Un nuevo día comenzaba y con ello nuevas cosas por descubrir, eso la hacía feliz.
- ¿Enserio tomaron esas medidas? - dijo Kurogiri.
- Sí, ¿Ahora qué haremos? ¡Voy a ir a esa maldita escuela de héroes y sacaré a Izuku de ahí de una vez! - gritó Shigaraki.
- Por favor tranquilízate Shigaraki Tomura - dijo Kurogiri. - dices que Midoriya Izuku dijo que solo puede salir cuando esté en su pasantía ¿No? Ya tiene a un héroe con quien puede estar.
- Sí ¿Pero cuánto tiempo pasará hasta que pueda salir? Si no es pronto esto no terminará bien.
- Ustedes se vieron antier, por ahora estarán bien...
- No pareces muy convencido Kurogiri – dijo Shigaraki cruzando sus brazos.
Estaba claro que aún no sabían cuanto podían durar estando separados, no es como si quisieran comprobarlo. Después de la marca y después de que se habían vuelto pareja no habían estado separados por más de una semana y siempre intentaban estar juntos lo más que se pudiese.
Ahora que la UA tomó mayores medidas con la seguridad de sus alumnos… De haber sabido que esto resultaría así, hubiera ideado otro plan, ahora estaban a punto de enloquecer, cuando Midoriya lo llamó para contarle sobre ello estaba desesperado y eso se notaba por su voz temblorosa y el hecho de que había comenzado a murmurar cosas sin sentido. Ahora su única esperanza era irónicamente un héroe llamado Hawks. No sabían si verse por unas horas sería suficiente, solo esperaban sobrevivir ese año.
- Mamá Kurogiri ya estoy lista - dijo Eri quién llegaba con su mochila y portando su uniforme escolar de sailor, su cabello lo tenía atado en una cola alta y un broche en un costado de su cabello de una manzana sosteniendo su flequillo. Ese broche se lo había regalado Kurogiri por su cumpleaños pasado, era su favorito y le tenía un gran aprecio.
- Oh, falta tu bento - dijo Kurogiri otorgándole el bento que estaba a su lado a Eri. - Esta vez hice onigiris, salchichas en forma de pulpo, manzana y pera picadas, también te coloqué un jugo de naranja y un agua.
- ¡Gracias mamá Kurogiri! - dijo Eri feliz con una gran sonrisa.
- Eri - llamó Shigaraki. - ¿Te está yendo bien?
Ante esta pregunta Eri sonrió. - ¡La escuela es genial! ¡Aprendo bastantes cosas! El profesor dice que se bastantes cosas.
- ¿Qué hay de tus compañeros?
Eri se quedó callada pensando. - ¿Supongo que bien?
Shigaraki y Kurogiri se miraron entre sí, esa no era la respuesta que buscaban.
- Una última pregunta ¿Y esa raspadura?
Eri miró su rodilla, recordaba perfectamente cuando se la hizo.
- Ayer me caí cuando estaba en el patio de juegos - respondió Eri.
- Ten más cuidado - dijo Shigaraki no del todo convencido, sabía que Eri era demasiado cuidadosa con lo que hacía gracias a la influencia de Kurogiri, si se hubiera influenciado por Twice o Toga, le creería al ser descuidada o torpe… El único que llegaba a ser torpe en ocasiones era Midoriya, pero él no se pasaba mucho por el lugar como para llegar a influenciarla…
- ¡Ah! ¡Mira la hora! ¡¿Dónde está ese clon?! - gritó Kurogiri enfadado.
- Esta bien mamá Kurogiri, puedo irme sola, me sé el camino - dijo Eri.
- ¡No dejaré que una niña camine sola en la calle! - dijo Kurogiri.
- Pero he visto que muchos llegan y se van solos – contestó Eri.
- No es no – dijo Kurogiri. – Algunos villanos no miden a sus víctimas.
- Yo la llevo - dijo Shigaraki colocándose su sudadera y la capucha de esta.
- Sabes que es peligroso - dijo Kurogiri refiriéndose a que estaban siendo buscados en cada rincón de todo Japón.
- No me acercaré a la escuela, la veré de lejos ¿Vamos? – dijo Shigaraki extendiéndole la mano a Eri.
Eri feliz tomó la mano de este. Shigaraki dejó libre su pulgar y caminaron al portal que Kurogiri había abierto.
