En el pasillo del hospital Midoriya se encontraba incomodo sentado entre varias mujeres embarazadas y con niños. Estaba en el área de maternidad y no había sensación más incómoda que ser el único hombre en el lugar además de ser joven… Las mujeres solo lo miraban confundidas pensando que probablemente estaba acompañando a su mamá o que tal vez embarazó a su novia y la estaba acompañando.
En cuanto Recovery Girl y él habían llegado al hospital rápidamente fue ingresado a uno de los cuartos para revisarlo, al terminar la revisión lo mandaron al pasillo a esperar los resultados.
Recovery Girl junto a un médico obstetra fueron los que lo atendieron, Recovery durante el camino hablaba con el médico contándole la situación, así que cuando llegaron no fueron necesarias las preguntas.
En ese instante Midoriya más que incomodo al estar con todas esas mujeres, se sentía ansioso y nervioso ¿Cómo no se había dado cuenta? Ahora probablemente su bebé estaría en peligro por todo el entrenamiento que había hecho hasta ahora además… Aun no sabía cómo contárselo a Shigaraki ¿Cómo lo tomaría? Incluso él aun no tenía muy en claro sobre que era doncel y el como llegó a embarazase… No quería que lo odiara por ser alguien distinto, su relación había avanzado mucho, pero temía que lo rechazara. ¿Y los demás? ¿Cómo lo tomarían los demás? Sus amigos, profesores, los de la liga, su madre, All Might, Eri… ¿Podrá seguir en la escuela? No quería renunciar a ser héroe cuando ya estaba a un paso de serlo, pero tampoco quería perder a su hijo… Lo peor… Es que ahora había más probabilidades de que descubriesen lo de Shigaraki…
- Midoriya Izuku pase a la puerta cuatro por favor – llamó una enfermera.
Midoriya se levantó y caminó nerviosamente hasta la puerta, sus manos sudaban y temblaban. Abrió lentamente la puerta, en el consultorio se encontraba el médico que lo atendió con unos papeles y a Recovery Girl a su lado, lo invitó a sentar y una vez sentado comenzó a jugar con sus dedos en señal de nerviosismo.
- Esta pregunta ya te la habrá hecho Recovery Girl, pero te lo vuelvo a preguntar ¿Quieres tenerlo? – dijo el médico mirando a Midoriya seriamente.
- ¡Por supuesto! No se pasa por mi cabeza el hecho de abortarlo…
El médico y Recovery Girl se miran entre sí, Recovery Girl tenía una mirada de tristeza. Midoriya no tenía un buen presentimiento.
- Escucha lo que te voy a decir – dijo el médico. – Lo primero, no hay nada de malo con el feto, has tenido mucha suerte que no le haya pasado nada, especialmente por tu condición.
- ¿Mi condición? – preguntó Midoriya, estaba feliz de que no le haya pasado nada al niño que crecía en su interior, pero ese mal presentimiento aún no se iba.
- Sí, antes te diré que por los estudios que se te hicieron se determinó que eres unas de las personas que solo tienen el 5% de quedar embarazados, no eres muy fértil. Es por ello que tu embarazo es de alto riesgo, y el hecho de que seas hombre lo complica más, son altas las probabilidades de que puedas sufrir un aborto. Además de que tú también puedes sufrir, tenemos que hacer chequeos extra para ver como tu cuerpo se adapta
Ahí estaba su mal presentimiento… Su cara comenzó a llenarse de lágrimas ¿Podía perder a su bebé? No quería que eso pasara, era su hijo y aunque aun no supera su género ni cómo iba a ser, ya lo amaba.
- Se que es duro escuchar esto especialmente cuando estás decidido a tenerlo. Los donceles siempre han tenido embarazos riesgosos, su cuerpo sigue siendo el de un hombre y los fetos no se desarrollan debidamente. El útero que tienen los donceles es distinto al de las mujeres a pesar de tener similitudes. Por suerte, hace diez años atendí el embarazo de un doncel en Hokkaido y el niño nació sano y fuerte, tú serías mi segundo caso. Por lo que ya tengo conocimientos previos prácticos para que todo salga bien.
