En la tarde Toga aprovechó que Shigaraki y Midoriya estaban en la sala y puso una película de terror convenciendo a Midoriya de verlo juntos, su objetivo era que Midoriya se asustara y Shigaraki lo consolara, un punto a su favor era que estaban en el mismo sillón, después de media hora en que había comenzado la película, Toga se fue arrastrando a los demás con ella para dejar a Shigaraki y a Midoriya solos. No contaba en que Eri se enteraría que estaban viendo una película y corrió a verla.
Cuando Toga iba a por Eri se sorprendió que Eri estaba sentada en medio de Shigaraki y Midoriya como si nada, veía la película tranquilamente sin asustarse y lo mismo era para Midoriya. Eri no se asustaba porque Dabi había acostumbrado a Eri a ver películas de terror y suspenso, veían cada tres días a escondidas de todos.
Al su plan fallar decidió crear otro, y esta vez debía tener éxito sí o sí.
Había caído la noche siendo las nueve y media, a Toga se le había ocurrido una magnifica idea para uno de los pasos del plan de conquista en el cual era necesario la ayuda de Kurogiri para teletransportar a Midoriya y a Shigaraki a un bosque, para que pudieran ver las estrellas mientras enfrentaban los peligros de la noche y caminar bajo una larga noche, oh si algo sumamente romántico, o al menos para ella lo era. Para eso primero necesitaba que Kurogiri llegara y emborracharlo.
- Imposible - dijo Shigaraki quien estaba sentado en un sillón de la sala.
- ¿Por qué? - dijo Toga
Toga le había preguntado a Shigaraki sobre cuanto alcohol se necesitaba para emborrachar a Kurogiri y gastarle una pequeña broma.
- Kurogiri puede soportar el 100% de alcohol, así que váyanse olvidando de querer gastarle una broma, de todas formas, los terminaría torturando por un tiempo si se atreviesen a hacerle algo - contestó indiferente Shigaraki.
Y ahí fue cuando las esperanzas de Toga se destruyeron por completo y ahora se encontraba sentada en un sillón grande al lado de Dabi mientras pateaba repetidas veces a Twice en su cabeza, se encontraba sentado en el suelo. Todos los de la liga se encontraban en la sala, Midoriya y Eri se habían ido a la habitación de Eri ya hace media hora.
- Shigaraki ¿Kurogiri vendrá hoy? - preguntó Mr. Compress viendo la hora.
- Ya tardó - contestó Shigaraki igualmente mirando la hora.
- ¡Oh no! - dijo Twice parándose de su lugar mientras se tocaba con ambas manos su cabeza. - ¡¿Lo secuestraron?! ¡Mamá Kurogiri! ¡Debemos buscar a mamá Kurogiri! ¡¿Mamá Kurogiri dónde estás?! ¡Salgamos a buscarlo! ¡Mamá Kurogiri iré a salvarte!
- No podemos salir de aquí sin Kurogiri chan - dijo Toga pateando aún más fuerte a Twice que al pararse ahora le golpeaba sus nalgas.
- Mmm ¿Kurogiri si ha contactado contigo Shigaraki? - preguntó Spinner.
- No desde la mañana - dijo Shigaraki mirando su celular verificando los mensajes.
- ¿A dónde fue? Normalmente él avisaría si tuvo algún inconveniente - dijo Magne preocupada.
- ... - Shigaraki no dijo nada, podía sentir las miradas de todos sobre él. Volvió a mirar la hora, ya habían pasado dos horas desde que Kurogiri debía de haber llegado, entrecerró los ojos y se paró de su lugar caminado hacia la cocina.
- Ah oye ¿Adónde vas? - dijo Spinner.
- Quédense aquí, si Kurogiri llega me avisan - dijo Shigaraki poniéndose su abrigo que estaba en un perchero.
- ¿Huh? ¿Cómo piensas salir? Está todo completamente cerrado -dijo Mr. Compress.
- Tomu chan estamos bajo tierra ¿Piensas desintegrar el techo? ¡Nos caerá la tierra encima! - dijo Toga.
- Silencio, solo hagan lo que digo -dijo Shigaraki callándolos, podían ver que no estaba para bromas. Shigaraki y Kurogiri eran los únicos que conocían la estructura del lugar en donde se encontraban, es por ello que sabía perfectamente como salir de ahí sin la necesidad de un portal.
Antes de que Shigaraki hiciera algo más un portal apareció en medio de la sala. Kurogiri había regresado.
- ¡Mamá Kurogiri creí que habías muerto! - dijo Twice corriendo a abrazarlo mientras lloraba.
- Wa tal vez no ha muerto, pero parece muerto - dijo Toga mientras lo miraba.
- ¿Dónde demonios estabas? - dijo Shigaraki. - Y qué demonios te pasó.
