Las semanas pasaban volando, estábamos cerca de Halloween, tenía mi traje perfecto, era sexy, pero también perfecto para la escuela. Estaba con mis padres, estos días, me hizo dar cuenta que me enamore del padre, no sabía como afrontarlo, ya que no solo lo extrañaba por el sexo, ocupaba sus atenciones y dormir a su lado. Llegue a la escuela como siempre, Alice ya sabia de lo que sentía por el padre y me alentaba a decírselo.
-Hola Bella-dijo Alice con una sonrisa y me abrazo.
-Hola Alice-le dije con una sonrisa.
-¿Ya hablaste con Edward?
-Sabes que no, para el solo soy su aventura, y eso era para mi, pero mi corazón pensó lo contrario-dije triste.
-Ya verás que si siente algo por ti, cuando te animes a decirle-dijo Alice muy segura, dudaba si creerle, pero siempre tiene la razón.
Entramos como siempre a clases, fui a mi casillero por unos libros que necesitaba, las clases pasaron como siempre. Llegue a mi casa, sorpresa mis padres estaban aquí, me senté en la oficina, no sabía que esperar.
-Bueno Isabella, nos tenemos que ir, pero esperamos que disfrutes estas semanas, ya sabes que hacer-me dijo mamá con unan sonrisa, no sabían a que se refería.
-Gracias-dije con duda.
-Bueno, ya sabes que te deseamos mucha suerte en tu concurso, espero no nos dejes en ridículo-dijo mi padre muy serio.
-Jamás los dejo en ridículo-les dije segura.
Fui a arreglar mi maleta, con cosas nuevas que tenía, mi disfraz para Halloween. A la mañana siguiente; me levanté como siempre, me puse el uniforme y me fui a la escuela, fue un día como siempre, pero los ensayos eran pesados, ya que quedaba semanas para el concurso. Llegue a la iglesia con una sonrisa, jamás espere ver una mesa con velas para dos, me quede parada en la entrada, entro Edward y al verme me sonrió.
-Hola hermosa, bienvenida-me dijo Edward y me tomo la mano para sentarme en la silla.
-¿Qué paso?-dije sorprendida.
-Disfruta se la comida y luego te diré-dijo mientras fue a la cocina.
Entro con un ramo de fresias, mis flores favoritas, destapó la comida, olía delicioso, había música clásica de fondo.
-Bueno-dijo nervioso, dios yo estaba peor.-Se que lo nuestro no ha sido normal, pero lo que si se, es que hoy siento cosas por ti, puedo decir que te quiero más de lo que imagine algún vez-dijo seguro con una sonrisa.-¿Bella me corresponde?
-Yo también estoy enamorada de ti-le dije mientras sentía mis lágrimas de emoción, el me abrazo.
-Entonces ¿quieres ser mi novia?
-Claro que si-le dije mientras le daba un beso inocente.-¿Esto esta bien?, ya que tu eres un parre-dijo nerviosa.
-Siempre nos dijeron que si encontramos el amor, y somos correspondidos, no esta mal, estaría mal, si hacemos cosas solo por calentura de nosotros y la mujer no quiere-dijo muy seguro.-Eso si, en algún momento tenemos que ir con el papá a pedir permiso.
-Podemos ir ahora en Diciembre-dije con una sonrisa.
-Voy a pedir una cita-dijo con una sonrisa.
-¿Como le diré a mis padres?-dije preocupada.
-La verdad es que les pedí permiso y no se por que, pero no se lo tomaron a mal, solo me dijeron que te cuidara-dijo Edward muy seguro, eso me sorprendió, me imaginaba que se iban a oponer por lo que dirán.
-Con razón me desearon suerte cuando me dijeron que se iban.
Me dijo que esperara, no sabía que pasaba, nos fuimos a mi habitación, había muchas velas y rosas en la cama, se veía espectacular. Comenzamos a besarnos, me llevo a la cama.
-Esta vez es especial, ya que es la primera vez que lo haremos como novios-me dijo con una sonrisa, entregándole una rosa.
-Vaya que ti-dije con una sonrisa.
Nos besamos, mientras comenzaba a quitarle la camisa, aruñe su espalda, me quitó la blusa, gracias a dios que en la mañana me puse ropa interior sexy, me quitó el brasier, lamió mis pezones, desabrochar su pantalón, dios estaba más que listo, se levantó y quitó pantalón y bóxer, subió a la cama, me quitó la tanga, mientras levantaba la falda, metió su lengua, gemí fuertemente, luego metió dos dedos.
-Oh Edward-grite mientras tenía el orgasmo, el tomo todos mis jugos.
-Vaya que me encantas-dijo mientras me besaba, se introdujo de una, gemimos fuertemente.-Eres tan estrecha-dijo mientras salía y entraba, sabía que eso me volvía loca.
-Aumenta la velocidad-le dije con poco aire, claro que me hizo caso, manoseo mis bubis, me besaba el cuello, me besó mientras llegábamos al orgasmo juntos.
-Eso estuvo excelente-me dijo mientras salía de mi.
-Quiero mal-le dije con una sonrisa.
-Oh claro que si-me dijo con una sonrisa.
Me quitó la falda, me puse de lado, subí una pierna en la suya, metió su pene de una, gemimos, lo besé en su manzana, me besó, toco mis bubis, explotamos con todo. Dios, jamás imagine que me enamoraría de un padre, pero se que tener sexo con el fue lo mejor.
