Un caos, esa era la palabra, la ciudad entera era un total caos, edificios y carros destruidos, otros estaban ardiendo en fuego, los gritos pidiendo ayuda y el sonido del fuego junto a explosiones era lo único que se podía escuchar; de fondo se podía apreciar a héroes luchando y rescatando. El cielo a pesar de ser de noche apunto de amanecer se podía apreciar una tonalidad roja adornado el cielo, esa noche ni la luna y ni las estrellabas brillaban, no se podía observar nada más que destrucción y desesperación. Por más que quisiera ayudar a todas las personas que se encontraban en su camino no podía, debía llegar ahí, debía llegar lo más pronto posible si no… Será demasiado tarde.
Una nueva pesadilla lo despertó, nunca podía recordar todo lo que soñaba, pero si recordaba lo suficiente como para hacerlo temblar de horror.
Cansado Midoriya miró alrededor, estaba en su habitación, no recordaba cómo había llegado ahí, si mal no recordaba había ido a la guarida y de ahí no recuerda nada más, todo debió ser otro sueño más, si, eso debió ser.
Miró su celular ya eran pasadas de las ocho y tenía varios mensajes sin leer, se estiró aun con un poco de dolor en los golpes recibidos por parte de Shigaraki, después se dispuso a leer los mensajes pendientes. Uraraka le había mandado una foto donde salía ella en yukata junto a Iida y Todoroki quienes vestían normal afuera de un santuario con un mensaje adjunto.
Me hubiese gustado que nos acompañaras, ¡Será para la próxima! Pero si cambias de opinión te estaremos esperando.
Después abrió el otro mensaje de parte de Iida. Una foto donde se podía apreciar en primer plano media cara de Iida y de fondo a un Todoroki sorprendido observando los puestos junto a Uraraka quien sonreía divertida ante la situación. Al bajar otro poco más había otra foto, pero en esta se apreciaba a Uraraka y Todoroki intentando atrapar un pez.
Todoroki no deja de sorprenderse por cada cosa que ve, primero se quejaba de ver tanta gente, pero ahora no deja de preguntar a Uraraka y a mi cada cosa que hay en el lugar, es divertido de cierta forma, pero si estuvieras aquí esto sería más divertido. Pero es inevitable, te compraré un recuerdo. Nos vemos en la escuela.
Es lo que venía al final de las fotos, no pudo evitar sonreír ante el mensaje, Iida era un buen amigo.
Finalmente abrió el último contacto con mensajes, Todoroki también le había mandado fotos y en cuanto las vio no pudo evitar reír. En una foto salía la cara de Todoroki con ojos brillosos agarrando una bolsa transparente que contenía un pez.
Gané un pez.
Fue lo que había escrito, después otra foto donde también salía con ojos brillosos junto a un algodón de azúcar.
Midoriya, esta cosa es dulce, está deliciosa.
Finalmente, otras dos fotos donde la primera Mostraba a Iida y a Uraraka con peluches en mano.
¡Midoriya! ¡Se pueden ganar peluches con poco dinero!
La última foto mostraba un puesto con muchos peluches y juguetes de All Might.
¡Varías cosas de All Might en un solo lugar!
Unos minutos después del último mensaje había otro donde Todoroki se disculpaba.
Lo siento Midoriya, me emocioné un poco y eras la única persona a quién podía mandar esto. Te llevaré algo pequeño a la escuela como recompensa.
Ante esto Midoriya sonrió ampliamente, era la primera vez que alguien lo tomaba en consideración… Y también era la primera vez que tenía amigos verdaderos, nunca se imaginó que algún día recibiría llamadas y mensajes de amigos invitándolo a salir, escribirse y compartir cosas a distancia en vez de estarlo acosando, realmente tenía suerte de encontrarse amigos tan maravillosos... Es por ello que temía en que se enterasen de que ha mantenido contacto con la Liga de Villanos y peor aún, que Shigaraki Tomura es su destinado, no quería perderlos, temía en cómo reaccionarían, no quería volver a ser rechazado y vivir nuevamente en la oscura soledad… Pero pensando en ello, si ese fuese el caso, aun habría otras personas que no lo dejarían solo… ¡No! ¿En que estaba pensando?
