Bueno como saben…prometí que haría un maratón sobre los sueños de Garu, en total serán cinco capítulos sobre los sueños del pervertido de Garu 7u7…asi que nada…espero que disfruten este especial :).
Vaya…al parecer muchas cosas han cambiado desde aquella vez en donde salve a Pucca de Tobe, y también desde que rompí mi voto de silencio.
"Y también desde aquel dia en el que quedaste flechado ante ella" si…mi conciencia me lo recordaría cada vez que sea necesario, "Vamos admitelo…estas loco por ella" si…solo me hace sufrir cada vez mas.
Me encontraba entrenando junto con Ching y Abyo, mi dia parecía ser perfecto, no había rastros de Pucca asi que puedo entrenar tranquilo o eso creía ya que Pucca conducía su moto a toda velocidad hacia nosotros, aqui vamos de nuevo.
Pucca se detuvo unos centímetros antes y sonrió, por alguna extraña razón me sonroje levemente y solo gire mi cabeza a una dirección contraria.
-Ya puedes comenzar a correr Garu.-Dijo Abyo con un tono burlón.
-Nos vemos mañana.-Respondió Ching mientras le dirigía una sonrisa a Pucca y se alejaba con Abyo.
-¡Oigan! ¡No me dejen sol-!.-No logre terminar la frase ya que Ching y Abyo se habían ido. Acto seguido Pucca se lanzó sobre mi y comenzó a perseguirme.
Comencé a huir de ella hacía el bosque…pero era imposible alejarme de ella ¡Demonios! Ella es muy rápida.
"Dime…¿No admiras eso de ella?" Ignore a esa molesta voz mientras seguía huyendo de Pucca.
Fue inútil ya que ella se lanzó sobre mi y comenzamos a rodar hasta chocar contra un árbol, ella mantenía su sonrisa en su rostro y yo…por alguna extraña razón no hice nada, ¿Que ocurría conmigo? Solo me la quede observando por unos momentos, vaya…ya no era una niña, el viento jugaba con su cabello negro, su piel es casi tan blanca como la nieve, sus ojos rojizos brillaban aun mas que el sol, sus labios se veían rosados y ¿Deliciosos?, su cuerpo habia cambiado completamente…espera ¿Desde cuando comencé a fijarme en su cuerpo?
"No lo se pero…esta pequeña esta muy bien desarrollada ¿No crees? Dime…no te daría curiosidad saber como es que se vería sin ese molesto vestido…y comprobar que tan blanca es su piel" ¿¡Que demonios sucede contigo!? Aunque tal vez tengas algo de razón.
Pucca se acerco a mi rostro y comenzó a besarme, ¿Que ocurre conmigo? ¿Por que no me alejó?
"Vamos…disfruta el momento" ¡No!…¡Tengo que hacer algo!
Trate de levantarme rápidamente y aunque fue inútil y al final terminé apoyandome en mis codos, y tal vez fue lo peor que pude haber hecho. Pucca se movío un poco y término sentandose exactamente sobre mi "amigo" y sus pechos enfrente de mi rostro, sentí como corría una corriente eléctrica por todo mi cuerpo, ella solo me miro con confusión y siguió con lo suyo, continuo besandome esta vez lentamente.
"Ahora ¿Disfruraras el momento?" ¡No lo haré! ¿¡Que estoy haciendo!? ¿¡Por que estoy apunto de lanzarme sobre ella y comenzar a besarla!? "Vamos Garu…ya tienes diecisiete años…ambos sabemos que ya es la hora de corresponderle a esta pequeña" Estaba perdido…o eso creía ya que un sonido poco peculiar hizo que Pucca se alejara de mi, ella se levanto y fruncio el ceño. Me levante rápidamente mientras que mi ritmo cardíaco regresaba a la normalidad, ella se acercó a mi y me beso nuevamente esta vez en mi mejilla.
-Nos vemos mañana.-Pucca sonrió y acto seguido se retiró.
"Que idiota…pudiste haberlo hecho de una buena vez" ¿Hacer que?.
Regrese a mi hogar y tome una ducha, aun seguía pensando en Pucca.
"No quieres admitirlo ¿Verdad?…Tal vez si te doy una lección lo entiendas" ¿De que habla?
No le di importancia y me fui a dormir.
