- ¡Cámbienme de habitación, por favor! - gritó Mineta chillando. - ¡Profesor Aizawa! ¡Uahhhhh!

- ¡Ah! ¡No! ¡Espera! - gritó Midoriya intentando detenerlo, pero ya era demasiado tarde.

Una maleta salió en dirección hacia donde estaban Shinso, Midoriya y Mineta. Shinso y Midoriya alcanzaron a esquivarla, pero Mineta no y salió volando hacia las escaleras.

- ¡Ah! ¡Mineta! - gritó Midoriya corriendo a socorrerlo.

- ¡¿Qué es lo que está sucedi...?! - intentó decir Iida quien venía subiendo las escaleras, pero Mineta chocó contra su cara cayendo los dos.

¿Qué es lo que sucedía? Bueno, unos minutos antes...

Midoriya ayudaba a Shinso a desempacar sus cosas y acomodándolas para tener su habitación lista, después irían a la habitación de Midoriya a desempacar y hacer lo mismo, pero este al tener varías cosas se decidió primero iniciar con Shinso.

Al ser tan temprano aún no llegaban los demás, por parte de las chicas solamente habían llegado Jiro y Asui. De parte de los chicos solamente habían llegado Midoriya, Shinso, Bakugo e Iida quien a este último se había instalado en la parte de abajo de los primeros tres.

Sonreían, hablaban y reían mientras sacaban y acomodaban las cosas. Todo era muy tranquilo hasta que...

- ¡Dejen de hacer tanto ruido nerds! - gritó Bakugo desde su habitación golpeando la pared.

Esto molestó a Shinso y fue hasta la pared golpeándola por igual.

- ¡No hacemos ruidos! ¡Solamente te molesta que pase más tiempo con Midoriya!

- ¡¿Ha?! ¡No digas tonterías! - contestó Bakugo.

- ¿Qué? ¿La verdad te duele?

- Ah... Shinso ya no lo provoques - dijo Midoriya intentando parar a ese par.

Si no fuese por el muro juraría que veía a Bakugo completamente furioso apretando sus puños y queriendo derribar esa pared. Había madurado un poco… Solo un poco… Bueno, sabía que ya no trataba tan mierda a los demás, pero eso no significaba que no parase de pelear. Juraría que ya era puro orgullo el hecho de no dejar de buscar pelea con otros.

En ese instante venía llegando Mineta en el elevador con dos maletas en mano, llegaba feliz de la vida con el objetivo que se hacía todo el tiempo, conseguir una novia en ese año, y esta vez estaba dispuesto en conseguirlo. Tan solo llegar escuchó varios golpes, gritos e insultos. Comenzó a sudar frío.

- Tú ignóralos, ignóralos, no escuchas nada, todo es tranquilo y pacífico, será un gran año escolar donde por fin tendré novia - se auto convencía Mineta caminado lentamente a su futura habitación al lado de la de Bakugo no pensando mucho en ello.

Los insultos pararon asustando a Mineta parando su paso y en ese instante Bakugo patea su puerta abriéndola de golpe y Shinso de igual forma abre su puerta bruscamente. Ambos estaban enfadados.

Detrás de Shinso se encontraba un nervioso peliverde que no sabía qué hacer, en ese momento no pensaba claramente.

Midoriya solo quería pasar un día tranquilo, saludar y hablar un poco con sus amigos y compañeros cuando llegaran, desempacar, decorar su habitación y dormirse temprano, estaba muy cansado y adolorido como para poder detener a ese par. Ya estaba acostumbrado a lo ruidoso que podría llegar a ser su amigo de la infancia y a la rivalidad que surgió entre el rubio y el peli morado, que gracias a eso ahora no sólo era él con quien Bakugo buscaba peleas, también ahora era Shinso, pero a diferencia de él que solo escuchaba callado sin ignorarlo porque si no se ponía de mal humor, Shinso si le contestaba a su explosivo amigo. Midoriya sabía que no ganaba nada con escuchar a Bakugo, porque sabía que muchas de sus palabras eran palabras vacías, sin intenciones de realmente lastimar, solo era su forma de expresar.