Cuando llegaron cercas de la escuela, Shigaraki se mantuvo escondido en un callejón mientras veía a Eri entrar a la escuela. Antes de que Eri entrara miró hacia donde estaba Shigaraki, lo miró y se despidió con la mano esbozando una sonrisa y después se dirigió a su salón de clases.
A Eri le gustaba la escuela, pero...
En cuanto llegó a su salón se quedó unos segundos parada mirando la puerta y después entró dirigiéndose hasta su asiento que estaba al frente en la segunda fila.
- ¡Oh! ¡La cerebrito sin quirk llegó tarde! – dijo un niño pelirrojo cuyo nombre era Daichi.
- ¡¿Qué te sucedió?! ¡¿Tu mamá por fin te abandonó?! – dijo un niño castaño de nombre Ryu.
Los dos niños comenzaron a reír.
Eri los ignoró y comenzó a sacar su cuaderno y lápiz. Amaba la escuela, pero a sus compañeros no tanto.
Cuando estaba en preescolar todos eran buenos con ella y jugaban con ella, pero cuando pasó a la escuela elemental todo cambió. Más bien, todo cambió cuando su profesora de primer grado hizo la pregunta "¿Cuáles son sus quirks? Pasen al frente y díganos" A partir de ahí la comenzaron a excluir y cuatro compañeros suyos la comenzaron a molestar, por decir que ella no tenía.
¿Por qué la molestaban? No lo comprendía... Ella sí tenía quirk y uno muy poderoso, o al menos eso es lo que le han dicho. Pero por seguridad no puede decirlo ni mostrarlo. En el preescolar todos sabían que no tenía quirk y no les importaba, todos jugaban con ella, pero ¿Por qué ahora si importaba? ¿Qué era diferente?
En primer grado había conocido a otra niña de su salón, se habían vuelto amigas cercanas y nunca estaba sola, almorzaban, se sentaban juntas y pasaban el recreo jugando entre las dos. Pero al terminar el primer grado su amiga se tuvo que cambiar de escuela por cuestiones de mudanza y ahora estaba sola.
- ¡Ese héroe estuvo increíble! – dijo Ryu.
- ¡Definitivamente! ¡Quiero ser como él cuando sea grande! – dijo Daichi.
Héroe... ¿Qué era un héroe? Siempre oía de ellos en la escuela, sabía que era quienes salvaban a las personas y hacían el bien, usaban trajes y algunos portaban capas. ¿Pero quienes eran realmente? En su hogar estaba prohibido hablar de ellos, bueno, no lo estaba realmente, pero sabía que no era del agrado de los demás, solo hablaban para despreciarlos cuando ella no estaba o no "oía" pensando que estaba dormida.
Al único que le puede hablar de eso es a una de sus personas preferidas, Midoriya. Pero no lograba comprender lo que decía, cada vez que Midoriya hablaba de un héroe le brillaban los ojos y se emocionaba especialmente cuando se refería a un héroe rubio cuyo nombre no sabía, Midoriya evitaba decir su nombre.
Eri sabía que Midoriya estaba a punto de convertirse en héroe profesional y por las cosas que sabía de los héroes, no dudaba en que encajaba perfectamente en ese papel.
Pero… Al ver los héroes en la televisión podía notar algo, sus sonrisas no eran amables, no sabía describirlas, pero le recordaban a la vez que vio a su tío Dabi sonreír así cuando hablaba por teléfono, recordaba que la había asustado y después de eso prohibieron a Dabi a hablar con esa persona en la sala.
También recordaba algo perfectamente… Una vez le había pedido ayuda a un héroe, pero este en vez de ayudarla a escapar, la entregó.
- ¡¿Vieron la portada de la revista de héroes?! – dijo una niña castaña de nombre Yuki.
- ¡Sale la heroína Nejire-chan! ¡Cuando sea grande seré igual que ella! – dijo una niña rubia de nombre Kyoko.
Ambas niñas llegaron corriendo hacia donde estaban los dos niños que anteriormente la habían molestado. El día anterior Kyoko la había empujado al pasar por su lado y cayó en la tierra provocándose la raspadura de su rodilla.