- Por favor… Dígame ¿Qué puedo hacer? – preguntó Midoriya con voz quebrada.
- Mucho reposo, especialmente ahora que estás entrando en el mes de mayor riesgo de abortar. No quiero que te alteres, intenta estar tranquilo lo más que puedas, come bien, por ahora no quiero que hagas ejercicio, lo más que te puedo permitir es salir a correr por las mañanas o noches cuando el sol no esté para no sofocarte. Si sigues todos los cuidados necesarios no habrá de que preocuparse y el bebé nacerá sano.
- Sí, gracias – dijo Midoriya limpiándose las lágrimas, ahora podía estar más tranquilo, pero no dejaba de preocuparse.
- Probablemente tu vida cotidiana de constante entrenamiento ayudó a que el feto no sufriera daños, pero ya lo sabes, ahora están prohibidos. Vendrás en tres semanas para tu ultrasonido para ver el riesgo de aneuploidía.
- Ah, yo ya tengo todas tus citas agendadas, además de que siempre te acompañaré, también estoy a cargo de tu embarazo – habló Recovery Girl.
- Entonces los dejo, ustedes tienen otras cosas de las que hablar – dijo el médico.
- Sí, muchas gracias por tu ayuda – dijo Recovery Girl.
- No es nada, cuídate mucho Midoriya, adiós Chiyo – se despidió el médico y salió.
- … D-de ¿De qué quieres hablarme? – dijo Midoriya nerviosamente.
- Eres inteligente, ya deberías saberlo – contestó Recovery Girl.
Midoriya tragó duro y miró hacia abajo, sí, sabía que es lo que quería escuchar Recovery Girl, pero no podía…
Ante esta reacción Recovery Girl suspiró y se sentó en el asiento libre que estaba al lado de Midoriya.
- Pero antes ¿Por qué usas maquillaje? – dijo Recovery Girl asustando a Midoriya y la miró con los ojos abiertos. - ¿Realmente creíste que no me daría cuenta? Soy médica, no creas que un simple maquillaje me logrará engañar cuando es una piel real o una capa de sustancias químicas. ¿Qué es lo que escondes ahí?
- Yo…
- ¿Un golpe? ¿Rasguño?
- No…
- ¿Quemadura?
Midoriya volvió a negar aún más nervioso.
- O tal vez… ¿La dichosa marca de tu destinado?
Midoriya quedó congelado. Estaba muerto, los dos… No, los tres estaban muertos. Tenía unas enormes ganas de llorar.
Recovery Girl se dio cuenta de esto y le ofreció una paleta.
- No te alteres, si no quieres decirme está bien, no te obligaré, pero, si tienes destinado entonces las cosas se complican más. ¿Sabes que se debe tener un registro de los destinados para no sepáralos verdad?
- Sí… Pero yo… No puedo…
- Entonces solo respóndeme esta pregunta, ¿Quién te embarazó es tu destinado?
Midoriya asintió levemente.
- ¿Esa persona pertenece a la UA?
-… No.
- Que complicado… Bien, no diré nada hasta que tu lo decidas, pero esto lo hago porque tú quieres tener a ese bebé, así que por lo mismo te ayudaré en que puedas salir por lo menos una vez a la semana de la escuela para verlo. Una vez nazca el bebé debes decir toda la verdad. ¿Entendido?
- Sí, gracias Recovery Girl. – dijo Midoriya limpiándose las pocas lagrimas que comenzaban a salir y le sonrió.
Recovery Girl le devolvió la sonrisa y se paró del asiento.
- Vámonos, ahora hay otro asunto importante que atender – dijo Recovery Girl. Midoriya entendió al instante a lo que se refería, la escuela…
- Sí… ¿Cómo cree que lo tomen?