- Ah, lamento no decir nada Shigaraki Tomura, tuve algunas complicaciones en mi misión y terminé rodeado de héroes - dijo Kurogiri mientras intentaba despegarse a Twice de encima. – Fueron unas largas horas de lucha y escape.
Kurogiri estaba en completa suciedad, tierra y hojas encima de su ropa que siempre mantenía impecable, además de que se veía completamente cansado, apenas y tenía fuerzas de separar a Twice.
- ¿Te emboscaron? - preguntó Mr. Compress.
- Aparentemente - contestó Kurogiri. - Por suerte eran solo tres héroes y cinco policías, si hubiera habido un héroe más probablemente hubiera sido capturado.
- Pobre Kurogiri esos héroes siempre son unos injustos - dijo Magne.
- Si bueno... ¿Me lo pueden quitar de encima? - dijo Kurogiri refiriéndose a Twice.
- Eso intentamos - dijo Spinner quien con ayuda de Toga intentaban despegar a Twice de Kurogiri quien no paraba de lloriquear diciendo mamá Kurogiri una y otra vez.
- Ahora debemos ser más cuidadosos ¿No crees? - dijo Dabi a Shigaraki.
Shigaraki se quedó unos segundos pensando.
- A partir de ahora... - dijo Shigaraki ganándose la mirada de los demás y deteniendo el lloriqueo de Twice. - Todos deben practicar más sus quirks sin excepción, revienten la sala de entrenamiento, saldremos en grupo a un bosque a practicar todos juntos durante horas hasta que quieran morirse de cansancio. Si van a salir salgan en pareja. Les mostraremos a esos héroes que la Liga de Villanos no somos débiles y no les daremos el lujo de que atrapen a alguno de nosotros.
- ¡Sí señor! - dijeron Toga, Twice, Spinner y Magne.
- Sabes que cuando tengo que ver a él es mejor hacerlo solo - dijo Dabi.
- Cuando se tengan que encontrar lleva a Mr. Compress, es el que menos problemas te dará - dijo Shigaraki.
- No tengo problemas con eso - dijo Mr. Compress.
- Supongo, bien, pero solo puede acompañarme él. - dijo Dabi apuntando a Mr. Compress. – No quiero a ninguno de esos idiotas conmigo – dijo apuntando a Toga y a Twice.
- Wa, eso me dolió Dabi chan y yo que te quiero tanto, estaba pensando en casarme contigo como mi última opción ya que eres el mejor para mí– dijo Toga con sarcasmo.
- Ni de broma – contestó Dabi asqueado.
- ¡Oye! ¡Ella será mi futura esposa! – dijo Twice.
- Esperen si vamos a practicar en grupo ¿Quién se quedará con Eri chan? - preguntó Magne ignorando a los otros.
- Eso será solo cuando ella no esté - dijo Shigaraki.
- Tiene sentido - dijo Spinner entendiendo a lo que se refería, en otras palabras, cuando Eri este en la escuela.
- Kurogiri ve a ducharte, apestas - dijo Shigaraki. - Y ve a recobrar fuerzas.
- Sí... Eso haré - dijo Kurogiri suspirando y caminado lentamente hacia el segundo piso, Shigaraki caminó a la par de él.
- Kurogiri chan se ve tan cansado - dijo Toga. - Muy cansado... demasiado... cansado…
- Toga... Esa sonrisa... Me dice que tienes algo planeado - dijo Mr. Compress imaginado en que estaba por cometer una locura.
- Yo no participo en esto, demasiado cansado - dijo Dabi regresando a su habitación.
- ¿No podemos dejarlo por hoy? Kurogiri merece un descanso... El pobre la tuvo difícil - dijo Magne.
- Es ahora o nunca, Kurogiri chan no es fácil de engañar cuando tiene sus cinco sentidos - dijo Toga en una gran sonrisa.
Después de que Kurogiri se diera un baño, se dirigió a su habitación y se tiró a la cama completamente agotado quedando dormido al instante.
quince minutos después con cuidado Toga entró a la habitación de Kurogiri acompañada de Twice.
- Kurogiri chan necesito que abras un portal en estas coordenadas - dijo Toga mostrándole un papel con las coordenadas.
- ¿Mn? ¿Qué? - dijo Kurogiri abriendo un poco su ojo identificando las coordenadas.
- Shigaraki Tomura lo ordenó - dijo Toga conteniendo su risa.
- ¿Shigaraki Tomura? - dijo Kurogiri abriendo un portal y después continuó durmiendo
- ¡Ahora Twice chan! ¡Ve por ellos antes de que se cierre! - gritó Toga
- ¡Si mi señora! - dijo Twice corriendo.
Twice corrió y en el pasillo se encontró a Shigaraki quien venía saliendo del baño y rápidamente se metió al cuarto de Eri que estaba al lado.
