El domingo por la mañana Midoriya despertó en el cuarto de la pequeña Eri quien tenía una cara tranquila mientras dormía a su lado.
Midoriya miró la hora y con cuidado de no despertarla se bajó de la cama.
- ¿Ya es de día? - dijo una pequeña voz soñolienta.
- Ah, lo siento Eri chan ¿Te desperté? Puedes seguir durmiendo.
Eri negó y se bajó con cuidado de la cama con ayuda de un pequeño banco conseguido especialmente para ella.
- Ya no tengo sueño - dijo Eri.
Midoriya sonrió y se dirigieron a la sala encontrándose a Kurogiri por el camino.
- ¿Te vas ya Midoriya Izuku? - preguntó Kurogiri.
- Sí, tengo que ir a la agencia, pero regresaré para ver a Eri por última vez.
- ¿Ultima vez? - preguntó Eri con ojos tristes.
- Lo siento Eri chan, tengo que ir a la escuela y no me dejan salir a menos que tenga un permiso, pero no te preocupes ¡Cada fin de semana vendré a verte!
- ¿De verdad? - preguntó Eri y al ver como el peliverde a sentía con una sonrisa le devolvió la sonrisa y después sé quedó pensando por un momento. - ¿Qué es fin de semana?
Midoriya y Kurogiri se miraron entre sí.
- Dudo que le hayan dado la educación adecuada para su edad - dijo Kurogiri.
- Mmm tengo que comenzar a enseñarle, pero... Solo dos días a la semana no serán suficientes.
- Yo puedo enseñarle si gustas.
- ¿Enserio?
- Sí, pero vamos desayuna algo, te puedo dejar lo más cercano a la agencia.
Unas horas más tarde Tokoyami y Midoriya se encontraban por primera vez en sus vidas como pasantías corriendo tras un villano para capturarlo.
No muy lejos de ellos se encontraba Hawks comiendo pollo frito y escuchando hablar a las personas del lugar que se le habían acercado.
No mucho después Tokoyami y Midoriya regresaban victoriosos junto al villano que estaba siendo apresado por Dark Shadow.
- Ah muy bien muy bien, fueron rápidos, pero no tanto como yo - dijo Hawks aun comiendo su pollo.
- ¿Por lo menos nos viste? - preguntó Tokoyami.
- Si, sí, pero los perdí de vista en cuanto doblaron la esquina.
- ¿Y el villano? - preguntó Midoriya.
- Ah solo atenlo y déjenlo aquí, pronto llegarán los policías.
- ¡No podemos hacer eso! - gritaron Midoriya y Tokoyami.
- Bien, bien, los esperamos. Aprovechen y sigan patrullando la zona, esta ciudad no se arregla sola.
Midoriya y Tokoyami suspiraron, dejaron el villano a manos de Hawks y volvieron a revisar la zona.
- Bueno, al menos ya nos deja hacer algo... - dijo Midoriya con una sonrisa nerviosa.
Tokoyami suspiró - No sé cómo es que terminé arrastrándote a esto...
- ¡Vamos! ¡Ánimo Tokoyami! Tal vez si le demostramos que somos capaces nos reconozca un poco más y nos tome más enserio.
- Si, tienes razón - respondió con una sonrisa.
- ¿Una carrera?
- ¿Por qué no? Vamos.
Devuelta en la guarida de la liga de villanos en el cuarto de Shigaraki frente a su computador se encontraban Kurogiri y Shigaraki viendo la pantalla en la que se mostraba una silueta, Shigaraki en ese momento se veía molesto.
- Entonces Shigaraki, ¿Ya consiguieron una hija que adoptar?
- Sensei, no estoy para bromas, solo cuéntame lo que sabes sobre Overhaul.
- Pero tengo derecho de saber sobre los nuevos miembros.
- Esa niña no es ningún miembro.
- Ah, sí, sí, ese chico la salvó, pero veas por donde lo veas está bajo el resguardo de la Liga ¿O me equivoco?
- ... Sigue sin ser miembro, Midoriya Izuku viene seguido y también no es un miembro.
- Ha... No te vuelvas a poner rebelde... No voy a discutir sobre esto, ¿Qué hay de su quirk?
- Aun no lo sabemos - habló Kurogiri - Si le preguntamos solo agacha la cabeza y se mantiene en silencio, pero suponemos que su cuerno tiene algo que ver.