Por supuesto, Shinso con el tiempo también había aprendido eso, pero como al inicio de cuando lo habían cambiado de curso se había quedado con la imagen del Bakugo que conoció en el festival deportivo de primer año, le generó una muy mala imagen de él y no podía evitar siempre responderle. Aunque ahora sabe que ese Bakugo ya es casi inexistente, ya era una costumbre siempre responderle ocasionando peleas con el rubio, podría decirse que desarrollaron una amistad extraña de amor-odio como la que tiene Bakugo con Midoriya, pero esta era un poco distinta.

- Seremos compañeros durante un año entero más... ¿No pueden llevarse bien solo por este año? - preguntó Midoriya con una sonrisa nerviosa. Ya sabía la respuesta, pero no perdía nada con intentar.

- ¡No! - respondieron los contrarios.

Midoriya soltó un suspiro cansado, esperaba que solo se insultaran y ya. También esperaba que esas peleas no se volviesen cotidianas. Ahora todos eran vecinos de piso. Esperaba que esa costumbre extraña de esos dos progresara como la de él con Bakugo.

- Midoriya... ¿Qué es todo esto? -preguntó Mineta con nerviosismo al ver como Bakugo y Shinso comenzaban una discusión.

- Oh, ¡Bienvenido Mineta!, Bueno... Ya sabes, comenzaron a pelear. ¿Te ayudo con tus maletas?

- No gracias, puedo llegar hasta mi cuarto... Si tan solo me dejasen pasar... ¿Esto será mi día a día a partir de ahora? -se lamentó Mineta.

-Jaja lo siento Mineta…

- ¿Por qué te disculpas tú? Ah… Ahí van mis días tranquilos. Por cierto, Midoriya... Te vez cansado - dijo Mineta al verle la cara más de cerca, parecía aquellas ocasiones en las que no dormía nada por mantenerse despierto toda la noche estudiando para un examen o cuando se quedaba mirando películas de héroes junto a Kirishima durante toda la noche.

- Ah... Es porque... No dormí mucho anoche... - dijo Midoriya con nerviosismo y sus mejillas se tornaron rojas al recordar unas escenas de la noche anterior.

- ¡Oh! ¡Conociéndote debiste estar muy emocionado por el día de hoy y por eso no dormiste! -dijo Mineta.

- Amm...S-si... M-Mineta es mejor no estar muy cerca de ellos - dijo Midoriya al ver como los insultos aumentaban y solo estaban a un metro de distancia detrás de Shinso.

- Por lo menos yo no soy un Tsundere - dijo Shinso.

- ¡¿A quién le dices Tsundere?! – gritó Bakugo.

- ¿Quién más de aquí es? Eres el único que no dice completamente lo que realmente quiere decir, además también eres un mal agradecido que no ayudas cuando te pedimos un pequeño favor.

- ¡¿Qué no?! -Bakugo entonces se metió rápidamente a su cuarto dejando a los demás confundidos y después salió con una maleta. - ¡Toma tu tsundere y mal agradecido! - al decir esto aventó la maleta con fuerza en dirección hacia Shinso.

- Oh, entonces es cierto que fuiste tú quien se quedó con mi abrigo - dijo Shinso quien deducía que su abrigo olvidado estaba en esa maleta.

Al ver esto a Mineta se le prendió el foco, ya deducía como sería lo que restaba del año y eso que aún ni siquiera iniciaba.

- ¡Oh no! ¡Cámbienme de habitación, por favor! - gritó Mineta chillando. - ¡Profesor Aizawa! ¡Uahhhhh!

- ¡Ah! ¡No! ¡Espera! - gritó Midoriya intentando detenerlo, pero ya era demasiado tarde.

Pero fue en vano, la maleta salió en dirección hacia donde estaba Shinso y detrás se encontraban Midoriya y Mineta quien estaba un poco más atrás de Midoriya. Shinso y Midoriya alcanzaron a esquivarla, pero Mineta no, la maleta le calló justo en la frente y salió volando hacia las escaleras.

- ¡Ah! ¡Mineta! - gritó Midoriya corriendo a socorrerlo.

- ¡¿Qué es lo que está sucedi...?! - intentó decir Iida quien venía subiendo las escaleras, pero Mineta chocó contra su cara cayendo los dos.

