Los tres días habían pasado por dios, ya me urgía tener sexo, no podía ver a Edward y no querer saltarle encima y quitarle la ropa. Hoy por fin íbamos a tener sexo, me puse un pijama muy sexy con una bata encima, llegue a la sala principal del lugar, ya me esperaban, Edward estaba con su sotana, teníamos mucho desde la ultima vez que traía sotana antes del sexo.
-Bueno chicos, es hora-dijo el papá con una sonrisa.
Nos acercamos al lugar donde había una sábana, eso me puso nerviosa, el se sentó en su lugar.
-Tranquila, imagina que el no está y que estamos en la iglesia, como cuando lo hicimos ahí-me dijo Edward al oído, recordé cuando lo hicimos en la capilla.
Comenzamos a besarnos, dios ya estaba caliente, me quitó la bata, vi como se levantaba su pene, sabía volver loco a mi hombre, le quité la sotana, por dios, solo traía sus bóxer, me bajo los tirantes, mis bubis quedaron libres, me recostó en la sabana, lamió mis bubis, mientras me quitaba la tanguita, metió dos dedos.
-Dios-dije mientras comenzaba a mover sus dedos, me besó, baje sus bóxer, comencé a mover mi mano en su pene.
-Bella-dijo con un gemido.
Cada uno movía sus manos, sentía como pronto explotaría, el estaba igual, gritamos cuando nos llegó el orgasmo, dios, era mucho semen, lo lamió, y me besó, por Dios, era delicioso. Me besó e introdujo su pene, gemí, comenzó que moverse lentamente, sentía cada centímetro.
-Vamos, más rápido-le dije desesperada, el comenzó a moverse más rápido, sentí cuando mis paredes se contraían en su pene.-Edward-grite cuando explote, el luego me siguió con un gruñido.
-Quiero mas-me dijo al oído.
-Claro que si-me dije con una sonrisa, que importaba lo demás.
Salió de mi y me puse en cuatro, me besó y penetró, gemí, tomado de mis bubis, comenzó a salir y entrar cada vez más rápido, toco mi clítoris, dios, esto estaba excelente, me besó y explotamos juntos. Me beso, salió de mi, nos levantamos y el papá nos miraba diferente, no me gusto como me vio, me abracé a Edward, quería su protección.
-Bueno chicos, tengo que decirles que jamás había visto una pareja tan entregada-dijo el papa con una sonrisa.-Por eso, les daré mi bendición y espero que el día que quieran casarse, sea el que los casé.
-Muchas gracias-dijo Edward y le dio la mano.
-Bueno, vayan a cambiarse, y luego vengan para bendecidos y darles la buena por su noviazgo-dijo y salió.
-Eso fue mejor de lo que pensé-dije con una sonrisa, sabia que de ahora en adelante no habría ningún problema.
Me puse la bata y nos fuimos a nuestra habitación, me metí a la ducha, quería estar limpia, me puse un vestido discreto, ya que si todo salía bien, pronto saldríamos a Nueva York a festejar la navidad. Salí y mi hermoso novio ya me esperaba, llegamos a la capilla y el papá ya nos esperaba, nos acercamos a el.
-Estamos aquí para ver cómo este hombre y esta mujer son bendecidos para que nadie se oponga a su relación-dijo y acercamos nuestra cabeza al agua bendita, me emocione, nos hecho agua como a los niños.-Que nadie los separe, solo la muerte.
-Gracias señor-le dije con una sonrisa.
-Ustedes sean felices como lo son-nos dijo con una sonrisa sincera.
Salimos y buscamos un vuelo lo antes posible, saldría hasta mañana por la mañana, llegaríamos con tiempo para cambiarnos e irnos a la fiesta de noche buena, que siempre daban mis padres, esa noche dormimos sin sexo, pero no fue una necesidad. Nos levantamos temprano; ya que teníamos un viaje a Roma, desayunamos con el papá, creo que nunca me imaginaría esto.
-Bueno chicos, me alegro mucho haberlos conocido, espero pronto tener la invitación para la boda-dijo el papá con una sonrisa.
-Claro que lo invitaremos y fue un placer y un honor conocerlo-le dije con una sonrisa.
