- Midoriya Izuku, estás acusado de traición y robo de información sobre la UA poniendo en peligro la vida de los estudiantes. Estás expulsado de la UA e irás a la cárcel a cumplir tu condena.

Caras de decepción, tristeza, enojo y llanto estaban plasmadas en sus ahora ex compañeros de clase.

Su madre lloraba a cántaros, una furiosa audiencia se manifestaba afuera del edificio, las caras furiosas de los que habían sido sus profesores y la que más le dolía ver a parte de la de su madre... La cara decepcionada, furiosa y triste de All Might.

Había destrozado sus esperanzas en él, se arrepentía de haberle heredado el One for All.

- N-no, les juro que yo no hice nada ¡Yo realmente no hice nada!

- ¡Es hora de despertar! ¡Es hora de despertar! ¡¿Por qué?! ¡Por qué yo estoy aquí!

Bep

La alarma lo hizo liberarse de esa horrible pesadilla. Estaba todo sudado y jadeando pesadamente ¿Qué había sido ese sueño?, tenía miedo, tenía miedo de que ese sueño se volviese realidad.

- ¡Izuku! - Su madre entró de golpe con una mirada preocupada. - ¿Estás bien? Te escuché gritar.

- Si estoy bien, solo fue una pesadilla, no te preocupes - le dedicó una suave sonrisa y automáticamente tocó donde debería estar "su" camisa favorita no encontrándola en ningún lado de su cama. - Mamá ¿Ayer lavaste mi ropa?

- Si, entré a tu habitación a recoger ropa sucia pero sólo tenías una, ¿Por qué?

- Nada en especial - dicho esto se levantó de la cama dirigiéndose al baño.

- ¿Vas a entrenar?

- Si, no tardo, puedes seguir durmiendo aún es temprano.

- No, ya no tengo sueño, cuídate te esperaré con un desayuno.

Una vez vestido salió a hacer su rutina de siempre, correr y en determinados tiempos hacer diferentes tipos de estiramientos.

Durante el trayecto no pudo evitar pensar en su sueño, al principio no podía dormir bien en cuanto conoció a Shigaraki, pero cuando empezó a dormir con su camisa a un lado eso ya no volvió a pasar, ¿Será por eso que esta vez tuvo una pesadilla?

Sin embargo, admitía que ese sueño podría convertirse en realidad, no podía cambiar el hecho de estarse viendo con los villanos más buscados, ¡Inclusive tiene contacto directo con ellos! También está el hecho de que aun sabiendo la ubicación de estos no los reporta con la policía.

¿Realmente puede ser considerado aspirante a héroe? Durante todo ese tiempo no quería pensar en eso, lo ignoraba no quería darse cuenta de la realidad... Él no puede considerarse héroe. Los héroes no esconderían a sus enemigos.

La Liga de los villanos lastimó severamente al profesor Aizawa y No. 13, además puso en peligro a todos sus compañeros incluyéndolo.

Le tomó aprecio a Kurogiri quien no parecía ser un villano y de Shigaraki... Bueno, no podía opinar mucho normalmente actuaba como un niño, aunque últimamente ese comportamiento infantil lo ha estado dejando poco a poco, ah, pero por supuesto no podía mencionar nada de héroes porque contraataca sobre la sociedad actual y sus acciones, también no podía decir ni la palabra All de All Might o se ponía furioso.

Siente que si Shigaraki no hubiera sufrido la situación que tuvo de niño hubiera crecido también admirando a los héroes o tal vez no pero no sería un villano.

Inclusive no sabía por qué Kurogiri era un villano, no parece ser el típico estereotipo de villano además lo cuida y trata bien.

Tal vez tan solo tal vez pueda detenerlos, pero aún no sabía cómo y la salida al parque de diversiones no se pudo hacer... De cierta forma también culpaba al destino por juntarlo con Shigaraki Tomura, sabía que su madre exageraba cuando le decía que su destinada sería la más hermosa y noble que haya, pero nunca se imaginó que sería un él y no un ella, especialmente que ¡fuera un villano! Aunque si es hermoso.