- No lo sé, pero yo seré quien les contará todo, tú volverás a tu cuarto y por ahora no les digas nada a tus compañeros.
- Entiendo.
- Y no por acostarte con un hombre signifique no deban usar condón seas o no seas doncel ¡Deben usar! – regañó Recovery Girl
- S-sí – contestó Midoriya avergonzado.
- Oh cierto, ¿Dónde vives?
- ¿Eh?
- Tu madre debe saberlo.
Su madre… ¿Así que desde ahí empezarían? No se sentía preparado de decirle aún, pero ella era una de las primeras personas que debía saberlo.
Tomaron un taxi para llegar a su hogar, al llegar Recovery Girl se quedó esperando en la calle para darles su privacidad, pero cuando la necesitara subiría. Ahora mismo Midoriya estaba enfrente de la puerta, le temblaba la mano, pero finalmente tocó la puerta.
- ¿Sí? ¿Quién es? – dijo Inko abriendo la puerta, al ver que era su hijo se lanzó a abrazarlo.
Izuku se asustó por este acto e inconscientemente se protegió su barriga antes de que su madre lo abrazara.
- ¡Me alegra tanto verte Izuku! – gritó Inko feliz. - ¿Pasó algo? ¿Por qué estás aquí? – dijo preocupada.
- Necesito contarte algo – su voz comenzó a sonar nerviosa y quebrada, estaba por derrumbarse sin decir nada, pero debía ser fuerte, emociones negativas eran malas.
- Pasa, pasa – dijo Inko preocupada, su hijo no se veía bien, no era el Izuku alegre que conocía.
Se sentaron en la pequeña sala y un largo silencio se hizo presente, Inko estaba por romper el silencio cuando su hijo tomó un gran bocado de aire y suspiró.
- Estoy… Estoy esperando un hijo – dijo Izuku sin mirar a su madre a la cara esperando el rechazo.
Por su parte Inko no dijo nada, estaba tan sorprendida que no salía palabra alguna.
- E-e ¿Es verdad eso? – dijo Inko, al solo recibir un asentimiento volvió a hablar. - ¿Quién es la chica?
Izuku negó. – No hay ninguna chica, yo soy el que está embarazado, lo siento mamá…
Inko se paró de su lugar y caminó lentamente hasta su hijo quien miraba el suelo con los puños apretados y lagrimas correr por sus mejillas.
Inko lo abrazó y comenzó a llorar.
- Lo siento, es mi culpa – dijo Inko llorando sorprendiendo a su hijo por sus palabras ¿De qué se disculpaba? – Nunca te dije que eres doncel.
Izuku abrió los ojos como platos ¿Qué había dicho?
- S-s-s ¡¿Lo sabías?! – gritó Izuku sorprendido.
Inko se separó asintiendo mientras se limpiaba las lágrimas.
- Te lo iba a contar cuando tuvieras quince años… Pero como nunca mostraste señales de que te gustasen los hombres no te lo dije… Pensé… Pensé que no era necesario… Lo siento Izuku ¡He sido una mala madre!
Midoriya no podía enojarse con ella, no lo estaba rechazando y en cambio se culpaba.
- El pasado es pasado… Las cosas ya están hechas, no te culparé por no decirme mamá, pero quiero que sepas que… Deseo tenerlo.
Inko lo miró y al mirar que tenía unos ojos decididos sonrió.
- Si eso deseas… Bien, no te detendré… Pero ¿Qué sucederá con la escuela? ¿Cómo lo mantendrás?... ¿Quién es el padre?
- Aun no se que sucederá con la escuela… Hoy la enfermera de la escuela la heroína Recovery Girl les contará. Tengo dinero guardado de lo que me dio Hawks, con eso puedo comprar lo básico cuando nazca, si me graduó trabajaré como héroe profesional así no me preocuparía por el dinero… El padre… Es alguien que aún no te puedo decir… Lo siento mamá
- Izuku… ¿Qué pasa si no te gradúas?