Midoriya intentó agárralos, pero antes de intentarlo un dolor en la espalda se hizo presente en cuanto se estiró para sujetarlos y rodó junto a ellos.

- E... ¿Están bien? - preguntó Midoriya entre quejidos y abriendo los ojos, ¿Por qué justo en ese momento le tuvo que doler? Bueno, tal vez por que durante todo el día intentaba no moverse mucho… Fue mala idea hacer eso cuando ese día tendría que cargar cosas.

- Estoy bien... ¿Mineta kun estás bien?... ¿Mineta kun? - preguntó Iida sin recibir respuesta.

- ¡Mnp! ¡Mnp! - se escuchó cerca de ellos.

- Que buen sándwich - dijo Shinso quien bajaba las escaleras con tranquilidad entre risas.

Iida y Midoriya se miraron confundidos percatándose en qué situación estaban.

Iida y Midoriya habían caído encima, uno sobre el otro y entre ellos dos estaba Mineta siendo aplastado.

- ¡Lo siento Mineta/Mineta Kun! - se disculparon Midoriya e Iida. Midoriya al ser el de arriba se levantó primero ayudando a levantar a Mineta.

- S-sentía que moría - dijo Mineta con voz agitada.

- Sería la muerte más absurda que haya existido para un héroe – dijo Shinso.

- ¡Shinso kun! ¡No bromes! ¡Realmente pudo morir de asfixia! ¡¿No vez que es muy pequeño?! – dijo Iida.

- … Que lo digas sin malas intenciones lo hace peor – dijo Mineta.

- ¿Eh? ¿Qué cosa? – preguntó Iida confundido.

- Entre tú y Todoroki no se quién es peor en cuanto inocencia – dijo Shinso

- Creo ese sería Todoroki…. ¿Mnh? ¿Y Kacchan?

- Se encerró en su habitación en cuanto aventó la maleta – dijo Shinso.

- ¡Ah! ¡Cierto! ¡La maleta! – dijo Midoriya buscando por todos lados.

- Aquí está – dijo Mineta sobándose la frente apuntado hacia su lado.

Midoriya se acercó y la abrió mirando su contenido.

- ¡Aquí está! Si la tenía Kacchan, fue el último que se había ido junto a Kirishima y Sero – dijo Midoriya sacando el abrigo de Shinso.

- Pensé que te la daría a ti – dijo Shinso.

- Bueno… Kacchan y sus padres se fueron de vacaciones desde el primer día y no regresaron hasta hace poco, probablemente debió pensar en que era mejor entregármelo a mí para después yo dártelo a ti en cuanto nos viéramos en los dormitorios, después de todo no faltaba mucho para regresar a la escuela y conociendo a Kacchan no quería mirar mi cara cuando faltaba poco por volver a vernos durante un tiempo. Que podría habértela dado a ti directamente pero como discuten mucho podría haber pensado que lo mejor era que yo te la diese si no…

- Gracias Midoriya, ya entendí – dijo Shinso cortando a Midoriya, lo quería y mucho, pero una vez que comenzaba a hablar de algo… Ya nadie lo paraba.

- Si ya no hay peligro… ¡Vuelvo por fin a entrar a mi habitación! – dijo Mineta subiendo las escaleras. - ¡¿Y mis maletas?! Oh aquí están.

- Me siento mal de aplastarlo – dijo Iida.

- No fue tu culpa – dijo Shinso palmeando su espalda.

- Si, fue mía por no poder reaccionar a tiempo… - dijo Midoriya.

- No, eso tampoco… -intentó decir Shinso.

- ¡Oh! ¡Kacchan tiene mi camiseta de All Might! – dijo Midoriya al volver a mirar la maleta. - ¡Creí que la había perdido!

- … ¿Ese es All Might en traje de enfermero? – preguntó Shinso.

- ¡Se ve genial en cualquier traje! – dijo Iida.

- ¡¿Verdad que sí?! – dijo Midoriya con ojos brillosos.

- Si ustedes lo dicen… - dijo Shinso con una sonrisa, ver a sus amigos felices no tenía precio.

