recuperar el aliento, maldita sea necesitaba escucharla gritar mi nombre pidiendo por mas, asi que la tome de la cintura y la recoste en su escritorio...no aguantaría mas tiempo necesitaba hacerlo ya...

-Garu...la puert...-Volvi a besarla nuevamente mientras ella correspondia torpemente al beso, sonreí mentalmente...ella era tan tierna y linda...tenia mucha cualidades que me gustaban pero si las mencionara todas, nunca terminaria.

Si hablaria sobre esto con alguien pensaría que yo solo la estoy utilizando, pero realmente la amo y claro que quiero que ella sea mi novia incluso mi esposa, quiero estar con ella por siempre, tenía demasiada ventaja yo le gusto, ella me gusta...pero ¿Que era lo que me lo impedía?

Pucca se retorcia bajo mi cuerpo y comenzaba a gemir, mis manos se encontraban acariciando su pecho y entrepierna mientras mis labios estaban en su cuello.

Tengo que pedirle matrimonió...aunque creo que es muy pronto para eso...por ahora sera mi novia y espero que muy pronto sea mi esposa, no voy a permitir que otro hombre tenga el placer de ser su novio y mucho menos su esposó.

-¡Garu!~ y-yo...¡Ah!.-Gemia cada vez mas al sentir un par de mis dedos moverse dentro de ella y un par de minutos mas tarde ella ya habia terminado, arqueo un poco su espalda y cayó en el escritorio con la raspiracion alborotada.

-Vaya...creo que no pudiste contenerte mas.-Sonrei victorioso al verla, ella hizo un pequeño puchero solte una pequeña risa, mire mis dedos y no dude en lamerlos, amo este sabor tan dulce, tan dulce como ella y a mi me encantan los dulces, continue lamiendo mis dedos mientras ella me miraba aun mas sonrojada.

-No puedo evitarlo...-Pucca me observo por un par de segundos pero desvio su mirada.

-Y eso que aun no termino.-Ella miro por un segundo a mi "amigo" y se sonrojo...rei levemente, ella era realmente inocente, volvi a besarla, ella correspondió al beso y rodeo mi cintura con sus piernas.

Ya era hora de que su vestido desapareciera asi que comence a despojarla de esa prenda tan molesta, ella trataba de hacer lo mismo con mi camisa y se lo permití. Todo era perfecto hasta que...un sonido poco peculiar nos interrumpió, ¡Mierda! ¡Olvide cerrar la puerta!...y ahi estaba yo besando su cuello mientras estaba semi-desnudo con Pucca desnuda en mis brazos mientras Ching nos miraba un tanto shockeada.

-¡C-Ching!.-El rostro de Pucca se había tornado pálido, trato de alejarse de mi y arreglarse lo mas pronto posible, ¡Claro! se que hacer en caso de un ataque de criaturas magicas pero, no sabia que hacer en caso de ser descubierto por Ching cuando estaba a punto de hacerlo con su querida y mejor amiga.

-Yo...esperare afuera.-Ching salió y cerro la puerta...Pucca solo cubrió su rostro, en cambio yo...sabia que era hombre muerto.

Un rato después...Ching nos miraba fijamente cosa que me asusto un poco ya que sentía como me mataba con la mirada, Pucca se encontraba sirviendo un poco de té, se veía tan adorable con ese delantal rosa, me pregunto ¿Como se vera solo con el?, agite mi cabeza...no debería estar pensando en eso...ahora mi vida esta en juego.

-¿Y bien?.-Ching fue la primera en romper el silencio, haciendo que Pucca se sobresaltara un poco y que mis nervios aumentarán.

-¿Y bien...que?.-Pucca sonrio nerviosamente.

-Chicos no nací ayer...solo quiero que me digan ¿Desde cuando estan saliendo?.-Ching me miro de una forma...¿Como decirlo?...¿Sanguinaria?

-C-Ching...¡P-Puedo explicarte todo!.-Los nervios de Pucca aumentaban cada vez mas.

