Los días pasaban volando, hoy era el ultimo día del año, iríamos a cenar cerca del Times Square. Esta semana; habíamos hecho mucho turismo y demasiado sexo, era bueno mi departamento, ya que nadie nos molestaba.

Llegamos al departamento, después de comprar unas cosas, ya que no tenía suficiente ropa en él, y mis padres se habían ido de vacaciones. Edward comenzó a besarme, este hombre no tenía suficiente, pero tampoco yo, nos quitamos el pantalón, desabroche su camisa, me llevo a la cama, me quitó la camisa, dios ya estábamos bien excitados.

-No se como quitar mis manos de ti-le dijo mientras quitaba mi brasier, eso era cierto, creo que todo el departamento había sido testigo de nuestra pasión.

-Me encanta tus manos en mi-me dije con una sonrisa, y metió dos dedos en mi vagina, gemí muy fuerte, nos besamos, saco los dedos y metió su pene de chingazo.-Dios-dije con un gemido.

-Solo Edward, hermosa-dijo mientras me besaba y aumentaba la velocidad, me besó en el cuello, manosee su pecho, me besó mientras explotábamos juntos.

-Hay que hacerlo de perrito-me dije con una sonrisa.

Me puse en cuatro, sentí que me besaba la espalda, mientras metía su pene, gemí, me encantaba esta posición, tocaba mis bubis, salía y entraba cada vez más rápido, sentí como explotábamos juntos. Nos separamos y fui al baño, ya que tenía que comenzar a arreglar sino queríamos perder la reservación, tuvimos sexo en el baño. Con una bata, comencé a maquillarme y peinarme, salí y Edward solo estaba en bóxer, dios, ya estaba excitada, me quité la bata mientras me acercaba a él, vi como su pene se paraba.

-Sabes volverme loco-me dijo mientras me acercaba a él y me ponía en la cama, dios, era excitante, me besó, baje un poco su bóxer, me lamí mis labios al verlo tan erecto.

-Apúrate-le dije con un beso, puso mis piernas en sus hombros, metió su pene de una, lo sentí bien adentro, fue aumentando la velocidad y explotamos juntos.-Ya, por que si no, no llegamos-le dije con una sonrisa.

-Solo por eso, pero recibiremos el año haciendo el mi-me dijo mientras salía de mi, me besó.

Fui al baño a retocar mi maquillaje, puse mi ropa interior y las mayas, ya que hacía mucho frío afuera, un vestido algo pegado al cuerpo, con unas botas altas. Salí y mi querido novio ya estaba con su traje, me vio con esa mirada que me vuelve loca, pero nos teníamos que ir.

-Creo que luego de esta noche, te deberé otras mayas-me dijo con una sonrisa.

-Las compré pensando en ti-le dije con una sonrisa.-Ahora vamos, por que no quiero perder la reservación.

Salimos del departamento, llegamos a Times Square, era una locura, pasamos después de un rato, nos tocó una hermosa vista de Nueva York, pude ver a la gente esperando la medianoche, pedimos la cena.

-Nunca dudes que este es mi mejor año y espero que todo sea mejor el próximo-me dijo Edward seguro y con una sonrisa.

-Créeme que será mejor que este, por que estaremos juntos y felices-le dije con una sonrisa.-Te amo.

-Te amo-me dijo con un beso.

Seguimos con la cena, era muy divertido estar con el, siempre me hacía reír. Faltaban unos minutos para la medianoche, las personas se fueron acercando a la ventana, nos abrazamos viendo afuera, vimos como la esfera fue bajando y todo mundo gritando 3… 2…1.

-Feliz año nuevo-dijimos al mismo tiempo y nos dimos un beso.-Te amo-le dije con una sonrisa.

-Te amo-me dijo con una sonrisa.

Vimos los fuegos artificiales, comimos las uvas, yo solo quería ser feliz, con mi familia y novio. Salimos después de pagar la cuenta, disfrutamos un poco de caminar por el lugar. Llegamos al departamento, comenzamos a besarnos, fuimos al sillón, poca veces lo hacíamos en el sillón, pero estábamos desesperados, como prometió me rompió las mayas, dios, eso hizo que me mojará más.

-Me encanta que te pongas salvaje-dije mientras le quitaba la corbata y comenzaba a desabrochar su camisa y se la quitaba.

-Y a mi me encanta y romperte las mayas-dijo mientras me besaba y sacaba mi vestido, quito el brasier, hizo a un lado mi tanga, metió dos dedos, desabroche su pantalón y lo bajé junto a su bóxer, toque su pene, dios estábamos tan cerca, sentí como explote y el siguió hasta que me embarro.

-Dios, a veces nos hace falta masturbarnos-me dijo mientras lamia mi semen.

Me besó e metió su pene, gemimos con emoción, lamió mis pezones, aruñaba su espalda, sentí una emoción mientras llegamos al orgasmo juntos. Sentí como salía de mi al recuperar el aire, tuvimos mucho sexo en la noche.