Incómodo, muy incómodo, demasiado incómodo, tenía unas fuertes ganas de beber la sustancia extraña de Toga y desmayarse en ese instante. Esos eran los pensamientos de Midoriya Izuku al estar solo con Bakugo Katsuki en su habitación.
Las madres de ambos se encontraban en la cocina platicando animadamente mientras ellos dos... Bueno, Bakugo se le quedaba mirando con enojo y Midoriya solo se preguntaba que había hecho para hacerlo enojar, ¿Su existencia?... Tal vez.
- ¿Quieres ver una película? - habló Midoriya intentando romper la incómoda situación.
- ¡No me hables maldito nerd!
-...
Midoriya se dispuso a ordenar su ropa limpia que había sido dejada encima de su cama mientras seguía pensando que podría hacer con Shigaraki o de que podrían hablar.
Tal vez podría formar la pirámide de naipes junto a él o retomar la plática de la otra vez. Aunque no estaba seguro si podría mirarlo con normalidad a los ojos... No después de esa foto... Nunca creyó que Kurogiri tomaría esa clase de foto y peor aún, que se atraviese a mandarlas a Shigaraki
Varios pitidos y su típico tono de mensaje resonó el lugar, Midoriya al ver que eran de Kurogiri lo abrió enseguida dándole un mini infarto al ver los mensajes.
Era la misma foto, pero en diferentes ángulos ¡¿Cómo es posible que estuviese sonriendo de esa forma estando tan cerca de Shigaraki Tomura?!
Siguió bajando las fotos hasta que encontró una que le llamó la atención
... ¿Eh? ¿Ese era Shigaraki sonriendo? Sonriendo... Sonriendo... Son... La cara de Midoriya se tornó roja.
En esa foto se podía apreciar ambas caras sonriendo y la fotografía siguiente solo mostraba las fracciones de la cara de Shigaraki Tomura, su cabello desordenado tapándole una parte de la cara, el lunar debajo de sus labios, su cicatriz y podía apreciar el cómo sus labios se volvían cada vez más suaves y una gran sonrisa adornando su rostro dándole una imagen pacífica... Una gran foto para imprimirla y enmarcarla.
Ahora la cara de Midoriya estaba más roja y hasta parecía que estaba comenzando a balbucear.
- ¡No me ignores maldito Deku! - Gritó Bakugo lanzándole lo que aparentemente era una enciclopedia de quirks confirmados en las últimas décadas.
- ¡Auch! - se quejó Midoriya al recibir el golpe en su espalda soltando el celular.
Bakugo se había quedado en silencio todo ese tiempo pensando que en cualquier momento su "querido amigo de la infancia" Comenzaría a hablarle nuevamente e incluso insistirle en hacer algo como anteriormente hacía. ¡Pero no! ¡Simplemente se volteó y comenzó a hacer otras cosas! Incluso hasta ese momento había tomado su celular que había sonado y se había quedado en silencio por un buen tiempo, después comenzó a balbucear cosas incoherentes, algo para nada raro si hablamos de Midoriya Izuku.
Midoriya por otro lado se encontraba confundido y adolorido ¿No le había dicho que no le hablará? ¡Eso hizo! ¿Entonces porque estaba tan enojado?
El celular de Midoriya fue tomado por un furioso Bakugo intentando mirar lo que tanto llamaba la atención del peli verde.
Midoriya sintió un deja-vu y automáticamente buscó su celular encontrándolo en las manos de Bakugo dándole casi un infarto.
- ¿Qué carajos es esto? - dijo Bakugo.
- ¡Kacchan! ¡Dame eso! - gritó Midoriya arrebatándole el celular.
Un deja-vu fue lo que sintió Bakugo en el momento que Midoriya le arrebató el celular.
- Siempre creí que un nerd de mierda como tu tendría un fondo de algún héroe especialmente de All Might, pero ¿Una bebida? Ja, quién lo diría.
En eso Midoriya ve su celular, estaba bloqueado y con su obra maestra de fondo. Una Bloody Mary que le costó bastante hacerla además de su quinto intento, aunque para Kurogiri fuese como hacer un huevo estrellado.
Bien, preferiría que Bakugo dijese que tiene un gusto por esas bebidas ilegales por su edad a que fuese por ahí diciendo que tiene algún gusto por un hombre...
Bakugo podía ver como el peli verde suspiraba al ver su celular... Sospechoso. Después posó su vista sobre la pila de ropa que estaba en su cama llamándole la atención una que sobresalía entre toda esa ropa colorida, una camisa negra.
Extrañado tomó la prenda, pudo observar que efectivamente, no era de Midoriya. Era demasiado grande como para él y ese color nunca lo usaría.
Midoriya dejó de ver su celular y se encontró con Bakugo mirando cada detalle la camisa de Shigaraki arqueado una ceja.
-¡Ah! ¡Kacchan! ¡No tomes mis cosas sin mi permiso! - le arrebató la camisa y comenzó a guardar su demás ropa más rápido. Estaba comenzando a molestarse con el rubio, ¿No podía quedarse quieto? La vez que se quedó en su cuarto cuando fueron al cumpleaños de Mitzuki él se había quedado quieto.
- Es de ese tal Shiga Ryuu - habló Bakugo mirándolo con ojos acusadores.
- ¿Eh? ¿Cómo?
