Después de que las cosas se calmaran en la guarida Midoriya cepillaba el largo cabello de Eri distraídamente en la habitación de la pequeña.
- Entonces... ¿No puedo llamarte mamá Kurogiri? - preguntó Eri a Kurogiri que estaba acomodando toda la ropa comprada para Eri.
- Eh bueno pequeña Eri la palabra mamá es...
- Alguien que te cuida, hace de comer, ayuda y se hace cargo de ti ¡Como tú! Eso me dijo la tía Toga.
- Es cierto en parte, pero no del todo... Además, Midoriya Izuku también te ha estado ayudando y cuidando desde que te trajo.
- Si por eso la tía Toga dijo que le dijera así.
- ¿Y porque a Shigaraki Tomura papá? Si ni lo has visto mucho... -
- Porque están casados. ¿Verdad? – preguntó Eri a Midoriya alzando su cabeza para mirarlo, pero este seguía cepillando su cabello mirando a la nada.
- Midoriya Izuku – llamó Kurogiri.
- ¿? ¿Verdad? – volvió a preguntar Eri esta vez tocando levemente lo que alcanzaba del brazo de Midoriya.
- ¿Eh? ¿Qué? – preguntó confundido Midoriya.
- La pequeña Eri dice que Shigaraki Tomura y tú están casados, por eso son papá y mamá.
- Ah… Eri chan ya te dije que no es así... - dijo Midoriya terminando de cepillar el cabello. - … Además, mamá es para mujer…
- La tía Toga dijo que dirías eso porque te da pena.
- También no le hagas mucho caso a Toga... Tengo solo 16 años... - dijo Midoriya con un suspiro.
- Y eso es todavía peor - comentó tranquilamente Kurogiri sobre la clara diferencia de edad.
- ... ¿No crees que solo debería haber una sola mamá Eri chan? - dijo Midoriya y por unos segundos Eri lo pensó y movió la cabeza en forma de sí. - Como... Por ejemplo, el que se hace cargo de la guarida y lo hará de ti también todo el tiempo... El más responsable de aquí...
- ¿Quién? - preguntó curiosa.
- No, yo no - dijo rápidamente Kurogiri.
- ¡Mamá Kurogiri! - gritó repentinamente Toga.
- ¡¿Qué haces aquí?! - dijo Kurogiri enojado.
- Quería pasar mis últimos minutos de ver a Izuku chan antes de irse. También cepíllame el cabello Izuku chan~
- ¿Izuku chan? - preguntó Eri.
- Así me llama... ¡Ah! Eri chan ¿Vez como Toga me llama por mi nombre? - dijo Midoriya recibiendo un sí. - También puedes llamarme por mi nombre como todos los demás.
- También a mi como me dicen todos los demás - dijo Kurogiri.
- ... Mamá Kurogiri - dijo Toga entre risas y recibiendo una mirada molesta del mencionado.
- No, así n...
- Mamá Kurogiri ya no hay papel en el baño - dijo Twice apareciendo repentinamente.
- Está en la alacena - respondió Kurogiri.
- ¡Oh! ¡Gracias mamá Kurogiri! - terminó de decir Twice para después salir corriendo.
- ... - Toga y Midoriya miraron la escena en silencio, le acaba de decir mamá Kurogiri y ni se inmutó.
- Entonces como decía… ¿Qué sucede? ¿Por qué me miran así? – preguntó Kurogiri.
- Nada, nada mamá Kurogiri. ¡Izuku chan! ¡Te traje un regalo! ¡Atesóralo, adiós! - dijo Toga dándole una caja de regalo la cual tomó con mucha desconfianza y entonces Toga se fue sonriente.
- ¿Entonces si es mamá Kurogiri? – preguntó Eri al escuchar cómo se referían a él.
Kurogiri cayó en cuenta de lo sucedido hace un momento dejando salir un suspiro y resignarse a su nuevo apodo, conociéndolos ya no pararán con ello – Dime como quieras pequeña Eri…
Eri sonrió en respuesta.
- ¿Ya estás listo para irte Midoriya Izuku? – preguntó Kurogiri.
Midoriya hizo una mueca, no se quería ir, quería quedarse un poco más con Eri, sabía que aún no estaba del todo cómoda y… Quería preguntar algo a cierta persona, pero aún no encontraba las palabras ni el valor para decirlas.
Midoriya miró hacia la puerta pensativo y frunciendo el ceño.
Kurogiri al ver esto miró a Eri quien veía a Midoriya confundida.
- Pequeña Eri, ¿No tenías algo que darle a Midoriya Izuku?
Eri lo pensó por un segundo hasta que lo recordó. – Si, pero está en la sala.
- ¿Sabes llegar? – preguntó Kurogiri recibiendo un sí. – Entonces te esperamos.
