Los recuerdos que fueron olvidados regresaron gracias al quirk de una persona que trajeron desde el extranjero. Bakugo Katsuki pudo recuperar cada detalle del día que fue secuestrado y mantenido en la guarida de la Liga de Villanos atado de una silla donde todos los que los atacaron estaban frente a él convenciéndolo en unirse. Odiaba admitirlo, pero estaba condenadamente asustado, aunque no lo mostrara, temía que le lavaran el cerebro y lo obligarán a ser parte de ellos... Y volverse un villano, pero eso no fue lo terrorífico de ese día... Ese día vio lo inimaginable, algo que se negaba a creer porque... Midoriya Izuku... Deku, el chico que siempre ha aneldo ser un héroe como All Might y la persona más amable que había conocido en toda su corta vida, ese chico había aparecido en escena.
Se arrepentía en haber aceptado en recuperar su memoria perdida de ese día... No quería creerlo, simplemente... Él no, de todas las personas ¡Él no! ¡Deku nunca haría algo como eso! ¡Él no podía ser el traidor del que tanto se rumoreaba!
Los recuerdos de ese día fueron...
- Entonces Bakugo Katsuki, ¿Te unirás? - dijo aquel hombre de cabello celeste quien era el líder de la liga. Después del ataque en su escuela sabía que ese hombre era muy peligroso, no por nada casi mataba a su profesor Aizawa. Debía ir con cuidado, pero tampoco se iba a quedar quieto, antes muerto que obedecerlo.
- Ja, muéranse - fue lo único que pudo decir en esa estresante situación, debía aguantar un poco más, salir por su cuenta de alguna forma o ... Aguantar hasta que viniesen por él, no dudaba en que lo estarían buscando.
Unas pisadas fuertes se escuchaban cada vez más cerca alertando a todos los presentes ¿Aún había más aliados? Cada vez se le dificultaba poder escapar por sí mismo, pero entonces la puerta del lugar se abrió de un portazo, no pudo evitar mirar de reojo al recién llegado y en esos pequeños fragmentos que vio pensó que... Ya estaba alucinando...
- ¡Shigaraki Tomura! ¡¿Dónde está Kacchan?! - el gritó del recién llegado lo impactó aún más... Debía ser una broma, una maldita broma - ¡Contesta mi pregunta!
- ¡Espera chico! - el grito del hombre de niebla lo hizo mirar hacia la persona que acababa de llegar para descartar las sospechas de la persona que pensaba que podría ser, pero no... Ese definitivamente era Deku.
No... Ese no era Deku, él nunca estaría con unos villanos... Él definitivamente no... Pero mirándolo bien, esos ojos verdosos y grandes, el cabello revoltoso y esas pecas que siempre destacaban además de que solo una persona lo llamaba por Kacchan, la única persona que cumplía con esas características era Deku...
Sus palabras no querían salir, se encontraba en un estado de shock profundo hasta que finalmente pudo decir la palabra, deseando que no le respondiera de la misma forma. - Deku...
- Kacchan... - ahí estaba... ¡La palabra que no quería escuchar!
Temor, traición, negación, furia y miedo fueron los sentimientos que le fueron invadidos, no pudo evitar que sus ojos se cristalizaran con lágrimas amenazando salir ante todas esas emociones al verlo ahí... Al ver a Midoriya Izuku parado al lado de Shigaraki Tomura y lo que es peor, en la guarida de la Liga de Villanos.
- Oh, así que este es Kacchan - dijo Shigaraki Tomura sin tomarle importancia, pero a su parecer se estaba divirtiendo con la situación.
- ¿Qué haces aquí Deku? ¡Dime qué haces aquí! ¡¿Eres un traidor?! ¡¿Por qué andas libremente caminando aquí?! - Aún no quería creerlo, quería que le dijese que estaba siendo amenazado, se ha infiltrado o algo parecido ¡Pero que por favor no le dijese que realmente era un traidor!
