En la guarida de la Liga de los villanos a mitad de la sala se abre un portal dejando caer a Toga y a Midoriya junto a la pequeña niña en el suelo.

- Ufff sentía que moría - dijo Toga en su forma normal dejando salir un suspiro de alivio mientras sonreía y se ponía de pie.

- ¿Estás bien? - preguntó Midoriya a la niña llamada Eri que estaba encima de él en un intento de Midoriya en que no cayese al duro suelo.

Eri movió levemente la cabeza en forma de sí y por cuenta propia se levantó y después Midoriya le siguió.

Mirando de un lado para otro se encontraba mirando Eri con nerviosismo, no sabía dónde estaba ni como había llegado allí, pero de algo estaba segura, cualquier lugar era mejor que seguir en aquel lugar.

- ¿Quién demonios es esa niña? - dijo Shigaraki desde la entrada de la sala asustando a la nombrada.

- ¡Ah pero que niña tan linda! - dijo Magne.

- ¿De dónde la roboran? - preguntó Spinner.

- ¡Oh Dios mío! ¡¿Cuándo tuvieron una hija?! - preguntó sorprendido Twice.

- ¿Nos la podemos quedar? Me la quiero quedar - dijo Toga.

- Las personas no son cosas, no se roban ni se quedan, se secuestran - dijo Mr. Compress corrigiendo a Spinner y a Toga.

Con todo el ruido desatado Eri se ponía más nerviosa lo cual Midoriya notó, tenía varias cosas que preguntarle y con todos ellos creando tanto ruido no podía, primero debía calmarla.

Midoriya tocó suavemente la pequeña cabeza de Eri sorprendiéndola y dedicándole una cálida sonrisa.

- ¿Podrían calmarse y escuchar? - dijo Midoriya calmadamente, pero fue ignorado y seguían hablando acerca de la niña incluida Toga quien sabía de dónde vino. - ¿Me escuchan? - Nada, aún seguían sin prestarle atención.

Shigaraki era el único que no decía nada después de que ignoraran su pregunta, estaba molesto sí pero ver como Midoriya intentaba hacer que lo escuchasen le estaba subiendo el humor; Kurogiri se encontraba ajeno a todo el ruido de unos metros lejos de él, quería saber sobre esa niña pero preferiría estar lejos de todos ellos hasta después así que perdía el tiempo en la cocina; la pequeña Eri no dejaba de ponerse nerviosa e intentaba esconderse detrás del peliverde quien era el que le inspiraba más confianza.

La paciencia de Midoriya se le estaba acabando y eso que tenía demasiada. Dabi que no decía nada y solo se encontraba en el cómodo sofá llamó con una señal a Eri a que se acercara a él, con un poco de dudas Eri se acercó a Dabi y este le tendió un yogurt a lo cual Eri aceptó gustosa sentándose a su lado en silencio.

- ¡Silencio! - gritó Midoriya el cual recibió por fin paz y silencio y todas las miradas sobre él, entrando en razón de algo, acababa de gritarles y peor aún acababa de gritarles a unos villanos, no podía gritarle a Bakugo, pero si a unos villanos... - ¿Por favor? - terminó de decir con una sonrisa nerviosa.

Una risita se escuchó detrás de Midoriya, era Shigaraki quien reía.

- Bienvenido a mi mundo - dijo Shigaraki con una sonrisa de lado.

Midoriya suspiró. - ¿Puedes quitarte la mano de la cara?

- ¿Ahora debo de quitármela en mi propio hogar?

- La puedes asustar - dijo Midoriya apuntándola donde supuestamente debería estar y al no verla la buscó con la mirada desesperadamente.

- Está aquí - dijo Dabi apuntando a su lado, Eri se comía tranquilamente su yogurt.

- ¿Ese no es mi yogurt que traje? - preguntó Twice.

- Si - respondió Dabi.

- ... Oh bueno - dijo Twice subiendo los hombros.

- Tu nombre es Eri ¿No es así? - preguntó Midoriya con voz suave acercándose al sofá donde se encontraba la niña.

Esta solo asintió levemente con la cabeza.