A penas habían comenzado las clases, pero sus cuatro compañeros parecían que la odiaban. Eri intentando hacerle caso al consejo de Midoriya de decirle a su profesor si sucedía algo, pero su profesor siempre salía antes del salón y no le daba oportunidad de acercarse a él.
Estaba por contarle a Kurogiri y a Shigaraki, pero sentía que eso no era una buena idea… Solo esperaba que ignorándolos la dejaran de molestar, si no esta vez acudiría con Midoriya en cuanto lo volviese a ver.
Tres minutos después al llegar el profesor todos guardaron silencio.
- ¡Niños! Hoy tenemos a un nuevo estudiante. Viene de lejos así que trátenlo bien - habló el profesor. - Entra y preséntate.
Un niño con cabello negro puntiagudo portando el uniforme escolar entró y se paró enfrente al lado del profesor.
- Mi nombre es Izumi Kota, un gusto.
- Te puedes sentar en la butaca libre al fondo – dijo el profesor. – Bien, comencemos con la clase.
Las primeras horas transcurrieron normal hasta que nuevamente se tocó el tema de héroes. Todos querían ser uno, los únicos que no levantaban su mano era ella y para su sorpresa el chico nuevo tampoco. De reojo vio a las personas que la molestaban, ellos también querían ser héroes, lo cual no entendía ¿No eran ellos quien la molestaban? ¿Eso hacía un héroe? Tenía entendido que no ¿O realmente eran así?… ¿Entonces que era un héroe realmente?
Al terminar las primeras clases, de nuevo Eri no alcanzó a su profesor, así que tomó su bento, su mochila y salió al patio.
El chico nuevo fue arrastrado al patio de juegos por los niños que la molestaban, Eri aprovechó y se fue a un árbol a sentarse, sacó su cuaderno de dibujos y su bento, comenzando a comer de ella mientras dibujaba a Twice en una faldita, le causaba gracia verlo así, es por ello que quería dibujar el nuevo fetiche de su querido tío y dárselo de regalo.
Pasó el rato tranquilamente y dejando las salchichas de pulpo para el final, por fin había terminado su dibujo con una gran sonrisa, había mejorado y ahora se veían mejor.
- ¡Oh! ¡Aquí está! - gritó Yuki.
Eri reconoció la voz y cerró su cuaderno rápidamente e intentó pararse para irse.
- ¡¿Dónde vas?! ¡Te vamos a presentar a nuestro nuevo amigo Kota! - dijo Daichi.
- ¿Es también su amiga? - preguntó Kota al verla.
Los otros cuatro comenzaron a reír.
- Por supuesto que no – dijo Ryu.
- ¡Ella es quirkless! – dijo Kyoko.
Kota al volverla a ver notó su mirada nerviosa, no le gustó eso. ¿Si no era su amiga entonces para que querían que la conociera?
- Eri chan, ¿Por qué no le muestras lo quirkless que eres? ¡Debes ser una inútil en lo que haces!
- ¡Sí, sí! Solo te la pasas leyendo y dibujando ¡Qué aburrido!
- Y no hablas mucho ¡Ser quirkless realmente debe apestar!
- Sip ¡No podrás ser un héroe!
- Yo ayudo a mamá en casa, no es aburrido leer ni dibujar, ser quirkless no afecta en nada y no quiero ser un héroe – contestó Eri, algo que aprendió de Mr. Compress era no quedarse callada cuando te decían cosas que no eran verdad, si ignorarlos no funcionaba lo mejor era contraatacar.
- ¿Qué? ¡Eso es mentira!
- No lo es.
- En primer lugar ¡Esta comida te la debieron de haber dado una señora que te tuvo lástima! – dijo Kyoko dando un manotazo a su bento tirándolo en el suelo.
- ¡Ah! ¡Mamá! - gritó Eri al ver su comida en el suelo, Kurogiri siempre se levantaba temprano a preparar su bento.
- ¿Huh? ¿No crees que es infantil usar esa clase de broches? – dijo Daichi quitándole su broche del cabello.
Los cuatro comenzaron a reír cuando mientras Yuki se ponía el broche imitando a Eri.
Eri estaba enojada conteniendo sus lágrimas, apretando su puño. Con su comida preparada por Kurogiri y su broche regalado por Kurogiri no se podían meter, ella intentaba ser amable como Midoriya, pero solo se metían con ella.