- ¡Te equivocas Kacchan! Es solo que... - miraba como Deku parecía estar nervioso y con las lágrimas amenazando por salir ¿Realmente lo estaba amenazando? ¿Estaba de infiltrado y por eso no podía decir nada?
- Eres Emerald ¿No es así? - dijo el hombre llamado Dabi, ¿Emerald era un nombre clave? - Tus fracciones y voz son las mismas.
- ¡Ah! Ahora que lo mencionas, si son los mismos – canturreó la loca.
- ¿Qué es lo que está sucediendo aquí? - una penetrante voz se escuchó salir de una pantalla que lo hizo poner los pelos de punta y al parecer a Deku también, parecía estar aún más nervioso que antes y con señales de pánico.
- ¡Sensei! ¡Yo puedo explicarlo! - habló rápidamente el de niebla.
- No, tarde o temprano se iba a enterar - dijo Shigaraki para después mirar a la pantalla y apuntar a Midoriya. - Sensei, él es mi destinado.
Un shock aún más grande si hizo presente... ¿Destinado? ¿Deku?... ¿Shigaraki Tomura y Deku? ¿Son destinados? Ja ja... Era una pesadilla... Debía ser una pesadilla... Pero porque... ¡¿Por qué Deku no lo negaba?! ¡No debía ser cierto! ¡Ellos dos! ¡Ellos dos!... ¡Eso era mentira! ¡¿Un héroe y un villano?! ¡¿Además hombres?! ¡¿Realmente existían destinados del mismo sexo?!
Se encontró por varios minutos debatiéndose en su estado de trance mirando a la nada, a pesar de estar en ese estado, estaba consciente de su alrededor, podía escuchar lo que hablaban, aunque no del todo bien, su cabeza estaba echa todo un lío. Solo quería despertar de esa pesadilla.
A los pocos minutos de terminar con toda la plática de los villanos una neblina rodeo a todos y fueron teletransportados a un lugar lúgubre, aparentemente un edificio abandonado. Casi todos fueron teletransportados ahí, Shigaraki Tomura y quien los teletransportó no estaban.
- ... Deku - su voz hizo voltear a cada uno de los presentes curiosos y por supuesto... El mencionado estaba más que nervioso. - Dime que es mentira...
- K-K-Kacchan yo... Umm... - la voz temblorosa y dudosa del peliverde solo lo hizo cabrear más.
- ¡Respóndeme maldita sea!
- ... No... No es mentira... La siento Kacchan... Y-yo realmente lo siento ... - respondió con lágrimas mirando al suelo.
¿Por qué se disculpaba? No lo entendía... Quería llorar junto a él, pero su orgullo no lo permitía. Ya no podía seguir negándolo, ese era el Deku llorón que conocía desde niño, no era alguien falso ni una mentira...
Tenía ganas de pararse de su silla y romper las cadenas para poder avanzar y darle un golpe en la cara por haberlo escondido todo este tiempo, se sentía traicionado ¿Por qué lo escondía? ¡Eran enemigos sin importar que! ¡Todo el tiempo sabía dónde se escondían! ¡¿Desde cuándo se han estado reuniendo?!
- Tsk... ¡¿Por qué los escondes?! ¡Eso te hace igual a ellos! ¡¿No querías ser un héroe?! ¡¿EH?! ¡Deku! - Ya no aguantaba sabía que no estaba en posición de explotar, pero en ese momento no le importaba.
- ¡No es lo que piensas Kacchan!... Yo... Yo... - las lágrimas salían con mayor intensidad, podía ver miedo, frustración y tristeza en sus ojos.
- Mmm ¡Ya no quiero a este en nuestro equipo! ¡Tomu chan estará de acuerdo conmigo! - habló repentinamente la única chica en ese lugar. - ¿Lo mato? ¡Quiero matarlo! Hehehe.
- Me temo que no puedes hacer eso Toga.
- Mr. Compress eres taaan aburrido. Hizo llorar a mi querido Izuku chan ¡Izuku chan! ¡Yo estoy aquí para consolarte!
