Spinner se quejaba del dolor recargado en un árbol mientras presionaba su brazo derecho que sangraba, enfrente estaba Magne tirada en el piso extendiendo su imán intentando tomar su arma que estaba a unos centímetros lejos de ella.

En ese instante una sombra pasó volando al lado de ellos y cayó a un arbusto.

- ¡Toga! - gritó Twice corriendo a socorrerla, pero fue golpeado mandándolo a volar estopándose contra un árbol.

- ¡Primero mira tú alrededor y después la ayudas! - gritó Shigaraki mientras esquivaba golpes.

- No sé ni cómo es que me he estado librando de esto... - dijo Mr. Compress escondiéndose entre los árboles. - ¡Maldición!

Un estallido se escuchó en su dirección.

- Hum, inútiles - dijo Dabi creando una barrera de fuego a su alrededor.

Shigaraki y Dabi eran los únicos que seguían en perfecto estado, los demás comenzaban a levantarse y volver a la batalla entre quejidos.

- Ah, pero que hermoso día - dijo Kurogiri mientras tomaba una taza de café.

- ¿No deberías ayudarlos? - dijo una persona a su lado.

- Shigaraki Tomura dijo que no quería seguir dependiendo tanto de mí, así que está luchando sin que yo interfiera - contestó Kurogiri. - ¿Qué piensas de ellos? Giran.

- Me sorprenden, han mejorado bastante, sus habilidades en combate se están puliendo cada vez más, pero no puedo decir mucho sobre sus quirks - dijo Giran.

Kurogiri y Giran estaban a 100 metros lejos de ellos observando a cada uno de ellos con ayuda de unos binoculares para no perderse de los detalles.

- Esos robots... Son realmente destructores - dijo Giran.

- El sensei nos da unos cada vez más fuertes.

- ¿No es mejor utilizar esos Nomus?

- Sí, pero son bienes preciados... El sensei solo nos presta dos por mes, los robots al ser costosos también no nos son dados todo el tiempo, la mayoría del tiempo luchan entre ellos.

- A todo esto... Creo ya saber que objetos pueden necesitar y cuales otros mejorar.

- El de Toga debe ser lindo, si no nunca parará de quejarse.

- ¿A quién le importa el diseño mientras sea útil? Pero bueno, para mis clientes más confiables lo que sea.

Una explosión se escuchó y ambos se movieron del lado contrario pasando justo en el medio un pedazo de metal en llamas.

- ¡Dabi! ¡No incendies el bosque! - gritó Mr. Compress.

- ¡Frio! - gritó Twice.

- ¡Apágalo! ¡Nos ahogamos! - gritó Toga comenzando a toser. Varias llamas los habían acorralado provocando un extenso humo.

Kurogiri suspiró y abrió un portal en el cielo del cual cayó bastante agua como cascada y después se cerró.

- ¡Caliente! - dijo Twice temblando del frío, estaba mojado por el agua.

- ¡No otra vez! - se quejó Magne totalmente empapada.

Toga comenzó a gritarle a un indiferente Dabi por volver a incendiar el bosque y por volver a mojarse provocando que sus pequeñas heridas ardieran, era la quinta vez en la semana y aún no iban ni a mitad de semana.

- ¿Un lago cercano? - comentó Giran.

- Río - corrigió Kurogiri. - El bosque es bueno para entrenar, pero para Dabi es un problema.

- En ese caso... Un lugar rocoso es mejor.

- Quiero que Dabi aprenda a controlar mejor su fuego, tiende a exagerar y lo expande demasiado - dijo Shigaraki tomando por sorpresa a Giran, no había notado su presencia.

- Ya veo, por eso primero quieres que luche en el bosque para que minimice su fuego cuando sea necesario - dijo Giran.

- Si, después nos moveremos a un lugar más abierto que encontré - dijo Shigaraki.

- Buen trabajo el de ahí, pero creo que lo que necesitas es mejorar tu quirk, tus habilidades físicas ya son buenas - dijo Kurogiri quien también no había notado la presencia del más joven.

- Lo sé, pero aún no sé cómo - dijo Shigaraki soltando un suspiro. - Giran, en unos meses quiero que me ayudes con algo.

- ¿En unos meses? Ah ¿Te refieres a la niña? bien, solo tienes que decirme un mes con anticipación.

Otra explosión se escuchó junto a un ¡Wiii! Providente de Twice. Salió volando junto a la cabeza de un robot.