"Que comience el juego"
((N\A: aqui comienza el sueño n.n))
Nuevamente estaba entrenando, esta vez solo. El clima al parecer no estaba de mi lado ya que comenzaba a nublarse, dentro de poco tendría que terminar con mi entrenamiento y fue cuando escuche una risa conocida…me dí la vuelta y me encontré con unos ojos rojizos, sin pensarlo dos veces comencé a correr y Pucca comenzó a perseguirme.
Me aleje hasta llegar al bosque y fue cuando comenzó a llover, pasaron unos minutos y mi persecución al igual que la lluvia aún no terminaban, hasta que Pucca se lanzo sobre mi y comenzó a besarme.
La lluvia se había convertido en una tormenta cada vez mas violenta, necesitabamos un refugio, suerte que mi casa era la unica que estaba cerca.
Al llegar a mi casa Pucca entro rápidamente y se sentó cerca de mi chimenea la cual había dejado encendida para Mio.
-¿Tienes frío?.-Le pregunte mientras cerraba la puerta.
-U-Un poco.-respondió mientras estornudaba levemente.
-Ire por unas toallas.-Me dirigía a mi habitación pero ella me detuvo.
-E-Estoy bien…con el fuego de la chimenea es suficiente.-Pucca sonrió levemente.
-Tu ropa esta totalmente mojada y te podrías resfriar.-Dije mientras le dirigía la mirada a Pucca, ella solo se sonrojo levemente. Trate de evadir su mirada para encontrarme con algo mas.
Su ropa mojada hacia que su vestido se viese translúcido dejando ver su piel debajo de la tela tan delgada y también dejando ver su sosten, Pucca se dio cuenta de eso, se sonjoro violentamente y cubrió rápidamente su pecho con ambos brazos, yo mire rápidamente hacia la dirección contraria ¿¡En que estoy pensando!?
-Y-Ya regresó.-Camine hacia mi habitación, tome un par de toallas y regrese a la sala para encontrarme con una imagen que me sacaría de quisio.
Ahí estaba ella, tratando de deslizar sus panti-medias negras hacia abajo, con su vestido un tanto ajustado el cual se encontraba totalmente mojado y dejando su cabello suelto. Estoy a punto de perder mi autocontrol.
-T-Toma.-Le entregue la toalla mientras evitaba hacer contacto visual con ella, Pucca sonrió y la acepto.
-Gracias-Respondió mientras colocaba la toalla sobre su cabello. Me senté a un lado suyo y comencé a secar mi cabello.
-Parece que la tormenta durará mucho.-Mire hacia la ventana.
-Ya veo…-Pucca trato de responderme ya que al parecer estaba en una lucha con sus medias, las cuales al parecer no querían bajar.-¿Por que no…?-Murmuro Pucca mientras trataba de librarse de ellas.
-¿Necesitas ayuda?.-Dirigí mi mirada hacia ella ¿¡Por que dije eso!?.
-¿¡Eh!? ¡N-No! Descuida…y-yo puedo hacerlo sola.-Pucca comenzaba a sonrojarse violentamente.
-Tranquila…solo son medias.-Respondí y acto seguido me senté enfrente de ella.
-Esta bien.-Pucca suspiro y tomo el elástico de las medias, trate de hacer lo mismo pero me di cuenta de que tendría que meter mi mano bajo su falda, demonios otra vez estoy nervioso.-¿Garu? ¿Estas bien?.-Pucca me miro sacandome de mis pensamientos.
-N-No es nada…-Respondí, levante un poco su falda y trate de adentrarme en ella, mi mano estaba un tanto temblorosa, hasta que logré tocar algo, algo que no me hubiese imaginado.
De los labios de Pucca logro escapar un sonido un tanto extraño, que por alguna razón a mi me había gustado escuchar.
-N-No son mis medias.-Pucca volvió a sonrojarse.
-¿No lo son?.-Inconscientemente acaricie esa zona, haciendo que Pucca volviera a ¿Gemir?.
-¡N-No!.-Pucca trato de cubrir sus labios, y fue cuando perdí mi control.-¿Garu?.-Ella me miro y yo me acerque a sus labios para comenzar con un beso…Ella también me correspondió el beso, rodeo mí cuello con sus brazos y se sentó en mis piernas mientras continuábamos con el beso.
Su rostro y cuerpo estaban fríos y yo me aseguraría de ayudarla a entrar en calor. Mis manos se encontraban en su cintura pero, comenzaron a descender hacia sus glúteos y así apretarlos un poco. Como respuesta fue un pequeño gemido el cual le dio paso a mi lengua y así comenzar a jugar con la de ella la cual acepto la propuesta y así comenzó una batalla de lenguas.