... Bien, no sabía cómo, no sabía que haría, pero antes de que empezase su campamento pasará la mayor parte del tiempo con ellos... Aun se sentía culpable por no decir nada, pero si los acusaba no sabía lo que les harían a ellos y especialmente a Shigaraki y a él mismo. Pero meterse en los asuntos que no te incumben es una característica de un héroe ¿No?, Sip ahora se auto convencerá con eso.

- Supongo que es tiempo de regresar... ¿Mm? Ese es...

Sigilosamente se fue acercando a la persona y una vez identificada tragó duro y se armó de valor acercándose lentamente tomó una flor de las tantas que había allí y se paró enfrente extendiéndole la flor.

- ¿No crees que es hermosa? - dijo Midoriya completamente rojo pensando ¿Qué rayos estoy haciendo?

-... ¿Qué? ¿Te golpeaste la cabeza?

- Y-yo creo que es hermosa como todas las demás, ¿Por qué no vemos las cosas lindas del lugar?

-... - En ese instante sacó su celular y marcó a un número contestando al instante - Kurogiri al mocoso ya le está afectando trabajar contigo o fue por culpa de los mocosos de ayer, especialmente esa mocosa rara.

Plan "Ver las cosas buenas de la vida" fallido. Ahora lo toma como loco y no lo culpa por ello.

Midoriya solo se moría de la vergüenza mientras podía ver la expresión de desconcierto de Shigaraki mientras discutía con Kurogiri.

- ¡Holaaaaa! ¡¿Tomu chan?! ¡Hoy ven...

Shigaraki colgó inmediatamente con un claro enojo mostrado en su cara.

Incluso Midoriya pudo escuchar la voz proveniente del celular quien pudo identificar como la chica que no dejó de acosarlo durante todo el tiempo que estuvo en el bar incluso tuvo que ser escoltado por Kurogiri para poder cambiarse e irse a su casa.

Espera... ¿Tomu chan? ¿Shigaraki le permitía llamarlo tan cercanamente? ¿Por qué? ¿Apenas se conocían no?

La flor que estaba en la mano de Midoriya le fue arrebatada y estampada en su cara.

- No sé qué estás diciendo, pero para, solo estas balbuceando.

Midoriya se tapó la boca con ambas manos, otra vez había pensado en alto.

- No sabía que te llamaban distinto.

- ¿Qué? ¡Por supuesto que no! Esa mocosa comenzó a llamarme así. Ahora mi casa está plagada de dos mocosos, un raro, un travesti y un reptil, por suerte los demás no los siguieron.

- ¿Hacían mucho ruido? - preguntó curioso, ayer solo había conocido a los "mocosos" que Shigaraki mencionaba, pero no sabía que más personas se habían unido, eso realmente le intrigaba y le daba un mal sabor de boca

- Sólo la loca y el raro - respondió con amargura al recordar el cómo fue despertado, si no hubiera sido por Kurogiri esos dos ya no existirían en este mundo.

Un pequeño gruñido se escuchó por parte de los dos avergonzándose. Ya era hora de volver y desayunar.

Antes de que Midoriya se despidiese una mujer pasó corriendo al lado de ellos y entonces ambos hombres fueron envueltos en un látigo de agua.

- ¡Ah! ¡Lo siento! - Se disculpó el héroe recién llegado quien aparentemente perseguía a la mujer liberándolos al instante siguiendo corriendo tras la mujer.

- Malditos héroes - maldijo Shigaraki con un claro enojo totalmente mojado, solo su cabeza y partes de sus piernas estaban secos.

Midoriya por otra parte veía al héroe alejarse admirando su quirk y comenzando a murmurar varias palabras, solo paró cuando sintió el viento haciéndolo temblar de frío, a diferencia de Shigaraki las partes mojadas eran más al ser más bajo que Shigaraki.

- Deberías volver, estás mojado - dijo Midoriya, su casa no estaba muy lejos así que llegaría rápido.

- Eso es lo que hago - respondió Shigaraki enfadado, ya había llamado a Kurogiri para que fuera por él pero nada, no contestaba.