Midoriya suspiró y se dirigió al baño a refrescarse la cara, como deseaba estar con sus amigos en ese instante se veía que la estaban pasando bien.
Al posar sus ojos frente al espejo del lavabo notó algo que lo dejó nuevamente perplejo. Ahí estaba, en su cuello del lado derecho… la marca, el símbolo que daba forma a la marca que une a los destinados… ¡No había sido un sueño! ¡Realmente había aparecido! ¡Y en un lugar totalmente visible!... Espera… La obtuvo al besar a Shigaraki ¿No es así?...
Su cara volvió a tornarse totalmente roja al recordar, no había sido la gran cosa, solo fue un rose de labios, nada profundo, pero aun así… ¡Ese había sido su primer beso! ¡Ahhhh! ¡Qué vergüenza! ¡No!, ese no era el momento para estar pensando en eso, lo más importante ahora era… ¿Cómo lo ocultaría? El traje de héroe podía cubrirlo un poco pero el uniforme escolar no era tan alto del cuello, para su mala suerte la marca estaba exactamente en medio del cuello, ni muy abajo y ni muy arriba, justo en el medio.
- Izuku – se escuchó provenir afuera de su cuarto. - ¿Ya despertaste? ¿Estás bien? Llegó una carta de la escuela y… tengo algo que contarte.
Oh justo en el tiempo perfecto, cuando aún no lograba pensar en algo para tapar eso… Tendría que improvisar.
Midoriya abrió con lentitud la puerta asomándose un poco.
- ¿Qué es lo que quieres contarme? Y ¿De qué trata la carta? – preguntó un poco temeroso.
- Sentémonos.
- ¿No puede ser aquí? – preguntó aún más temeroso, la expresión seria de la cara de su madre lo ponía nervioso.
- No, esto puede tardar.
No muy a gusto abrió la puerta dejándola pasar, la prenda que llevaba puesta dejo sorprendida a su madre.
- ¿Te sientes mal?, Es verano – dijo Inko extrañada al ver la playera de cuello alto que usaba su hijo.
- E-estaba probando si aún me quedaba – se excusó nervioso. - ¿Qué venía en la carta?
- Las clases empezarán en otra semana más y también… A partir de tres días más quieren que los Alumnos se queden en los dormitorios que acaban de construir como protección al recién ataque que tuvieron.
- ¿Eh? ¡Eso es bueno! Es más seguro que los estudiantes estén dentro de la UA, tienen muy buena protección – dijo con entusiasmo, pero muy en el fondo no quería, si se quedaba internado las probabilidades de ver a Shigaraki eran extremadamente bajas.
- No quiero – dijo Inko sin titubear. – No solo no quiero que te quedes internado, ya no quiero que sigas en esa escuela.
- ¿Eh? – en blanco, su mente quedó en blanco por varios segundos. - Pe-pe-pero… ¡¿Pero por qué?!
- Ya te han puesto en peligro en dos ocasiones, Izuku, mira tus brazos, detén esto.
- … Lo siento, lo de mis brazos ha sido culpa mía, pero te prometo que no volverá a pasar, estoy controlado mi poder cada vez más y… La UA está reforzando la seguridad de la escuela, no es necesario dejarla.
- ¿Cómo estaré segura de eso? Lo siento Izuku, pero no cambiaré de opinión. – terminó de decir Inko sin esperar respuesta de su hijo y salió del cuarto en silencio.