- Buenas noches Eri chan - dijo Midoriya mientras acariciaba la cabeza de Eri quien ya se había quedado dormida.
De repente un portazo lo asustó, Twice cargó a Midoriya como costal y salió corriendo de la habitación.
- ¿Eh? ¿Qué? ¿Qué sucede? - dijo Midoriya totalmente confundido mientras era cargado.
Shigaraki quien ya casi llegaba a su habitación vio como Twice salía con Midoriya de la habitación de Eri y entraba a la habitación de Kurogiri.
- ... ¿Qué rayos estás haciendo? - dijo Shigaraki enojado siguiendo a Twice.
- Soy hombre muerto, soy hombre muerto, soy hombre muerto - repetía Twice una y otra vez, al estar frente al portal que casi desaparecía aventó a Midoriya allí - Lo siento Midoriya, no lo siento Midoriya.
- Pero qué - dijo Shigaraki quien al ver eso corrió a alcanzarlo, pero cuando lo tomó del brazo alguien lo empujó entrando también al portal y en ese momento el portal se cerró. - ... Están todos muertos.
Cuando el portal se cerró Mr. Compress se asomó a la habitación, Twice y Toga estaban parados juntos, el primero parecía tener una crisis existencial y la segunda sonreía ampliamente.
- ¿Realmente hicieron eso? - dijo Mr. Compress.
- Y fue todo un éxito - dijo Toga.
- Sabes que Shigaraki nos matará a todos sin excepción ¿No? - dijo Mr. Compress.
- Me lo agradecerá - dijo Toga. - Vamos a dormir Twice chan, no despertemos a Kurogiri chan, mañana será un día cansado.
- Oh no no no, oh si si si, me matará me matará, na no lo hará, sí si lo hará, debo escribir mi testamento, ¿Qué testamento si no tienes nada? Es verdad es verdad - decía Twice.
Toga entonces sacó a Twice de la habitación tomándolo de la mano mientras tarareaba una canción. Kurogiri parecía haber caído en un profundo sueño.
Mientras tanto, Midoriya aún se encontraba en estado de shock con los ojos muy abiertos, Shigaraki se encontraba maldiciendo a sus aliados mientras imaginaba que el árbol que se encontraba golpeando era uno de ellos.
Una vez que Midoriya reaccionó miró su alrededor, todo lo que había eran árboles grandes y el cielo oscuro con millones de estrellas adornando, para su suerte era luna llena e iluminaba todo él lugar al estar el cielo completamente despejado, lastimosamente los árboles creaban sombra haciendo que solo ciertos lugares fueran iluminados.
- ... ¿Dónde estamos? - dijo Midoriya.
- En un bosque - respondió Shigaraki conteniendo su molestia.
- No bueno... Eso lo sé... Me refería a que bosque... - dijo Midoriya nervioso, estaba con una camisa blanca ligera y unos pantalones para dormir... Nunca se hubiera imaginado que fuera "secuestrado" y abandonado en medio de un bosque junto al hombre que le hacía tener varios sentimientos revueltos que aún no podía entender, además de que era de noche...
Shigaraki suspiró, por ahora debía mantener la calma, después pensaría en las mil formas de torturar a Twice y a Toga, Twice fue el que aventó al peliverde al portal y estaba 100% seguro que todo eso fue idea de Toga. De pasada también torturaría a todos los demás por no detenerlos y a Kurogiri por dejarse manipular, aunque este estuviera muy cansado como para razonar.
- Necesito llamar a Kurogiri y que nos saque de aquí - dijo Shigaraki.
- ¡Ah! ¡Puedes usar mi celular! - dijo Midoriya rápidamente pero después recordó algo, antes de ser cargado por Twice estaba a punto de dormir. - ... Dejé mi celular en la habitación de Eri chan...
- Lo puedo notar, estabas a punto de dormir - dijo Shigaraki mirándolo de arriba hacia abajo, por suerte Midoriya tenía puestos sus tenis. - Lo llamaré con mi celular.
Shigaraki buscó entre sus bolsillos de su abrigo y después en los de su pantalón, pero no encontraba nada.
- ... Dejé mi celular en mi habitación - dijo Shigaraki creando un gran silencio por varios segundos.
Sus esperanzas de contactar a Kurogiri se esfumaron y ahora debían encontrar la forma de salir del bosque. Su objetivo ahora era encontrar por lo menos una casa donde pasar la noche o una persona que les dijese en donde se entraban y lo primordial encontrar un celular para llamar a Kurogiri.
Un viento sopló erizando la piel de Midoriya, el invierno casi se acercaba y eso era notable al ser las noches cada vez más frías.
Shigaraki miró de reojo a Midoriya, estaba comenzando a temblar, lo disimulaba bien, pero para los ojos de Shigaraki era notorio. Shigaraki se quitó su abrigo y se lo extendió a Midoriya.