Después de la tercera llamada por fin fue contestada pero antes de que Shigaraki le reclamase algo un grito se escuchó de la otra línea, inclusive Midoriya había escuchado.

- ¡Está muerto!

- Kuro chan no se encuentra disponible en este momento, por favor vuelva a llamar dentro de... ¿Cuánto dura esto?

- Probablemente una hora.

- Llame dentro de una hora.

- ¿Dónde está Kurogiri? maldita loca - dijo Shigaraki aún más molesto.

- ¡Muerto! - Se escuchó decir de fondo junto a unos sollozos claramente fingidos.

- Tomó pastillas para dormir - respondió Toga.

Shigaraki sabía que no le iba a dar las respuestas que quería así que no le quedó remedio más que hablar con el maleducado del lugar.

- Pásame a Dabi si no quieres que desintegre todos tus cuchillos.

Después de unos segundos de silencio una voz grave se hizo presente.

- ¿Qué quieres?

- Dime donde está Kurogiri.

- En el piso - respondió con simpleza.

- ¿Qué hace él en el piso?

- Durmiendo.

Una pequeña vena de enojo se hizo presente en la frente de Shigaraki.

- ¡¿Ya dime que fue lo que le sucedió?! - gritó enfurecido espantando a Midoriya quien se había quedado observando.

- Ah, Toga alentó a Twice en poner una droga para dormir en el café de Kurogiri.

Midoriya no sabía qué hacer, podía ver como el enojo de Shigaraki aumentaba cada vez más y no tardarían en que las demás personas comenzarán a caminar por el lugar.

- Cuando yo llegue quiero ver que todo esté en orden y pongan a Kurogiri en otro lugar que no sea el suelo, si se enferma ustedes serán los que cumplirán su trabajo - después de la amenaza colgó sin recibir una respuesta. Ahora tendrá que caminar e intentar no matar a nadie cuando llegue al bar.

- Amm ¿Le sucedió algo a Kurogiri San?

- Nada importante, pero no estará disponible en una hora o más - respondió enfadado.

- En ese caso ven a mi casa - dijo Midoriya sin pensar. -... Ah digo... E-estás mojado te puedes enfermar y todavía tienes que tomar el transporte para llegar.

Shigaraki se sorprendió por esto, pero ¿por qué no aceptar?, Realmente no quería seguir sintiendo esa sensación de estar mojado y estaba seguro que si en ese instante veía a sus nuevos integrantes los mataba.

- Bien - respondió Shigaraki sorprendiendo a Midoriya quien esperaba un No o un Estas loco, entre otras palabras similares.

De camino a la casa de Midoriya fue muy tranquilo, Shigaraki y Midoriya no hablaron en todo el camino, pero no era algo incómodo solo disfrutaban la tranquilidad del camino.

Una vez llegado al lugar, Midoriya abrió la puerta de su casa llegándole un olor a hotcakes y chocolate caliente recordándole de algo... Su madre estaba en casa. Sudó frío.

- Izuku ¿Ya llegaste? - Inko salió de la cocina a recibir a su hijo encontrándolo pálido y mojado, además de otra persona igual de mojado y a quien solo podía observar un poco de sus cabellos desordenados. Quedó impactada.

- Ma-mamá verás él es...

- ¡Un amigo! ¡Nunca pensé que traerías a uno! ¡Pasen pasen! ¿Por qué están mojados?

- Fue un accidente - contestó Izuku.

- Oh, vayan a bañarse, dejaré una muda de ropa para tu amigo en el baño. Vengan los dos a desayunar cuando terminen.

Inko se fue feliz, la última vez que su hijo había traído a alguien fue en la primaria y no fue nadie más que Bakugo. Le resultaba extraño que tuviera un amigo mayor que él, pero ¿Qué le iba a hacer?

A Shigaraki le parecía extraña esa mujer y solo se limitó a mirar en silencio siguiendo al pecoso llegando al baño.

- Puedes bañarte primero, yo iré después de ti, ah puedes dejar tu ropa en el cesto del baño, yo después la lavaré.