- Yo… Buscaré alguna forma – dijo sonriéndole, sabía que no podría hacer que su madre cargase con su responsabilidad. Después pensaría en eso… Su preocupación de ese momento era Shigaraki…
Inko lo miró preocupada pero después sonrió, se sentía culpable por no revelarse su secreto y ahora ahí estaban las consecuencias, lo menos que podía hacer era apoyarlo con su decisión.
- Yo estaré aquí para cuando me necesites Izuku, eres mi hijo después de todo – dijo Inko sonriéndole, Izuku la volvió a abrazar agradecido. – Pero cuéntame lo que ha sucedido.
Entonces le comenzó a contar sobre lo que le había dicho el médico sobre su condición en el embarazo, no le dijo que tenía destinado, aun no quería revelarle eso… Después de un tiempo Recovery Girl tocó la puerta para que regresasen a la UA.
En el camino Recovery Girl le comenzó a contar más acerca de los donceles. Al igual que los destinados, no hay muchos registros de estos y también se sabe que han existido desde hace siglos, escritos y dibujos antiguos se pudieron apreciar la existencia de estos. En fechas modernas los casos registrados son unos 30 en todo el mundo desde el siglo xx. Los casos han ido aumentando por una simple razón, el romance entre dos personas del mismo sexo no es tan mal visto como en siglos y años anteriores. Es por ello que se comienza a cuestionar si revelar al mundo sobre la existencia de los donceles como verdadera. Si bien, los destinados del mismo sexo son aceptados, es porque el destino así lo marcó, pero los donceles son otro tema aparte… No están relacionados, todo el mundo, hombres y mujeres tienen un destinado solo es cuestión de encontrarlo, los donceles por otra parte solo son algunos hombres, no todos tienen esta condición. Es por ello que se esconde esa información y solo los médicos y enfermeras de todo el mundo saben de esto, al igual que los padres para prevenir un embarazo de ser necesario. Probablemente haya más donceles en el mundo que no reconocieron al nacer y tiene una vida normal sin saber que son donceles, ser doncel no significa que te tenga que gustar alguien de tu mismo sexo.
Al llegar a la UA Recovery Girl se fue al edificio principal y Midoriya se dirigió pensativo a su dormitorio. Tendría que analizar e investigar más a fondo sobre los donceles para comprender mejor lo que es… Pero al mirar su dormitorio de lejos su preocupación volvió, ya estaba a punto de anochecer, probablemente todos estaban reunidos abajo para cenar. No les iba a contar… Pero tendría que hacerlo, una barriga de meses no se puede esconder y… Shigaraki… No podía simplemente contarle por teléfono, necesitaba verlo en persona, solo esperaba que fuera pronto, ya quería quitarse esa preocupación de encima.
Midoriya abrió lentamente la puerta del dormitorio, desde afuera se escuchaban las risas de sus compañeros y amigos. Estaba con los pelos de punta, no sabía como actuar ante ellos, estaba muy nervioso.
- ¡Deku! – gritó Uraraka llamando la atención de los demás que voltearon a ver a la puerta principal y se acercaron corriendo. - ¡¿Estás bien?! ¡¿Qué te pasó?!
- Midoriya ¿No te pasó nada malo? – dijo Todoroki.
- ¡Hombre! ¡Me asustaste cuando te desmayaste! ¡¿Te encuentras bien?! – gritó Kirishima.
- ¡Espacio! ¡Espacio! ¡Lo sofocan! – gritó Iida.
Todos comenzaron a bombardearlo con preguntas, estaban preocupados por su peli verde preferido. No era normal que desapareciera durante todo el día y fuera al hospital por bastante tiempo, solo algo grave debió sucederle.
Midoriya intentó tranquilizarlos diciendo que estaba bien y que solo estaba muy cansado, claramente nadie le creyó. Midoriya logró salir del circulo que le habían formado y subió por las escales para ir a su habitación.
- ¡¿A dónde vas?! – dijo Ashido. - ¡La comida está lista!