- Toma - dijo Shigaraki extendiéndole el abrigo a Midoriya. - Tú estás menos abrigado que yo.
- ¿Eh? ¿Estás seguro? tú ropa también no es muy abrigadora... - dijo Midoriya aceptando el abrigo, por dentro estaba tan confundido y sonrojado por el gesto.
- Estoy bien, estoy acostumbrado al frío de todas formas.
Al terminar de decir esto Midoriya se puso el abrigo que le quedaba grande y caminaron a la par en línea recta. Midoriya estaba rojo de la vergüenza, el abrigo era bastante largo y las mangas por igual sentía que en cualquier momento se iba a tropezar con el abrigo, no quería ni imaginar cómo se veía.
Dejando eso de lado, Shigaraki estaba siendo demasiado amable con él y con Eri, la cuidaba bien y aparentemente nadie hacía el esfuerzo para corromper la inocente mente de la niña, realmente la cuidaban y se preocupaban por ella, especialmente Shigaraki, eso lo podía notar. Tal vez si su relación fuese como antes Shigaraki se hubiera ido por su cuenta o no le daría su abrigo... No, en primer lugar, nunca se hubiera aventado a tomarle del brazo para que no pasara el portal por completo.
Midoriya miró a Shigaraki, vestía por completo de negro, pero gracias a la luna y las estrellas podía apreciar su figura, lo que más destacaba era su cabello celeste y ojos rojizos. Midoriya quedó embobado por la imagen que tenía, la noche, la luna y las estrellas lo hacían ver completamente hermoso.
Para Shigaraki sus pensamientos no eran diferentes, el hecho de que a Midoriya su abrigo le quedara grande lo hacía ver completamente adorable, a pesar de estar rodeados de árboles las estrellas se reflejaban en los grandes ojos verdes de Midoriya y en sus mejillas se podían observar leves toques rosados, estaba sonrojado e intentaba esconderlo con el abrigo.
Ambos cruzaron la mirada y se quedaron viendo fijamente los ojos del contrario por un rato. Un silencio se formó ambos admirando la mirada del otro y el cómo la luz de la luna llena los iluminaba. Ambos tenían el mismo pensamiento en su mente pasando en ese momento, quiero besarle.
Después de un rato Midoriya calló en cuenta y rápidamente volteó a otro lado completamente sonrojado ¿Qué es lo que había pensado hace un momento? Necesitaba salir de esa situación, pero ya.
Midoriya comenzó a susurrar sobre como poder salir de esa situación hasta que calló en cuenta en algo ¡Su quirk!, tal vez no podía volar ni impulsarse tanto como All Might, pero podía saltar y ver en donde estaban además de que podía tener una imagen más amplia de su ubicación.
- Sh-Sh-Sh Shigaraki - dijo Midoriya sin mirarlo a los ojos, aún seguía avergonzado. - Voy a saltar sobre los árboles un momento
Shigaraki solo asintió con la cabeza y vio como Midoriya saltó hacia un árbol utilizando su quirk y se fue alejando. A los pocos minutos regresó.
- Solo veo árboles... - dijo Midoriya. - Pero más hacia delante no había montañas y pude alcanzar a ver un punto de luz, probablemente si seguimos recto encontraremos un pueblo.
- Entonces sigamos - dijo Shigaraki comenzando a caminar
La noche sería larga y el silencio solo hacía que se sintiera la salida del sol cada vez más lejos. Caminaban en silencio, pero no les incomodaba, ni tan siquiera estaban alejados uno del otro, estaban bastante cercas casi rozando sus brazos. Siempre han sentido tranquilidad cuando están juntos y aunque estaban en esa extraña situación con posibles amenazas de la propia naturaleza no era la excepción, es por ello que no les molestaba seguir en silencio durante todo el trayecto, pero aun así Midoriya quería hablar con el mayor, quería entender por qué cambió tanto y también quería conocerlo más, sentía que si hablaba un poco más con el mayor podría por fin entender todos esos sentimientos y sensaciones que no lo dejaban dormir tranquilo y los cuales cada vez que pasaba el tiempo esos sentimientos se hacían más grandes e inestables, quería saber el por qué, lo necesitaba.
No sabía que temas sacar y cuales podían ser de interés para Shigaraki, estaba tan concentrado pensando que no se fijó en una rama torcida que sobresalía del suelo y se tropezó con ella.
Antes de estampar su cara contra el piso Shigaraki lo alcanzó a tomar de la cintura con un brazo rodeándolo.
- Mira con más cuidado, es un bosque después de todo - dijo Shigaraki ayudando a Midoriya a reincorporarse. - Sigue mis pasos y no te distraigas.
