Dos días habían pasado. Hoy era el cumpleaños de Edward, así que me levanté temprano, hice el desayuno, me puse el traje de mucama sexy, era una de sus fantasías, llegue a la habitación, puse el desayuno en la cama, lo toque, despierto enseguida.
-Señor Cullen aquí está su desayuno-le dije mientras me agachaba y enseñaba un poco mi escote.
-Gracis-me dijo con una sonrisa, mientras comenzaba a comer.
Me hice como que limpiaba, sentí como se acercaba a mi, comenzaba a besar mi cuello.
-Señor Cullen, esto está mal, usted es mi jefe-dije inocente.
-Pero, deberías de hacer lo que yo quiero-dijo mientras me besaba.
-Esto no es lo mejor-le dije quitando sus manos de mi escote.
-Siento tu deseo desde aquí-dijo mientras metía una mano en mi falda y tanga y tocaba mi vagina, gemí.-Ves que me deseas como yo a ti.
-Bueno, pero solo por que lo deseo y quiero este trabajo-dije inocentemente.
Me besó, mientras me frotaba contra su pene, me quitó el plumero de la mano, toco mis bubis, levanto el top y mis bubis quedaron a su merced, comenzó a lamerlas, gemí fuertemente, me quitó la tanga, metió tres dedos en mi vagina, dios esto era la locura, los movió más rápido, llegue rápidamente al orgasmo, lamió mi semen de sus dedos.
-Sabes mejor de lo que pensé-me dijo con una sonrisa.
-Que bueno que le guste, para mantener mi trabajo -dije con una sonrisa.
-Oh claro que lo mantendrá-dijo y metió su pene de una a mi vagina, dios me volvía loca, me acostó en la alfombra.-Te sientes excelente-dijo mientras aumentaba la velocidad.
-Señor Cullen-dije cuando alcancé el orgasmo, siguió moviéndose, besó mis bubis, pronto alcanzo su orgasmo.
-Eso fue fabuloso, señorita Swam-me dijo con una sonrisa.
Nos levantamos con una sonrisa, nos metimos a bañar, me puse un vestido playero, iríamos a caminar en el bosque a un lado de la casa. Salimos, comenzamos a caminar, encontramos un hermoso claro, lleno de flores, nos sentamos y comenzamos a besarnos, me acostó en la hierba, saco el vestido, le quite el traje de baño, lamió mis pezones, mientras me quitaba la tanga, era emocionante estar al aire libre, metió su verga de una.
-Oh Dios-grite fuertemente.-Aumenta la velocidad-dije y el así lo hizo.
-Tócame el pecho-dijo y aruñe su pecho, me besó mientras explotamos juntos.
-Creo que ahora tengo hambre de comida-dije y sonaron mis tripas.
Nos levantamos y acomodamos nuestras ropas, comenzamos a caminar, cuando casi llegamos, comenzó a besarme cerca de un árbol, dios estábamos tan listos, me hizo la tanga a un lado, me puso de espaldas y metió su pene de una, gemí fuertemente, gracias a dios que los vecinos estaban lejos, me besaba el cuello, aumento la velocidad, tocaba mis bubis, me besó y explotamos juntos.
-Dios, sin duda el mejor cumpleaños de todos-dijo con una sonrisa.
-Y eso que falta mucho-le dije seductora.-Pero, primeros vamos a comer-le dije con una sonrisa.
Me puse la tanga y caminamos hasta un restaurante cercano a la cabaña, estaba deliciosa la comida. Cuando terminamos, fuimos por un helado en el malecón, lo comimos mientras caminábamos, nos dábamos besos inocentes, por fin llegamos a la cabaña, donde nos cambiamos para bañarnos en la playa, me puse un bikini extra pequeño, con un short y una playera de tirantes. Salí y Edward ya estaba listo, salimos a la playa, donde pusimos las cosas en la arena, quedamos en puro traje de baño, entramos a la playa, entramos hasta que me tapo hasta el cuello.
-Sabes que una de mis fantasías es hacerlo aquí-le dije sensual en su oído.
-Pues hay que hacerlo-dijo mientras comenzaba a besarme.
Comencé a tocar su pecho, dios se sentía fabuloso, baje su bóxer, su pene estaba listo, hizo la tanga a un lado mientras metía su pene en mi vagina, gemí, lamió su manzana, subí mis piernas en su cadera, besó mi cuello, llegamos al orgasmo juntos.
-Eso fue fabuloso-dije mientras salía de el y me ponía de pie.
-Claro que si-dijo mientras se acomodaba su traje de baño.
Salimos del agua, tomamos un poco de sol, entramos a la cabaña antes de que oscurecida. Tomamos un baño, obviamente hubo sexo, salí y me puse un vestido sexy, Edward una camisa y pantalón de vestir. Llego el taxi por nosotros, llegamos al restaurante, donde dimos nuestro nombre y nos llevaron a la mesa reservada, era un poco privado, tenía una hermosa vista a la ciudad.
-Es hermoso, igual que tu-me dijo con una sonrisa.
-Tenia muy buenas recomendaciones en internet-le dije con una sonrisa.-De aquí iremos a la cabaña, para tu otro regalo-le dije seductoramente.
-Claro, iremos mañana a una discoteca.
-¿Crees que me dejaran entrar?-le dije con duda.
-Claro y más si te ves sexy, que eso no es difícil-me dijo muy seguro.
Cenamos y comimos juntos un pay, estaba todo delicioso, pagué con mi tarjeta. Salimos y tomamos otro taxi, llegamos a la cabaña, entramos y le dije que esperara para subir, me puse la ropa destinada para esta noche, acomode las cosas que necesitábamos. Lo llamé y enseguida llegó, se sorprendió al verme.
-Creo que es hora de cumplir otra fantasía-dije con las esposas en las manos, ya que era su fantasía, amargarme y taparle los ojos.
-Sin duda será el mejor cumpleaños-dijo mientras se acercaba a mi.
Tomo las esposas, mis manos, primero esposo a un poste de la cama y la otra al otro poste, me puso el antifaz en los ojos. Comenzó a besarme, no imaginaba que se sintiera mejor así, me besó el cuello mientras su mano viajaba por mi cuerpo, me subió el top del traje, manoseo mis bubis, las lamió, yo gemía, quería tocarlo, bajo su mano, quito la tanga, oí como prendía el vibrador, de repente sentí algo en mi vagina.
-Oh Dios-grite cuando lo sentí adentro, se sentía mejor de lo que imagine, lamió mis pezones, sin quitar el vibrador, me besó, movió el vibrador, dios era una locura, sentí como explotaba.-Eso fue una locura.
-Y todavía falta mi pene-dijo divertido, me imaginé su sonrisa.
Comenzó a besarme, sentí su pene adentro de una, gemimos, sentía más cosas que nunca, me estaba volviendo loca, sentí como aumentaba la velocidad, tocaba mis bubis, sentí como explotaba y lo seguía.
-Dios, sin duda el mejor regalo-dijo con una sonrisa, mientras me quitaba el antifaz, lo vi con una sonrisa saliendo de mi.
-Que bueno que te gusto, por que se sintió excelente-le dije con una sonrisa.
Por fin me quito las esposas, comencé a besarlo, enseguida comenzó a tocarme, me quitó la tanga, beso mi cuello y metió su pene de una, gemimos con energía, besé su manzana, toco mi clítoris, explotamos juntos, cayo rendido encima de mi, salió y se acostó a mi lado.