Una vez que Shigaraki terminó se vistió con aparentemente la ropa del padre de familia en esa casa, una camisa blanca en v y unos pantalones holgados de color café, también le habían prestado unas pantuflas del mismo color y las cuales parecían casi nuevas. Su vista se dirigió a una toalla con ligeros toques amarillos y azules.

- ¿Qué es esta porquería?

La puerta se abrió de golpe mostrando al pequeño peliverde en una bata blanca bastante nervioso.

- ¿Te-terminaste? Mamá dijo que podías ver la televisión, no tardaré mucho - dicho esto prácticamente corrió del baño a Shigaraki cerrando la puerta de golpe. No iba a permitir en que su toalla de All Might fuese destruida oh por supuesto que no, suficiente tuvo con su camisa.

Después de una ducha rápida salió más relajado con una camisa que decía No soy un pantalón de color verde y un pantalón azul.

- Tus sentidos del gusto son horribles - dijo Shigaraki quien estaba recargado en la pared de enfrente.

- ¿Eh? ¿No estabas en la sala?

- ¿Realmente creías que estaría ahí?

-... Entonces vayamos, ¿No has comido verdad?

- No sé por qué se molestan tanto en hacer esto.

- Es lo normal, si te invitan a la casa de alguien debes ser tratado con hospitalidad, ya sabes cómo mi casa es tu casa.

- Que fuertes palabras ¿Entonces puedo quemarla? Especialmente tu cuarto, siento que debe ser quemado.

-... No.

Después de una pequeña plática sobre no tomarse tan enserio los dichos llegaron al comedor, cabe destacar que el pecoso se encontraba nervioso, no sabía cómo Shigaraki podría actuar frente a su madre y también el cómo su madre lo haría. Por otro lado, el peli celeste se sentía con gran incomodidad además de que detestaba tener su cabello atado en una media cola, esto gracias al pequeño peli verde que no lo dejaba ir al verse tan "desaliñado".

- Espero que te guste son hotcakes y huevos, también hay chocolate caliente, si quieres agua no dudes en pedir -ofreció amablemente Inko.

- Ah si - solo atinó a decir eso en esa situación extraña para él.

Shigaraki pensaba que no sería incómodo, solo debía actuar como siempre pero no, no podía y solo su incomodidad aumentaba.

El pecoso no estaba mejor, se golpeaba mentalmente a ver propuesto eso.

Inko por otro lado se encontraba tranquila ajena de todos los problemas mentales de los dos chicos sentados frente a ella.

- ¿Dónde se conocieron? ¿Izuku no te ha causado molestia verdad? - preguntó Inko curiosa.

Si pensó Shigaraki, pero no quería más preguntas. También no sabía cómo responderle a la mujer.

Oh no pensó Izuku al escuchar las preguntas de su madre, ¿por qué tuvo que preguntar?

- ¡En una convención! - respondió rápidamente el pequeño peli verde. Era la respuesta más lógica para su madre y cualquier otro que lo conociese.

- ¡Ah! Así que también te gusta All...

Una exagerada tos se hizo presente proveniente del peli verde, Inko se apresuró en servirle un poco de agua a su hijo dándole golpecitos en su espalda.

Shigaraki no era tonto, sabía a qué convenciones se refería y que ahora sería catalogado como uno más de esas patéticas personas seguidoras de los héroes, y no le gustaba para nada.

El desayuno continuó con otras preguntas referentes a Shigaraki, en resumida el perfil de Shigaraki quedó de esta forma:

1-Nombre: Shiga Ryuu (Metida de pata por parte de Izuku).

2- Le gustan los héroes (Para fastidió de Shigaraki).

3- Trabaja en una pequeña tienda en la ciudad vecina.

4- Tiene 20 años.

5- Izuku y él se conocieron hace un año.

6- Tiene una clase de TIC (Es lo que piensa Inko al ver como agarra los utensilios).

- Iré a la casa de Mitzuki, diviértanse - se despidió Inko dejando el lugar. Al momento se escuchó un suspiro.

- Mi ropa - dijo Shigaraki.

- Aun se está secando - respondió Midoriya.

Shigaraki se quitó la liga del cabello y volvió a llamar a Kurogiri, pero de nuevo... Nada.