Ya era medio día, la mayoría de la clase 3-A ya había llegado, Midoriya le había entregado devuelta la maleta a Bakugo y en cuanto Todoroki y Uraraka llegaron se decidieron dar una vuelta por el campus.

En la entrada de la escuela, más concretamente en donde los alumnos tomaban las clases, se encontraba lleno. Unos hablaban entre ellos enfrente de la puerta, otros entraban al edificio y más personas llegaban a registrarse para dejar sus cosas en sus dormitorios.

- Demasiadas personas - se quejó Todoroki.

- Bueno, es el primer día - comentó Midoriya. - Aunque pensé que la mayoría llegaría más tarde... ¿Pero porque todos van al edificio principal?

- ¡Oh, es cierto! ¡Hoy es la bienvenida para los de primer año! Por eso a ellos se les pidió que llegaran temprano, a diferencia de nosotros que ya conocemos todo - dijo Uraraka.

- ¡Así es! ¡La bienvenida oficial para todos es cuando las clases empiecen! - continuó Iida.

- Ahora somos nosotros los superiores, es difícil de imaginar - dijo Midoriya.

- Yo creo que... ¡Te convertirás en un gran héroe Deku! ¡Justo como...! Bueno, ¿Recuerdan a nuestros antiguos superiores? A esos que fueron conocidos como los tres grandes - dijo Uraraka.

- ¡Por supuesto que se de ellos! - gritó Midoriya. - ¡Incluso antes de graduarse ya demostraban popularidad y destacaban demasiado igualando e incluso superando a los héroes profesionales! ¡Hoy en día ya están en el top diez de los héroes ganando mucha popularidad y resolviendo muchos casos posibles! ¡Y!

- Ahí vamos otra vez - comentó Shinso recibiendo un asentimiento por parte de los demás.

- ¡Deku Kun!

El grito de una chica los sorprendió, pero los sorprendió aún más cuando una castaña llegó y abrazó por la espalda a un muy sorprendido Midoriya.

- ¡Eres tú! ¿Verdad? ¡Siempre he querido conocerte!

- Al parecer Midoriya se ha vuelto popular - comentó Shinso. No le sorprendía, Midoriya destacaba por las pasantías que había hecho, especialmente el año anterior que se lució más, además en el Festival deportivo del año anterior captó la atención de todos al igual que Bakugo y Todoroki, por su parte él también comenzaba a destacar.

- ¡¿Quién eres?! - dijo Uraraka sorprendida, ni ella se atrevía a abrazarlo y llega una completa desconocida por la espalda y lo abraza... ¿Por qué no podía ser como ella?

La castaña se separa y sonríe, tenía los ojos grandes de color miel y su cabello era largo quebrado llegándole hasta la cintura y atado a media cola.

- Mi nombre es Kimura Aoi de nuevo ingreso en el departamento de educación general ¡Mucho gusto!

- M-m-mucho gusto - dijo Midoriya tímidamente, no importaba los años, seguía siendo tímido con las mujeres que no fuesen sus compañeras... Y eso que a veces también se comportaba tímido con ellas.

- ¡No sabes cuánto he querido conocerte! Yo estaba presente cuando salvaste a un niño de ser atropellado ¡Fue genial! ¡Te he comenzado a seguir desde entonces!

- Umm Deku ya tiene fans… - dijo Uraraka en voz baja.

- ¡Ah! ¡A ti también te conozco! ¡Y a todos ustedes también! Uravity, Shoto, Iida y mmm… ¿Cuál era tu nombre? ¡Oh bueno no importa! – dijo la chica. – Se han vuelto tan conocidos los de la clase A.

- ¡Los de primer año ingresen al edificio! ¡La bienvenida está por comenzar! – se escuchó por toda la escuela a Present Mic quien habría usado su quirk en vez de alta voces. - ¡De prisa! ¡Ya va a ser la hora de mi almuerzo! ¡No me lo retrasen!

- Oh, eso va para mí, ¡Fue un gusto conocerlos! ¡Deku espero volver a verte! – dijo despidiéndose con una sonrisa agitando su mano corriendo hacia el gran edificio.

- Una chica rara – dijo Shinso.