Midoriya estaba que no se lo creía ¿Dejar UA? ¿Enserio? Tanto que se había esforzado para poder ingresar en esa escuela… ¿Y así sin más la tiene que dejar? Increíble…
Su día no podría ir mejor, estaba cansado, no quería pensar en ello ¿Por qué su madre no podía apoyarlo? Quisiera o no tenía que pensar en ello, tal vez… Si All Might hablase con ella tal vez podría convencerla.
Un mensaje sencillo fue enviado a All Might esperando obtener alguna respuesta y lo consiguió.
Iré a hablar con ella mañana, no te preocupes joven Midoriya, sé que la academia UA es importante para ti.
Fue lo que All Might le había escrito. Una sonrisa se formó en el rostro de Midoriya, casi sentía que cuando hablaba con All Might era como si hablase con un padre.
Pero, aunque All Might vaya a hablar con su madre dudaba que la lograse convencer… Solo esperaba que esa personalidad tímida suya no apareciese cuando vaya a hablar…
Quería dormir y solo esperar a que el día siguiente apareciese, pero no, se acababa de levantar y no tenía ni una pisca de sueño. Midoriya se colocó su pijama y se dispuso a apagar la luz de su cuarto y con su celular comenzó a leer noticias referentes a héroes, ya tenía tiempo en no hacerlo. Podría simplemente aprovechar su tiempo e ir a entrenar… Pero no quería verlo… Si lo veía recordaría el beso… Era mejor perder el tiempo.
Tres horas ya habían pasado y no lograba dormir solo estaba acosado en su cama con su celular, estaba demasiado despierto y sus inquietudes no dejaban de atormentarlo, aun no lograba saber cómo ocultar su marca y lo de la escuela también lo ponía inquieto, no sabía que hacer ¿Qué debía hacer? Justo en ese momento es como si todas sus preocupaciones por fin saliesen a la luz.
No pasó mucho tiempo de que empezara a balbucear cosas cuando Midoriya sorprendido sintió un brazo sobre su pecho y el cómo alguien se había sentado al lado de él, extrañamente no se sentía asustado por el repentino contacto y presencia, al contrario, lo tranquilizaba. Estaba por voltear a mirar detrás de él cuando una voz lo detuvo.
- No mires.
- … ¿Por qué estás aquí?
- Una asquerosa sensación no se iba de mi pecho, es tu culpa por estar tan inquieto.
- … Si, lo siento. Gracias Shigaraki.
Un silencio se había formado después de eso hasta que Shigaraki volvió a hablar.
- Si es por la marca, toma – dijo soltando lo que su mano traía dejándolo en el pecho de Midoriya.
Al estar en oscuridad Midoriya alumbró el objeto sorprendiéndose con ello, era alguna clase de maquillaje.
- La mocosa dijo que cubrieras la marca con eso.
- ¿Toga? Ya veo, no es tan mala persona como aparenta.
Shigaraki no dijo nada, era mejor que no supiera las cosas que esa loca había hecho a tal grado que la policía la mantenía escondida y era una persona muy buscada.
- ¿Ya te sientes mejor? – preguntó Shigaraki retirando su mano.
- Mm si, un poco – dijo Midoriya comenzando a relajarse - ¿No tienes problemas con ocultar la marca? ¿Toga te dio uno también?
- ¿Por qué debería ocultarlo? Cuando salgo uso mi sudadera, mi traje de villano lo cubre una mano y solo estoy en la base donde ya todos saben de ello. En cambio, tu… Suerte en esconderlo o podrías simplemente decir que te hiciste un tatuaje – esto último lo dijo con un toque de burla provocando un sobre salto en Midoriya quien volteó rápidamente topándose con la espalda de Shigaraki.
- ¡No te burles! ¡¿Qué crees que sucedería si se enteran?! – dijo intentando verle la cara.
- Tu fin como héroe – respondió directo. - ¿No es genial?
- … Eso no me alegra... Yo me convertiré en un héroe y saldré de la mejor escuela, aunque a mamá no le guste.
