Algunos días habían pasado de la última vez que Shigaraki y Midoriya se encontraron, pareciese que ya se habían olvidado de ese tema,pero no. Ambos pensaban en el uno y en el otro pero sin sentimientos de por medio, solamente era un sentimiento de vacío en el cual sólo sentían la necesidad de verse sin importar que.

Midoriya solo actuaba con normalidad asistiendo a clases y sonriendo al llegar a casa. El festival deportivo de la UA se acercaba cada vez más y simplemente por cada día que pasaba su corazón se oprimía cada vez más y su mente se dividía en dos, en entrenar para poder dominar el poder que le fue dado y así poder triunfar en el festival deportivo, la otra parte es en Shigaraki, no podía dejar de pensar en él y en lo que le había dicho pensando en que tenia razón en lo de ser destinados solo los condenaba en ser atraídos y no es que se enamoren tal como le había dicho su madre y como habían dicho sus profesores desde que asistía al preescolar. Si bien se ponía triste al pensar que todo lo dicho fue una simple mentira y el ser engañado de que sería una persona afortunada al encontrar a su destinado pero intentaba no pensar en eso, después de todo al parecer todo lo dicho era mentira, solo la parte de que no dejarías de pensar en tu destinado al momento de encontrarlo es verdad y al haber casos oficiales donde también han muerto destinados por no verse se puede tomar como cierto, pero al ser casos de hace años e incluso siglos no los toman tanto como verdaderos a pesar de estar escritos en un papel o incluso como pinturas. Es por ello que Midoriya intentaba ignorar ese hecho y solo concentrarse en poder controlar su poder, después de todo no pasará gran cosa ¿No?

Por otro lado en el caso de Shigaraki se la pasaba de mal humor, no podía dejar de pensar en el pecoso y eso le fastidiaba. Si antes se quejaba por todo ahora era más insoportable y el único que sufría las consecuencias era Kurogiri el cual solo podía pensar que la razón por la cual está así es por a ver fallado en derrotar a All Might . Sin embargo este no está del todo equivocado, solo que el caso de haber encontrado a su destinado provoca una furia extra, además por órdenes de su sensei debía vigilarlo, por ello ya logró reunir toda la información personal de él como su casa, el grupo al que va, los miembros de su familia e incluso su edad. Ahora debía esperar al festival deportivo de la UA y ver actuar a los futuros héroes y especialmente a él, a la persona que más deseaba no ver aunque su cuerpo dijese lo contrario, esto claro por órdenes de su sensei.

El festival deportivo había comenzado y Midoriya no pudo estar más nervioso y ansioso especialmente porque desde que se levantó tenía un mal presentimiento, sentía que algo estaba mal con él, pero pensó que solo eran los nervios que lo estaban traicionando así que no le tomó tanta importancia. Al empezar con la carrera de obstáculos se encontraba bien, después con la carrera de caballería empezó a sentirse más cansado de lo normal sin embargo intentaba no pensar en ello, probablemente solo fue por la adrenalina del momento o al menos eso pensaba.

- Joven Midoriya ¿Te encuentras bien? -Habló All Might al encontrarse a Midoriya a quien fue a desearle suerte en su primer pelea de uno a uno.

- ¿Eh? Si lo estoy, ¿Por qué lo preguntas?

- Bueno, tienes la cara roja, ¿Has estado tomando agua?

- Si no te preocupes All Might solo... Debe ser la calor.

- Si es así entonces, buena suerte. Recuerda que todos te están mirando, ¡Demuéstrales que serás el siguiente héroe no.1!

- Si, lo aré. Daré lo mejor de mí en esta batalla.

Midoriya se encaminó para ir a su primer batalla con Shinso. Él sabía que poco a poco se iba debilitando sin tan siquiera haber utilizado su poder durante todo el día, no comprendía porque, pero estaba seguro que debía seguir reservando energías si no, no lo lograría.

La batalla contra Shinso había terminado, solo uso una parte de su poder pero ahora se sentía peor, sentía que en cualquier momento se iba a desmayar pero no dejaría que lo notaran, no al haber llegado tan lejos, sabía que tenía pocas posibilidades de ganar contra Todoroki como su próximo oponente y especialmente en la situación en la que se encontraba, a ese paso comenzaría a jadear antes de su próxima batalla. Definitivamente no debía pasar eso, no quería decepcionar a All Might y a las demás personas que lo han estado apoyando.