- ¡Yo la veo llena de energía! – dijo Iida.

- ¿Somos conocidos? – preguntó Todoroki.

- Bueno… Nosotros no sé, pero tú si Todoroki kun – dijo Uraraka.

- Te has puerto nervioso Midoriya – dijo Shinso.

- N-no sé cómo reaccionar… - contestó Midoriya.

- Mejor volvamos, no hay nada nuevo – comentó Uraraka.

- ¿Celosa? – susurró Shinso en el oído de Uraraka. Él sabía del amorío que tenía la única chica de ese grupo, a diferencia de los otros tres que no tenían ni una pizca de enterados.

- Q-q-que ¡¿Qué dices Shinso kun?! ¡No es así! – dijo Uraraka roja moviendo exageradamente las manos.

- ¿Qué sucede? – preguntó Midoriya.

- ¡N-n-nada! ¡Volvamos! ¡Sí! ¡Creo vi a Tokoyami kun llegar! ¡Vamos a ver! – dijo Uraraka con una mano alzada al aire dando media vuelta y comenzando a caminar como soldado.

- ¿Qué le sucede? – preguntó Todoroki.

- ¡Sí! ¡Tenemos que saludar a nuestros compañeros! – dijo Iida acompañando a Uraraka.

- Cosas de adolescentes – respondió Shinso a la pregunta de Todoroki.

- ¿? – Midoriya y Todoroki se miraron confundidos ante la respuesta de Shinso.

De regreso al dormitorio ya habían llegado todos y algunos se encontraban reunidos en el lobby distribuidos en distintas partes. Llevaban más de una hora hablando entre ellos de distintos temas.

En la parte de la cocina se encontraban Iida, Todoroki, Shinso, Midoriya, Kaminari, Mineta y Tokoyami sentados en la barra.

- Es una lástima Todoroki. Esta vez estamos lejos – dijo Iida.

- Da lo mismo, vivimos en el mismo edificio – dijo Todoroki.

- ¡Aun así! ¡Los compañeros de piso importa! – dijo Kaminari. - ¡Tengo la suerte de estar con Todoroki, Koda y Tokoyami!

- ¿Por qué es suerte? – preguntó Tokoyami confundido.

- ¡No es justo! ¡Yo estoy con Bakugo, Shinso y Midoriya! ¡Kaminari cambiemos! – chilló Mineta jalándole de la camisa.

- ¡Ni loco! – contestó Kaminari.

- Ya veo – dijo Tokoyami.

- ¡Cambiemos Tokoyami! – dijo Mineta.

- Lo siento… Pero paso – contestó.

- ¡Cambiemos! – repitió Mineta.

- Así que es malo nuestro piso… - dijo Midoriya.

- ¿Por qué? – preguntó Todoroki. – Pienso que es bueno tenerte al lado Midoriya.

- Bueno… Yo no creo ser el problema…

- ¿Yo lo soy? – preguntó Shinso.

- No precisamente… - respondió Midoriya.

- Solo no causen problemas al profesor Aizawa – dijo Iida.

- Creo que deberían decirle eso a alguien más – dijo Shinso.

- ¿Pero por qué es malo? – repitió Todoroki.

- ¡Cambiemos Kaminari! ¡O maldeciré a tu inexistente futura descendencia! -gritó Mineta.

- ¡¿A qué te refieres con inexistente?! ¡Ya te dije que no! – dijo Kaminari.

Del otro lado en la sala se encontraban las chicas sentadas en los sofás.

- Que ruidosos – se quejó Jiro.

- ¡No le prestes atención a ellos! ¡Esto es más importante! – dijo Hagakure.

- ¡Cuando le dirás! – gritó Ashido.

- ¡Shhh! ¡Te puede escuchar! – dijo Uraraka en voz baja.

- Uraraka chan, ya has tenido bastante tiempo – dijo Asui.

- Lo se…

- Mira ¡Esa chica no será la primera ni la última que se le acerque! – dijo Asui. - ¡Pelea por él!

- Mmm ¡No puedo! – dijo Uraraka tapándose la cara con una almohada.