- Ah, sí lo siento y gracias - dijo Midoriya con una sonrisa provocando un leve sonrojo en Shigaraki, Midoriya se veía condenadamente adorable y para Midoriya que Shigaraki lo tocase lo hacía sentir cada vez más nervioso.
- ... De nada - contestó Shigaraki desviando la mirada sorprendiendo a Midoriya por lo que había dicho.
Un nuevo silencio se había formado y por fin Midoriya decidió hablar.
- Amm ¿Qué piensas hacer al llegar a la guarida? - preguntó Midoriya mirando a Shigaraki sigilosamente, se golpeaba internamente por hacerle una pregunta tan tonta.
- Matarlos - respondió sin dudarlo con una mirada de enojo.
- Ya veo... - dijo Midoriya con una risa nerviosa, pobres de ellos. - Ah... Otra noche que no podré dormir con Eri chan.
- Eri... - dijo repentinamente Shigaraki llamando la atención del menor. - No hay día en que deje de mostrar su gratitud hacía nosotros. Incluso dijo que cuando fuera mayor quería ayudarnos, pero yo le dije que todos preferíamos que buscase su sueño y no se sintiera atada a la Liga.
Midoriya escuchaba atentamente totalmente atónito.
- El quirk de Eri es bastante poderoso - continuó Shigaraki.
- ¿E-eh? ¿Ya saben cuál es? -preguntó Midoriya aún un poco atónito.
- Sí, pero no nos lo ha dicho ella, lo descubrí por mi cuenta. Aún es pequeña, pero, el próximo año comenzaremos a entrenar su quirk, es bastante inestable, por ahora no ha sucedido nada porque no la presionamos e intentamos que siempre esté alegre, sus emociones podrían influir demasiado su quirk.
La cara de Midoriya era de total miedo, miedo de lo que le pudiese suceder a Eri.
- Ah... No te preocupes por su entrenamiento, no será brusco, pero será difícil al no haber registros de un quirk similar, Kurogiri se encargó de la investigación, pero no ha encontrado nada, por eso... Quiero que en algunas ocasiones estés presente, estar rodeada de las personas en las que más confía la tranquilizará. Tú eres de las principales personas que más aprecia, después de todo tú la salvaste.
Shigaraki decía todo eso tan seriamente mientras aún seguían caminando, Midoriya nunca creyó que Shigaraki realmente se preocuparía demasiado por ella y que dijese que la salvó. Sonrió ante ello.
- ¡Cu-Cuenta con ello! - dijo Midoriya mostrando un puño. - Pero ¿Cómo lograrán que lo controle?
- Aún seguimos investigando su quirk, después planearé un plan en base a la información obtenida y... Midoriya una vez que Eri logre controlar su quirk quiero que te la lleves.
Midoriya paró en seco totalmente confundido.
- ¿Eh? - fue lo único que logró salir de su boca.
Shigaraki también paró estando unos centímetros más alejado
- Su quirk es bastante complicado, tardará unos años en que logre dominarle ¿Aún quieres ser un héroe no? Una vez que te gradúes de tu patética escuela de héroes ella ya estará lista.
- P-p-p-pero ¿Por qué?
Shigaraki suspiró.
- ¿Enserio lo preguntas? Piensa un poco más... Nosotros seguimos siendo unos poderosos villanos que están siendo perseguidos como locos, espero que no hayas olvidado eso.
Como si de una piedra grande hubiese golpeado en la cabeza de Midoriya recordó, era cierto, se la pasaba tan bien con ellos que a veces olvidaba que todos ellos eran buscados desesperadamente por la policía y héroes sin mencionar que podía ver lo desesperado que estaba All Might cuando hablaba con Gran Torino de ellos. Eri por igual parecía pasársela tan bien con todos... Sería doloroso para ella separarse de las personas en que más confía y también para él sería doloroso separarla.
- Será doloroso... - dijo Midoriya en un susurro.
- ... Estará bien contigo, eres su salvador además... No podemos separarnos por mucho tiempo, cada vez que me visites puedes venir con ella.
- Sí... ¡Tienes razón! - dijo Midoriya con una sonrisa volviendo a animarse, ahora no había dudas, Shigaraki realmente se preocupaba por Eri, algo que era tierno para él. Aunque aún le preocupaba Eri.
A Shigaraki en realidad no le preocupaba el hecho de que estaban siendo perseguidos en absoluto, para su desgracia se había encariñado de Eri, así como todos los demás de la Liga.
Tenía varias rutas de escape para ella por si algo sucedía, los héroes y la policía no le preocupaba, eso no era una amenaza, lo que sí era una amenaza era... Su sensei, no había día en que intentara convencerlo de utilizar a Eri, utilizar su sangre y utilizarla para que se convirtiera en una más de la liga. Algún día en un descuido podría ser secuestrada por su propio sensei. Si bien, su sensei lo ayudaba con la investigación del quirk de Eri y era también por ello que estaba demasiado interesado en ella, incluso para que en un futuro el sensei no le hiciera daño a Eri le ofreció en que se lo robara, pero el sensei le dijo que no, no estaba en condiciones para hacerlo así que prefería que la misma Eri lo siguiera teniendo.