- Mm, debe ser muy importante como para que Overhaul la quiera, no dudará en recuperarla ¿Por eso quieres saber sobre él? Shigaraki.
- Si ya sabes ¿Para qué preguntas? Tienes cámaras y micrófonos por toda la guarida - dijo Shigaraki con enfado.
- No, no, quise darles privacidad, así que solo hay cámaras en la cocina, sala, el pasillo del segundo piso y en el área de entrenamiento, pero micrófonos no. En fin, te mandaré alguna información después, pero lo demás tienes que arreglártelas solo. ¿Eso es todo de lo que querían hablar?
- Si sensei - contestó Kurogiri.
- Ah, una cosa más, averigüen sobre su quirk, parece ser que le tiene más confianza al sucesor del One for All así que utilícenlo para preguntarle sobre su quirk, ese quirk nos puede beneficiar.
Al terminar de decir eso la pantalla del computador volvió a la normalidad.
- ... Shigaraki Tomura ¿No has estado un poco evasivo con el sensei?
- Es tu imaginación.
- Si tú lo dices... Entonces, ¿Qué hacemos con la niña?
- Solo déjala estar, es más tranquila que toda la bola de idiotas que la están cuidando en este instante.
- En eso tienes razón... Espera ¿Quién la está cuidando?
- Magne, Spinner, Twice y Toga.
- ... ¿Dijiste Toga?
- Sí.
Kurogiri salió rápido de la habitación en busca de la menor. Caminó hacia la sala donde entre más se acercaba más fuerte se escuchaban gritos.
- ¡Tu gusto es horrible! - gritó Toga.
- No, no, ¡El tuyo lo es! - gritó de vuelta Magne.
Pasando de ellas, Kurogiri pudo ver no muy lejos de la pelea a Eri junto a Spinner que estaban aparentemente coloreando algo.
- ¿Qué sucedió ahora? - preguntó Kurogiri al llegar con los más sensatos en ese momento.
- Ambas querían poner una película a Eri cuando dijo que nunca había visto una, entonces Toga quiso poner una de amor que termina en una gran tragedia y Magne una de asesinos seriales, así que ahora están peleando por el control - contestó Spinner.
- ... Ninguna de esas es para su edad... - dijo Kurogiri suspirando y después volteó a ver como Eri dibujaba tranquilamente pasando de la pelea que tenía enfrente. - ¿Qué dibujas pequeña Eri?
Eri al escucharlo voltea a verlo y después vuelve a bajar la mirada para tomar su dibujo y mostrárselo.
- Ah ¿Es Midoriya Izuku? - preguntó Kurogiri a lo cual Eri movió la cabeza hacia arriba y hacia abajo en un sí. - Es muy bonito.
Eri sonrió apenada. - El señor Spinner me ayudó.
- Me alegra que comiences a adaptarte rápidamente. Por otro lado, Spinner, ve a quitarles el control.
- ¿Yo? – contestó Spinner sorprendido. – Pero…
- No te lo estoy pidiendo.
- … Bien… - contestó Spinner con pesadez caminando lentamente hacia las femeninas del grupo rezando por su vida.
- Entonces pequeña Eri, volvamos a tu habitación, te enseñaré algunas cosas que debes aprender.
- ¿Qué hay del señor Spinner y las señoritas?
- Después puedes jugar con ellos, estarán bien ¿Vamos?
- Está bien.
Unas horas más tardes se encontraba Midoriya y Tokoyami por salir de la agencia, pero fueron detenidos por Hawks.
- Ah esperen, hoy fueron muy activos, me sorprendieron. Casi diría que me igualarían en mi trabajo cuidando la ciudad… Casi, es por eso que les tengo una sorpresa.
- No queremos el pollo que tienes en la nevera – dijo Tokoyami rápidamente.
- Jajajajaja ¡Por supuesto que no! No merecen tanto, es solo un pequeño apoyo, ya saben, eso de que tienes que animar y recompensar a tus trabajadores para que trabajen más o cosas así por el estilo – dijo Hawks sacando del bolsillo de su pantalón algunos billetes – Cómprense una linda figura de mí con esto.
- ¡Lo haré! – dijo rápidamente Midoriya sin titubear.
- Midoriya… No lo hagas – dijo Tokoyami poniendo su mano sobre el hombro de Midoriya.