- Mmmm, esos robots ya no podrán ser reparados - comentó Kurogiri.

- Por cierto, Shigaraki - habló Giran. - Has cambiado bastante, antes eras más... Inmaduro.

- ¿Qué? - dijo Shigaraki. - Yo no...

- Sí, como un niño pequeño - dijo Kurogiri.

- Parecías la niñera Kurogiri.

- No es como que no lo siga siendo... Pero al menos Shigaraki Tomura ya limpia su cuarto, es más ordenado y responsable, se baña más seguido, ya no está todo el tiempo encerrado en su habitación jugando juegos y lo más sorprendente, está comenzando a cocinar sin que yo lo obligué.

- ¡Vaya sorpresa! También he notado que se ha vuelto como un verdadero líder, no como antes, ahora toma mejores decisiones.

- Ah esa sin duda es la mejor parte, ese es el líder que tanto quise ver.

- ... ¿Están conscientes que sigo aquí? - dijo Shigaraki con fastidio.

- Mmm podría ser que... El causante de ese gran cambio sea... Un estudiante aspirante a héroe que te regaló ese collar - dijo Giran apuntando al pecho de Shigaraki donde sobresalía un destello rojizo entre su abrigo.

- ¿Oh? ¿Midoriya Izuku te regaló algo? Qué lindo de su parte - dijo Kurogiri.

- Ugh, son un fastidio - dijo Shigaraki huyendo de ahí volviendo con los demás.

Giran y Kurogiri comenzaron a reír, sabían que Shigaraki estaba huyendo porque estaba avergonzado.

Shigaraki caminaba rápidamente, la voz de sus compañeros era cada vez más fuerte.

Metió su collar debajo de su camisa, ese collar le fue obsequiado por Midoriya un día anterior.

Como ya era usual, Midoriya fue a la guarida de la liga, en la mañana a pocas horas de que los demás se fuesen Midoriya comenzó a actuar extraño, estaba nervioso y comenzaba a decir palabras sin sentido hasta que se armó de valor y se acercó a Shigaraki.

- Ammm... No sé si te guste... Tampoco sé si usas... No, claramente no usas, pero por lo menos, aunque éste guardado en uno de tus cajones yo seré feliz - comenzó a decir Midoriya nervioso.

- ¿Qué sucede? - dijo Shigaraki preocupado, tenía bastante tiempo de que había visto a Midoriya tan nervioso.

- ¡P-por favor acéptalo! - dijo Midoriya extendiéndole una pequeña bolsa blanca.

Shigaraki la tomó y sacó el contenido, era una cadena negra con una piedra preciosa roja, eso definitivamente no era un Rubí o cualquier otra piedra cara, pero era lo suficiente hermosa y brillante como una verdadera joya.

- Cuando la vi me recordó tanto a tus ojos y no pude evitar comprarla, además de que te debía un regalo y pensé en que se te vería genial- dijo Midoriya sonrojado jugando con sus dedos y mirando sus pies.

Shigaraki lo abrazó.

- Gracias Izuku - susurró Shigaraki al oído de Midoriya.

La cara de Midoriya se puso totalmente roja y ocultó su cara en el pecho de Shigaraki.

Shigaraki sonrió por esto, a Midoriya le daba vergüenza que Shigaraki dijera su nombre al igual que le daba vergüenza de decir Tomura.

Devuelta al presente, Shigaraki ya estaba con los demás con una sonrisa boba en su rostro.

- Al parecer alguien estuvo pensando en alguien - dijo Mr. Compress quien tenía varios rasguños.

- Como los robots ya son inservibles y aún tenemos tiempo. Dabi quiero que me ayudes en hacerles la vida imposible - dijo Shigaraki ignorando el comentario de Mr. Compress.

- Con gusto - dijo Dabi sonriendo.

- La sonrisa del Ángel caído - dijo Twice.

Y así comenzaron a luchar entre ellos. Dabi y Shigaraki contra Twice, Toga, Spinner, Mr. Compress y Magne. Una batalla que duraría horas hasta que el sol se ocultase.

Los días y meses pasaban, las cosas no podrían estar más tranquilas, los aspirantes a héroes estudiantes de la UA mejoraban sin parar, entre ellos los más destacados desde primer ingreso eran Bakugo, Todoroki y Midoriya, sus habilidades mejoraban al igual que el uso de sus quirks.

Ya habían pasado casi dos años desde que Shigaraki y Midoriya se conocieron. Las cosas con Midoriya parecían ir bien, su relación con Shigaraki era cada vez mejor.

