Dos semanas habían pasado desde la fiesta de mi madre; seguía con los vómitos, lo mejor eran las galletas saladas, pero no me gustaba ir al medico. Estaba en clase de danza, estaba un poco mareada, pero estoy segura que es por que no había descansado en toda la hora, me levanté y desvanecí. Desperté con la voz de la enfermera, abrí los ojos y vomite, dios, que vergüenza.
-Lo siento-dije sonrojada.
-No te preocupes-dijo con una sonrisa, era una buena persona, pocas veces he estado aquí, pero siempre tiene una sonrisa.-¿Has vomitado o mareado en otras ocasiones?
-Todas las mañanas-dije nerviosa, no sabía que pasaba y por la mirada de la enfermera me preocupé.
-¿Cuándo fue la última vez que tuviste la regla?-dijo preocupada, no me acordaba.
-Creo que a principio de Diciembre-dije preocupada.
-Te sugiero que cuando antes te hagas unos análisis de sangre y vayas al medico-me dijo con una sonrisa.
-¿Es muy grave?
-No, pero necesitas cuidarte si es lo que pienso-dijo pensativa.
-Bella-dijo Edward mientras entraba en la enfermería, me abrazo y beso.
-¿Qué es lo que pasa?-le dijo a la enfermera.
-No se, pero les sugiero que pronto se haga unos análisis de sangre y vayan al medico-dijo la enfermera con una sonrisa.-Ya se pueden retirar.
-Gracias-dije mientras me levantaba, gracias a dios, Edward estaba a un lado, por que me maree.
Salimos de la escuela, y subimos a mi coche, llegamos a la iglesia y Edward me llevó a la cama, donde me acosté y me quedé dormida. Desperté para cenar en la cama.
-Mañana iremos al hospital, así que no desayunaras, ya tu padres pidieron permiso al director para que llegues tarde-dijo Edward muy serio.
-Muy bien, solo para saber que me pasa-dije con una sonrisa, ya no quería vomitar más.
Llevo los trastes sucios, me quedé dormida luego de cambiarme a la pijama, estaba muy cansada. A la mañana siguiente; como los últimos días, me levanté directo al baño, esperaba saber que pasaba conmigo. Me metí a la regadera, después de lavarme los dientes, sentí a Edward entrar, me besó, dios estaba más que lista, toco mis bubis.
-Edward-dije con un gemido.
-Vamos-dijo mientras me besaba y metía su pene, gemimos al mismo tiempo, manoseo mis pezones, siento como explotamos juntos.-Dios, como te extrañé ayer-dijo mientras salía de mi.
-Estaba cansada de tanto vomitar-dije con diversión.
Terminamos de bañarnos, me puse una falda cómoda, con unas botas largas y una blusa de manga larga y mi chamarra, subimos a mi coche, llegamos y preguntamos por el laboratorio, llegamos y me hicieron esperar un momento, pasamos y me hicieron preguntas de rutina, odiaba las jeringas, me sacaron sangre, odio eso.
-Listo, pueden venir por los resultados a las 4 de la tarde-dijo el enfermero mientras terminaba el procedimiento.
-Muchas gracias-dije mientras arrastraba a Edward a la salida.-Vamos, por que tengo mucha hambre.
-Tranquila-me dijo con una sonrisa.
Llegamos al coche y me abrió la puerta, llegamos a un restaurant, encontramos lugar rápido, comimos entre risas. Me llevo a la escuela, me dejaron pasar sin problemas. El día escolar paso volando, fue hora de salir y mi hermoso novio ya me esperaba para ir al hospital. Me despedí de Alice, arranco rápidamente, ya que teníamos el tiempo exacto, llegamos y perdimos mis resultados, fuimos con el doctor Gerandy.
-Buenas tardes, tenemos cita con el doctor Gerandy-dijo Edward con una sonrisa.
-¿A nombre de quien?-dijo con una sonrisa la secretaria, se le fueron los ojos con mi hombre.
-Isabella Marie Swam-dijo mi novio con una sonrisa.
-Pasen, de hecho los está esperando-dijo y abrió la puerta.
Entramos y saludamos, nos sentamos mientras mi novio entregaba los resultados, el doctor lo leyó, dios, su cara me preocupo, nos vio con una sonrisa.
-Bueno chicos, no es nada grave-dijo el doctor con una sonrisa, eso me tranquilizó un poco, aunque se notaba que tenía más que decir.
-Entonces ¿qué pasa conmigo?-dije preocupada.
-En unos meses serán padres-dijo con una sonrisa y vi como Edward se desmayaba, dios eso me preocupó, el doctor lo reviso y puso algodón en su nariz, vi como habría sus ojos, lo ayudaron a sentarse.-Ahora quiero hacer una ecografía para ver cómo está el bebé y darte unas recomendaciones.
-¿Estas bien?-le dije preocupada a mi novio.
-Solo fue la impresión-me dijo con una sonrisa.
Fuimos a otra habitación, donde había una camilla con el ecógrafo, dios, estaba nerviosa, esperaba que todo estuviera bien. Me acomode en la camilla y subí un poco mi blusa, puso gel en mi estómago, puso la máquina, se oyó el corazón del bebe, checo algunas cosas.
-Efectivamente estas embarazada de un mes, el bebé está en perfectas condiciones-dijo el doctor con una sonrisa.-Aquí pueden ver-dijo señalando una bolita, por dios, me cayó la realidad y sentí mis lágrimas de emoción.-Bueno, les daré unos minutos, y vienen al consultorio para darte unas indicaciones-dijo y salió de la sala.
-¿Qué es lo que piensas?-dije preocupada.
-La verdad estoy sorprendido, pero créeme que estoy feliz-dijo con la sonrisa que tanto me gustaba.-Lo que me sorprende es que no hayas quedado antes.
-Te amo-le dije con una sonrisa, no esperaba tan pronto ser madre, pero era algo bueno.
-Los amo-le dijo mientras me besaba y tocaba mi panza plana todavía, salimos al consultorio, nos sentamos, el doctor empezó con sus preguntas para llenar mi expediente.-Bueno Isabella, todo está excelente, debes tomar estas vitaminas dos veces al día, mientras no haya problemas, puede tener sexo.
-Muchas gracias doctor-dije con una sonrisa.
-De nada y saquen cita para dos meses más, cualquier cosa aquí está mi teléfono, mucho cuidado, por que los primeros tres meses son importantes-dijo el doctor despidiéndose.
Nos entrego la imagen de la ecografía, pusimos la cita y pagamos, salimos, todavía estaba un poco en shock, subimos al coche y fuimos a la iglesia, donde Alice nos esperaba.
-Hola chicos. ¿qué paso?-dijo preocupada.
-Nada mal-le dije con una sonrisa, me vio con cara de dime.-Bueno, en 8 meses serás ti-le dije tocando mi panza.
-Muchas felicidades-dijo mientras me abrazaba.-¿No pudieron cuidarse?
-Nunca nos hemos cuidado, la pregunta, ¿cómo es que no pasó antes?-dijo Edward con una sonrisa mientras me abrazaba.
-A mi nunca me ha pasado, y creo que más de alguna vez no me cuide-dijo Alice pensando, dios me sonroje.
Pasamos a cenar, le diríamos a mis padres, en su próximo aniversario, ya que faltaba poco e iríamos a verlos, a su fiesta, y luego festejaríamos el 14 de Febrero, el primero como novios.