- ¿De dónde rayos la sacaron y porque la trajeron con ustedes? – volvió a preguntar Shigaraki con tono molesto.

- Sobre eso...

- ¡Casi nos mata Chisaki! - gritó Toga sorprendiendo a los demás.

- Con que es por eso que sentías peligro Shigaraki Tomura - dijo Kurogiri uniéndose a la plática. - Es porque él se encontraba cerca de Midoriya Izuku.

- ¿Eh? ¿Sentiste que estaba en peligro? - preguntó Midoriya.

- Por supuesto, por eso me mandó por ustedes antes de que me enviarán algún mensaje de recogerlos - dijo Kurogiri.

- Ese no es el caso ahora ¿Y esa niña? - volvió a preguntar Shigaraki.

- Estaba huyendo aparentemente de ese hombre pidiendo ayuda... ¡No podía simplemente voltear la cara y hacer como si no hubiera visto nada!

Shigaraki quedó en silencio sorprendido por las palabras de Midoriya.

- Pudiste haber muerto ¿No sentiste el peligro? - dijo Shigaraki.

- El miedo y desespero de esta niña era mayor que el aura asesina de aquel hombre.

- ¿Qué sentido tendría morir y no poder salvarla?

- Al menos esos segundos le servirían para correr más lejos y resguardase.

- ... Eres imposible... ¿Crees que estará más segura aquí que en otro lado? Tú la quisiste salvar ahora es tu responsabilidad.

- ... Siento que no serían capaz de lastimarla... Y lo sé, yo me haré cargo de ella, pero no sé dónde dejarla... Ya no vivo en mi casa, llevarla le provocaría un infarto a mi madre y podría entregarla a la policía, pero sería llevada a un orfanato donde fácilmente podría ser encontrada y nuevamente llevada a donde sea que antes estaba y si eso sucede probablemente la pasaría más mal que antes y...

- Para para para - lo detuvo Shigaraki antes de que la charla se hiciera más larga - Bien, se puede quedar aquí.

- ¡¿Enserio?! - gritaron la mayoría de los presentes menos Dabi, Kurogiri y la pequeña Eri que solo lo miró sorprendida.

- ¡¿No estás feliz Eri chan?! - dijo Midoriya con una gran sonrisa.

- ¡Sí! - respondió con otra sonrisa, estaba feliz de escuchar que podría estar lejos de aquel lugar.

- ¿Estás seguro Shigaraki Tomura? - preguntó Kurogiri.

- Si... Al menos ella si fue escuchada, tiene suerte… - dijo Shigaraki en un susurro solo audible para Kurogiri y se retiró de la sala para dirigirse a su cuarto.

- ¡Sí! ¡Por fin una chica con la que jugar y hablar! - gritó Toga feliz.

- Yo también soy una chica Toga chan... - dijo Magne.

- Ah sí sí, tu no cuentas, ¡Duerme en mi cuarto! - dijo Toga apartando a Magne y dirigiéndose a Eri.

- Eh... Kurogiri... - pidió ayuda Midoriya.

- Tendrá su propia habitación, aún quedan varías desocupadas - dijo Kurogiri - puedes escogerla, pero entre más lejos de Toga mejor.

- A todo esto ¿Y las compras? - comentó Dabi.

- ... - Ambos adolescentes no dijeron nada y se miraron entre ellos.

- ¡Las bolsas! - gritó Midoriya recordando el por qué habían salido en primer lugar.

- No es nada grave, solo era la comida de todos y de toda la semana, solo eso - dijo Toga tranquila.

- ¿Allí no estaba también el helado que querías comprar desde hace días? - dijo Mr. Compress.

- ... ¡Las bolsas! - gritó Toga.

- Las teletransporté junto a ustedes - dijo Kurogiri escuchando a ambos adolescentes suspirar de alivio. - Eri ¿No es así? ¿Te importaría hablarnos sobre ti y de ese hombre?

Eri miró hacia bajo jugando un poco con sus dedos, estaba por hablar, pero en cuanto abrió la boca su estómago rugió y cerró la boca mirando hacia bajo de vergüenza.