La pareja salía en ocasiones a su bosque preferido, en frente de un lago en una explanada libre de árboles y uno que otro arbusto con flores a tener sus citas, aunque de estar en una cita romántica con juegos como tirarse en el pasto y rodar juntos, siempre terminaban llegando a sus respectivos hogares con tierra encima y uno que otro rasguño producto de que terminaban mostrando sus habilidades en combate.

Midoriya estaba cada vez más animado, ese era su último año de estudio y All Might lo ayudaba a mejorar cada que podía sintiéndose orgulloso de los avances que ha tenido Midoriya, después de todo, su poder ya era casi nulo, aunque aún podía utilizarlo por poco tiempo.

Eri ya había comenzado a practicar su quirk, por suerte solo fue una vez que se descontroló y para su mala suerte como ni Midoriya pudo pararla fue el sensei en persona, su sola presencia fue suficiente para detenerla, claro el fuerte shock que le provocó hizo que se quedará completamente estática y en blanco para después soltar uno que otro sollozo. Shigaraki le recriminó a All For One por ello.

Desde el incidente del secuestro de Bakugo, pareciese que la Liga había desaparecido de la tierra y todo fluía bien, pero eso no era del todo cierto. La Liga estaba moviéndose silenciosamente, héroes desaparecían culpando a un villano nuevo que aún no ha sido atrapado siguiendo el legado de Stain. Desapariciones de personas normales también se daban con más frecuencia, pero las personas normales parecían no notarlo, algunas personas fueron encontradas inconscientes sin saber que su sangre fue sustraída.

Lo que las personas no sabían en absoluto era que varios villanos o más bien delincuentes de pacotilla como eran conocidos, la mayoría había desaparecido sin dejar rastro alguno, otros fueron asesinados de distintas formas.

Todo eso solo lo sabían los héroes profesionales y la policía, una extensa investigación había surgido. Para no causar pánico toda esa información era clasificada.

Y los culpables de todo eso eran la Liga, los héroes sospechaban de ellos, pero aún no encontraban pruebas para culparlos, pero de algo estaban seguros, sea quien sea el responsable de esas desapariciones, estaba tramando algo grande y ellos no lo iban a permitir.

Al igual que los otros años, los estudiantes de la UA regresaron a sus respectivos hogares con la condición de que debían reportar su situación con su tutor cada dos días y regresarían a los dormitorios dos semanas antes del inicio de clases.

- ¡Kaminari! Otra vez no me enviaste tu reporte – dijo Aizawa molesto sosteniendo su celular.

- Lo siento profesor Aizawa, se me olvidó – dijo Kaminari del otro lado de la línea.

- ¡Se me olvidó nada! Lo quiero esta noche.

- Pero, pero ¡Ya sabe que sigo vivo!

- No me importa, necesito tu reporte.

- Si…

Aizawa suspiró y cortó la llamada, ahora debía llamar a Ashido y a Mineta, tampoco habían enviado nada. Ya escuchaba sus "¡Estas no son vacaciones!".

- ¿Otra vez dándote problemas?

Aizawa miró detrás de él que es de donde provenía la voz.

- Este será mi último año con esos mocosos - dijo Aizawa.

- Sí, y el próximo tendrás a unos nuevos - dijo All Might.

En ese momento se encontraban en la UA, más concretamente en la sala de profesores. Todos los profesores habían regresado para preparar todo antes de que sus estudiantes regresarán.

- Los extrañarás ¿No es así? – dijo All Might con una sonrisa.

- Tonterías, son los que más problemas me han dado en estos últimos dos años – dijo Aizawa tocándose la cabeza recordando todos los líos que provocaron especialmente al trío problemático como los había apodado.

All Might sonrió ante eso, Aizawa tenía una cara de nostalgia, iba a extrañar a ese grupo problemático, lo sabía bien y él también. Ambos, así como los otros maestros habían visto el crecimiento de todos, ahora ya estaban más grandes, tal vez para los maestros era normal ver a sus estudiantes crecer e irse, pero para él era su primera vez y… Según Hizashi, era la primera vez que veía a Aizawa tan apegado a sus estudiantes.

Para All Might también iba a ser su último año como profesor, solo estaba por Midoriya y una vez que se gradué ya no sería necesaria su presencia especialmente porque no sabía si aún tendría su poder hasta la graduación.

- Deberías preocuparte más por ti – dijo Aizawa comenzando a leer unos documentos.