En su mente recordó las palabras de Midoriya, "Si algo te sucede cuéntamelo, lo solucionaremos juntos, la violencia nunca es buena" E intentó calmarse.
Yuki se quitó el broche y lo tiró al suelo burlándose de él, Ryu lo comenzó a pisar.
Ahora recordaba otras palabras, pero de Magne "Si te sucede algo ¡Dale un fuerte golpe en los huevos! Y si es mujer... ¡También!" Estaba tentada por hacer eso... Pero no quería decepcionar a Midoriya... Pero entonces recordó algo que hace unos días Shigaraki le dijo " Si no quieres contarnos algo que te suceda, entonces defiéndete, y demuestra que no eres nadie inferior y débil, estoy seguro que Izuku preferiría eso antes que verte llorar"
Con ojos decidido miró fijamente al niño frente a ella y con la técnica que le enseñó Magne estaba por alzar su pie y pegarle en los testículos.
Un puñetazo hizo caer al niño frente a Eri.
- ¡Burlarse de ella no es nada heroico! - dijo Kota quien había lanzado el golpe.
Los demás pararon de reír y comenzaron a retroceder.
- ¡¿A casó ustedes no alzaron su mano?! ¡¿Dónde está la parte de ser héroe en esto?! – gritó Kota asustándolos.
- M-m-a ¡Maestro! - Chilló Ryu y corrió hacia la escuela, los demás le siguieron el paso.
Kota miró a Eri, levantó su broche y el traste del bento.
- ¿Estas bien? Lo siento... Estaba tan sorprendido que no reaccioné antes ¿Patético no?
Eri negó rápidamente y después sonrió.
- Gracias por ayudarme.
Kota le sonrió y le entregó sus cosas.
- Me llamo Eri – dijo Eri ofreciéndole la mano.
Kota dudó un poco, pero al final la aceptó.
- Soy Kota, y amm… Vuelvo a decir perdón… Por no reaccionar a tiempo… El héroe que yo conocí hubiera reaccionado al instante.
- ¿Héroe?
- ¡Sí! ¡Es super genial! Gracias a él yo sigo vivo. Bueno… Aún no es un héroe profesional pero pronto lo será ¡Quiero ver su debut! ¡Él nunca haría nada como esos idiotas! ¡Él es realmente un héroe! – dijo Kota con ojos brillosos.
Eri lo miraba pensativa procesando lo que Kota le decía, por fin había llegado a una conclusión... No todos eran héroes, Izuku y Toga son sus héroes por salvarla; Shigaraki es su héroe por aceptarla; Kurogiri es su héroe por cuidarla; Twice, Magne, Spinner y Mr. Compress son sus héroes por siempre estar al pendiente de ella; Kota es su héroe por defenderla de sus compañeros. Esos eran héroes y no cualquiera podía serlo, aunque tuvieran título de héroe.
Eri rio por su conclusión embozando una sonrisa. Ella también quería ser héroe de alguien ¿Su quirk puede hacer eso? Si puede... Entonces ¡Lo haría! Desde las sombras, porque sabía que sus héroes de la Liga eran unos villanos para los demás y ella nunca se separaría de ellos, los quería y eran su familia. Así que nunca se separaría de ellos y nadie podía separarlos.
- ¿Por qué sonríes? - preguntó Kota.
- Estaba pensando en mi familia - contestó Eri.
- ¿Tu familia? ¿Es grande?
- ¡Sí! Vivimos juntos, menos uno, pero ¡Somos diez en total!
- Wow, son bastantes, en mi casa éramos cinco en total... Ahora somos cuatro - dijo Kota en un tono triste.
Eri no preguntó, no parecía ser de buena educación preguntar el por qué cuando apenas se conocían y por la cara que había puesto.
Kota y Eri regresaron al salón, pero a mitad de clases se llevaron a Kota a dirección, desde entonces no había regresado.
Al terminar las clases Eri se encontraba esperando a Toga en la entrada cuando un golpe la sorprendió.
- ¡¿Por qué me pegas?!
- Es tu primer día, y ya me llamaron por problemático ¿Por qué golpeaste a ese niño?
- ... Porque... Era injusto.
Eri reconocía la voz y al voltear vio a Kota siendo regañado por una mujer adulta. Corrió hacia donde estaba y se paró en frente de ellos.