- Ah no me digas que… ¿Perdió su fe en la UA? – dijo Shigaraki con una clara sonrisa marcada en su rostro.
- … No puedo ver tu cara, pero juro que debes estar riéndote de esto – dijo Midoriya con enfado.
- No lo negaré.
Midoriya suspiró ante tal respuesta. - Si, gracias a ti no confía más en la UA y quiere que la deje.
- No le veo nada malo, sigue siendo una estúpida y patética escuela de héroes como cualquier otra, todas son lo mismo… Basura.
- Shigaraki… No. Pero… puede que tengas razón en eso…
- ¿En ser basura?
- No, eso no, ¡Ah de todas formas gracias por traerme esto! Umm… Y también lamento molestarte con mis inquietudes no sabía que se podían transmitir.
- Sobre eso, ahora que volverás a clase… - Shigaraki por fin se giró un poco para ver directamente a Midoriya quien se había sentado en la cama justo detrás de él, el celular que hace unos segundos lo tenía prendido se había apagado la pantalla solamente dejando entrar la luz de la luna de la pequeña ventana en la habitación. Shigaraki sin decir nada tomó el brazo izquierdo de Midoriya con cuidado de no tocarlo con todos sus dedos y con suavidad pasó algunos dedos sobre las notables cicatrices mirándolas con desagrado.
Midoriya estaba paralizado ¿Qué hacía? Cada roce le erizaba la piel y su corazón no dejaba de latir con fuerza, si no fuese por la oscuridad de la noche se moriría de vergüenza si Shigaraki notase que estaba más rojo que un tomate. Con nerviosismo miró los fríos ojos de Shigaraki erizándole aún más la piel, con la poca luz y estando en la oscuridad esos ojos rojizos los encontraba… hermosos, simplemente hermosos como si de dos rubís se tratasen.
- Ya no te hagas esta clase de heridas – dijo Shigaraki soltando el brazo de Midoriya.
- ¿E-e-eh?
- Si te sigues rompiendo los huesos sería malo.
- N-n-no ¡No te preocupes! Por eso estoy entrenando mis piernas.
Shigaraki suspiró. – No, me refiero a cualquier tipo de hueso, brazos, piernas, cadera, no importa que, deja de lastimarte no aceptaré ningún tipo de lesión o golpe que te deje grave.
- Shigaraki…
- Después de todo yo también los siento y ahora que tenemos la marca será peor.
- ¿Eh? – dejó salir Midoriya confundido.
- ¡Idiota! ¡Desde el principio he sentido todas tus malditas lesiones! ¡¿Por qué eres tan imprudente?!
- Shi-Shigaraki baja la voz… Mi mamá puede escuchar.
- Estás advertido, no más lesiones.
- Si… - dijo Midoriya decaído Y yo pensando que se preocupaba por mí…
- Por otro lado, todo tu cuarto es asqueroso ¿Estás mal de la cabeza? No hay ni un solo lugar donde esté tu patético héroe No.1, incluso en el techo…
Midoriya al escucharlo abrió con totalidad sus ojos, Shigaraki ahora veía el techo con enojo y desagrado.
- Quiero tocar todo con mis cinco dedos… No, eso no es suficiente, voy a quemarlo – dijo Shigaraki levantándose de su lugar.
-¡No! ¡Ni se te ocurra!
Después de una noche agitada intentado detener a Shigaraki de que no destruyese su cuarto, Midoriya se despertaba con pesadez y con cansancio, se dio una ducha y una vez vestido procedió a ver varios tutoriales de como colocarse el maquillaje para después cubrir su marca.