- Cállate mocosa - dijo repentinamente Shigaraki Tomura quien salía de un portal. - Es tu turno de irte, y no lo estropees Toga.
- ¿Yo? ¿Estropear? ¡Tranquilo! ¡Ya me voy! ¡No me extrañen! - dijo entrando al portal de donde vino Shigaraki Tomura.
- ¿Por qué demonios estas llorando? - dijo Shigaraki Tomura a Deku quien aún no dejaba de llorar.
- Por nada...
- Oh cierto, tú mocoso Bakugo Katsuki, te llevare con el sensei.
- ¡¿Eh?! ¿P-por qué? - dijo Deku exaltado.
- ¿Es lo que querías no? Dejarlo libre, estoy siendo generoso, podría simplemente haberlo matado para mayor facilidad, considerarlo mi buena acción que verás en mucho tiempo. Ah, pero... Esto dolerá, mucho - una sonrisa tétrica se hizo presente en sus labios.
- Q- ¿Qué? - ¿No recordaría nada? ¡Eso no! ¡No podía olvidar esto!
Después de eso, fue llevado a un lugar oscuro, un hombre que lo aterrorizaba con solo verlo le acercó la mano a su cabeza y con el primer toque un fuerte dolor de cabeza se hizo presente con el cual no pudo evitar dejar escapar algunos gritos de dolor y después de todo ese tormento... Todo se volvió oscuro... Eso era todo lo que recordaba, la impactante verdad que aun deseaba que fuera mentira...
En el día que recuperó sus recuerdos perdidos estaba frente al policía de investigación, All Might y la persona que lo ayudó a recuperar sus recuerdos. Les contó todo... excepto la parte de su amigo de infancia... Aun no era el momento.
Primero quería organizar su cabeza... Necesitaba analizar y aceptar sus recientes recuerdos recuperados y después...
- ... Esta vez... Cuando te vea te sacaré todo maldito Deku...
En ese momento en la guarida de la Liga de Villanos, se encontraba un sonrojado Midoriya de pies a cabeza. Shigaraki lo había apresado entre sus brazos, ahora era su almohada personal para abrazar. En ese punto ya sabía que estaba tomado, al tenerlo tan cerca podía reconocer el olor a alcohol y temía por lo que sucedería en cuanto despierte y vuelva en sí. Lo que si era sorprendente es que incluso dormido y tomado Shigaraki tenía cuidado de no tocarlo con los cinco dedos de cada mano.
¿Cómo había acabado así? Después de la impactante acción por parte de Shigaraki en ofrecerle acostarse con él, Midoriya negó varias veces con la cabeza avergonzado mientras seguía intentando abrir la puerta, inclusive comenzaba a pensar en romperla pero eso no sería bueno... No puede romper las cosas de los demás, es de maleducados.
- ... ¿No vendrás? Midoriya... - la voz de Shigaraki le erizó la piel volviendo a poner su vista en él. Aún tenía la sabana alzada y lo miraba fijamente.
- N-no... Y-yo... T-t-tengo que i-i-irme.
- ¿Irte?... ¿Me dejarás solo?... En este cuarto oscuro… No tengo con quien estar... ¿Tú también me abandonarás?
Las palabras que salían de Shigaraki lo impacto, dejo de forcejar la puerta y lo miró sorprendido, no comprendía a lo que se refería, pero sus palabras eran tan tristes... que no pudo evitar acercarse a él y sentarse en el extremo de la cama con su vista frente a Shigaraki.
- No, te acompañaré, estaré contigo - dijo Midoriya con ojos decididos sorprendiendo a Shigaraki.
- … ¿Lo prometes?
- ¡Lo prometo!
- No olvides esas palabras... Entonces... Buenas noches - dijo Shigaraki y en un movimiento rápido jaló a Midoriya junto a él pegándolo a su cuerpo y con sus brazos rodeándolo.