- Si mañana vuelven a superarse los recompensaré con algo mejor – terminó de decir Hawks empujándolos hacia la puerta y dando un portazo en el momento que ambos jóvenes se encontraban fuera.
- … Espero que esa mejor recompensa no sea su pollo… - dijo Tokoyami.
- Jaja no lo creo… - dijo Midoriya.
- Midoriya, tengo que ir a la casa de mis padres en lo que resta del día, no podré regresar contigo.
- No te preocupes por eso, yo también no regresaré ahora.
- Entonces nos vemos – se despidió Tokoyami.
Midoriya al ya no verlo se dispuso a ir al lugar donde Kurogiri lo había dejado en la mañana para que pudiese recogerlo y llevarlo a la guarida, en ese momento eran las 5:30, no le quedaba mucho tiempo para pasar con Eri, pero algo a nada era mejor.
Antes de mandar algún mensaje a Kurogiri Midoriya pasó por una tienda de ropa para niños, recordando algo, Eri seguía usando la ropa del día anterior y no tenía más. Ya sabía en qué gastar del poco dinero que le fue otorgado, al menos para un conjunto sencillo le alcanzaba.
Por otro lado, Shigaraki se encontraba en la ciudad donde estaba ubicada la agencia de Hawks, antes de irse sabía que Kurogiri estaba enseñando el abecedario a Eri y que las femeninas del grupo no se encontraban en la guarida, en cambio los otros masculinos se encontraban disfrutando el silencio que reinaba en ese momento.
Antes había visto a Midoriya correr de un lado a otro haciendo diferentes cosas, desde lo más sencillo como era ayudar a una anciana cruzar la calle hasta detener a un ladrón e incluso pudo ver como se detuvo a medio camino en ayudar a atrapar el globo de un niño... ¡Un maldito globo! Bien admitía que en esa ciudad no estaban sucediendo muchas cosas ¿Pero no podía ignorar ese maldito globo que no tenía nada de importancia y seguir su camino?… No, conociéndolo no y desgraciadamente le recordaba a alguien que odiaba.
Ya tenía un poco de tiempo en que le había perdido de vista. Esto era algo que solo Kurogiri sabía, pero ya tenía semanas en las que viajaba a esa ciudad para poder verlo de lejos, después de lo que había hablado con su sensei desde el primer día en que se enteró sobre el hecho de que están destinados no lo dejaba tranquilo ¿Y ahora? La situación estaba peor, Overhaul lo estará buscando.
Estaba pensando mucho sobre algo que le molestaba desde hace tiempo, un poco después de que su antiguo escondite fuese descubierto y era algo que le molestaba bastante, mucho más que la situación en la que se encontraba el peliverde. Ya no encontraba molesto a Midoriya Izuku.
Cada vez que lo veía su día se iluminaba y podía dejar de lado su papel como el líder de la liga. Siempre intentaba duramente de criticarlo en que era un héroe como todos los demás… Pero ahora lo veía claro, él era diferente, arriesgaría su vida por los demás y eso lo comprobó en cuanto trajo a la niña, a esa niña que le recordaba tanto a él, pero que, a diferencia de él, ella sí fue escuchada y salvada de su sufrimiento. Es por eso que también la ayudaría y no permitirá ni que su mismo sensei la utilice y no lo hará mientras esté bajo su resguardo de eso estaba seguro, conocía a su sensei y no dudaría en usar a la niña y a Midoriya para su propio beneficio, pero también sabía que no haría nada si estaban bajo su cuidado.
Es por ello que mientras esté consiente no permitirá que alguien les haga algún daño, aún no abandonaba su objetivo que era destruir a la sociedad actual y a sus héroes ¿Algo contradictorio no? Hasta le daban ganas de reír, pero ahora estaba seguro de algo… Midoriya Izuku se volvió alguien importante, deseaba protegerlo y no separarse de su lado.
Una sensación de peligro le hizo detenerse mirando por todos lados, si no había nada que le apuntase o parecido así que solo quedaba una cosa… Quien estaba en peligro era otra persona.
En ese instante Midoriya salía feliz de la tienda de ropa con una bolsa de papel con un moño rosa y puntos azules.
- Espero que le guste – se dijo así mismo mirando el contenido de la bolsa mientras sonreía.