- Malditos sean - se quejó Shigaraki

- ¿Quieres ver una película? - preguntó Midoriya de lo más normal, tenía ganas de conocerlo más y está era una muy buena oportunidad.

- No quiero ver tus patéticas películas de héroes.

En eso Midoriya calló en cuenta de que efectivamente... Solo tenía películas de héroes.

- En la tarde llévame mi ropa, yo me largo de aquí - dijo Shigaraki dispuesto a irse, pero justo cuando puso sus primeros pasos fuera de la casa comenzó a sudar y nublarse su vista. Se quedó unos segundos pensando y dio media vuelta comenzando a maldecir el verano, el sol y el clima en general.

Midoriya había visto el cómo salía y ya estando a media calle se había quedado quieto por unos segundos para dar media vuelta y dirigirse de nuevo a su casa. Si bien, era verano, pero no consideraba que ese día hiciese en especial calor, ahora entendía por qué Kurogiri le decía que Shigaraki era como un oso en invierno, rara vez salía.

- ¿Qué sucede? –preguntó Midoriya aun sabiendo la respuesta.

- … ¿A qué hora vas al bar?

- ¿? A las 5:30.

- ¿A esa hora aún hay sol?

- Casi no.

Shigaraki se fue a sentar en la sala sin decir otra palabra más un poco fastidiado, realmente deseaba desquitar su enojo con alguien… o más bien algunos quienes ahora mismo se tomaron mucha confianza en tomar su bar como su casa aun siendo nuevos.

Midoriya por otro lado volvió a cerrar la puerta y tomó el silencio de Shigaraki como un "Me iré contigo".

- ¿Y tu padre? – preguntó Shigaraki repentinamente tomando por sorpresa a Midoriya quien pensaba ser ignorado por el mayor.

- Ni idea –respondió de manera simple dejando a un Shigaraki confundido.

- ¿Huh? ¿Qué no vives con ambos?

- No, ni siquiera recuerdo su cara. Lo único que se de él es que está trabajando en el extranjero y su quirk es de escupir fuego.

Los pensamientos de Shigaraki ahora mismo eran "¿Qué clase de padre y persona era?, Prácticamente lo abandonó".

- Ah, la ropa realmente está limpia, cada vez que mamá ve la ropa sucia de polvo la lava por si de sorpresa llega mi padre, aunque lo dudo mucho.

A Midoriya realmente no parecía molestarle el hecho de la ausencia de su padre y por ello hablaba con normalidad, pero para Shigaraki sí que le molestaba, si bien no le gusta recordar a su vieja familia, pero el Sensei era como un padre para él, lo crío después de todo y siempre está pendiente de él.

Midoriya se sentó en el sillón al lado de Shigaraki prendiendo la televisión intentando encontrar un programa sin héroes y sin novelas románticas…misión difícil pero finalmente encontró una película de terror.

- Mmm así que es cierto cuando me dijiste que sufrías de bullying durante toda tu vida – dijo Shigaraki haciendo que Midoriya casi se ahogase con su propia saliva, había olvidado por completo que le había contado eso.

- ¿Por… Por qué lo dices?

- La reacción de tu madre al verme me lo dice, además había dicho que era tu primera vez trayendo a un amigo.

- Ugh… Bueno ¿Ahora me crees?

- Te creo. Ahora me sorprende más el que no te hayas convertido en villano.

Midoriya suspiró, no quería volver a tener esa plática. Pero de cierta forma sonrió, estaban hablando con normalidad, no parecían ser un villano ni un héroe, solo eran dos personas normales. Realmente no quería arruinar el ambiente así que solo le dijo a Shigaraki "- Pregúntame lo que quieras", para su suerte no le preguntó nada referente a su actual escuela y posteriormente fue el turno de Midoriya en preguntar.

Ninguno de los dos se habían percatado de que el tiempo pasaba, estaban sumidos en su plática, la hostilidad de Shigaraki había desaparecido y ni siquiera se había percatado que en ese instante no actuaba como es normal.