- ¿Eh? ¿Yo? – dijo All Might confundido.

- En la graduación llorarás como un bebé – dijo Aizawa sonriéndole.

All Might se puso rojo y escondió su cara en una carpeta.

- Mmm tal-talvez… - dijo All Might avergonzado.

- ¡¿Qué?! ¡¿Por qué están aquí solos?! ¡Ayúdenme! – gritó Present Mic desde la puerta.

Al mismo tiempo en otro lugar, se encontraban dos hombres mirando un monitor. El más alto sentado enfrente de la pantalla y otro más bajo parado a su lado.

- Fue buena idea crear esa cámara espía, ¡Pero da lástima que no se hayan dado cuenta que están siendo vigilados jajaja! -dijo el hombre bajo.

- Mm aún sigue siendo un crio a pesar de tener 22 años.

- Jaja ¿Sigue molesto con usted?

- Yo solo iba a utilizar un quirk para calmarla.

- Ah, pero debe de admitir que su aura es intimidante. Es normal que esa niña se haya asustado.

- Debería agradecerme, los héroes los iban a encontrar si no se hacía nada. Pero dígame Doctor ¿Cómo va?

- ¡Mejor que nunca!, pronto estarán todos listos, en unos meses más todo sucederá como usted lo planeó.

- No me des todo el crédito, fue Tomura quien pensó en todo eso, yo solo lo aprobé y le di una que otra sugerencia.

- Oh sí, sí, su gran orgullo, ha mejorado bastante, aunque la razón de su mejora no es buena. Puede cambiar de parecer por ello.

- Hum Ya veremos, Por ahora no parece cambiar de decisión, aunque también no cambia de parecer en hacer a esa niña en un miembro de la Liga.

- Jaja ¿Le lavo el cerebro?

- No, parece que las cosas se pondrán interesantes…

- Si deja las cosas seguir se pueden complicar.

- Oh, eso sería tan molesto, pero no me importa si mis planes son fastidiados con tal de ver a All Might de rodillas llorando.

- Ya veo, ese es su objetivo principal.

- Yo nunca olvido doctor y no hay necesidad de preocuparse por Tomura, él nunca me traicionaría, ya se lo he dicho.

- Sí, sí perdóneme.

En la pantalla estaban la liga en medio de unas montañas sonriendo y riendo por sus mejoras de quirks, ahora estaban a la par o superior que unos héroes profesionales.

Unas tres horas después en la guarida de la liga se encontraban todos completamente agotados. Mr. Compress y Spinner estaban en sus habitaciones; Dabi cuidaba de Eri en su habitación junto a una temblorosa Magne mirando una película de suspenso; Toga aprovechaba que Twice se había quedado dormido para hacerle garabatos en su cara; Kurogiri descansaba en su habitación leyendo las noticias más recientes y finalmente Shigaraki y Midoriya estaban en la sala disfrutando los últimos días de vacaciones del menor.

Midoriya estaba recostado sobre Shigaraki en el sofá hasta que escuchó el sonido del horno.

- ¡Ah! Ya está lista – dijo Midoriya intentando levantarse, pero Shigaraki no lo dejaba. – Vamos, necesito sacar el pastel.

- Mmm, oblígame – dijo Shigaraki apretando más su agarre hundiendo su cabeza en el cuello de Midoriya.

- Pff jaja vamos, no te comportes como un niño – dijo Midoriya dándole un beso en la frente. – Esta noche no me iré así que suéltame si no quieres dormir solo.

Shigaraki sonrío y lo soltó, Midoriya le dio un ultimo beso esta vez en los labios y corrió hasta la estufa.

Un pitido del celular de Shigaraki llamó su atención y miró su celular, leyó el mensaje y su sonrisa desapareció.

- ¡Tomura! ¡Mira! – dijo Midoriya llamando su atención. - ¡Esta vez el pastel salió perfecto! Ah, un poco más y por tu culpa sería otro intento fallido.

Shigaraki soltó una risa y se acercó abrazándolo por detrás. - ¿Lo decoramos con manzanas acarameladas?

- ¡Sí! A Eri chan le encantará – dijo Midoriya feliz.

Dicho esto, Shigaraki sacó el pastel con cuidado y Midoriya comenzó a sacar las manzanas para decorar, así como las demás cosas para el caramelo. Entre los dos comenzaron felizmente a platicar entre risas y decorar antes de que los demás se dignarán a aparecer.

"En unos meses todo estará listo, vete preparando", es lo que el mensaje decía.