Los días pasaban rápidamente, hoy era especial, me levanté como siempre, me aliste para ir a la escuela, y luego me iría a Nueva York con mis padres. Llegue a la cocina, donde para mi sorpresa estaba Edward cocinando.
-Buenos días-le dije con un beso en la boca.-¿Y las cocineras?
-Muy buenos días, se fueron ya que sus hijos bailarán y les di el día para que los vieran-dijo con una sonrisa.-Que bueno-le dije seductoramente.
Nos sentamos a desayunar, cuando terminé, me acerqué y comencé a besarlo, me subió a la mesa, donde abrí las piernas enseguida, bajo su mano hasta que alcanzó mi tanga y me la quitó, bajé su pantalón y bóxer, enseguida me metió su pene, gemimos, toco mis bubis.
-Rápido-le dije desesperada y el aumento la velocidad, lo bese.-Vamos, siento que pronto terminaré, me beso mientras llegábamos al orgasmo juntos.-Dios te voy a extrañar estos 3 días.
-Yo igual, estos han sido los mejores días-le dijo con una sonrisa.
Se separó de mi, me bajé de la mesa, mientras me acomodaba el vestido, me ponía mi tanga. Salí de la iglesia, subí a mi coche y me fui a la escuela con una sonrisa. El día fue normal, llegaron las madres, me puse el traje para el baile, era sexy, estoy segura que Edward me tomaría si me viera.
-Bueno chicas, quiero que todo salga excelente-nos dijo la maestra de danza, mi clase favorita.
Salimos a la cancha, donde todos nos aplaudieron, no por eso éramos campeonas en los concursos a donde íbamos, todo salió excelente. Fuimos a vestidores y quería despedirme de Edward.
-Maestra, cree que me pueda retirar, ya que viajaré y sabe que a mis padres no les gusta que llegue tarde-le dije a la maestra con una sonrisa.
-Claro, espero que todo salga bien-me dijo con una sonrisa.-Nos vemos el Lunes.
-Nos vemos-dije y salí de la escuela.
Me fui sin cambiar, acabo sabia que Edward estaría solo, entre como siempre, lo encontré en su oficina concentrado en algo, me acerqué, me vio y noté su mirada de lujuria.
-Oh por Dios-dijo y me dio un beso.-Que buena despedida.
Abrí las piernas, mientras el bajaba el corsé, su cara cuando no vio brasier, lamió un pezón, mientras el otro lo torturaba con su mano, le quité la camisa, me quitó el corsé, yo desabrochaba su pantalón, y bajaba con su bóxer, me quitó la tanga, metió rápidamente su pene, gemimos, era excitante.
-Vamos, dale duro-le dije y el aumento la velocidad, me estaba volviendo loca, lo besé con todo y lengua, gemimos cuando llegamos al orgasmo.
-Eres mi perdición-me dijo con una sonrisa, se separó de mi.-Ahora voltear para hacerlo de perrito-me dijo y le hice caso, me acomode en la mesa, metió su pene y lo sentí en lo más profundo.
-Ah-grite mientras sentía demasiadas cosas, tocaba mis bubis, juro que estaba viendo estrellas, me besó, toco mi clítoris y llegamos juntos al orgasmo.-Creo que te extrañaré demasiado-dije mientras salía de mi.
-Vete, antes de que llegues tarde-le dijo con una sonrisa.
Me fui a mi cuarto, donde me puse un pantalón y una blusa decente, llego el chófer por mi y me fui al aeropuerto. Llegue, entregue mi maleta y espere a que fuera la hora de partir. Subí al avión, estaba lleno, me senté, me puse los audífonos, las azafatas dieron las instrucciones, despegó el avión y me quedé dormida. Cuando desperté; el avión estaba aterrizando, me levanté y tome mi bolsa, la maleta, el chófer me esperaba como siempre, llegamos al hotel y me dieron la llave de mi habitación, subí y me acosté en la cama, prendí la tele y tocaron la puerta, sabía que eran mis padres, abrí y entraron.
-Que bueno que llegaste-dijo papá muy serio, ya sabía como era esto.-Mañana iremos a desayunar como siempre, luego vendremos a arreglarnos para la comida de la empresa a las madres y luego otro cambio para la fiesta.
-Claro padre, siempre es lo mismo-le dije con una sonrisa.
Se fueron y pedí la cena en la habitación, mandé unos mensajes y luego me quedé dormida. A la mañana siguiente; me levante y baje a desayunar, como siempre me aburrí, pura gente aburrida. Subí y me arreglé como sabía que a mis padres les gustaban ya que sino, me quitaban parte del dinero que me daban, salí y me esperaban en el lobby.
-Muy Bonita, como siempre cumpliendo lo que te digo-dijo mi madre con una sonrisa.
Subimos a la limusina, llegamos a un restaurante muy caro, saludamos a los presentes, gracias a dios que ya había llegado mi amiga Alice, me senté con ella, comenzamos a platicar.
-¿Como has estado?-me dijo con una sonrisa.
-Mejor que nunca, ¿y tu?-le dije con una sonrisa, pensando en Edward.
-Pues conocí a Jasper un gran chico, ¿y a ti? Te miro diferente.
