Tres días habían pasado; dios cuando mis padres se irán, necesitaba sexo y ellos no se iban. Alice ya había tenido aventuras, ya que dice que su novio no quiere tener sexo con ella, y según no vive sin sexo, ahora la entiendo. Mi celular comenzó a sonar, era mi madre.

-Hija, ahorita el chófer llegada para llevarte a la iglesia, nos iremos de emergencia a Nueva York-dijo mi madre y me hizo sonreír.

-Muy bien mamá, nos veremos después-le dije con una sonrisa.

Tome un baño rápido, rasure mi cuerpo y luego le puse crema, me puse un vestido de verano. Llego el chófer, llegamos enseguida, le mandé un mensaje a Alice, ella ya también se iba. Llegue a la iglesia, Edward estaba en su oficina, llegue y entré sin tocar, le tape los ojos.

-Bella, que sorpresa-dijo mientras quitaba mis manos y comenzaba a besarme, dios, lo había extrañado.-Pensé que tardaría más.

-Tuvieron una emergencia mis padres-le dije mientras le quitaba la camisa y le besaba la manzana, gimió.

Bajo los tirantes del vestido, mientras me subía a su escritorio, bajaba mi tanga, le desabrochar el pantalón, baje su cierre, su boxes, metió su pene de una, gemimos fuertemente, comenzó a besarme las bubis, dios, llegamos rápidamente al orgasmo. Salió de mi, dios era mucho semen, me bajé, se sentó en la silla, lo besé, mientras metía su pene, dios, lo sentí muy adentro.

-Ay Dios-dije con un gemido, comencé a moverme más rápido, me quitó el vestido, lo besé, me tocó las bubis, estaba cerca, le besé la manzana.

-Vamos, estoy muy cerca-me dijo mientras me besaba y tocaba mi clítoris, explotamos juntos.-Por más que quiera seguir, tengo que ir a confesar a las personas.

-Que mal-le dije con un puchero, el me besó.

-¿Qué te parece si nos vamos de vacaciones?-dijo y eso me sorprendió.-Seda mi cumpleaños y siempre me dan esa semana, y tu estas de vacaciones.

-Esta bien, siempre me voy a algún lugar-dije con una sonrisa, eso sería excelente, ya que nadie nos interrumpirá.

Se cambió y se fue, dios como lo había extrañado, me fui a mi habitación, donde me quedé dormida. Me levanté, al sentir como comenzaban a besarme el cuello, por dios ya estaba mojada y desnuda, no sabía a que horas me revistió.

-Buenos noches dormilona-me dijo divertido, mientras me besaba, dios estábamos más que listos.

-Que mejor manera de despertar-le dije mientras tomaba su pene con mi mano, gimió con ganas.

Me besó e introduzco su pene de una, gemí fuertemente, le besé el pecho, mientras aumentó la velocidad, manoseo mis bubis, me besó mientras explotamos juntos. Salió cuando se recuperó, lo besé, lo acosté en la cama, me monté, dios se sentía genial, tomaba mi ritmo, toque su pecho, tocaba mis bubis, dios, lo besé y volvimos a explotar.

-Creo que nunca me cansaré de ti-le dije con una sonrisa.-Ahora entiendo a Alice.

-Yo comprendo a mis ex compañeros de preparatoria-dijo con una sonrisa.

Salí de el, nos cambiamos con la pijama para ir a cenar, luego de eso seguimos teniendo sexo, por los días perdidos.