- Bien, después puedes contarme de ello, te voy a cocinar algo, Midoriya Izuku ¿Puedes llevarla a que escoja su cuarto y mostrarle un poco el lugar? - dijo Kurogiri para salir directo a la cocina.

Midoriya guio a Eri hasta la planta de abajo donde solo puertas era lo que se podía ver.

- Puedes escoger la que quieras menos las que tienen placas, esas ya están ocupadas - dijo Midoriya.

Eri miró cada puerta, eran ocho en total y solo cinco tenían placa, las dos primeras que daban frente entre sí, las dos últimas que también daban frente entre sí y una en el medio eran las que estaban ocupadas.

- ¿La tuya? - preguntó Eri con un objetivo claro, quería estar cerca del peliverde.

- Yo no vivo aquí - contestó Midoriya.

- Cual sea está bien - dijo Eri desanimada.

Midoriya lo pensó un poco, sabía que todas las habitaciones eran del mismo tamaño y color solo que cada quien lo decoraba a su gusto he ahí el por qué el cuarto de Shigaraki era muy oscuro y el de Kurogiri que a pesar de también tener cosas oscuras se veía más iluminado y limpio. Así que decidió que era mejor que Eri estuviera al lado de un adulto responsable, Kurogiri.

- ¿Te parece la segunda habitación? - preguntó Midoriya recibiendo un asentamiento por parte de Eri.

Midoriya abrió la puerta del ahora cuarto de Eri en el que no había nada más que una cama individual, un armario mediano y un pequeño escritorio. La habitación, así como todas las demás eran de un azul casi grisáceo, incluso se atrevería a decir que hacían juego con el cabello de Shigaraki.

- Puede que esté vacío ahora, pero... Yo te traeré cosas para que comiences a decorar a tu gusto - dijo Midoriya dedicándole una sonrisa.

- ¿De verdad? - preguntó Eri confundida y al ver la sonrisa de Midoriya instintivamente también sonrió.

- Si necesitas algo no dudes en preguntarle a Kurogiri - Midoriya al ver como se formaban signos de interrogación en la pequeña cabeza de Eri prosiguió. - Es el hombre que es de niebla y usa traje. - al decir esto es cuando Eri comprendió a quién se refería. - Su habitación es la de al lado.

- ¡Y la mía la del fondo! - gritó repentinamente Toga asustando a ambos. - ¡Podemos hablar cosas de chicas! Como chicos, maquillaje...

- Toga... No, es una niña - dijo Midoriya.

- ¿Y? - respondió Toga.

Midoriya suspiró - ¿A qué viniste?

- Oh si, ¡Eri chan! ¡La comida está lista!

Al escuchar esto volvió a rugir el estómago de Eri y rápidamente caminaron de vuelta al piso de arriba hacia la cocina.

- No creo que alcance la barra de la cocina - dijo Spinner al ver como Eri le daba trabajo subir al alto banco de la barra hasta que Magne la carga y sube.

- Awwww mira cómo no se mira - dijo Twice al ver cómo solo se asomaba la punta de la cabeza de Eri sobre la barra hasta que Magne quien había robado las colchas de un sillón volvió a alzar a Eri con una mano y con la otra puso la colcha en el banco para que alcanzara mejor.

Eri vio mejor su plato, era onigiris en forma de conejos y tamagoyaki.

Sus ojos se iluminaron, nunca había visto comida tan tierna, tenía ganas de no comer sus onigiris, pero tenía hambre y no haría desperdiciar los esfuerzos del hombre niebla en hacerle su comida así que comenzó a comer.

- Ahora que la miro bien – habló Toga. – Su ropa no es nada linda

- ¡No seas maleducada! – regaño Magne.

- Sí, eso déjaselo a Dabi – dijo Spinner.

- …

- ¡Pero no es nada linda! – volvió a decir Toga.

- No les hagas caso – dijo Midoriya quien se había sentado al lado de Eri.

- Déjenla comer a gusto, mira Toga ya es la hora de tu serie favorita – dijo Mr. Compress.

- ¡¿Enserio?! – dijo Toga para después correr y quitarle el control a Dabi.

Después de que Eri terminó de comer y de que el capítulo de la serie de Toga terminara Kurogiri se acercó a Eri quien aún seguía en la barra.