Para su suerte, el sensei respetaba las decisiones de Shigaraki como su sucesor, pero no dejaba de ser un hombre desalmado, sí lo deseaba podría ordenar a Kurogiri en que le llevase a Eri sin su consentimiento y este obedecería sin rechistar.
Volvieron a caminar y Midoriya no pudo evitar en que se le saliera una pequeña risa.
- ¿Qué te hace gracia? - dijo Shigaraki confundido.
- Ah lo siento, es solo que... Nunca me hubiera imaginado en que realmente te preocupabas por Eri chan y tomabas en cuenta sus sentimientos. Eso es tan... Genial - dijo Midoriya con una sonrisa sincera mientras veía a Shigaraki. - Aunque también he notado que a pesar de que se pelan mucho todos ustedes... Realmente te agradan, siento que harías lo que fuese por ellos.
- ... Por supuesto - dijo Shigaraki tomando por sorpresa a Midoriya. - Incluso los villanos tenemos sentimientos.
- No digo lo contrario, también son personas - dijo Midoriya feliz, Shigaraki estaba siendo tan sincero que lo alegraba.
- Son unos idiotas sin cerebro incluyendo a Dabi y a Kurogiri, me hacen enojar y a veces no los soporto, pero, aun así, yo iría a rescatar, aunque fuese el miembro más inservible del grupo. Porque todos somos importantes.
Midoriya sonrió ante lo dicho por Shigaraki, eso es algo que un héroe diría... No, eso es algo que una persona con buenos sentimientos diría.
- Eres un buen líder - susurró Midoriya pasa sí mismo.
- Por supuesto que Eri y tú están incluidos - susurró Shigaraki.
Midoriya alcanzó a escuchar y se puso completamente rojo, sentía un hormigueo, no comprendía esas sensaciones, pero en ese momento estaba bastante feliz.
Siguieron caminando y hablando de cosas triviales. Pasaron horas y Midoriya ya no aguantaba sus pies, no tenía reloj, pero apostaba a que llevaban más de cuatro horas caminando, la noche al ser fresca no se cansaban tanto, pero moría de sed, sueño y cansancio. Shigaraki notó eso.
- Descansemos aquí - dijo Shigaraki deteniéndose.
Al decir eso Midoriya se dejó sentar apoyando su espalda en un árbol y suspiró de cansancio. Hace cinco minutos había saltado por los árboles, a pesar de que las luces que había visto estaban cada vez más cerca, dudaba realmente de llegar ahí pronto.
- Duerme un momento - dijo Shigaraki notando el evidente sueño de Midoriya.
- Pero... Aún falta por llegar.
- Solo nos retrasaremos si sigues así. Recupera fuerzas.
Midoriya dudó un poco pero finalmente había caído en el reino de los sueños. Shigaraki se quedó haciendo guardia.
Midoriya durmió durante dos horas, al despertar se encontraba recargando en el hombro de Shigaraki, se sentía mucho mejor pero ahora estaba avergonzado. A Shigaraki parecía no importarle y siguieron caminando.
Después de otras dos horas caminado por fin podían ver las casas, o al menos Midoriya lo hacía mientras saltaba por los árboles.
- ¡En veinte minutos llegamos! - dijo Midoriya totalmente feliz.
- Por fin... Realmente los mataré a esos dos... - se quejó Shigaraki.
Antes de seguir otro pasó más Shigaraki detuvo a Midoriya, escuchaba varios pasos acercándose rápidamente.
- ¡Detente ahí villano!
- ¡No escaparás!
Dos héroes se adentraron al bosque persiguiendo a un villano que se dedicaba a robar en las casas por la noche, en un intento de escape se había adentrado al bosque.
El corazón de Midoriya latía con fuerza, si los veían era el fin de los dos, estaba seguro que nadie conocía la cara de Shigaraki, pero otros rasgos como su cabello y figura sí.
Shigaraki rápidamente jaló a Midoriya entre unos arbustos tomándolo por sorpresa. El espacio que había no era mucho y las ramas picaban, Midoriya había quedado abajo y Shigaraki arriba de Midoriya intentando escuchar a los héroes verificando cuando se fuesen.
Escondidos entre los arbustos, Midoriya se encontraba acostado en el piso con sus piernas juntas encogiendo los pies lo más que podía para que no se salieran de los arbustos, encima de él se encontraba Shigaraki apoyando ambas manos en el suelo a la par del cuello de Midoriya mientras escuchaba atentamente los pasos alejarse. Ambos cuerpos estaban pegando uno con el otro, se juntaron lo más que pidieron para no ser vistos por los héroes, la noche estaba a su favor, pero la luna llena en su contra.