Inko había llegado en ese momento ya siendo las cinco de la tarde, al principio solo había escuchado el ruido de la tele y después pudo observar el intercambio de sonrisas de los dos jóvenes ahí presentes. No pudo evitar sonreír, antes solo veía a su hijo encerrado en su cuarto viendo videos de All Might o estando solo en la sala en silencio mirando las noticias referentes a los héroes. No quería interrumpir la agradable charla, pero estaba segura de que no habían comido nada.

- Traje yakisoba ¿Deseas un poco? – preguntó Inko a Shigaraki quien primero vio a su acompañante recibiendo una leve sonrisa y entonces solo asintió con la cabeza.

Un se sentía extraño con la presencia de esa mujer y su forma de actuar hacía él, sentía una sensación muy familiar pero no sabía el que.

- Mamá, ¿Puedo pasar un rato más en la casa de Shigarrr…Shiga, de Shiga? – preguntó un poco nervioso, aún no le decía del trabajo y ese día le tocaba ayudar, justo ahora tenía una buena excusa para desaparecer durante unas horas.

Después de unos segundos pensando Inko finalmente accedió, inclusive le dijo que no tenía problema en que se quedará a dormir en su casa, aun no lo conocía mucho pero si su hijo y él sonreían de esa manera el uno con el otro no era mala persona ¿No?

Después de comer ambos jóvenes se despidieron de la mujer, bueno Shigaraki solo hizo una leve inclinación con la cabeza en forma de despedida. Durante el camino Midoriya se colocó el cubre bocas y Shigaraki se colocó la capucha de su sudadera que para su suerte si se había secado junto a toda su demás ropa.

En cuanto llegaron a la puerta del bar pudo escuchar ruidos recordando que tenía visitas no deseadas, inmediatamente se quitó su sudadera y se la lazó a Midoriya.

- Póntela, ellos están dentro – dijo demandante.

Midoriya sabiendo a que se refería se la colocó y se puso la capucha… Para bien o para mal le quedaba muy grande haciendo que la capucha no lo hiciese ver y no lo dejase ver.

La puerta fue abierta dejando ver a las dos siluetas, todo ruido y risas antes habitadas por todo el lugar se habían silenciado.

- Kurogiri – fue lo primero que se escuchó salir de la boca de Shigaraki.

- ¿Si Shigaraki Tomura? – respondió este tranquilo limpiando la barra.

- Porque ¡¿Por qué no me contestabas maldita sea?!

- Lo siento, pero perdí mi celular.

Midoriya decidió ignorar la futura pelea y se dirigió hacia la habitación de Kurogiri bajo la atenta mirada de los demás espectadores.

- ¿Y ese quién es? – preguntó Spinner.

- No sé, pero ¿Ese no es la sudadera de Shigaraki Tomura? –respondió Magne.

- Le queda grande… ¡Lo hace ver tierno! –comentó Toga sonriendo ampliamente.

- O la – comentó Twice.

Después de unos minutos Midoriya se hizo presente regresándole la sudadera a Shigaraki quien se la puso sin pensarlo dos veces y dándole el celular perdido a Kurogiri el cual había sido encontrado en su cama.

Todos a excepción de Midoriya y Shigaraki estaban sorprendidos, pero el más sorprendido era Kurogiri, sabía que quien había entrado con Shigaraki era Midoriya, pero… ¿No había sido hace poco cuando rechazó su camisa prestada? Incluso esa estaba lavada y aun así no la quería, ahora… Se la pone sin lavarla y justo después de que Midoriya la había usado, además… ¿Desde cuándo usa su sudadera dentro del bar?

Los demás por otro lado estaban sorprendidos, no tenían ni idea de que su ahora líder y el pequeño villano Black Emerald eran tan cercanos hasta el punto de prestarse sus cosas, claro a excepción de Dabi, a Dabi no le importaba nada.

- ¡Ah! ¡Sabía que eras tú! – gritó Toga corriendo a abrazarlo recibiendo a cambio un golpe en la cabeza por parte de Shigaraki.

- No crean que se salvaron por lo de esta mañana – dijo Shigaraki con enojo.

Kurogiri por su parte fue a rescatar a Midoriya antes de ser envuelto en la futura pelea, así comenzando los dos a preparar todo antes de abrir.