- ¿Eh? ¿Qué? E-e-espera Shi-Shigaraki - dijo Midoriya en un intento de zafarse, pero lo tenía bien agarrado y Shigaraki ya se había dormido.
Y así fue como llegaron en esa situación, no quería moverse tanto por dos simples razones:
1- No quería despertar a Shigaraki y enfrentar las futuras consecuencias, aun no se preparaba mentalmente.
2- Se moría, literalmente ¿Por qué? Porque si sus cinco dedos lo tocaban por completo se convertiría en polvo...
Soltó un suspiro, estaba tan avergonzado como para dormir ¿Por qué nadie lo buscaba para sacarlo de ahí?
Al final, después de algunos minutos quedó profundamente dormido, había olvidado que estar cerca de Shigaraki lo hacía sentir cómodo.
En la mañana siguiente Midoriya no quería levantarse estaba tan como que podía quedarse ahí por horas, faltar un día a sus ejercicios matutinos no lo iba a matar. Solo quería seguir durmiendo junto a su gran almohada que abrazaba con fuerza... Por alguna razón un déjà vu le vino a la mente y recordó algo, él no tenía una almohada tan grande y dura...
Abrió los ojos rápidamente viendo solamente unos pectorales y al alzar su vista se encontró con la cara de Shigaraki a pocos centímetros de la suya sintiendo su suave respiración.
Rápidamente un tono rojizo lo invadió por completo y no pudo evitar gritar de la sorpresa empujando a Shigaraki sin éxito.
- Ugh ¡Silencio! Mi cabeza… - dijo Shigaraki abriendo los ojos sorprendiéndose con ver una cabellera verdosa frente a él, después bajó la vista encontrándose con la cara roja de Midoriya a quien lo tenía abrazando. - … ¿Qué haces aquí?
- B-b-buenos días Shigaraki… Amm T-Toga me trajo aquí… Inconsciente…
- Sigues cayendo en sus tontas trampas.
- Si… Lo siento… Emmm… ¿Po-podrías so-soltarme? – dijo Midoriya avergonzado y entonces Shigaraki lo soltó.
En un intento de salir rápido de esa situación se levantó rápidamente cayendo de la cama en cuanto se levantó.
- …
- Au au au.
- Sigues siendo un descuidado.
Midoriya avergonzado no dijo nada y solo intentó abrir la puerta sin éxito, seguía cerrada.
Shigaraki suspiró, se levantó y abrió un cajón sacando una llave de ahí. Al dirigirse a la puerta donde Midoriya seguía enfrente pensando en vos alta sobre como abrir la puerta sin dañarla, Shigaraki agachó su cabeza a la altura de Midoriya donde le mostró la llave enfrente de sus ojos y se acercó a su oído para susurrarle.
- Si no te apuras Spinner y Toga tomarán primero el baño y tardarán ahí. Hueles a alcohol gracias a mi o ¿Prefieres volver así?
Midoriya volviendo a estar completamente rojo negó rápidamente tomando torpemente las llaves y por igual abrir torpemente la puerta saliendo corriendo directo al baño que estaba al final del pasillo dando un portazo.
Shigaraki miró como había salido corriendo topándose con Kurogiri.
- ¿Durmió contigo? Bueno, me lo suponía al no verlo en el cuarto de Eri – dijo Kurogiri quien aparentemente estaba más que despierto.
- La hora.
- Son las diez de la mañana, durmieron bastante, aunque de usted es compresible.
- … Me dejaste con el Sensei.
- Lamento eso, tenía cosas que hacer, pero fui por usted después.
- Como sea, se metió a bañar, consigue ropa.
- No se preocupe por eso, tengo una muda lista por si pasaba algo así.
Dicho esto, Shigaraki regresó al cuarto y Kurogiri fue al suyo. Midoriya al salir de la ducha recordó que no traía ropa para cambiarse… No tenía intenciones de quedarse ese día después de todo. Pero al salir encontró una muda nueva la cual consistía en ropa interior nueva, un pantalón negro y una camiseta blanca, también estaba una toalla, su ropa había desaparecido. Suponía que había sido Kurogiri, aunque no lo había escuchado entrar.
