Tres días habían pasado, cada vez el padre estaba más nervioso, hoy llegué con un vestido escotado y corto, me senté a su lado, de repente su boca estaba cerca, así que comencé a besarlo, por dios sus labios sabían mejor de lo que imaginaba, me recostó en el sillón, bajo su mano a mis bubis, gemí.
-Oh Dios-me dijo alejándose de mi.-Esto está mal.
-Claro que no-le dije con una sonrisa y tomando su mano, para que tocara mi bubi.-Nadie se enterara.
Comenzó a besarme, metí mi lengua, por dios sabía delicioso, sentí su erección en mi pelvis, por dios era enorme, bajo el cierre de mi vestido, mi brasier quedo descubierto, lo quitó y comenzó a tocarlos.
-Sabes cuántas veces me masturbe pensando en tocar tu cuerpo-me dijo con una sonrisa, bajo su boca y comenzó a lamer mi pezoneras, gemí muy fuerte.
-Sabes cuántas veces me masturbe pensando que era tu mano tocándome-le dije con otro gemido.
Bajo su mano, hasta encontrar mi tanga, la bajo hasta que la saco, metió su dedo en mi vagina, gemí, por dios, se sentía excelente, le quité su sotana, dios se notaba su pene enorme bien erecto.
-Oh por Dios-dije mientras su metía otro dedo en mi vagina y veía su enorme pene, toque su pene, gimió fuertemente.
-Dios se siente excelente-me dijo mientras movía más rápido sus dedos, pico mi clítoris, gemí.
-Estoy tan cerca-le dije y lo besé, sentí el orgasmo, por dios, jamás lo había tenido tan fuerte.
Lo besé y baje su bóxer, estaba enorme su pene, comencé a mover mi mano en su pene, gimió fuertemente, aumente la velocidad de mi mano, el se estaba retorciendo.
-Estoy tan cerca-dijo, me besó y pronto explotó, por dios, se sintió excelente.-Wow-dijo y me besó.-Eres más hermosa de lo que imaginé.
-Tómame-le dije con una sonrisa.
-Espera preciosa, pronto pasara-me dijo muy seguro.
Me fui a mi habitación con una sonrisa, fue mejor de lo que jamás imaginé, me acosté con una sonrisa, hice la tarea.