Eri salió casi corriendo y si, casi porque Kurogiri le había dicho que no corriera anteriormente.
- Desde hace un rato te veo distraído ¿Sucede algo? – habló Kurogiri sorprendiendo a Midoriya.
- Ummm no, nada grave…
- Sé que debes estar preocupado por la pequeña Eri y sobre el hecho de que no te dejaran en paz hasta encontrarte a ti o a Eri, pero hay algo más ¿No es así?
Midoriya lo miró sorprendido, a veces preguntaba si aparte de su quirk de los portales no tendría otro de leer la mente o de súper intuición.
Efectivamente, a Midoriya le preocupaba otra cosa, pero más que preocupación era… ¿Intriga? Incluso él no sabía que era, pero surgió en cuanto a lo que Shigaraki le había dicho hace unas horas atrás, "Te protegeré". No podía sacarse eso de la cabeza. ¿A qué se refería con eso? ¿A caso no lo odiaba? ¿Realmente lo decía enserio? Sinceramente ya no sabía que pensar de Shigaraki, ya llevaban meses en conocerse y en interactuar y a veces lo llegaba a encontrar como alguien bueno en el fondo… Pero también podía ver como seguía siendo esa persona que no dudaría en hacer daño a las personas. Estaba confundido, especialmente por la relación que llevaban, no sabía describirla, no eran amigos de eso estaba seguro, pero tampoco enemigos… Dejando de lado el contexto de héroe y villano claro.
- ¿Midoriya Izuku?
- Ah… No, realmente no es nada, no te preocupes, pero gracias por preguntar – dijo Midoriya con una sonrisa.
- Está bien, no te obligaré en decirme.
- ¡Aquí está! … Ehm digo… Aquí está – dijo Eri quien llegaba con un cuaderno de dibujos en las manos y de ella arrancó unas hojas entregándoselas a Midoriya.
- ¿Para mí? ¡Gracias Eri chan! – dijo Midoriya dándole un abrazo.
- ¿Listo? – volvió a preguntar Kurogiri.
- Si – dijo Midoriya tomando la mochila con la que había llegado y guardando los dibujos en ella. – Vendré en una semana Eri chan, hazle caso a Kurogiri y se una buena niña.
Eri lo miró y movió la cabeza en forma de si con una sonrisa, estaba triste, pero estaba segura de que cumpliría su promesa.
Kurogiri abrió un portal en la habitación y antes de que Midoriya pusiera un pie dentro del portal Shigaraki entró a la habitación sorprendiendo a los dos mayores especialmente por que portaba su sudadera negra con la cual solo usaba para salir.
- Te acompañaré – dijo Shigaraki para sorpresa de los otros dos y entró primero al portal.
Segundos después le siguió Midoriya encontrándose frente a Shigaraki quien ya usaba su capucha y entonces desapareció el portal.
- Vamos – dijo Shigaraki confundiendo a Midoriya.
- ¿A dónde?
- ¿Dónde más? Por su puesto que a tu patética escuela.
- ¿Eh?
- Dije que te acompañaría, así que apresúrate se hace de noche.
Midoriya no dijo nada y solo lo siguió por detrás, estaba muy sorprendido como para hacerlo.
Antes de acercarse más a la UA Midoriya decidió preguntar. - ¿Por qué haces esto?
- ¿No puedo acaso?
- No es eso… Es solo que… Es raro… Al igual que lo que dijiste en aquel callejón…
- Si, sobre eso… Lo decía en serio.
- … ¿Eh?
- Te protegeré, eso dije.
- … Es… Solo porque soy tu destinado… ¿No es así? Lo que me pase te puede afectar…
- En un principio sí, eso era. Pero ahora es distinto.
Shigaraki paró de caminar y a unos metros lejos de él se encontraba Midoriya totalmente perplejo y confundido.
- Qué quieres decir con…
- Hasta aquí te dejo, no puedo avanzar más – dijo Shigaraki no permitiendo que Midoriya terminara con la frase.
Midoriya caminó hasta llegar junto a Shigaraki quien le detuvo sacando de su sudadera una pequeña caja sin adorno, una simple caja café. Midoriya la tomó con curiosidad.
- Úsala, ahora vete – dijo Shigaraki empujando con un pie a Midoriya quien casi se caía por este acto y caminó hacia la entrada de la UA.
Cuando ya casi llegaba a la entrada dio un pequeño vistazo hacia atrás y aun podía observar la silueta de Shigaraki.
Cuando llegó a la residencia ya había oscurecido y al entrar lo primero que sintió fue unos grandes brazos rodearlo casi dejándolo sin aliento.
- ¡Midoriya mi chico! ¡Estaba tan preocupado!
- ¿A- All Might? – preguntó Midoriya confundido.