Al salir más tranquilo caminó hacia la sala encontrándose con Spinner, Dabi, Toga, Eri y Kurogiri, los últimos dos estaban en la cocina no muy lejos de la sala, así que se podían ver.
- ¿Huh? ¿No está Shigaraki? – se preguntó Midoriya.
- Iba a entrar a bañarse después de que salieras – dijo Kurogiri a lo lejos.
- ¡Buenos días! – saludó alegre Eri corriendo hacia Midoriya.
- Buenos días Eri chan – dijo Midoriya alegre palmando su cabeza felizmente.
- Ah… Muy deslumbrante… - comentó Spinner.
- ¡I ZU KU CHAN! – gritó alegre Toga a balanceándose a la espalda de Midoriya. - ¿Cómo estuvo tu noche? Lamento eso Izuku chan.
Midoriya volvió a ponerse rojo mirándola, no tenía ni una pizca de remordimiento por lo que hizo.
- Eri – llamó Dabi obteniendo la atención de la llamada.
Eri automáticamente corrió hasta Dabi sentándose enfrente de él. Entonces Dabi le colocó en su cabello una diadema de flores y le hizo unas trenzas de diadema que quedaba bien con la diadema puesta.
- ¡Gracias! – agradeció Eri, Dabi solo movió la cabeza en un sí.
- … - Midoriya estaba tan sorprendido que no sabía que decir.
- Yo también estaba sorprendido al principio – comentó Spinner ante la cara sorprendida de Midoriya.
- ¡Dabi chan es bueno cuidando a Eri chan! – comentó Toga.
- Comida – habló repentinamente Shigaraki quien venía llegando con el cabello mojado.
- ¡Shigaraki Tomura! ¡Ya le dije que debe secarse el cabello! – dijo Kurogiri.
- Tsk ¿A quién le importa? – respondió Shigaraki- Comida.
- La estoy calentando.
- ¡Buenos días! – dijo Eri corriendo hacia Shigaraki. Shigaraki solo se limitó a palmear la cabeza y entonces Eri volvió donde Dabi.
- Listo, Midoriya Izuku, también hay para ti, nosotros ya desayunamos – dijo Kurogiri poniendo dos platos en la barra de la cocina.
- Ah, Gracias Kurogiri san – agradeció Midoriya acercándose a la barra donde Shigaraki ya se encontraba sentado.
- Tu ropa la lavé, después puedes recogerla – dijo Kurogiri.
- ¡Muchas gracias!
Entonces Kurogiri volvió a la sala con los demás.
Desayunaron tranquilos ajenos a todo el ruido de la sala que estaba a pocos metros de ellos, hasta que llega Toga a perturbar la paz.
- Tomu chan – habló Toga.
- Que quieres.
- ¿Qué le hiciste a Izuku chan? – dijo Toga confundiendo a los dos.
- ¿De qué rayos hablas?
- Tan solo míralo ¡Está tan cansado que no ha cubierto la marca!
Entonces Midoriya rápidamente se toca el cuello, realmente no se había maquillado y entonces recordó, lo había dejado en su dormitorio.
- ¡Ah! ¡No te pongas pálido Izuku chan! Toma el mío – dijo Toga extendiéndole su maquillaje.
Midoriya suspiró y tomó con cuidado el maquillaje comenzándose a maquillar con ayuda del pequeño espejo que traía el estuche de maquillaje. – Gracias.
- ¡No hay de que!
- ¿Es todo? ¿No era más sencillo solo dárselo sin acusarme de algo? – dijo Shigaraki.
- ¡Nop! ¡Porque tengo razón! ¿Sabes esto Izuku chan? Las paredes de aquí son como papel, así que… Escuché… Como Tomu chan se sobre pasó contigo Izuku chan.