La cara de Midoriya estaba totalmente roja, tenía la cara de Shigaraki frente a la suya, podía ver perfectamente esos ojos rojizos, su piel pálida, sus cabellos rosaban contra su cara y podía ver perfectamente esos labios partidos y su lunar cercas de su labio que lo distinguía, al no tener su abrigo podía ver perfectamente la marca en su cuello que los distinguía como destinados. Podía sentir su respiración y la mirada sería que adornaba la cara de Shigaraki lo hacía sentir nervioso, pero no incomodo, no podía explicar la sensación que sentía.
Shigaraki podía notar como Midoriya estaba completamente rojo, podía sentir su respiración agitarse, no estaba nervioso por los héroes que estaban a pocos metros de ellos, no, estaba nervioso por estar tan cercas uno del otro. Las piernas de los dos, así como sus abdómenes rozaban con el contrario. Casi rozaban los labios del contrario si no fuese por los cinco centímetros de distancia que Shigaraki puso para no incomodar más al menor, pero vaya que se moría por juntar y tocar los labios del contrario.
- ¡Hey! ¡Por aquí! - dijo uno de los héroes.
- Espera me pareció a ver visto algo por allí - dijo el otro héroe.
El corazón de Midoriya se comenzó a agitar, sentía como uno de los héroes profesionales pasaba cerca de donde estaban. Shigaraki le dedicó una mirada para que se calmase.
- No pasará nada, no nos encontrará, no te preocupes - dijo Shigaraki susurrando al oído de Midoriya.
Midoriya solo asintió como pudo, el aliento de Shigaraki había rozado su cuello erizándole la piel. A pesar de la situación, Shigaraki parecía tan tranquilo y confiable, le parecía tan atractivo en ese momento... Su sonrojo no podía desvanecerse en especial por la posición en la que se encontraban.
Estuvieron unos diez minutos así hasta que Shigaraki se levantó saliendo de los arbustos.
- Se han ido - dijo Shigaraki cuando notó que se habían ido lejos.
Totalmente rojo Midoriya intentó reincorporarse, cuando Shigaraki se paró le extendió la mano a Midoriya ayudando a levantarse, Midoriya la aceptó, a pesar del frío que hacía sentía las manos de Shigaraki cálidas, tal vez era su imaginación, pero le agradaba el tacto.
Midoriya dijo gracias y al ver a Shigaraki podía notar que este sonreía, su corazón volvió a latir y un nuevo sonrojo adornó sus mejillas.
- Vamos, intentemos encontrar un teléfono – dijo Shigaraki en un tono calmado y bajo, pareciendo que lo decía de forma amable.
Midoriya lo siguió, Shigaraki había sido tan amable durante toda esa noche… No, la verdad desde antes ya lo había sido, solo que no lo creía, pero si comparaba los primeros meses y últimos desde que se conocieron había cambiado bastante y también él… ¿Por qué últimamente su corazón se aceleraba y se ponía nervioso cuando Shigaraki se acercaba? Antes estaba seguro que era de miedo, pero ahora… No era eso. Quería comprender los sentimientos que ha tenido los últimos meses y que cada semana se intensaban.
Las pocas veces que veía sonreír a Shigaraki, las veces que Eri sonreía y jugaba con Shigaraki, las veces que veía las pequeñas peleas que había en la liga y Shigaraki siempre paraba tomando el orden y especialmente… Las veces que estaban juntos, todas esas ocasiones le fascinaban, los nuevos lados que iba descubriendo de Shigaraki le emocionaban, deseaba que nunca se terminaran… ¿Por qué deseaba con todo su corazón que esas cosas siguieran sucediendo?
Ser destinados implica no poder separarse ¿Era por eso? ¿Era por qué son destinados que su corazón latía cada vez que lo veía? Pero… Antes no era así… Se comenzó a sentir así después de un tiempo… No lo entendía.
Miró nuevamente a Shigaraki, se veía tan tranquilo y recuerdos se le vinieron a la mente en ese instante "Te protegeré" "Los protegeré". Inmediatamente volvió a sonrojarse, cuando Shigaraki dijo esas palabras sonaba tan serio y cuando dijo eso… Él también quería decir Yo también te protegeré, pero no se atrevió a decirlo porque no entendía el por qué le diría eso, como futuro héroe esas palabras saldrían en cualquier momento, pero… Estaba seguro que tenían otro significado que no comprendía… No, si lo hacía, era un idiota.
En todo ese tiempo tenía la respuesta, pero no la quería ver, porque tenía miedo de afrontarla, miedo de afrontar su realidad y Shigaraki solo hacía que su temor se volviera más grande.