-Tal vez igual que tu, pero ya no soy virgen y me encanta, aunque mucha gente lo vea mal-le dije sonrojada, ella desde los doce había dado su virginidad a su ex novio Tyler y moría por que yo hiciera lo mismo.
-¿Y con quien?-dijo emocionada.
-Con el guapote del padre Cullen-dije y vi su cara de sorpresa.
-Oh dios, eso es lo más loco que he escuchado, pero sabes que no diré nada.
Seguimos platicando de muchas cosas, y quedamos de ir de compras al siguiente día, me ayudaría a comprar cosas sexys para mi hombre, ya que a ella le gustaba seducir. La comida terminó y me cambié y arreglé para la fiesta, me esperaban y nos fuimos al salón, donde me aburrí hasta que llegó Alice con su novio, se notaba que por fin centraría cabeza mi amiga.
-Mucho gusto Bella, me han hablado mucho de ti-dijo Jasper con una sonrisa.
-Mucho gusto Jasper, un placer conocerte-le dije estrechando le la mano.
Nos pusimos a platicar, eso hizo más amena la fiesta, mi padre como siempre dio su discurso, la fiesta fue aburrida, nos fuimos muy tarde. A la mañana siguiente; me levanté, bañe, bajé a desayunar con mis padres, Alice pasó por mi, nos fuimos al centro comercial, era enorme.
-Primero, iremos a comprarte ropa interior y pijamas sexys, luego iremos por más ropa que volverá loco a tu padre-dijo Alice con una sonrisa.
-Eso es lo que quiero-le dije con una sonrisa, aunque no esperaba amor, me encantaba que me tomara donde sea.
Fuimos primero a una tienda de lencería, nunca había comprado demasiadas cosas, solo acompañaba a Alice, compre todo lo que me gustaba y cosas que Alice me recomendó. Luego fuimos a muchas tiendas, donde compré mini faldas, blusas escotadas, shorts, vestidos, alguno que otro pantalón para cuando es necesario.
-Vamos a comer, por que si no creo que me voy a desmayar-dije con dramatismo, estaba cansada.
-Vamos a dejar las bolsas al carro y vamos a comer-dijo Alice con una sonrisa, ya sabía como era.
Fuimos al estacionamiento, donde dejamos las bolsas en el maletero del carro, creo que ocuparé otra maleta, fuimos al piso de la comida, compramos unas hamburguesas y nos sentamos en una mesa. Terminamos y seguimos comprando, compramos zapatos, bikinis, sandalias, zapatillas, muchas cosas más y una maleta para meter todo lo que compre. Nos fuimos a cenar a mi restaurante favorito, no podíamos no ir.
-Creo que iré a tu graduación, para que me presentes a mi futuro cuñado -dijo Alice con una sonrisa.
-Esta bien, pero creo que no será tu cuñado, es solo una aventura-le dije con una sonrisa y segura.
-Nunca apuestes contra mi-me dijo muy segura.
Salimos y por fin me fui al hotel, mis padres no preguntaron, ya que siempre iba de compras con Alice. Al día siguiente; desayune con mis padres, tome mis cosas y me fui al aeropuerto, donde salió enseguida el avión. Llegue y el chófer me esperaba, como siempre me llevo a la iglesia, Edward estaba confesando como siempre después de la misa, me cambié, me puse un babydoll, y me fui al cuarto de Edward, me acoste en su cama. Entro y se sorprendió de verme.
-Hola guapo-le dije con una sonrisa seductora, se quitó la sotana, dios se notaba que estaba excitado y que me había extrañado, se acercó a la cama.-Creo que me extrañaste.
-Claro que si-dijo acercándose, se subió a la cama.-Me encanta esta ropa-me dijo y me besó, mientras se subía encima de mi.
-Para eso la compre-le dije mientras me besaba el cuello, gemí.-Como te extrañé.
Comenzó a bajar el tirante, lamió un pezón mientras el otro lo estruja con su mano, baje su bóxer, tome su pene entre mis manos, gimió fuertemente, dios como había extrañado esto, bajo mi tanga, metió dos dedos de una, eso hizo que viniera fuerte.
-Estas empapada-me dijo con un gruñido, dios me volvía loca.
-Por dios, ya mete tu verga en mi vagina-le dije desesperada.
Saco sus dedos, me beso y metió su pene hasta el fondo, gemimos fuertemente, comenzó a moverse rápidamente, dios me estaba volviendo loca, lamió mis pezones y pronto explotamos juntos.
-Acomódate para hacerlo de perrito-me dijo saliendo de mi, cuando tomo aire, me puse con las monos y pies en la cama.
Me besó y metió su pene, lo sentí en lo más hondo, tomo mis bubis en sus manos, comenzó a moverse más rápido, lo sacaba y metía y eso me volvía más loca, por que cuando entraba se sentía más genial, estaba cerca y toco mi clítoris.
-Edward-grite mientras tenía mi orgasmo, el siguió moviéndose.
-Bella-grito mientras explotaba en mi vagina, nos acostamos en la cama.-Eso fue fabuloso, te extrañé demasiado.
-Créeme que yo también-le dije con una sonrisa.
Me acosté con la cabeza en su pecho y me quedé dormida enseguida. Me levanté y cenamos y volvimos a tener sexo tres veces.