- All Might, lo estás asfixiando – dijo Aizawa cansado.
- ¡Oh! Lo siento mi chico – dijo All Might soltándolo y este volvió a recuperar su oxígeno.
- Ya te he dicho que dejes de preocuparte tanto ¡No es un niño de cinco años!
- Pero…
Midoriya no entendía nada, así que intentó buscar explicación en alguno de sus compañeros presentes y para su suerte ahí estaban sus amigos así que se acercó a ellos.
- Bienvenido Midoriya – saludó Iida.
- ¿Por qué está así? – preguntó Midoriya apuntando a All Might.
- Al parecer All Might vino a hablar con Bakugo – dijo Uraraka – No sé por qué, pero después fue a tu cuarto y no estabas.
- Entonces fue a ver al profesor Aizawa para preguntar por ti – continuó Iida. – Al parecer vio las horas por los cuales normalmente llegas y ya era tarde, eso fue ya hace hora y media.
- Así que tu padre debió preocuparse de que no llegabas – dijo Todoroki.
- Todoroki kun… Que All Might no es mi padre… - dijo Midoriya.
- Ah sí, lo siento, lo olvidé – contestó Todoroki.
Midoriya suspiró y se volvió a dirigir con sus profesores.
- ¿Me necesitabas All Might? – preguntó Midoriya.
- No realmente, solamente quería pasar el rato contigo, pero ya es tarde así que descansa mi chico – dijo All Might revolviendo su verdosa cabellera. - ¡Nos vemos mañana mis chicos! – se despidió All Might.
Aizawa suspiró. – Por fin tranquilidad… Midoriya para la próxima procura tener tu celular encendido.
- ¿Eh? – Midoriya revisó su celular y nuevamente tenía varias llamadas de All Might perdidas y una de Aizawa, de nuevo no los había escuchado. – Lo siento…
- Solo no seas tan despistado otra vez chico problemático – dijo Aizawa volviendo a su habitación.
- ¿Chico problemático? – se preguntó Midoriya.
- ¿Qué tienes ahí Deku kun? – preguntó Uraraka apuntando a su mano donde tenía la pequeña caja.
- Ah, es un regalo… Discúlpenme, iré a dejar mis cosas.
- ¡Está bien! ¡Empezaremos a ver una película así que baja rápido! – dijo Uraraka emocionada.
Midoriya al subir a su habitación lo primero que hizo fue abrir la caja que tanta curiosidad le causaba encontrándose con una cadena de la cual colgaba una hermosa piedra de esmeralda.
La miró con asombro, podría jurar que el color de la piedra tenía la misma intensidad que la de sus ojos. La palabra "úsala" se le vino a la mente y se la colocó. Aun no estaba seguro con que intensiones se la dio, pero admitía que era un lindo gesto.
Después sacó los dibujos de Eri, miró con cuidado cada uno la mayoría eran de solo él o junto a Eri, pero hubo uno en el que estaban todos, otro donde estaba solamente Toga, Eri y él, otra donde solo salía Kurogiri y él con la palabra mamá de título… Le resbaló una gotita de sudor por esto si bien, apenas eran entendibles las palabras, pero estaba seguro que ahí decía mamá en palabras grandes y por último… Era un dibujo de él y aparentemente Shigaraki con unas palabras que podía interpretar como gracias… Sonrió inconscientemente y fue pegando cada uno de esos dibujos al lado de su cama y aunque le doliese… Encimados de unos posters de All Might, después de todo ya no le quedaba ningún hueco libre.
Por último, decidió abrir la caja de Toga, tenía ganas de abrirla fuera por si hubiese explosivos, pero no lo hizo, con miedo la abrió y dentro de esta había un sobre con fotos, al abrirla se sonrojó hasta más no poder. Eran las fotos de cuando dio su primer beso… Sí, cuando recibió su marca de destinados. Las guardó rápidamente y antes de volverlo a sellar notó una carta que decía.
Para tu recuerdo memorable y nunca olvides el día en que perdiste la virginidad de tus labios. Me hubiera gustado haber sido yo, pero ¿Qué le puedo hacer? Aun así, estoy dispuesta a ser la segunda.
Atte: Tu segunda opción guando gustes Izuku chan 3
Aún más rojo metió todo al sobre y lo guardó en lo más profundo de un cajón.
Midoriya dejó su mochila en su cama y bajó con los demás aun estando rojo de la vergüenza recordando ese día.
- ¡Ah! ¡Ya vino! ¡Pon la película Aoyama! – dijo Uraraka.
- ¡Oui!
- ¡Esperen! ¡Aún no están las palomitas! – gritó Ashido.
- ¿Es una porno? – preguntó Mineta siendo golpeado por Asui.