- Mmm Midoriya es un chico bastante despistado fuera de batalla, nunca se dará cuenta si no le dices – dijo Yaoyorozu. – Aunque yo de amor no se mucho… ¡Pero ustedes dos se ven bastante bien juntos!

- ¿R-realmente lo crees?

- ¡Definitivamente! – dijeron Ashido y Hagakure.

- Ya han pasado casi tres años… Ya va siendo que le digas lo que sientes por él – dijo Jiro.

- Nosotras te apoyamos – dijo Asui.

- ¡Si te hace llorar nosotras le haremos pagar! – dijo Ashido.

- ... Sí ¡Gracias chicas! – dijo Uraraka con una sonrisa.

Al mismo tiempo en otro lado, más concretamente en los dormitorios de la clase 1-D en el segundo piso se encontraban en el pasillo dos chicas enfrente de una puerta hablando.

- Kimura chan, a las seis nos reuniremos todos en el lobby para conocernos mejor, ¡Vendrás! ¡¿Verdad?! - dijo una chica peli negra con una cola de reptil que sobresalía de su parte trasera.

- ¡Por supuesto Minami chan! ¡Será divertido!

- ¡Entonces nos vemos! - se despidió sonriéndole y agitando la mano dirigiéndose a su cuarto.

- ¡Adiós! - se despidió sonriendo entrando a su cuarto.

Al entrar cambió su cara a una molesta y marcó a un número que no tenía agregado y el contrario contestó de forma inmediata. Al escuchar la voz del contrario volvió a sonreír.

- ¿Cómo te fue? ¿Algún problema?

- Bien, bien, sin ningún problema. ¡Pero la seguridad es mayor! ¡A los de nuevo ingreso nos hicieron bastantes preguntas!

- Compórtate debidamente y no vayas a echar perder todo esto - dijo otra voz.

- Que poca confianza... Se comportarme debidamente en una misión

- ... Sí, claro - dijeron ambos.

- Pero ¿Aguantará esa mujer? ¡Es mi suministro!

- ¿A caso estar en esa escuela ya te fundió el poco cerebro que te quedaba? Twice creará clones cada vez que uno muera por desangrado.

- Oh sí, sí ¡Por cierto! ¡Vi a tu querido y mi querido Izuku chan!

- Ni se te ocurra tocarle ni un solo cabello.

- Demasiado tarde, lástima que estaban ahí sus amigos, quería comprobar que tan lejos habían llegado anoche.

- ¡Ni lo pienses!

- Toga, no lo provoques.

- Pero mamá Kurogiri ¡Por fin tengo ventaja!

Un suspiro se escuchó de fondo.

- Solo no olvides porque estás ahí.

- Y principalmente... ¡No dejes que Izuku te descubra!

- Sí, sí Tomu chan, no dejaré que tú y mi amor me descubra... Pero eso no evita que me pueda acercar bastante a él~

- ¡Toga!

Con una sonrisa en su rostro Toga corta la llamada. Como amaba molestarlo, especialmente desde que oficialmente esos dos se convirtieron en novios y aún más desde que se enteró que ya habían dado un paso grande en la relación... Oh sí como amaba molestarlos en las mañanas después de una larga noche de pasión resaltando las marcas que se habían dejado uno contra el otro y no se refería precisamente a la marca de destinados.

Un año anterior el plan de infiltración en la UA se había dado a conocer, pero Shigaraki consideraba que Toga aún no estaba lo suficiente preparada para hacer algo tan riesgoso.

Por ello ese había sido el año, secuestraron a una chica que había quedado en la UA y ahora se encontraba encerrada en una cápsula manteniéndola con vida, después de todo, sin su sangre Toga no podría estar por mucho tiempo en la UA. Para no matarla por desangrado, Twice se encargaba de clonarla una y otra vez. El paradero de la chica solo la conocían Shigaraki y Kurogiri, Twice solo sabía cómo era el lugar.

Toga caminó hasta un rincón de su nueva habitación, ahí estaba un pequeño refrigerador que había pedido ya que le encantaban las bebidas energéticas... O al menos eso había dicho la chica antes de ser secuestrada, nada raro, su compañera de al lado tenía una estufa eléctrica y una pequeña parilla... ¿Y ella era la rara?