- Oh, lo siento chicos, no tengo mucha hambre – dijo Midoriya.
- No has comido nada desde la hora del almuerzo, come por lo menos un poco – sugirió Shinso.
- Sí, te pondrás mal de nuevo - dijo Asui.
- Gracias por preocuparse, pero realmente no tengo hambre – dijo Midoriya dedicándoles una sonrisa tímida y subió.
Al llegar a su habitación se sentó y al quitarse el uniforme se miró al espejo, no lo había notado bien pero realmente comenzaba a tener barriga. Sonrió débilmente tocándose el pequeño bulto que comenzaba a formarse.
- No dejaré que nada malo te pase – susurró Midoriya.
Al ponerse su pijama se recostó sobre su cama pensativo, sus temores volvían a surgir, pero intentaba no pensar en ello, no le haría bien…
La puerta de su habitación se abrió de golpe sorprendiendo y reincorporándose en la cama. Bakugo había entrado con su típica mirada molesta y con un plato grande de estofado.
- No dejaban de fastidiar en que te trajera esto – dijo Bakugo dejando el plato en la cama frente a Midoriya.
- Pero yo realmente…
- ¡Qué comas o te sambutiré la cuchara en la boca!
- ¡Comeré! ¡Comeré!
Midoriya tomó la cuchara y comió un bocado bajo la atenta mirada de Bakugo. Un silencio se había formado en la habitación.
- ¿Qué te sucedió? – preguntó Bakugo con tono calmado.
Midoriya lo miró y dejó la cuchara en el plato y suspiró. A él… ¿Podría contarle?
- Kacchan… ¿Has escuchado de los donceles? ¿Qué piensas de ellos? – dijo Midoriya comenzando a ponerse nervioso.
- ¿Por qué de repente?... No lo sé, lo veo poco creíble.
- Y si… Te dijera que yo… ¿S-s-soy uno?
- ¿Huh?
- Kacchan… Yo soy… Un doncel…
- … ¿Qué?
- Y estoy esperando un hijo… Estoy embarazado Kacchan.
- … ¿Q-qué?
Midoriya comenzaba a lagrimear, Bakugo estaba en estado de shock procesando la información. Ahora todo tenía sentido, el cansancio, las ganas de orinar constantemente, esa aura negra que había salido anteriormente del pecoso que en realidad era un cambio de humor, el desmayo…
- To… - dijo Bakugo.
- ¿K-Kacchan?
- ¡Yo lo mato! – gritó Bakugo a todo pulmón liberando pequeñas explosiones de sus manos sorprendiendo a Midoriya.
- ¡¿Dónde está ese desgraciado?! ¡Le parto la cara ahora mismo!
- ¡K-Kacchan tranquilízate!
- ¡¿Cómo se atreve a abusar de ti?!
- ¡Fue concedido Kacchan! – gritó Midoriya rojo de la vergüenza. Entonces Bakugo se calló. – E-escucha Kacchan… Se qué es sorprendente, pero…
- ¿Piensas tenerlo? – dijo Bakugo a lo cual Midoriya asintió levemente, entonces Bakugo suspiró. – Cuéntame todo.
A Midoriya se le iluminaron los ojos y sonrió feliz, no lo rechazó. Entonces Midoriya le comenzó a contar a Bakugo todo sobre lo que sabe de los donceles y de su condición del embarazo.
En otra parte, en una sala de reuniones se encontraban algunos profesores, el director, y Recovery Girl.
- ¿Por qué nos pediste una reunión tan repentinamente Recovery Girl? – dijo Nezu.
- ¡¿Es sobre el joven Midoriya?! – dijo All Might preocupado.
- ¿Le pasó algo malo? – preguntó Midnight.
- Silencio, déjenla hablar – dijo Ectoplasma
- Gracias, sí, es sobre Midoriya Izuku – dijo Recovery Girl.
- ¿Cuál es el problema con él? – preguntó Nezu.