Caminó un poco hasta llegar al callejón donde lo había dejado Kurogiri y antes de pulsar el botón de enviar sintió la presencia de dos personas que se acercaban hacia él.
El sonido de un disparo se escuchó y Midoriya logró esquivarlo. Al voltear pudo observar como un hombre le apuntaba.
- Si quieres vivir será mejor que nos sigas en silencio – habló el hombre que tenía enfrente. – Al parecer tienes algo que nos pertenece.
Midoriya activó su quirk en las piernas y comenzó a moverse de un lado a otro esquivando los demás disparos dirigiéndose a él para noquearlo, pero antes de acercarse un poco más otro disparo se escuchó a su lado, el otro hombre estaba escondido. El impacto que iba directo a su cura no alcanzaría a esquivarlo al estar tan cerca.
En fracción de segundo pudo observar cómo no era una bala si no una pequeña jeringa en su lugar. Antes de poder esquivarla un poco, una mano la tomó a centímetros de su cara desintegrándola por completo.
Midoriya alzó la cabeza encontrándose con la mirada furiosa de Shigaraki.
- Te protegeré – la voz grave de Shigaraki sorprendió por completo a Midoriya por lo dicho.
- ¡AHHH! – los gritos de ambos hombres sorprendieron a Midoriya y a Shigaraki al ver que estaban envueltos en llamas azules.
- ¿? ¿Qué demonios haces aquí? – preguntó Shigaraki en cuanto miró al portador de ese quirk.
- Reunión semanal con nuestro informante – respondió Dabi. - Y después te vi correr a toda velocidad contra la multitud que corría en el sentido contrario. ¿Los quemo más? Se están escapando.
- ¡No! – respondió rápidamente Midoriya.
- Bueno, no creo que sobrevivan más tiempo – dijo Dabi sintiendo el enojo de Midoriya y para calmarlo un poco continuó. – Un héroe viene en camino, les apagará las llamas que aún quedan.
Midoriya no del todo convencido le creyó esperando que las quemaduras no fueran tan graves. Shigaraki aun molesto llamó a Kurogiri quien apareció rápidamente.
Una vez dentro y del otro lado del portal Midoriya aún seguía preocupado por aquellas personas y eso se le notaba en la cara.
- Deja de preocuparte por las personas que intentaron matarte – dijo Shigaraki a un lado de él.
- Mmm.
Shigaraki suspiró, sabía que no lo haría así que optó por cambiar de tema al mirar la bolsa que traía sujetada de la mano con fuerza. - ¿Y esa bolsa?
- ¡Ah! – Midoriya reaccionó. - ¿Y Eri?
- ¡Volviste! – dijo Eri quien corría y detrás de ella también Toga y Magne.
- ¡Vamos Eri chan! ¡¿Verdad que esta ropa es más linda?! – gritó Toga quien traía un pequeño vestido rosa con bordes rojos. - ¡Ah! ¡Izuku chan! ¿Me extrañaste?
- ¡No no no! ¡¿Verdad que es el mío Eri?! – gritó Magne quien traía un pequeño short café y una blusa verde – Bienvenidos.
- ¡Es el mío! – gritó de nuevo Toga.
- ¡Usará el mío! – gritó Magne.
- ¡Qué alguien las detenga! – gritó Twice quien estaba tirado en el piso tapándose los oídos.
- … Yo vuelvo a mi habitación – dijo Dabi retirándose del lugar.
- Ya llevan media hora así – dijo Kurogiri suspirando. – Cuando salieron casualmente ambas fueron a comprar ropa para Eri… Y allí está el resultado.
- Oh… ¿Te compraron ropa? – preguntó Midoriya quien estaba a la altura de Eri.
- Sí, me compraron mucha, pero no se cual usar primero – contestó Eri ante su nueva preocupación y después miró la bolsa que Midoriya traía en una de sus manos. - ¿Eso qué es? – preguntó apuntando hacia la bolsa.
- Ah… Es para ti – dijo Midoriya entregándole la bolsa. – No es tan bonita ni costosa como la de ellas, pero…
- ¡Me encanta! – gritó Eri sorprendiendo a todos y corrió al baño más cercano.
- ¡No corras! – gritó Kurogiri y entonces Eri dejó de correr comenzando a caminar rápido.
- ¿Eh? – Se dijeron así mismos Toga, Magne y Twice.