-¿No lo recuerdas?...Desde hace un año.-Pucca me miro un tanto confundida y suspire.-Pucca se auto-nombro mi novia...todos creyeron que era una broma pero realmente estábamos saliendo.-Bebí un poco de mi té mientras sentía la mirada de ambas chicas. Mire a Ching y ella se sorprendió.

-¿Por que no nos dijeron nada?...somos sus amigos.-Ching cruzo ambos brazos y miro a Pucca.

-B-Bueno...-Pucca me miro por un segundo.

-Queríamos mantenerlo en secreto...ya sabes que toda la aldea no dejaría de molestar, claro que ibamos a hablar con ustedes sobre nuestro noviazgo hasta que nuestra relacion sea un poco mas sería.-Tome la mano de Pucca y ella su rostro se torno rojizos casi como sus ojos.-Y creo que ya es el momento.-

-Ya veo...-Ching suspiro.

-Y-Yo...bueno...ire por mas galletas ¡Ya regreso!.-Pucca salió lo mas rápido de la habitación dejandome solo con Ching.

-¿No pudiste esperar hasta tarde?.-Ching cruzo nuevamente sus brazos y me miro con el ceño fruncido.

-¿De que hablas?.-Oh por supuesto que sabia de lo que hablaba.

-¿Acaso crees que...no los vi? Por favor Garu...ya no soy una niña, se perfectamente lo que hacían.-Ching llevó una de sus manos a su frente.

-¡Esta bien!...s-si estabamos a puntó de hacerlo...y además yo no soy culpable de que tu nos descubrieras.-Sentí un ligero sonrojo sobre mi rostro y mire hacia la puerta.

-Se nota que era la primera vez, dejaste la puerta abierta, típico de un chico con hormonas muy alborotadas.-Ching suspiro y señalo la puerta, ¿Eso fue alguna especie de insulto?.

-¿Primera vez?.-Rei levemente y Ching fruncio el ceño.

-¡Eres un imbecil!...¿¡Cuantas veces haz tocado a Pucca!?.-Ching tomo su katana y me apuntó con ella.

-Bueno...nunca te habia visto asi de molesta, asi que prefiero callarme.-Aleje la katana de mi cara y mire a Ching.

-Pucca es mi mejor amiga...ella es una chica muy buena que no conoce el mal...y yo soy su mejor amiga la protegería de cualquier cosa, en este caso de una escoria como tu.-Nuevamente me apuntó con su Katana.

-Si te lo dijera...¿Me matarías?.-Demonios necesitaba que Pucca me ayudará con Ching

-Depende...Ella es una chica alegre, amigable, dulce e inocente.-Alejo su katana y se sento.-Creo que ella estaria muy triste si murieras.-

~Garu pov's off~

~Pucca pov's on~

No podía creerlo...Garu el unico chico al que amo ¿Me llamo su novia? La felicidad me invadia...no podía creerlo, aunque ¿Realmente eramos pareja? Bueno...el siempre esta todo el dia en mi casa, n-nos hemos besado, hay veces en las que el se queda a dormir y bueno...el y yo...lo "h-hacemos" ¿Esas son cosas que hacen las parejas? Suspire, tome las galletas y regrese a mi habitación.

-Siento la demora.-Sonreí levemente y me sente junto a Ching.

~Pucca pov's off~

~Garu pov's on~

-Bien...solo dire que lo hemos hecho mas de veinte veces.-Mire a Pucca, ella se sonrojo violentamente y me miro al igual que Ching. Si definitivamente iba a morir.

Después de un largo rato Ching se fue dejandome con varias amenazas de muerte y con mi "Novia" me gusta como suena.

-V-Vaya...me salvaste hoy, gracias por mentir, de no haber sido por ti Ching me estaría llenando de preguntas.-Pucca sonrió levemente.

-¿De que hablas?.-Le dirigí una mirada confusa.