- Gra-gracias – dijo Eri con timidez al ver a Kurogiri acercársele.

- No hay de que – respondió Kurogiri. – Dime ¿Huías de Chisaki Kai? – Eri asintió. - ¿Tienes algún parentesco familiar con él? – Eri negó.

- ¿Por qué la ropa fea? – dijo Toga recibiendo un golpe en la cabeza por Magne.

- E-es la única qué tengo… - contestó Eri.

- ¡Pues eso cambiará! – dijo Toga en voz alta.

- ¡Por qué yo te compraré! – dijeron Toga y Magne.

- ¡¿Tú?! ¡Tienes mal gusto! – volvieron a decir al mismo tiempo.

- Ignóralas – dijo Kurogiri. - ¿Me dejas ver tus piernas?

Eri dudó, pero al voltear a ver a Midoriya y ver como este asentía accedió.

- La planta de ambos pies está lastimada – dijo Dabi llegando.

Kurogiri asintió ante lo dicho por Dabi. – Nada grave, se curarán solo son raspones y quemaduras del concreto al caminar descalza. Tendré que quitarte los vendajes que tienes puestos.

Eri negó. – Son feos…

Kurogiri y Dabi se miraron entre sí ante la respuesta de la pequeña.

- No creo que tu piel sea tan fea como la de Dabi jajaja – dijo Twice recibiendo una bola de fuego en su trasero. - ¡Frio!

- No te avergüences, necesitamos ver si tienes heridas para curarte – dijo Mr. Compress.

- Todo estará bien – dijo Midoriya dedicándole una sonrisa de compresión y es entonces cuando Eri por voluntad se quita los vendajes de ambas piernas y brazos.

- Eso dejará cicatrices – comentó Dabi.

- Con un buen tratamiento la mayoría desaparecerán, pero para eso debemos traer al doctor – dijo Kurogiri.

- Cicatrices… - repitió Eri así misma.

Midoriya entonces se le ocurrió algo. – Eri chan mira – dijo captando la atención de la niña y mostró ambos brazos. – Yo también tengo cicatrices ¿Pero sabes algo? Las cicatrices son marcas de lucha y en tu caso es que no te diste por vencida y escapaste del lugar que estabas encerrada ¿No es así? No te diste por vencida.

Eri lo miró sorprendida y después lágrimas se comenzaron a formar. Se abalanzó sobre Midoriya sollozando.

- E-¿Eri chan? – dijo Midoriya preocupado. - ¡No llores! ¡Todo estará bien!

A lo lejos Shigaraki miraba y escuchaba todo, una sonrisa estaba plasmada en su rostro.

- Gracias… - dijo Eri en sollozos.

- ¡Yo también quiero un abrazo! ¡Yo también te ayudé! – dijo Toga corriendo abrazando a Eri junto a Midoriya.

- Siento que te estás aprovechando de la situación – comentó Spinner.

- Sí, gracias – volvió a decir Eri.

- ¿Eh? ¿Cómo sabe que esa Toga es la misma Toga? – dijo Twice confundido.

- Vi cuando cambió – dijo Eri.

- ¡No tiene sentido! – gritó Twice.

- Bueno, ahora vemos porque Stain te considera un digno héroe – dijo Spinner Orgulloso.

- ¿Héroe? – preguntó Eri confundida.

- Ah… Sí, yo soy estudiante de héroe – dijo Midoriya un poco nervioso sin saber por qué.

- Héroe… Antes me encontré un héroe, pero… A pesar de que le pedí ayuda estaba por entregarme de nuevo… De alguna forma me libré de sus brazos y volví a correr – dijo Eri con mirada triste.

- … - Midoriya no dijo nada, estaba muy sorprendido como para decir algo.

- Oh, esto se puso bueno – dijo Shigaraki asustando a Midoriya.

- No te pongas feliz por esto… - dijo Midoriya al ver como Shigaraki no disimulaba para nada su sonrisa de oreja a oreja.

- ¿Por qué no? – dijo Shigaraki. – dime niña ¿Qué pasaría si te dijera que nosotros somos villanos? Excepto este – dijo apuntando a Midoriya.