La noche anterior de alguna forma logró contactar a Kurogiri mientras abrazaba con fuerza a Shigaraki logrando que no destruyera nada… Bueno un poster había sido sacrificado en el proceso hasta que el portal de Kurogiri se hizo presente y Midoriya con ayuda de Kurogiri lograron meter a Shigaraki. Kurogiri le había revelado que Shigaraki tenía una perfecta visión en la oscuridad por lo cual se había contenido en todo el tiempo que estuvo con él, por supuesto Midoriya se había sorprendido ante esto ¿Shigaraki le dio prioridad en saber cómo se encontraba? Con eso en mente se había ido a la cama para por fin dormir.
Midoriya rezaba para que su madre estuviera tan cansada como para no poder escuchar todo el griterío que había hecho junto a Shigaraki. Ese día iría All Might a hablar con su madre, si no lograba convencerla entonces no le quedaba de otra… Iría a otra escuela, Shigaraki tenía razón, todas son iguales formaban a las personas para ser unos futuros héroes y ese era su objetivo, solo quería entrar a la UA para seguir los pasos de All Might pero ese no era su objetivo, él no quería ser un segundo All Might él quería ser alguien que pueda salvar a las personas con una sonrisa como All Might lo había hecho.
All Might había llegado en su forma de héroe y aún con su voz confiada no logró convencer a su madre, así que fue su turno en decirle que cualquier escuela estaba bien. Al final su madre accedió a que se quedara en la UA y cuando All Might estaba por irse lo miró a la cara.
- Has cambiado joven Midoriya, bien hecho. Nos vemos en la escuela.
Fue lo que All Might le había dicho mientras le daba golpecitos en su hombro.
Antes de mudarse a los dormitorios había ido una noche antes a la guarida de la liga para avisarles de ello, pero para la sorpresa de Midoriya fue recibido por Toga quien lloraba exageradamente con obvias lagrimas falsas despidiendo a Midoriya al ya no poder verlo tan seguido, habían visto las noticias del ahora internado de la UA. Kurogiri le susurró que le seguiría enviado fotos de Shigaraki y que si se sentía mal por no ver a Shigaraki le podía mandar un mensaje para verlo en algún lugar cercano a la UA, esto al no saber si su tiempo de no verse se abría recortado, después de todo la marca aparte de marcar a los destinados también hacía que fuesen más unidos. Dabi simplemente le dijo que su maquillaje era exagerado y que debía pedirle a Toga que le enseñase la cual estaba más que encantada. Los demás integrantes se le acercaron para ver más de cerca su marca ya que Shigaraki no los dejaba ver la suya y finalmente Shigaraki y Midoriya se la pasaron unas horas juntos jugando a un RPG en la habitación del primero con el fin de que la duración de no verse fuese más larga, si bien se verían solamente una vez a la semana, pero no querían arriesgarse.
Finalmente, cuando fue el día de mudarse a los dormitorios se encontraba nervioso… ¡Extremadamente nervioso! ¡Y que Bakugo Katsuki lo mirase no ayudaba! Había olvidado por completo la situación que había vivido su amigo de la infancia.
- ¡Midoriya! – lo llamó Kirishima haciéndole señas para sentarse junto a él; en ese momento ya habían desempacado y se encontraban descansado en el lobby.
- ¿Sucede algo Kirishima? – preguntó Midoriya.
- Realmente creí que irías con nosotros – dijo al mirar el techo.
Midoriya casi se daba un golpe en la cara, había olvidado eso también.
- Bu-bueno verás… Mi situación era algo complicada…
- ¡Ah! No te estoy recriminando ni nada por el estilo, ¿Cómo están tus brazos?
- Están mejor gracias, ¿Cómo les fue? Kacchan al final fue encontrado al día siguiente.
- Mmm fue extraño… ¡Me alegro que Bakugo no sufriera daños! Pero fue extraño.
- ¡Vas a contarle de eso! – el grito repentino de Iida asustó a ambos.
- Creí que le interesaría – se excusó Kirishima.
- Ni hablar, quedamos que no diríamos nada ni tan siquiera nosotros sabemos que pasó.