Tomó su maleta y la abrió, la maleta tenía dos bolsas secretas, una debajo y otra en la parte de atrás de la maleta donde había seis bolsas de sangre en total, para poder acceder a esas bolsas la única forma que había era rompiendo la maleta y eso hizo, tría consigo un collar de plata en forma de llave, pero en la punta de la llave tenía un pequeño botón apenas visible que al presionarlo revelaba el filo de un pequeño cuchillo saliendo de la llave. Sacó las bolsas de sangre y las colocó en el refrigerador. Ese refrigerador fue mandado a hacer especialmente para esa misión, tenía un compartimiento secreto donde escondería la sangre, aunque abriesen el refrigerador no verían nada más que la pared blanca de todo refrigerador normal.

- Mmm... ¿Qué estará haciendo Izuku chan?... Esta misión será un martirio, no podré molestar ni matar a nadie…

En la guarida de la liga de villanos se encontraba un enfadado Shigaraki sentado en la barra de la cocina tomando un vaso de licor.

- Sí esa idiota pone en peligro a Izuku la mato - dijo Shigaraki enfadado.

- Deberías preocuparte más para que no haga nada idiota y la descubran a ella - dijo Kurogiri en un suspiro.

- Si muere o es encerrada será por su propia idiotez - dijo Shigaraki.

- ¿Si Toga muere me puedo quedar con sus cosas? - dijo Twice.

- Todas tuyas -contestó Shigaraki.

- ¡Sí! ¡Yuju!

- ¿No era mejor mandar a un clon de Toga? Me preocupa... - dijo Magne.

- No, es una misión larga, aunque a Toga la lleguen a golpear por accidente no habrá problema, su clon tiene otra misión - dijo Shigaraki.

- Oh, sí, llevar a Eri a la escuela... Mmf, mmf que rápido pasa el tiempo, nuestra pequeña ya está grande, ocho años y próximo a cumplir nueve mmf - chilló Magne sonándose la nariz con un pañuelo.

- Sí, menos mal que ahora comprende nuestra situación, es bastante madura para su edad - dijo Spinner.

- Bueno... Con lo que tuvo que pasar en el pasado no me sorprende - comentó Mr. Compress.

- Pero... ¡¿Por qué le interesan más ver documentales que ver programas infantiles?! ¡Es para que los adore! - dijo Magne.

- Por lo mismo, de estar todo el tiempo encerrada se volvió muy curiosa, además Magne, admite que solo quieres vestirla de princesa antes de que se vuelva más grande - dijo Dabi.

- Oh, me atrapaste, ¡Se vería tan linda!

- Si no es Toga eres tú... Ahh... - suspiró Mr. Compress con la cabeza mirando hacia abajo.

- No se quejará si lo haces - dijo Dabi.

- ¡Ah! ¡Tienes razón! ¡Mi pequeña es tan buena después de todo! - dijo Magne y salió corriendo hacia su habitación.

- Mujeres... - chistó Shigaraki.

- Oh, es por eso que prefieres a los hombres ¡Ahora comprendo! - dijo Twice ganándose la mirada molesta de Shigaraki.

- No, es porque es Izuku - contestó Shigaraki.

- ¡Oh! ¡Es porque es un ángel! – dijo Twice. - ¡Ahora entiendo!

- Como sea… Dabi, quiero que me des el informe de tu misión – dijo Shigaraki.

- Bien, pero primero iré a por ese objeto – dijo Dabi.

- ¿Quieres que te deje en el mismo lugar? – dijo Kurogiri.

- Sí – respondió Dabi.

Kurogiri abrió un portal entrando Dabi en él. Ahora con Toga de infiltrada Shigaraki comenzaba a tomar medidas más cautelosas, si Toga es descubierta no solo peligrarían ellos también Midoriya. El plan que había hecho para lograr sus ambiciones de él y de especialmente el sensei habían comenzado.

El futuro que tanto habían anhelado estaba cada vez más cerca pero tal vez las cosas no resultarían como querían, porque ahora Shigaraki tenía a alguien en quien pensar, y ese alguien no estaría para nada feliz con el plan que se estaba llevando a cabo desde hace tiempo y que comenzaba a tomar forma.