Esos sentimientos que no lograba comprender, la agitación de su corazón cuando tenía a Shigaraki cerca y cuando era tan amable con él... Todo eso era Amor. Esa era lo que no comprendía y lo que no quería comprender, lo estuvo negando todo ese tiempo, negaba estar enamorado de Shigaraki.
Midoriya paró en seco, Shigaraki notó eso y paró volteando a verlo. Estaban a unos metros del pueblo ¿Qué lo detenía?
- Yo... Yo... - intentó decir Midoriya. - ¿Por qué esto debe ser así? Es tan injusto... No quiero…
- ¿Qué es lo que quieres decir?... ¡¿?! - Shigaraki se sorprendió cuando vio a Midoriya llorar.
- ¿Por qué te volviste tan amable? - dijo Midoriya en llanto. - Por tu culpa yo... Yo me enamoré de ti...
Shigaraki estaba sorprendido ¿Midoriya acababa de decirle que estaba enamorado de él?
- ¿Qué es lo que haré? Con estos sentimientos... Lo siento ¿Es desagradable no? Que alguien como yo esté enamorado de ti... Lo siento... Lo siento... Solo aparecí para fastidiarte tu vida... Alguien como yo no debería enamorarse de alguien en primer lugar... De todas las personas... Haberme enamorado de un villano... Solo soy una desgracia para los demás - dijo Midoriya entre lágrimas para después dedicarle una sonrisa. - Siento ser una carga y lamento haber dicho que me gustas... Pero por favor... No dejes de ser amable conmigo... Pff ¿Pero qué digo?... Por favor trátame mal, quiero olvidar este sentimiento, te lo suplico Shigaraki Tomura...
La sonrisa de Midoriya era tan triste y sus lágrimas no paraban de salir a pesar de que trataba de limpiarlas.
Quería olvidar ese sentimiento, solo seguir viéndose como obligación por ser destinados, no quería estar enamorado, por eso lo negaba tanto ¿Por qué? Porque era un cobarde que temía lo que podría suceder, nada bueno saldría de enamorarse de un villano… La separación solo sería más dolorosa.
Midoriya se sorprendió al sentir otro cuerpo sobre el suyo, Shigaraki lo había apresado con un fuerte abrazo.
- Te amo, Te amo Midoriya Izuku, así que no digas esas cosas.
Midoriya se sorprendió ante la confesión de Shigaraki y correspondió el abrazo entre lágrimas.
- Pero está mal... Yo... Nosotros... Se supone que somos enemigos - dijo Midoriya entre lágrimas aun abrazando a Shigaraki.
- Y aun así el destino nos juntó volviéndonos Destinados.
- Y sí... En realidad, no nos amamos y solo es por la cuestión de ser destinados.
- No lo es, de eso estoy seguro ¿También lo sabes no? Al principio nuestros cuerpos no podían separarse, pero eso no significaba que nos queríamos, fue después que nuestros corazones los que comenzaron a juntarse.
- Sí... Eso es cierto, pero... No podemos estar juntos ¿Qué sucederá con nosotros?
- Encontraremos la manera de estar juntos, puede que nuestros sentimientos sean los mismos, pero nuestros pensamientos no, tú aún quieres ser un héroe, yo sigo odiando a esta sociedad. Pero... A pesar de todo esto nos enamoramos...
- No sé si sea capaz de soportar esto...
- Ni yo por eso nunca intenté enamorarte y solo seguir como siempre, pero... Ahora que revelaste tus sentimientos...
Shigaraki se separó de Midoriya, Midoriya tenía los ojos rojos de tanto llorar, se miraron fijamente y entonces Shigaraki habló.
- Midoriya Izuku... ¿Quieres ser mi pareja soportando todos los problemas que esto ocasionará?
Midoriya estaba sorprendido, pero después sonrió y habló. Todos sus pensamientos negativos se esfumaron al ver la cara nerviosa de Shigaraki temiendo ser rechazado.
- Si nos convertimos en pareja... Probablemente suframos... Pero aun así... Quiero ser tuyo, Shigaraki Tomura.
Ambos se sonrieron y Shigaraki se acercó a Midoriya, tomó su mentón y lo comenzó a besar con delicadeza. Midoriya correspondió al beso y lo abrazó del cuello. El beso se volvió profundo, Shigaraki le introdujo su lengua y comenzó a juguetear con la de Midoriya, después de unos segundos se separaron con respiración agitada buscando aire.
- A partir de ahora serás mío, Midoriya Izuku - dijo Shigaraki dedicándole una sonrisa sincera a Midoriya.
- A partir de ahora estaremos siempre juntos, Shigaraki Tomura - dijo Midoriya dedicándole una tierna sonrisa.
Ambos chocaron sus frentes y volvieron a darse un beso, esta vez un tierno beso. El sol comenzaba a salir dando el comienzo de un nuevo día, así como era el comienzo de su relación como pareja.