Salimos y tomamos el coche, pronto llegamos a Roma y fuimos al aeropuerto, entregamos el coche y esperamos unos minutos para subir al avión, nos acomodamos en nuestros lugares, como la vez pasada vimos películas. Llegamos, tomamos nuestras maletas, y Alice nos esperaba.
-Hola chicos, ¿cómo les fue?-nos dijo con su energía de siempre mientras nos daba un abrazo.
-Excelente, muchas gracias-le dije con una sonrisa.
Salimos del aeropuerto, y subimos al coche, me llevo hacia mi casa, donde era una locura como cada año, gente yendo de aquí para acá, una de las señoras que ayudan nos llevo a mi habitación y se fue, Edward miraba todo con detenimiento, dejé mi maleta y comencé a besarlo, tenía mucho tiempo sin nada, era una locura eso, desabotone su camisa y se la quité.
-Creo que alguien está desesperada-me dijo con una sonrisa, mientras bajaba el cierre del vestido, y me lo quitaba.
-Creo que alguien también-dije viendo su erección.
-Me vuelves loco-dijo tirándome a la cama.
Me besó, y se quitó sus pantalones y bóxer, hizo a un lado mi braguita y metió su pene de una, gemí, dios, lo había extrañado, me quitó el brasier, lamió mis pezones, llegamos pronto al orgasmo. Salió de mi, me besó e hice que cayera en la cama conmigo encima de él, lo besé, mientras me introducía en su pene, dios, me encantaba esta posición.
-Me encanta verte montarme-me dijo mientras tomaba mis bubis.
Me movía en círculos, aumente la velocidad subiendo y bajando, rasguñe si pecho, sentí como explotamos juntos, cai encima de el, se me cerraban los ojos, estaba cansada, casi no dormí en el vuelo, así que enseguida me quedé dormida. Me levanté al sentir que la puerta era abierta, era mi madre, gracias a dios que Edward nos había acomodado y tapado, hubiera sido horrible y vergonzoso que mi madre nos hubiera visto desnudos.
-Que bueno que ya despertaste, es hora de que te arregles-dijo mi mamá mientras dejaba un vestido en la cama.-Tu novio esta en la cocina, más vales que comas algo antes de que lleguen los invitados-me dijo y salió de la habitación.
Me puse ropa cómoda, luego me bañaría, baje a la cocina y Carmen me dio un plato de lasaña, estaba deliciosa. Deje los platos sucios y me fui a la habitación, donde tomé una ducha relajante, no sabia donde estaba mi novio, pero era mejor que no estuviera, comencé a arreglarme el cabello y me pinté, no era experta pero sabía como arreglarme, me puse el vestido que dejo mi madre, era muy bonito, con unos tacones de muerte.
-Dios, estás hermosa-me dijo Edward entrando con un traje elegante, tuve muchos pensamientos impropios.
-Tu estas muy guapo-le dije sonrojada.
-Vamos, si no tu madre vendrá y sino salimos nos encontrará de una manera inapropiada para ella-me dijo con una sonrisa.
-Pero en la noche-le dije sugestiva.
Salimos de la habitación tomados de las manos, bajamos y mis padres estaban en el salón principal sentados, mamá me miró con una sonrisa. La primer en llegar como siempre fue Alice, me sorprendió verla con Jasper, hace mucho que habían terminado, por que la cachi en acción con otro. Así fue llegando mucha gente como cada año. En algún momento tomé a Alice de la mano y la llevé a mi habitación.
-¿Cómo es qué llegaste de la mano de Jasper?-le dije curiosa y enojada por que no me había dicho nada.
-La verdad, ni yo lo explico, nos encontramos un día que andaba paseando ahora que te fuiste al Vaticano, me di cuenta que tenía sentimientos por el todavía y dl estaba igual, hablamos y nos estamos dando otra oportunidad-me dijo Alice con una sonrisa.
-Me alegro, se ve que es un buen chico-le dije y le di un abrazo.
-Solo espero que no siga con lo mismo, por que no aguanto mucho sin sexo-me dijo preocupada.