Pucca enredo sus dedos en mi cabello y gemía levemente, ¡Dios! ¡Solo esta haciendo que pierda mi cordura!. Todo era perfecto hasta que el oxígeno se encargo de separarnos, ambos con las respiraciones agitadas cruzamos miradas. Tengo que probar aun mas, necesito probar aun mas.
Comencé a descender hacia su cuello para comenzar a lamerlo y morderlo de vez en cuando. Con cada gemido suyo hacían que mi "Amigo" despertara aun mas, necesito hacerla mía.
-Más~.-Vaya al parecer no era el único que quería aun más, Pucca comenzaba a gemir al sentir mi lengua paseándose sobre su cuello y mis manos que se paseaban sobre su cintura y glúteos.
Nuestra ropa aun seguía húmeda así que comencé a deshacerme de su vestido y contemplar una vista maravillosa. Necesitaba verla, así que rápidamente la despoje de su sostén y asi mirar finalmente lo que tanto deseaba, Sus pequeños botones se encontraban listos para ser probados, no estaba seguro así que mire a Pucca.
Pucca se levanto y se acerco a mi oído.-P-Puedes hacerlo…si quieres.-Me dijo con algo de timidez y sonrió tiernamente, le devolví la sonrisa y comencé a tocarlos con mis manos.
-Ah~ E-Estan frías.-Pucca gimio al sentir mi manos esta vez sobre sus pechos.-Pero…se siente bien…-Sonrei nuevamente mientras continuaba con un pequeño masaje, y después de unos minutos una de mis manos fue reemplazada por mis labios.
Bien…creo que dejare de ser gentil. Comencé a lamer y a morder delicadamente uno de sus pechos y me encargaba de masajear el otro con mi mano. Moví mi lengua en círculos sobre ese pequeño botón rosado, el cual también mordía delicadamente.
Pucca gemia cada vez mas alto mientras enredaba sus dedos en mi cabello y me atraía mas hacia ella. Mi mano libre comenzó a descender por su abdomen hasta llegar a su feminidad la cual comencé a acariciar, como resultado fueron mas gemidos por parte de Pucca.
Me aleje de sus pechos y comencé a descender hasta llegar a en donde estaba mi mano…se encontraba algo húmedo y me asegurare de humedecerlo aun mas. Me acerque aun mas a esa zona y finalmente logre deshacerme de esas medias y panties tan molestas, Pucca cerro rápidamente sus piernas y trato de cubrirse con sus manos, sonreí levemente, ella no deja de ser inocente.
-Sabes que yo no te haría daño ¿Verdad?.-Mire a Pucca mientras ella aun trataba de cubrirse.
-T-Tu nunca me harías daño.-Y asi Pucca alejó ambas manos. Sonríe nuevamente y con una de mis manos abrí delicadamente sus piernas para asi probar algo tan dulce como ella.
Pucca comenzó a gritar y a mover sus caderas pidiendo por mas y claro que se lo concedí y comencé a lamer larga pero lentamente.
-¡M-Más!~.-Pucca gemia con fuerza, la observé por un momento, necesito guardar todas sus expresiones, guardar todas esas expresiones que solo yo puedo causarle, mi lengua se movía una y otra vez dentro de ella, hasta que sentí como su cuerpo comenzaba con pequeños espasmos, ella ya había terminado, pero yo no.
Continue hasta que Pucca comenzó a gemir nuevamente, me aleje de aquella zona y me levante un poco, ella apenas y controlaba su respiración…luce tan jodidamente adorable, o eso creí ya que esta pequeña también quería jugar. Se sento enfrente de mí y me sonrió, acto seguido comenzó a besar mi cuello, yo solo hice mi cabeza hacia atrás mientras que Pucca comenzaba a dejarme marcas en todo el cuello. ¿Quien lo diria? No es tan inocente después de todo.
Con solo un movimiento me había arrebatado mi camisa y comenzaba una batalla con la cremayera de mi pantalón, sonríe y la ayude, y asi finalmente mi miembro fue liberado de su prisión. Pucca me miro nuevamente y sonrió, creía que ya era hora de hacerla mia pero mi sorpresa fue cuando ella se acerco a mi miembro y comenzó a introducirlo en su boca, gruñi un poco al sentir como su lengua se paseaba por el.