-Ya sabes...mentiste sobre nuestro "noviazgo".-Pucca me miro.

-Yo nunca dije que mentí.-Me acerque a ella y la arrincone en la pared mas cercana.-Despues de todo lo que hemos pasado ¿Crees que no tenemos nada?.-La tome del mentón.

-Pero...eso fue algo que solo yo dije...pero tu...-Ella apartó la mirada.

-Esta bien, lo haré...¿Quieres ser mi novia?.-Mire esos ojos escarlata y sonreí, y en un abrir y cerrar de ojos ella se encontraba sobre mis labios y correspondí al beso.

-¿Eso respondió tu pregunta?.-Pucca sonrió.

-Asi que somos pareja...-Tome su cintura y apegue su cuerpo contra el mio.-Parece que tendremos que hacer cosas de parejas.-Sonreí mientras cerraba la puerta.

-¿C-Como que?...-Me miro algo confusa y yo me dirigí directamente hacia sus labios para asi comenzar con un beso que subía cada vez mas de nivel.

Apesar de todo ella trato de alejarme, sonrei mentalmente al ver nuevamente su ternura e inocencia, se alejo y respiro agitadamente.

-¡G-Garu! L-La puerta...¿Esta cerrada?.-Asenti, sabia que ella buscaba una excusa para que yo no continuara, la conocia perfectamente y sabia que ella queria continuar, con una de mis manos abri los labios de Pucca para asi darle paso a mi lengua la cual comenzaba a jugar con la de ella.

Comenzaba a gemir levemente...asi que la recoste en su cama mientras continuaba con el beso. Me aleje y la observé y con solo su mirada entendí todo, para ella no solo sería "sexo" ahora sería "Hacer el amor" y yo estaba aun mas feliz ya que lo haría con la persona que mas amo, bese su cuello dejaría marcas por toda su piel solo para que todos sepan que ella es de mi propiedad, su ropa desapareció solo para dejarla en ropa interior.

-Garu...ahí...ahí~.-Mi pequeña comenzaba a gemir cada vez mas ya que habia comenzado a acariciar sus zonas mas débiles, Arroje su sosten muy lejos, Era muy feliz y afortunado, ya que yo me aseguraría de ser el unico que podría observar y disfrutar de sus pechos, no eran ni muy grandes ni muy pequeños, eran de un tamaño perfecto para mi y decorados cada uno de ellos un pequeño botón rosado dulce y muy degustable, parecian ser flores de cerezo, yo amo los cerezos, son ideales para mi, comencé a lamerlos ya que "necesitaban de mi atención" y debes en cuando los mordia causando mas gemidos por parte de Pucca, joder amo la forma en la que dice mi nombre y adoro ver sus expresiones, disfrutó de un sabor muy dulce, jamás me cansaré de ella.

Sus pechos se encontraban enrojecidos, asi que comence a desender hasta llegar a uno de mis lugares favoritos, sus panties se encontraban humedas asi que con mis dientes tome el elástico de ellas y las lleve hasta sus rodillas, me acerque a esa zona y comencé a lamerla y a disfrutar ese sabor tan dulce.

-¡Ah!~ ¡Garu!...¡Garu!~.-Pucca Gemia cada vez mas fuerte mi nombre mientras enredaba sus dedos en mi cabello, mordí un par de veces un pequeños botón y con una de mis manos me encargaba de presionar su punto mas débil, Pucca no paraba de gemir mi nombre la mire por un segundo y observe su cabello alborotado que la hacían lucir mas provocativa para mi.

Despues de unos minutos me aleje de esa zona, relamí mis labios y comencé a deshacerme de mis pantalones y usar protección. Pucca miraba atentamente cada movimiento que hacia, quería atormentarla un rato, asi que comencé a moverme un poco mas lento y mire su rostro, vaya ella estaba mordiendo su labio inferior mientras miraba de la misma forma que yo la miro cada vez que lo hacemos, no creía que esa chica "tan pequeña y frágil" me mirara con deseo y lujuria.