- ¿Eh? – dijeron ambos confundidos.
Midoriya comenzaba a sonrojarse, no recordaba nada como eso; Shigaraki por otro lado sabía que Toga mentía y solo quería ver a Midoriya sonrojado y avergonzado… Una idea que no le molestaba la verdad…
- Oh, ahora que lo mencionas… - habló Shigaraki ganándose la mirada de los otros dos. - ¿No sería al revés?
- ¿E-eh? - dijo Midoriya confundido y avergonzado.
- Ya sabes… Me estabas abrazando…
- ¡N-No! E-eso fue…
- Yo ni tan siquiera estaba sobrio – dijo Shigaraki mirando a Midoriya de reojo.
- ¡Ah! ¡Izuku chan! No sabía que eras así de aprovechado – dijo Toga tapándose la boca con ambas manos. - ¿Puedo ser yo la próxima?
Midoriya ya estaba más que avergonzado, no recordaba que las cosas fueras así. Miró hacia donde los demás, estaban mirando toda la escena montada avergonzándose aún más.
Pero entonces recordó algo, su salvación, ese día quedó en que Todoroki, Iida y él estudiarían juntos y harían la tarea que habían dejado.
- Ku ¡Kurogiri san! ¡Recordé que tengo que ir a los dormitorios hoy! – habló rápidamente Midoriya levantándose de su lugar.
- Ah por supuesto – dijo Kurogiri abriendo un portal frente a él.
Antes de que Midoriya cruzase el portal Shigaraki lo detuvo.
- Espera – dijo Shigaraki haciendo parar a Midoriya quien al voltear ya lo tenía frente a él, muy, muy cerca. – Tu mochila – dijo extendiéndosela.
- Gra- gracias ¡Hasta luego!
- Es raro que tú también lo molestaras – comentó Dabi con indiferencia.
Shigaraki solo sonrió por debajo sorprendiendo a Kurogiri, tanto que casi dejaba caer a Eri a quien llevaba en brazos en ese momento.
- No me digas que… Shigaraki Tomura tu… - dejó salir Kurogiri.
- Tal vez – contestó Shigaraki.
Si, Shigaraki Tomura se había enamorado y eso era algo que ya lo tenía claro después de tanta batalla mental.
Midoriya corría a toda velocidad hacia la los dormitorios esperando que no fuese tarde. Una vez que había llegado empezó a buscar a sus dos amigos.
- ¿Iida kun? ¿Todoroki kun? – comenzó a llamarlos buscándolos por toda la planta baja.
- Ah ¡Buenas Tardes Midoriya! – saludó Kaminari.
- ¡Llegas temprano! ¡Por lo general llegas los domingos! – dijo Kirishima.
- ¡Buenas Tardes! ¡Kaminari kun, Kirishima kun! ¿Han visto a Iida kun y a Todoroki kun?
- ¿Hu? ¿Quedaron en verse? No están, mmm parece ser que Iida fue a su casa y Todoroki dijo que iba a visitar a alguien – dijo Kirishima.
- ¡Oh! ¡Escuche que dijeron que volverían a las 5! – dijo Kaminari.
- … Oh, ahora que lo dices… A esa hora quedamos – dijo Midoriya en un suspiro.
- ¡Jajaj! ¡No te desanimes hombre! Nosotros saldremos ¿Quieres venir? – dijo Kirishima animado.
- ¡Si! ¡Si somos más será más divertido! Los demás no quisieron venir – dijo Kaminari susurrando lo último con puchero.
- Me encantaría, pero no falta mucho en que vengan, los esperaré aquí – dijo Midoriya con una sonrisa.
- Bien, ¡Si te aburres nos llamas! – dijo Kaminari despidiéndose junto a Kirishima.
Midoriya subió para su habitación, estudiaría un poco por su cuenta hasta que Iida y Todoroki llegasen.
Al momento de abrir la puerta de su habitación una mano lo detuvo.
- Tú y yo tenemos que hablar, maldito Deku.