- Iré directo al grano, es un doncel, tiene dos meses con tres semanas de embarazo y piensa tenerlo – dijo Recovery Girl.
Toda la sala se mantuvo en silencio, All Might casi se desmaya al escuchar eso.
- ¿Entonces todos esos malestares eran por que está embarazado? – preguntó Aizawa.
- Así es – contestó Recovery Girl. – Pero eso no es todo, su situación es complicada, es un embarazo riesgoso. Todos los datos están en el informe que tengo en mis manos por si quieren mirar.
Nezu pidió que le pasaran los documentos y empezó a revisarlos cuidadosamente.
- Ya veo, no podrá entrenar hasta que se alivie – dijo Nezu.
- Mi chico… ¿Q-qué sucederá con él? – preguntó All Might a Nezu.
- Midoriya quiere seguir estudiando, ¿Qué podemos hacer? – dijo Recovery Girl.
- Dices que él no sabía que era un doncel ¿No? ¡Entonces no es su culpa! ¡Si quiere graduarse le ayudaremos! Pero no será fácil, puede seguir asistiendo a clases y mirar las prácticas de sus compañeros. Cuando se alivie podemos hacer lo mismo que hicimos con Shinso, un examen especial para ver si está a la altura de sus compañeros, en caso de que falle el examen repetirá el año – dijo Nezu. - ¿Qué piensa usted Aizawa?
- … Me parece bien, Midoriya no se rendirá fácilmente.
- R-Recovery Girl ¿Sabes quién es el padre? – preguntó All Might.
- Oh si sobre eso, no me quiso contar, pero hay algo más que me preocupa – dijo Recovery Girl.
- ¿Hay más? – comentó Cementoss.
- Esto es necesario que lo sepa, debe permitir dejar salir a Midoriya por lo menos una vez a la semana.
- ¿Por qué? – preguntó Nezu sospechando la respuesta.
- Tiene destinado, pero no me quiso contar quien es y apreciaría que lo dejen estar por ahora, no quiero que su embarazo se complique más por estarlo cuestionando sobre el otro padre de ese bebé en camino.
- Entiendo – dijo Nezu. - En circunstancias normales no lo permitiría, pero… Su caso es especial así que lo dejaré estar por lo mientras solo faltan seis meses y medio. Confió en el pupilo de All Might.
- Te lo agradezco – dijo Recovery Girl.
- Ahora es tu turno de hablar con tu estudiante Aizawa – dijo Nezu. – Oh, y quiero que cada vez que Midoriya Izuku salga de la escuela lo acompañes lo más lejos posible y lo recojas.
- Entendido – dijo Aizawa.
- Después de Aizawa hablas tú All Might, puedo ver que te estas muriendo ahora mismo – dijo Nezu.
- Estoy preocupado por él… - dijo All Might con mirada preocupante.
- Y cuando veas estos documentos más – dijo Nezu asustando a All Might.
- No asustes al niño, Midoriya estará bien siempre y cuando haga lo que le dijimos – dijo Recovery Girl.
- ¡Oh! ¡Qué ganas de ver al bebé cuando nazca! ¡¿Será igual de lindo que él?! – dijo Midnight emocionada.
- Es inusual que estés tan callado Present Mic – dijo Ectoplasma.
- Déjalo, está en shock – dijo Aizawa.
- Tú también pareces estar en shock All Might – dijo Cementoss.
- Bueno… No me lo esperaba…
- Aizawa, si vas a hablar con Midoriya que sea mañana, por ahora déjalo descansar, ya ha tenido un duro día – dijo Recovery Girl.
- Entendido, iré a mi habitación.
Con la junta terminaba, cada quien se fue con distintos pensamientos y emociones. Recovery Girl se quedó con Nezu para hablar mejor de la situación.
Midoriya se había acabado el estofado y se quedó dormido al lado de Bakugo. Bakugo lo acostó bien en la cama, lo tapó y se retiro de la habitación. Su situación se complicaba cada vez más.