- Bien…
- ¡Midoriya lamento que no pudieras venir con nosotros! – dijo Iida mostrando una reverencia.
- ¡No es tu culpa Iida! – dijo Midoriya negando con ambas manos.
- Toma, lo que te prometí – dijo Iida sacando de su bolsillo un pequeño llavero de la cara de All Might.
- ¡Ah! ¡Gracias Iida! – dijo emocionado Midoriya tomando el llavero y admirando cada detalle de este.
- Sabía que te gustaría, aunque mi regalo da lástima…
- ¡Para nada! ¡Es genial!
- ¡Ah! ¡Te adelantaste Iida! – dijo Uraraka quien llegaba con las demás chicas. - ¡Deku! ¡Yo también tengo… - Uraraka al sacar la máscara de All Might comenzó a ponerse nerviosa al sentir las miradas de todas sobre ella! – Bu-bueno ve-veras… Iida kun y Todoroki kun te iban a dar algo por no venir y, y yo… Yo ¡No quería quedar atrás así que espero que te guste! – terminó de decir aventándole la máscara a la cara de Midoriya.
- ¡Midoriya kun! – gritó Iida.
- ¡Ahh! ¡Lo lamento Deku kun! – gritó Uraraka.
- ¡Estoy bien! – dijo Midoriya tomando la máscara del suelo. – Me gusta, gracias Uraraka – terminó de decir con una sonrisa.
- De-de nada…
- ¿Eh? ¿Qué? ¿Por qué le dan regalos a Midoriya? –preguntó Kirishima sorprendido.
- No pudo ir con nosotros al festival así que le trajimos recuerdos –dijo Iida.
- Waaa que envidia – dijo Ashido.
- Pero nuestros regalos no son nada a comparación del de Todoroki kun… -dijo Uraraka riendo nerviosamente.
- ¿Um? Hablando de Todoroki ¿Dónde está? – preguntó Midoriya.
- Yo vi que salió del edificio – dijo Asui.
En ese momento Todoroki entra con un gran peluche… O más bien cabeza con el estampado de All Might.
- Midoriya, tu obsequio – dijo Todoroki quien no se podía observar su cara por el peluche.
- Eso no es pequeño Todoroki kun… - dijo Midoriya sorprendido recordando el mensaje de este.
- … ¿Por qué todos son caras de All Might? – se preguntó Jiro un poco perturbada.
- ¿Cómo lo conseguiste? – preguntó Yaoyorozu sorprendida.
- Lo gané en un juego – respondió Todoroki
- ¡Oh! ¡Eso es genial! – dijo Kirishima animado.
- ¿Eh? ¿Es el cumpleaños de Midoriya? – dijo Kaminari quien llegaba con los demás chicos. Observando como Midoriya se había lanzado al peluche que Todoroki le había obsequiado.
- No, pero fue hace poco – dijo Midoriya quien seguía abrazando al peluche.
Silencio, un gran silencio fue lo que se formó hasta que varios gritos resonaron el lugar asustando a Midoriya.
- ¿Por qué no nos dijiste? – dijeron la mayoría.
- ¿? ¿Debía? No es como si fuese la gran cosa…
- ¡Nada de eso! ¡Es un día especial y se debe celebrar! – dijo Iida.
- ¡Iré a preparar un pastel! – dijo Sato.
- ¡Yey iré a decorar con algo! – dijo Ashido saliendo del lugar directo a su habitación.
Un gran escándalo se hizo para sorpresa de Midoriya, nunca pensó que sus compañeros se tomarían la molestia de hacer todo eso.
Una sonrisa se formó en su rostro y se dispuso a ayudar a sus compañeros bajo la atenta mirada de Bakugo sin darse cuenta.
A Bakugo le molestaba, le molestaba verlo, no sabía por qué, pero no dejaba de pensar en su secuestro y en Midoriya, odiaba no recordar nada y sentía que Midoriya tenía las respuestas que él buscaba.