Mientras esperaba su turno observaba todas las batallas mientas escribía en su cuaderno sobre las habilidades de los demás estudiantes. Por momentos también tomaba mucha agua, durante el día ya había tomado más de tres litros de agua, esto es debido a que comenzó a sentir su garganta seca y por más que tomaba agua ese sentimiento no se iba. Empezaba a preocuparse sobre su salud y que debía ir con Recovery Girl para checarlo pero sabía que si hacía eso definitivamente lo encerraría en la enfermería y no lo dejaría luchar, no podía permitir eso, definitivamente no lo permitiría.

La batalla contra Todoroki estaba por comenzar y él... sufría. Midoriya empezaba a desesperarse, su garganta estaba seca, sentía un calor insoportable por todo su cuerpo y comenzaba a sudar, tenía una horrible sensación de escalofríos y calor mezclados, se comenzaba a debilitar, no creía poder mantenerse de pie por mucho tiempo... Debía de acabar con esa batalla rápido.

Esa era su intención, acabar rápido pero... Aun así... Ayudó a Todoroki a usar su lado izquierdo sabiendo que no tendría oportunidad contra ello, aún así se sentía feliz de haber ayudado un poco a Todoroki aunque esto haya provocado la derrota inmediata no cumpliendo las expectativas de All Might en mostrar al mundo su triunfo.

Sin embargo antes de que Todoroki lanzara su ataque con el fuego y Midoriya el suyo sucedió, sucedió lo que Midoriya temía... Colapsar. Comenzó con un ataque de tos y jadeos tirándose al piso mientras se hacía bolita con las pocas fuerzas que le quedaban, sentía que moriría, empezó a sentir los dolores de las fracturas ocasionadas por su poder y todo lo anterior mezclándose. Realmente sentía que moría, no pudo evitar dejar salir quejidos de dolor y lágrimas mientras se abrazaba.

Inmediatamente Todoroki detuvo su ataque y fue corriendo a verlo junto con los profesores a cargo. Los espectadores solo comenzaron a cuchichear preguntándose qué es lo que le pasaba y sus compañeros de clase se comenzaron a preocupar por él, si incluyendo a Bakugo aunque no lo aparentase.

Al ser llevado con Recovery Girl esta solo pudo curar sus fracturas y hacerle una cirugía inmediata, pero al ver que eso no provocaba sus jadeos, sudores y aumento de temperatura no le quedó remedio de llamar a la ambulancia, ella no podía explicar que provocaba esos efectos pero más médicos especializados podrían, o al menos tenía la esperanza de que eso sucediera.

En el hospital le hicieron estudios de diversos tipos pero no lograban encontrar el porque, así que mientras seguían estudiando los resultados dejaron a Midoriya en un cuarto solo con suero. La madre de Midoriya aún no llegaba al hospital así que se encontraba totalmente solo en esa blanca habitación, con esos dolores que lo consumían poco a poco. Hasta que... Cuando por fin Midoriya abrió los ojos solo pudo observar una silueta negra parada a su lado la cual destacaba en esa blanca habitación, no sabía dónde estaba ni que era eso pero no pudo evitar en balancearse sobre esa silueta abrazándola como si su vida dependiera de ello sintiendo una calma instantánea. Esos dolores, sudores, calores, escalofríos y su falta de humedad en su garganta que sentía se habían desvanecido en un segundo. Se sentía en paz.

- Si no fueses tú ya te hubiera desintegrado en el momento que me tocaste mocoso - habló esa silueta que fue aprisionada con un fuerte abrazo.

- ¿E-eh? S-shi... ¡¿Shigaraki?!

- Cállate y no me grites en el oído. Si ya te tranquilizaste entonces deja de abrazarme.

- Ah, l-lo siento... ¿Qué haces aquí? ¿Cómo entraste a la UA?

- No estamos en tu patética escuela de héroes tonto, después de que te desmayaste te llevaron al hospital, oh al menos después de que no pudieron resolver tu caso en tu escuela.

- Ya veo... ¿Mh? ¡¿Cómo lo sabes?!

- Estuve viendo el festival por la televisión, así que todos vieron como caías y agonizabas. Supuse que fue porque no nos vimos por un tiempo, pero sí que eres débil... Yo estaba normal pero en cambio tú... Tsk que fastidio, así que es verdad que podemos sufrir si no nos vemos. Y que te hayas calmado con solo tocarme lo comprueba.