- Ammm ¡P-por favor no lo regañe! - gritó Eri sorprendiendo a los dos. - Me estaban molestando y Kota me ayudó, solo me estaba defendiendo.
- ¿Eso es cierto Kota? - Kota asintió levemente y entonces la mujer soltó un suspiro. - Debiste decirme eso desde el principio… Dime ¿Como te llamas pequeña?
- E-Eri
- Un gusto Eri, mi nombre es Shino Sosaki, tía de Kota, un gusto en conocerte. Esto se debería reportar a la dirección. Tienes que venir al ser tú la víctima.
- Pero… Estoy esperando… - dijo Eri volteando hacia atrás.
- ¿Tú mamá? No te preocupes, espero contigo aquí y vamos todos juntos.
Eri solo asintió. Los tres esperaron hasta que Toga llegara.
Después de hablar con el director se acordó en hacer citación para hablar con los padres de los niños. Kota y Sosaki se despidieron y entonces Eri y Toga se fueron al callejón donde las esperaba Kurogiri. Al llegar… Toga comenzó a gritar histéricamente sobre lo que había pasado.
- ¡¿Qué dañaron a nuestra princesa?! – gritó Twice. - ¡¿Dónde están?! ¡¿Dónde están que los mato?!
- ¡Eh! ¡Yo pido torturarlos! – dijo Toga
- ¡Ah! ¡Mi niña! ¡¿Estás bien?! – gritó Magne abrazando a Eri entre lágrimas.
- Tía Magne… N-no respiro… - dijo Eri.
- La estás asfixiando – dijo Dabi, y entonces Magne la soltó.
- Jum… Esos niños se irán al infierno – dijo Mr. Compress.
- Los niños son tan crueles… - dijo Spinner.
Kurogiri y Shigaraki se mantenían callados ante la noticia hasta que Shigaraki habló.
- ¿Por qué no nos dijiste antes?
- Porque… Quería hablar primero con el maestro, no fue hace mucho que comenzaron a molestarme así que… Pensaba decirles si seguían – dijo Eri.
- ¿Fueron ellos quienes te provocaron esa raspadura? – preguntó Shigaraki, a lo cual Eri asintió levemente. – Esos mocosos…
- No les hagas nada por favor – dijo Eri.
- ¿Qué? Pero si ellos… - Shigaraki paró de hablar cuando Eri lo comenzó a ver con ojos de cachorro.
- Uy, el ataqué decisivo – comentó Twice.
- Maldición… ¿Por qué en eso te tienes que parecer a Izuku? – dijo Shigaraki y después dejó salir un suspiro. – Te prometo no hacerles nada…
- Fue totalmente efectivo – dijo Twice.
Eri entonces sonrió y lo abrazó.
- ¡Gracias! – dijo Eri.
- Pero para la próxima no dudes en darles un puñetazo – dijo Shigaraki, Eri asintió como respuesta y se alejó.
- ¡Iré a mi habitación! – dijo Eri corriendo a cambiarse.
- … Kurogiri - dijo Shigaraki.
- Con gusto – dijo Kurogiri desapareciendo.
- ¿No les ibas a hacer nada? – dijo Spinner.
- Solo tendrán una pequeña pesadilla… Nada grave – contestó Shigaraki.
- Yo quiero se la pesadilla – dijo Toga.
- Yo quiero ser el doble de pesadilla – dijo Twice.
- Yo quiero darles la pesadilla cada noche – dijo Magne.
- Yo los apoyo desde aquí – dijo Spinner.
Mr. Compress suspiró ¿Cuándo podrán comportarse con normalidad?
- Dabi – dijo Shigaraki.
- Ya le realicé la visita, ha captado la orden – dijo Dabi.
- Bien, solo espero que haga su movimiento pronto.
- De eso no tienes que preocuparte – dijo Dabi levantándose de su lugar. – Iré a verla.
Dicho esto, se retiró dirigiéndose a la habitación de Eri.
Por otro lado, en la UA, los estudiantes de 3A se encontraban en el Centro de simulación de desastres y accidentes con All Might.
- ¡Hoy tenemos a un invitado especial! – gritó All Might.
- ¿Invitado especial? ¿Es un héroe? – preguntó Uraraka.