-¿Te gusta lo que vez?.-Sonreí y Pucca se sonrojo mientras miraba hacia otra dirección.-Dime...¿Que tanto lo necesitas?.-Me gustaba hacerle esa clase de preguntas...ya que ella siempre me contestaba de manera tímida.

-T-Te necesito...-Murmuró

-¿Dijiste algo?...no te escuché.-Me miro nuevamente y suspiro.

-T-Te necesito.-Dijo mientras apretaba las sabanas y me miraba.

-¿En-ton-ces~?.-La tome del mentón y cruzamos miradas.

-Te...¡T-Te necesito...ya!.-Ella cerro los ojos con fuerza y yo sonreí, comencé a entrar en ella, otra de las cosas que me gusta de ella es que es estrecha, deliciosamente estrecha.

Aferro sus brazos a mi cuello y yo comencé a moverme rápidamente, nunca me habia sentido asi de bien estar con ella es algo indescriptible, simplemente se siente tan bien, se siente tan dulce.

Pucca gemia cada vez mas y movía sus caderas al vaivén de las embestidas, tome sus piernas y las elevé hasta mis hombros para profundizar las embestidas golpeando ese punto débil de Pucca que hacía que sus gemidos se convirtieran en gritos. Estuvimos asi por un largo rato hasta que sentí los espasmos por todo el cuerpo de Pucca, ella arqueo su espalda y trató de recuperar el aliento.

Continue con las embestidas, ella estaba muy sensible y al paso de un minuto comenzo a gemir nuevamente. ¿Quien lo diria?...cuando era un niño solo quería que ella se alejara de mi, pero todo cambio con el paso del tiempo, cuando lo hicimos por primera vez acordamos que actuaríamos como si nunca hubiese pasado y que continuaríamos con nuestra rutinas diarias. Debia admitirlo, al parecer desarrolle una adicción a Pucca, Una dulce adicción.

Ella termino nuevamente y al cabo de unos segundos yo también lo hice, me recoste a su lado y ella me abrazó.

-Pucca...Tal vez debi haberte dicho esto mucho antes...Te amo.-Aparte su flequillo y deposite un beso en su frente.

-Yo también te amo.-Se acercó a mis labios y me besó.

Abrazé su cintura y ella cayó dormida, sonreí al verla dormir. No podía creer que esa pequeña niña fastidiosa se haya convertido en la unica mujer que mas amo en el mundo. Esa pequeña niña que me fastidiaba con sus molestos y empalagosos besos, que ahora me volvían loco, esa pequeña tan frágil, se había convertido en toda una diosa a sus 18 años. Recuerdo los días de cuando tenía su edad, vivía atormentado con el pensamiento de hacerla mía y solo mía. Esas noches en las que no podía dormir a causa de ella y ahora con mis 20 años puedo disfrutar de su sabor tan dulce. Me aseguraré de ser el único que pueda disfrutar de este sabor tan dulce, quiero que ella solo pronuncie mi nombre, quiero ser el único que cause esas sensaciones en Pucca, ¿Que puedo decir? Ella es mi dulce obsesión...y también mi dulce perdición.

Recuerdo esas peleas con muchos idiotas, esos idiotas que se atrevian a mirarla, ¿Como no mirarla? Ella es extremadamente linda, y su vestimenta hacían que me sacará de quicio, solo hacían que sus curvas resaltaran aún mas, era obvió que llamaba la atención de muchos imbéciles, si ella supiera a cuantos sujetos he golpeado...probablemente nombraría a todos los chicos de la aldea, pero esos idiotas no saben que yo tuve el placer y el honor de hacer algo que ellos nunca en sus patéticas vidas harán, yo la enamore y también la hice mia y solo mia.

Muchas cosas cambiaron desde que la conocí y eso...me alegra. La observe nuevamente dormir, ella descansaba a gusto sobre mi pecho. Sonreí nuevamente, si...definitivamente ella tiene que ser mi esposa.