¿Que ocurrió con la Pucca inocente? ¿En donde quedo esa pequeña que hace unos momentos se encontraba muy nerviosa? Tal vez, ella perdió el control al igual que yo. Necesitaba hacerla mia, con solo un movimiento la recoste nuevamente y me posicione sobre ella.
-Pucca…-Tome una de sus mejillas y bese delicadamente sus labios.
-Garu…-Pucca volvió a besarme y me miro.
-Pucca…escuchame muy bien.-La mire esta vez a los ojos y la tome del mentón.-De ahora en adelante no permitiré que alguien mas te haga algunas de las cosas que hice hace un momento, me aseguraré de ser el único que te haga sentir bien ¿Entendido? Ahora solo serás mia.-¿Desde cuando soy tan posesivo?.
-Claro que si…yo solo quiero ser tuya.-Pucca sonrió y cerró sus ojos, nuevamente bese sus labios y comencé a entrar en ella.
Pucca enterró sus uñas a mi espalda y comenzó a soltar unas pequeñas lágrimas, me preocupe, no quiero lastimarla, no a ella.
-¿Estas bien?.-Acaricie su mejilla y limpie sus lágrimas.
-T-Tranquilo…puedes continuar.-Dicho esto se aferró aun mas a mi espalda, al igual que sus piernas se aferraron a mi cintura.
Cuando entre completamente en ella permanecí inmóvil, Mire a Pucca a los ojos y bese su frente, nariz y mejillas para calmarla un poco. Un minuto mas tarde, la expresión de dolor de Pucca cambio y comenzó a mover sus caderas, sabía que ya era hora.
-Puedes moverte.-Pucca sonrió levemente y obedecí a sus ordenes, comencé a moverme lentamente, ella comenzaba a gemir nuevamente-M-Más…G-Garu ¡Quiero más!.-Y asi comencé a aumentar la fuerza y la velocidad de las embestidas.
Joder…esto se siente tan bien, Pucca sabía como hacer para que pierda mi autocontrol. Pero lo mejor de todo fue cuando Pucca comenzó a gritar mi nombre.
-¡Garu!~ ¡Garu!~.-Pucca enredo con fuerza sus dedos a mi cabello y pronunciaba mi nombre cada vez más.
-Exacto…recuerdalo muy bien…recuerda que ese es el único nombre que debes pronunciar.-murmure cerca de su oreja.-Dime…¿Como te sientes?.-
-Esto…e-esto se siente…tan bien.-Pucca sonrió nuevamente al igual que yo.
Después de un largo pero delicioso rato…ambos estábamos agotados, Pucca apenas y podía mantener sus ojos abiertos, yo estaba a punto de terminar cuando…
-Te amo.-Pucca me beso en los labios para luego dedicarme otra sonrisa.
-Yo también te am.-No logre terminar la oración ya que un sonido poco peculiar me interrumpió, mi despertador…
Desperté muy agitado y respiraba con mucha dificultad, mire a mi alrededor…tal parece que todo fue un sueño…¡Un maldito sueño!
"Vaya al parecer el pobre chico esta molesto" Espera…¿¡Fuiste tu!? "¡Hey! No me culpes ¿Esta bien? Fueron tus hormonas" ¿Por que? ¿¡Por que!? ¿¡Por que solo fue un sueño!? "Oh~…parece que alguien quería que eso hubiese sido real"
Mire a mi despertador y lo hice añicos con solo un golpe, mi estúpida conciencia tenia razón, estoy muy molesto de que eso solo fue un sueño.
"Tranquilo…¿Recuerdas cuándo soñabas con recuperar el honor de tu familia? Bueno…lograste cumplirlo ¿Verdad?" Pues…si logre cumplir mi sueño de recuperar mi honor "Entonces ¿Sabes lo que eso significa?" Tal vez…
"Te recomendaré un par de cosas, uno: Es la hora de cumplir el sueño de esta noche" ¿¡Que!?…"Dime…¿Acaso no quieres cumplirlo?" Bueno…yo nunca dije que no quisiera cumplirlo "Bueno y la segunda cosa que te recomiendo sería que: tomes una ducha…una ducha muy fría ya que…no eres el único que despertó" Tenía razón mire por un segundo a mi creciente erección y cubrí mi rostro.
¿Que había ocurrido conmigo? ¿Que ocurrió con el sujeto al que solo le importaba restaurar el honor de su familia? "Creció y se convirtió en un chico con hormonas alborotadas y con un gran deseo por Pucca" me recoste nuevamente y cubrí mi rostro con una almohada.
-Soy un idiota…-