- ¡Así es! ¡Y debería estar…! Aquí pero aun no ha llegado… - dijo All Might buscando con la mirada.
- ¿Quién podrá ser? ¡Estoy emocionada! – dijo Hagakure.
- Pronto lo averiguaremos – dijo Asui.
- Jeje, espero sea una heroína con un traje super sexy – dijo Mineta.
Al escucharse pasos Tokoyami comienza a temblar erizándole la piel.
- ¿Te encuentras bien? – preguntó Shoji.
- Sí… Pero tengo un mal presentimiento… - contestó Tokoyami.
- ¡Oh! ¡Con que aquí estaban! Tokoyami, Midoriya.
- H-Ha ¡¿Hawks?! – gritó Midoriya sorprendido.
- ¿Qué haces aquí? – preguntó Tokoyami.
- Vamos, no seas tan frío – dijo Hawks. – Vine personalmente para ofrecerles nuevamente a que vengan a practicar conmigo ¿Qué dicen?
A Midoriya se le comenzaban a cristalizar los ojos y Tokoyami solo se alegraba de que quisiera tenerlo nuevamente.
- ¡Muchas gracias Hawks! – dijo Midoriya abrazándolo y queriendo llorar de la felicidad.
- Hey, hey, tampoco es para que te abalances así – dijo Hawks apartando a Midoriya.
- Gracias Hawks – dijo Tokoyami haciendo una leve reverencia.
- ¿Qué puedo decir? Ustedes mocosos se han vuelto mi dúo favorito – dijo Hawks. – Cuando se gradúen pueden venir a mi agencia, les regalaré pollo frito como bienvenida.
- No… Queremos tu pollo frito… - dijo Tokoyami.
- ¡Hawks! ¡No estés comprando a los estudiantes! – dijo una voz que venía llegando.
- ¡No lo hago! Les daré cupones de comida si vienen – dijo Hawks susurrándoles lo último a Midoriya y a Tokoyami quienes solo reían nerviosamente.
- E-e-ese es… - dijo Todoroki.
- Ah sí, le dije que venía a darme una vuelta por la UA y se me pegó – dijo Hawks.
- ¡SHOTOOOO! ¡¿Aquí estás?! – gritó Endeavor llegando.
- Padre… - dijo Todoroki.
- ¡Shoto! – dijo Endeavor extendiendo sus brazos.
- … - Todoroki no dijo nada y se dio la media vuelta en dirección de All Might. - ¿Cuál es la practica? ¿Él es el invitado?
- Ah… Bueno… Sí, Hawks se ofreció para ayudarnos en probar sus velocidades en cuanto rescate, él será su maestro por hoy, yo me retiraré, pero los veré por el monitor – dijo All Might ante la incómoda situación.
- Shoto… - dijo Endeavor cabizbajo.
- Ya, ya – dijo Hawks dándole palmaditas en la espalda. - ¡Bien! ¡Ya que Endeavor está aquí él nos ayudará!
- Pero ¿Qué dices? Yo no…
- Shoto te estará viendo – dijo Hawks susurrándole en el oído.
- ¿Qué es lo que debo de hacer? – dijo rápidamente Endeavor, Hawks sonrió ante esto.
- ¡Bien! Te contaré lo que harás, y ustedes esperen un poco más, tenemos dos horas – dijo Hawks llevándose a Endeavor un poco más apartado de los demás.
- Creí que ya estabas bien con tu padre – dijo Iida.
- Lo estoy… - dijo Todoroki.
- ¿Huh? ¿Entonces por qué lo ignoraste? – preguntó Midoriya confundido.
Todoroki solo agachó la cabeza y se tapó la boca con el cuello de su traje.
- Oh, estás avergonzado ¿No es así? – dijo Shinso.
Ante esto, Todoroki solo asintió levemente la cabeza provocando unas sonrisas por partes de sus amigos.
Esa iba a ser una practica exhausta y emocionante para todos en ese día. Midoriya no aguantaba para contarle a Shigaraki la buena noticia.
*La sonrisa que Eri vio de Dabi era de arrogancia.
*Antes de que digan "Eri no actuaria así" Yo diré, tienen razón, pero recordemos que en este fic Eri ya es dos años mayor y obviamente tuvo que ser influenciada por la liga al estar 24/7 con ella.
¡Espero les haya gustado y tengan lindo día! 3