- No estás invitado Mineta chan – dijo Asui.
- Lindo collar Midoriya – dijo Todoroki.
- ¡Sí! ¡Sí! ¡Resalta tus hermosos ojos! – dijo Uraraka. - Eh… Digo… Te resalta bien jaja.
- Si, combina con tu cabello y ojos – dijo Iida.
- Gracias chicos – contestó Midoriya.
- ¿En esto gastaste el dinero que nos dio Hawks? Menos mal que no le hiciste caso en comprar su figura – dijo Tokoyami.
- Jaja – rio Midoriya, estaba seguro que si no fuera por Eri si lo hubiera comprado.
- ¡Ya están! ¡Película! ¡Película! – dijo Ashido.
Después de esa larga semana de clases Midoriya aún era vigilado por si salía de la escuela, pero sin éxito. Cuando llegó la hora para que Midoriya fuera a visitar primero a la casa de su mamá, Shigaraki llegó primero cercas de la UA vigilando que no hubiera nadie de los Yakuzas y llevar a Midoriya hasta su casa y después a la guarida.
Shigaraki all verlo sonrió internamente, realmente estaba usando el collar que le había dado. Midoriya por su parte se avergonzó por esto, se maldecía no haberlo dejado en el dormitorio.
Cuando llegaron a la guarida Eri fue la primera en recibir a Midoriya y este la recibió con un abrazo.
- ¿Cómo te ha ido? – preguntó Midoriya.
- ¡Bien! ¡Ya se el abecedario! ¡También sumar, restar y multiplicar! – contestó Eri alegre sorprendiendo a Midoriya.
- Al parecer… Eres un buen maestro Kurogiri – dijo Midoriya y el mencionado negó con la cabeza.
- Solo le enseñe el abecedario y un poco a escribir. Quien le enseñó la parte matemática fue Shigaraki Tomura – al terminar de decir esto Midoriya no pudo evitar mirar a Shigaraki con sorpresa.
- Tiene buena memoria – dijo Shigaraki al sentir la mirada de Midoriya.
- Umm pero aún no puedo escribir bien – dijo Eri con tristeza.
- Aprenderás rápido, los niños de tu edad no pueden hacer tanto como tú, debes estar feliz – dijo Midoriya dándole pequeñas palmaditas en la cabeza mientras le sonreía.
Eri ante esto sonrió ampliamente y le tomó de la mano. - ¡Vamos!
Al llevarlo a su actual habitación Midoriya volvió a sorprenderse al ver todo de distintos colores, azul, amarillo, rosa y principalmente rojo y verde. Además de que de un simple cuarto equipado con lo básico pasó a ser un cuarto totalmente infantil con varios juguetes y peluches, así como libros de dibujos.
- Todos me compraron algo, especialmente las tías Toga y Magne, mamá Kurogiri y Shigaraki – dijo Eri mientras le mostraba todo.
- Veo que usas todavía el vestido que te di – dijo Midoriya aun intentado procesar la información obtenida ¿Shigaraki le compró cosas?
- Es mi favorito – contestó Eri apenada.
- ¿Toga también te peina? – dijo Midoriya al notar como el cabello de Eri estaba muy bien ordenado y liso.
- ¿Mnh? No, es el tío Dabi.
Esto lo dejó pasmado, nunca se imaginaría que Dabi haría algo así.
- ¡Mira! ¡Todos los dibujos que hice! – dijo Eri apuntando a la pared llena de dibujos, todos ellos eran de todos los pertenecientes a la liga.
- Son muchos – se sorprendió Midoriya al verlos, eran demasiados para esa sola semana.
- ¡Aún hay más! ¡Ven! – dijo Eri saliendo de la habitación.
- ¿Eh? ¡Espera Eri chan! – dijo Midoriya siguiéndola y casi entrando en pánico cuando la ve entrar a la habitación de Shigaraki. - ¡No, espera Eri chan!
La siguió a la habitación al no poder detenerla y fuerte fue su sorpresa de no solo ver el cuarto de Shigaraki limpio y ordenado, si no de ver en una pequeña esquina de su habitación algunos dibujos de Eri pegados en la pared.
- Los hice para agradecerle por su ayuda – comentó Eri feliz.
- Emm… Eri chan son muy bonitos, pero, debemos irnos, a Shigaraki no le gustará que estemos aquí.
- ¿? Pero me dijo que estaba bien entrar a su habitación, ¡Mira! ¡Aquí los dibujé juntos!
Midoriya en ese momento estaba con la boca abierta ante lo recién rebelado, entonces volvió a ver a Eri quien seguía mostrando sus dibujos feliz y sonrió ante esto… Tal vez, realmente no era tan malo…Shigaraki Tomura tal vez realmente… Se estaba ganando su corazón.