Eri no dijo nada, miro a cada uno de los presentes y finalmente a Midoriya que parecía que se moría de los nervios.

- Me salvaron y ayudaron… No me importa – dijo Eri mirando a los ojos de Shigaraki quien sonrió.

- Bien, entonces Kurogiri te encargo – dijo Shigaraki volviéndose a retirar.

- Por supuesto Shigaraki Tomura – respondió Kurogiri.

Midoriya suspiró y miró el reloj.

- Ya es tarde, debo irme. Kurogiri por favor.

- Por supuesto – respondió.

Eri al escuchar que se iba instintivamente le tomó de la camisa deteniéndolo, Midoriya la miró.

- N-no te vayas… - pidió Eri.

- … - Midoriya al verla le dieron unas enormes ganas de quedarse por siempre.

- Midoriya Izuku yo opino que sí debería quedarse por lo menos esta noche, te deben de estar buscando y ya deben de saber todo de ti en este momento – dijo Kurogiri.

Midoriya al saber a qué se refería volvió a ver a Eri, tal vez era una buena oportunidad para conocer mejor a la pequeña y a que se acostumbrase a ese lugar.

- Sí, tienes razón, me quedaré por hoy – dijo Midoriya, Eri al escuchar eso no pudo evitar ponerse feliz.

Midoriya entonces sacó su celular y marcó a su tutor, Aizawa Shota.

- ¿Qué sucede? – dijo una voz ronca del otro lado de la línea.

- ¿Profesor Aizawa? Solo quería comentarle que no llegaré hoy a los dormitorios.

- ¿Uh? ¿No dijiste que volverías hoy?

- Si, pero… quiero quedarme un día más.

- … Bien, entonces lo…

- ¿Es el joven Midoriya? – se escuchó una voz de fondo.

- Sí, pero eso…

- ¡Joven Midoriya! ¡¿Estás bien?! – se escuchó la voz más fuerte.

- ¿Eh? ¿All… - antes de decir algo más miró alrededor y al no ver la cara de Shigaraki más que rostros curiosos prosiguió. - ¿All Might?

- ¡Me tenías preocupado! ¡No respondías mis mensajes!

Midoriya dio un vistazo rápido a sus notificaciones y efectivamente, tenía 89 mensajes de All Might.

- Lo siento no me di cuenta…

All Might suspiró – Está bien, solo quería saber si estabas bien al ya haber pasado de la hora que dijiste que regresarías.

- Te dije que estaba bien ¡Ahora regrésame mi celular! – dijo Aizawa que se escuchaba un poco más lejos.

- Pero…

- Ah ¿Midoriya? – volvió a hablar Aizawa. – Está bien, lo anotaré en el historial de salidas. Tokoyami también me dijo que debían ir con Hawks mañana así que no te apresures. Cuídate.

Al cortar la llamada Midoriya anotó mentalmente que al día siguiente iría a la agencia de Hawks… la cual había olvidado.

- ¿Qué quieres hacer? – preguntó Midoriya a Eri.

Mientras tanto en otra parte…

- ¿Y bien?

- Por las descripciones que mencionó, el chico se llama Midoriya Izuku estudiante de la UA en el departamento de héroe.

- Ah con que es por eso que se entrometió, sin tan solo hubiera sido como el héroe anterior que la ignoró, en fin, ¿Y la chica?

- Por sus rasgos únicos fue fácil encontrarla, pero hay un problema con esa chica…

- Dilo.

- Fue declarada muerta hace un año.

- Imposible, debe ser otra persona muéstrame las fotos de ambos.

- Aquí están señor, ¿Son ellos?

- Si, son ellos.

- ¿Qué haremos señor?

- Acercarnos a la chica parece ser un no, pero la UA ahora es un internado, es peligroso acercarse ahí ¿Dónde pudieron esconder a Eri?... ¿Han investigado algo sobre ese quirk de teletransportación?

- Sigue en investigación, solo es cuestión de tiempo.

- Bien, por ahora algunos de nuestros hombres deberán ir a ciudades y localidades cercanas a la UA, Debemos atrapar a Midoriya Izuku y traer a Eri devuelta.