No mucho después a paso más lento Eri llegó con una sonrisa en su rostro. En una mano traía su vieja ropa y en cambio portaba un sencillo vestido blanco con bordes azules y con un listón con moño en su cintura de color celeste.
- ¿Qué es eso? ¿Un ángel? ¿Mamá he muerto? – dijo Twice.
Toga y Magne suspiraron derrotadas.
- Te vez muy linda pequeña Eri – dijo Kurogiri recibiendo una sonrisa apenada.
- ¿Te gustó? – preguntó Midoriya.
- ¡Me encantó! – dijo Eri feliz sonriendo a lo cual Midoriya también sonrió. – Pero ¿Qué hago con esto? – dijo levantado su mano donde estaba su antigua ropa.
- Ya no la necesitarás, la tiraré por ti – dijo Kurogiri tomando la prenda.
- Gracias señor Kurogiri.
- Ya te he dicho que no me digas señor pequeña Eri, no es necesario tanta formalidad.
- ¡Ah! Entonces… Emm…
- Oye Eri chan, como te enseñamos – dijo Toga apuntándose a sí misma y a Twice.
- ¡Ah! ¡Sí! – dijo Eri para volver a voltear a ver a Kurogiri. - ¡Gracias mamá Kurogiri! – gritó de golpe sorprendiendo al mencionado quien se le había caído la prenda de la mano y había abierto los ojos como platos.
Kurogiri no era el único sorprendido los únicos que reían eran Toga y Twice.
- … Eh Eri chan… ¿Qué más te enseñaron? – preguntó Midoriya nervioso.
- ¿Mm? Me dijeron que les dijera tía Toga – al decir esto se escuchó al fondo ¡Hermana! Por parte de Toga - Tío Twice, tía Magne, tío lagarto – un ¿Qué? También fue escuchado al decir lo último por parte de Spinner. - Tío Dabi, abuelo Mr. Compress…. Mm… ¡Oh sí! ¡Qué el señor Shigaraki y tú están casados! ¡Por eso llevan los mismos zapatos rojos!
Ante esto Midoriya y Shigaraki se miraron entre sí y después miraron sus zapatos y por consiguiente el del contrario… Nunca se habían percatado de ello.
- No no Eri chan así no se les dice – dijo Toga aún entre risas.
- ¿? ¡Ah, sí! Papá Shigaraki y mamá Izuku ¿Así está bien? – dijo Eri volteando a ver a dirección de Toga y Twice los cuales se aguantaban aún más la risa mostrando sus pulgares hacia arriba en muestra de aprobación.
Un gran silencio se había formado y Eri solo miraba a todos confundida hasta que finalmente Toga estalló en risas.
- … ¡Qué le están enseñando! – gritó Shigaraki después del silencio. - ¡Kurogiri!
- Solo le quité la vista por seis minutos…. – contestó Kurogiri suspirando.
- ¿Hice algo malo? – preguntó Eri.
- Ah no… Verás… - Midoriya intentaba explicarle.
- ¡Jajajajaja! – Toga reía más fuerte que nunca.
- ¿Por qué lagarto? – preguntó Spinner a Twice y este solo alzó los hombros.
- Sí que aprovechan los pocos minutos sin Kurogiri o Shigaraki… - dijo Magne.
En otra parte de Japón en una oscura habitación se encontraba Chisaki con su más fiel seguidor.
- ¿Entonces?
- Uno de nuestros hombres está internado con quemaduras de tercer grado y el otro no sobrevivió.
- Eso no importa, ¿Dijeron algo?
- Lograron encontrarse con Midoriya Izuku, pero fue salvado por dos hombres más.
- Y a juzgar por sus acciones no son héroes ¿Algo más?
- No, al menos por parte de ellos. El portal de la otra vez corresponde al mismo cuando sucedió el ataque a la UA y por las llamas azules también parecen corresponder al fuego que se propagó en el ataque hacia los jóvenes de la UA en su campamento. Ambos ataques le pertenecen a la liga de villanos.
- En otras palabras… Ese Midoriya Izuku ¿Es su espía?
- Probablemente.
- Entonces parece ser que… Tenemos que organizar una pequeña reunión con Shigaraki Tomura.
- Entendido, haré lo posible para contactarlo.
- Antes de irte, deshazte del internado, ya no es de utilidad.
- A sus órdenes.