-Estoy segura que esto es para bien-le dije muy segura.-Ahora vamos, por que mi madre nos matara-le dije y me levanté.
Salimos de la habitación y fuimos al salón, Edward me miró y besó, estaba feliz por que estoy segura que será nuestra primera navidad de muchas. Por fin pasamos al comedor, donde tomamos asiento como siempre, las cocineras dejaron la comida al centro, mi padre tomó la palabra.
-Bueno, en esta noche tan importante, quiero agradecer a mi esposa por otro año grandioso y juntos, a mi hija por ser nuestro orgullo, darle la bienvenida a Edward y esperamos que haga muy feliz a Isabella-dijo con una sonrisa.
-Muchas gracias señor Swam, gracias por recibirme en su familia-dijo mi novio con una sonrisa.
Así hablaron varias personas, por fin cenamos, como siempre estuvo deliciosa, hubo brindis, intercambio de regalos, la gente se fue después de media noche. Por fin pudimos subir a la habitación, donde cerramos la puerta con seguro, comenzamos a besarnos desesperadamente.
-Creo que alguien me debe algo-dijo Edward mientras bajaba el cierre del vestido, me besaba el cuello.
-Te lo pago-le dije mientras le quitaba la corbata y desabrochaba la camisa, la corbata se la quitó en las escaleras.
Me quito el brasier y recostó en el borde de la cama, desabroche su pantalón, se lo quitó junto a los bóxer, me besó los pezones, puso mis piernas en sus hombros, me besó y metió su pene de una, gemimos al mismo tiempo, salía y entraba mientras me besaba el cuello, lo sentía muy adentro, aumento la velocidad, rasguñe su espalda con los sentimientos que tenía, sentí como explotamos al mismo tiempo.
-No sabes como me gusta esta posición-le dije con una sonrisa.
-Y a mi me encanta hacerte el amor en donde sea-me dijo con una sonrisa.
Hice que cayera en la cama, nos acomodamos más arriba de la cama, comencé a lamer sus pectorales, sentí como gemía, metí su pene en mi boca, lo que no alcanzaba con mi boca, tomaba con mis manos, el tomo mi cabello y aguardaba su ritmo, dios era enorme, sentí como exploto, me tragué todo el semen, era delicioso.
-Ven para acá-me dijo y me tiro en la cama.
Fue besando todo mi abdomen, metió la lengua en mi vagina, gemí fuerte, metió dos dedos, los movió, me agarré de las sábanas, toco mi clítoris mientras introducía y movía su lengua.
-Edward-grite cuando tuve el orgasmo, se comió todo mi semen.
Me beso e introdujo su pene, dios, era mi mejor navidad, fue aumentando la velocidad, toque sus pectorales, me besó y llegamos al orgasmo, nos acostamos y quedamos dormidos. A la mañana siguiente; me levanté y nos bañamos, obvio que hicimos el amor en la regadera, bajamos y desayunamos con mis padres, llego Alice llena de regalos.
-Bueno chicos, a entregar los regalo-dijo mamá emocionada, le encantaba los intercambios de regalos.-Primero que nada, este regalo es para Bella y su novio-dijo y nos entrego unas llaves con una escritura.
-¿Qué es esto?-dije leyendo, me sorprendí, era un departamento aquí en Nueva York, ya no tendría que estar en un hotel.-Muchas gracias-le dije a mis padres con un abrazo, era el mejor regalo que esperaba.
-Muchas gracias señores Cullen-dijo mi novio con una sonrisa.
Así fuimos dando regalos, mi novio me dio una pulsera con un corazón de cristal, era hermoso, Alice me regaló mucha lencería y vestidos, me dio vergüenza con mis padres al sacar la lencería, ya que estaba bien envuelta. Una vez que terminamos, me fui a bañar, ya que me iría al concurso, donde primero comeríamos y luego a estirar y arreglarse. Me fui con Alice al lugar, me senté con mis compañeros, no podía faltar la odiosa de Tanya.
-Hola Bellita-me dijo muy falsa, me caía tan mal.-Espero que todo te salga bien, por que yo ensaye mucho.
-Eso espero, a ver si por fin quedas entre los primeros tres lugares-le dije con una sonrisa y vi como hizo una mueca.