- E-eso es... Puede que sea verdad... No lo había notado antes pero, ya llevaba tres días que me sentía cansado, fue hasta hoy que los verdaderos síntomas comenzaron a aparecer...

- Odio tener que decir esto, pero debemos vernos por lo menos una vez cada dos semanas, párese que yo tengo más resistencia pero si tú caes yo también lo haré.

- ¡¿Vernos?! E-eso no es un poco... Tu sabes... Somos enemigos... Si se llegan a enterar... No sé qué pueda suceder, ¿Si nos descubren cuenta como traición? No, definitivamente lo es, después de todo no estaría revelando que sé dónde está el enemigo más buscado, ¿Eso no me convierte en cómplice?... Yo realmente...

-Solo cállate, deja de susurrar cosas sin sentido. ¿Crees que yo estoy contento con esto? Claro que no, pero no nos queda de otra o es que ¿Quieres volver a sentir lo que te pasó hoy? - Dicho esto Midoriya tragó duro y le recorrió un pequeño escalofrío por la espalda, definitivamente no quería volver a experimentar eso ¡Nunca más!

- N-no...

- Te dejé mi número en la mesa que tienes al lado, llámame cada vez que sientas la necesidad extrema de verme. Eso es todo no quiero toparme con nadie, tú madre ha de estar por llegar.

- ¡Espera Shigaraki! ¿Porque haces esto?

-... Ya te lo dije no pienso quedarme contigo, solo que esta tontería del destinado no nos dejará vivir tranquilamente como antes. Esta vez fuiste afectado tu, el próximo puedo ser yo. Esto no cambia nada, yo seguiré mi camino y tú el tuyo solo que ahora... Tendremos un pequeño secreto para la sociedad, nadie debe saber que nos estamos viendo ya te imaginarás por qué ¿No es así?

- Si... Lo sé.

Después de que Shigaraki se fue a los pocos segundos llegó Midoriya Inko corriendo llorando y se abalanzo sobre su querido hijo abrazándolo y este correspondió el abrazo de su madre.

- ¡Izuku! ¡Izuku! ¡Izukuuuuuu!

- Ya estoy bien mamá, lamento preocuparte. - dijo al momento que acariciaba la cabeza de su madre.

- ¡Estaba tan preocupada! ¡Cuando te vi caer yo, yo!

- Esta bien mamá ¿Vez? Ya estoy mejor.

- ¡Pero!

- Lamento interrumpir - dijo un hombre portando una bata blanca quien apenas había entrado con una libreta en mano. - Joven ahora que se encuentra mejor ¿Me podría decir que le sucedió? Su situación no fue normal es la primera vez que vemos algo como eso, los estudios que le hicimos no nos revelaron nada.

- Eso... Fue por la calor, hacía mucho sol y no soy de las personas que se ejercita mucho...

- ¿Enserio? Pero pareces tener músculos.

- E-eso... A-apenas empecé a ejercitarme pero aún no me acostumbro del todo.

- Ya veo, si es así entonces solo puedo pensar que al ejercitarte mucho hoy y además el no poder controlar bien tu particularidad haya provocado eso. La próxima vez ten más cuidado, si te vuelves ha sentir mal no dudes en venir aún así reportaré esto a tu escuela. Ya puedes irte a tu casa.

- Gracias doctor.

- ¡Izuku! Sabes que puedes contarme lo que te preocupe ¿Bien?

- ... Si mamá Pero esto es algo que no te puedo contar a ti, a All Might y a ninguna otra persona, lo siento. Con esto ya van dos secretos...

- ¿Dijiste algo Izuku?

- No, para nada.

Mientras tanto en otra parte de la ciudad...

- Ah... Por poco, por poco no lo logro... Yo también, por poco me vuelvo loco...

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¡PEQUEÑO EXTRA!

Unas horas antes

Kurogiri estaba limpiando tranquilamente las copas de vino cuando de repente escucha pasos bajando a toda velocidad y cuyos pasos salieron del bar con todas las fuerzas que sus pies daban.

Kurogiri estaba estático, es la primera vez que ve a Shigaraki correr de esa manera sin ninguna razón que no fuese el de atacar a algún enemigo, y si mal no recordaba fue forzado en ver el festival deportivo de la UA para observar a los estudiantes y sus habilidades. Entonces no le quedaba de otra, debía ser él el que continuara con el trabajo que Shigaraki no terminó, como es usual.