- Tu madre vino ayer a mi casa y empezó a chillar de que habías traído un amigo a casa.
Oh si, había olvidado que su madre había ido a la casa de los Bakugo...
Para gran disgusto de Midoriya, Bakugo era el que sabía más de él especialmente en su época de la escuela media, donde estaba completamente solo
- ¡Katsuki! ¡Ven para acá! - gritó Mitzuki con voz demandante.
Este a su vez solo gruñó por debajo.
- ¡También tú Izuku! - volvió a gritar Mitzuki con voz más suave y casi cantarina.
Ambos se dirigieron en silencio a encontrarse con sus respectivas madres.
Se encontraron con un gran desayuno, desde panqueques, leche y café hasta huevos revueltos, arroz y jugo.
- Oh... - salió sin querer de la boca del peli verde.
- ¿Qué sucede Izuku? ¿No te gusta? - preguntó Mitzuki.
- Huevos otra vez... - se quejó Katsuki recibiendo un golpe por parte de su madre.
- ¡No te pregunté! ¡Come lo que hay! - regañó Mitzuki.
- ¿Te sientes mal Izuku? - preguntó Inko preocupada.
- No, no es eso - respondió rápidamente. - Es solo que ya desayuné.
- Ya veo, que buen amigo tienes, te invitó a desayunar - dijo Inko feliz. - ¿No quieres por lo menos algo?
- Tomaré solo dos panqueques.
- ¿Eh? ¿Qué? ¿Izuku se quedó en la casa de su amigo? - preguntó Mitzuki sentándose.
- Si, había salido un rato con él, pero al parecer hubo un incidente en el cual no permitió a Izuku volver.
Tanto Midoriya como Bakugo tenían un signo de interrogación en su cabeza, ¿De qué hablaban? ¿Incidente? ¿Qué incidente?
Ahora que lo pensaba, en el momento que Midoriya llegó a su casa no fue interrogado por su madre al desaparecer durante toda la noche.
Antes de que dijese algo, Midoriya le mandó un mensaje a Shigaraki preguntando si le había dicho algo a su madre. A los pocos segundos recibió una contestación.
Después de leer el mensaje sonrió, no sabía que Shigaraki podía llegar a ser considerado como para tomarse la molestia y llamar a su mamá. Midoriya escribió lo siguiente:
Gracias por tomarte las molestias, te lo agradezco mucho. Si no hubieras hecho eso mi madre estaría muy preocupada.
¡Para la próxima déjame recompensártelo!
Pasaron segundos y después minutos, no le había respondido... Oh no ¿Y si lo hizo enojar?
Por otro lado, en el bar se encontraba Shigaraki viendo su celular y con un pequeño sonrojo adornando su cara.
- Te vez feliz - dijo su acompañante quien a pesar de que Shigaraki estuviese usando una mano es su cara, podía ver sus ojos los cuales mostraban sus expresiones.
- Más feliz sería si dejasen de venir tan seguido - respondió Shigaraki.
- Así que si estas feliz.
-... Púdrete.
- Dabi gracias por traer el mandado en mi lugar - dijo Kurogiri quien estaba enfrente de ambos jóvenes adultos.
- Con tal de seguir teniendo bebidas gratis. Me he estado preguntando desde hace rato ¿Por qué traes un delantal con volantes de color rosa?
- Porque Shigaraki Tomura no puede golpear me, así que este es mi castigo - contestó Kurogiri.
- Aún no estoy satisfecho que quede claro - dijo Shigaraki con un tono de voz molesto, se levantó de su lugar y se dirigió a su habitación.
- Nunca pensé que se enojaría contigo, ¿Qué le hiciste? - preguntó Dabi curioso.
- Solo le mostré la verdad y su futuro.
- ¿? Ok
- ¡Oh! ¡Kurogiri, ese delantal de hello kitty se te ve di-vi-no! - dijo Twice al verlo.
- Jejejeje Kuro-chan está muy lindo ¿Pero sabes a quien se le vería mejor? - preguntó Toga - Así es... ¡A Emerald!
- Ustedes ni porque están amarrados se están quietos - dijo Dabi en un suspiro. Toga y Twice estaban amarrados juntos colgando del techo boca abajo.
- Y ¿A ti que te hizo? - preguntó Kurogiri.
- ... Me amenazó a más no poder - dijo Dabi quien automáticamente se tapó la parte de abajo recordando la "pequeña" plática que tuvo con Shigaraki hace una hora atrás.
En ese instante se abre la puerta dejando ver a dos adultos y un adolescente quienes se quedaron pasmados al ver semejante escena.
Toga y Twice colgados boca abajo, Toga reía como desquiciada imaginando a un cierto peli verde en un delantal rosa; Twice comenzaba a murmurar cosas sobre que se estaba comenzando a marear y que en cualquier momento vomitaría lo que no ha comido; Kurogiri con un delantal muy femenino dando una vista perturbadora para los recién llegados y a Dabi agarrándose las bolas mientras se ponía pálido.
- Es mi primera vez estando aquí y pareciese que estoy en un manicomio - dijo Mustard.
- Manicomio es poco con Toga presente - dijo Magne.
- Solo demos media vuelta y ya no regresemos - dijo Spinner recibiendo un asentimiento por parte de sus compañeros.
Y así se fueron prometiendo no regresar a menos que fuese necesario.