Gracias a dios se fue a su mesa, termino la comida y fuimos a los camerinos, Alice me ayudó con el cabello y maquillaje, me estire un poco, cuando iba a cambiarme, Alice me entrego las mayas nuevas.
-¿Como supiste?-le dije nerviosa.
-Tal vez tu novio me las encargo antes de irse de viaje, pero no me dio detalles, aunque me imagino que paso-me dijo con una sonrisa sospechosa.-Que hasta tu ropa se te olvido ese día.
Por fin me cambie, gracias a dios que las mayas me quedaron bien, fue la presentación de los concursantes, estaba mi familia presente, ya que mi novio ya era de la familia, bajamos del escenario, así comenzó Tanya, lo hizo bien, así fueron pasando, Jane lo hizo bien, pero sabía que lo haría mejor que ella. Fue mi turno de pasar, me acomode en el escenario, donde me acomode y comencé que bailar, todo salió perfecto. Salí con una sonrisa de triunfo, me sentía sexy y poderosa. Espere ahora para el equipo, todos nos dimos buenas energías, salimos como siempre con una sonrisa, lo hicimos excelente, fue momento de la premiación, así que subí al escenario.
-Bueno, ahora premiaremos a los primeros tres lugares-dijo el presentador con una sonrisa, claro que siempre era a los mejores.-En tercer lugar, el señor Seth-dijo y le entregaron el reconocimiento y medalla, estoy segura que como siempre Tanya no ganaría.-En segundo lugar, con una diferencia de 1 décimas al primer lugar, la señorita Jane Vulturi-dijo el presentador y entregaron los premios a ella, hizo una pausa.-Ahora nuestra ganadora es… Isabella Swam-dijo y me emocioné, lo había logrado de nuevo, me entregaron mis premios.
-Muchas felicidades-dijo el dueño del concurso, ya lo conocía de siempre.
-Muchas gracias-le dije con una sonrisa.
Me dieron una corona y el cheque, nadie me quitaría mi sonrisa, nos quedamos en el escenario y subieron los equipos, mencionaron el tercer y segundo lugar, Tanya no gano nada.
-Y ahora el primer lugar es… la escuela preparatoria Masen-dijo y todos nos abrazamos, nos entregaron nuestros reconocimientos, y el cheque, bajamos del escenario emocionados.
-Chicos, lo volvieron a hacer-dijo la maestra emocionada.-Muchas felicidades-nos dijo y fue abrazando a cada uno, hasta que llegó a mi.-Muchas felicidades, fuiste la mejor de todos.
-Muchas gracias-dije con una sonrisa.
Me cambié por un vestido, salí y ya me esperaban, me felicitaron y fuimos a mi restaurant favorito, cenamos entre risas, todo era felicidad. Cuando fue hora de irnos, mis padres me entregaron las llaves de mi departamento, así que Alice nos llevó al departamento, ella tenía su casa aquí. Subimos al piso entre besos desesperados, llegamos y ni tuve mucho tiempo para verlo, Edward me puso contra la pared, subió mi vestido, baje su pantalón y bóxer, hizo s un lado mi tanga y así me embistió.
-Dios-dije al sentirlo, podía hace todo el ruido que quisiera, me besó el cuello, aumento la velocidad y explotamos juntos.-Me encanta cuando me atacas.
-Y a mi me encantas-me dijo mientras salía de mi.
Prendimos la luz, esa enorme el departamento, disfrutaría mucho cada que viniera a Nueva York, fuimos a la habitación, donde volvimos a besarnos, esta vez me llevo a la cama, me quitó el vestido, le quité la camisa, el se quitó el pantalón y bóxer, me quitó la tanga, dios era muy lento, se subió encima de mi, me quito el brasier, separo mis piernas y metió su pene, besaba mis bubis, rasguñe su pecho, aumento la velocidad, toco mi clítoris y explote.
-Edward-grite al explotar, siguió moviéndose y explotó.
-Bella-me dijo al explotar.
Seguimos teniendo sexo, era bueno tener libertad, nos acostamos y caímos dormidos enseguida.
