Los días pasaban volando, gracias a las recomendaciones del doctor, las náuseas iban desapareciendo junto a los mareos, las hormonas seguían locas, pero eso era normal en un embarazo y a eso júntale que soy adolescente todavía. Hoy viajaríamos a Nueva York, estaba nerviosa ya que no sabía que dirían mis padres, nunca se sabe con ellos. Salí de la escuela y subí a mi coche, llegue a la iglesia, Edward saco las maletas y Alice nos esperaba.

-Bueno chicos, mucha suerte-dijo Alice mientras nos dejaba en el aeropuerto, ella iría hasta mañana y llegaría exactamente a la fiesta.

-Muchas gracias-le dije con una sonrisa.

-Tranquila, que cualquier cosa yo estoy contigo-dijo Edward mientras me abrazaba un poco, sabía lo nerviosa que estaba.

Pasamos a dejar las maletas, esperamos un rato hasta que nos dejaron subir al avión, nos acomodamos mientras despegamos me quedé dormida. Desperté en la pista, tomo nuestras maletas y subimos a un taxi, llegamos al departamento, subimos, dios, comencé a besarlo, me llevo al sillón mientras me quitaba la blusa, le quité su camisa, comenzó a tocar mi cuerpo, desabroché su pantalón, lo bajé y me quitó el brasier, lamió mis pezones, me quitó la tanga, me besó el cuello e introdujo su pene, salía y entraba, tocaba su pecho, aumento la velocidad, me besó y tuvimos un gran orgasmo.

-Me encanta esto-dije con una sonrisa mientras salía de mi.

-Créeme que a mi también-dijo con una sonrisa.

Me puso de espaldas, me besó mientras se introducía en mi, dios, estaba sintiendo muy adentro, tocaba mis bubis, explotamos muy pronto. Nos cambiamos y salimos a cenar y regresamos a dormir. A la mañana siguidnte; me levanté y me maree un poco, hice el desayuno, Edward me abrazo.

-Buenos días, hermosa-dijo con un beso en el cuello.

-Tranquilo tigre, que tengo hambre y de milagro no desperté en el baño-le dije con una sonrisa.

Termine el desayuno, nos sentamos a comer, dios, estaba delicioso, termine y mi novio comenzó a besarme, me subió a la mesa, me quitó su camisa, me acostó en la mesa, se bajó el bóxer, besó mis bubis e introdujo su pene, gemí muy fuerte, sentí como me besaba la panza, dios, sentí demasiadas emociones, lo besé y llegamos al orgasmo juntos.

-Me encanta, pero sabes que debo ir a comprar ropa para embarazadas, ya que no hay muchas tiendas donde vivimos-le dije con una sonrisa.

-Oh, luego me la pagaras-dijo con una sonrisa.

Salió de mi, tomamos una ducha con sexo, me puse ropa cómoda, ya que iba ser un día largo, tomamos un taxi. Llegamos y fuimos por ropa interior primero, compré cosas sexys y atrevidas, pero que me servirían con el embarazo también. Fuimos a una tienda donde había cosas para madres, no compré demasiado ya que regresaríamos, para mi cumpleaños y ya estaría más panzona para saber que me serviría.

-Creo que es hora de ir a comer-dijo Edward mientras salíamos de la tienda, sentí mi tripa sonar.

-Vamos-le dije con una sonrisa.

Fuimos al área de comida, compre una hamburguesa, y el sushi, nada más de pensarlo, se me revolvía el estomago, comimos entre risas. Regresamos al departamento, donde tomé otra ducha, comencé a peinarme y maquillarme, me puse un bonito vestido no tan pegado, había leído que eso era malo, mi novio se veía hermoso con traje.

-Dios, te tomaría aquí mismo, pero ya es tarde-dijo Edward viendo el reloj de su mano, me abrazo.

-Créeme que yo también quiero quitarte el traje-le dije mientras tomaba mi saco para salir, estaba haciendo mucho frío.

Tomamos un taxi, llegamos al salón, mi madre estaba con un hermoso vestido, mi padre bebeaba por ella, nos acercamos con una sonrisa.

-Muchas felicidades-dije con una sonrisa mientras lo abrazaba.

-Gracias, lo mejor de todo, eres tu-dijo mamá con una sonrisa.

Los invitados fueron llegando, sabía que en algún momento teníamos que darles la noticia. La fiesta comenzó, la cena estuvo deliciosa, el postre no pregunten, bailamos como la pareja de enamorados que somos. Fue la hora de los regalos, estaba muy nerviosa, le entregue mi paquete a mi madre, era mejor ella que papá, lo abrió y vio la ecografía, me miró sorprendida, Edward me abrazó por la panza, vi sus lágrimas caer.

-¿Seremos abuelos?-dijo mamá sorprendida.

-Si-le dije con una sonrisa, vi una lagrima caer.

-Amor, seremos abuelos-dijo a mi papá enseñándole la ecografía, vi la cara sorprendida de papá, me abracé más a Edward, eso me puso más nerviosa, Alice solo sonreía, papá me abrazo, sentí sus lágrimas.

-Me alegro mucho-dijo papá entre lágrimas, eso hizo que me relajará.-Sera un bene hermoso y el más querido.

-Muchas gracias-le dije entre lágrimas, pocas veces lo había visto llorar.-¿Cuánto tienes?

-Poco más de un mes, casi dos-le dije con una sonrisa.

Siguieron abriendo regalos, pero ahora estoy segura que el mío fue el mejor, siguió la fiesta hasta que ya no podía mantener los ojos abiertos, pedimos un taxi, no supe como llegue al departamento. A la mañana siguiente; me levanté al sentir cosquillas y un delicioso olor, Edward estaba hablando a mi estómago.

-Feliz primer día del amor y la amistad-dijo Edward dándome un beso, me entrego una cajita, era un hermoso collar que quedaba con la pulsera.

-Feliz día-le dije con un beso, le entregué mi primer regalo, era un cuadro de los dos juntos en navidad, era para su oficina.

-Muchas gracias-me dijo con una sonrisa.

Nos sentamos en la cama y desayunamos entre risas, era tarde, pero dios, me dormí muy tarde, y con el embarazo tenía mucho sueño. Tomamos un baño juntos, donde obvio que hubo sexo, me puse un vestido cómodo con mayas, ya que hacía mucho frío y parecía que iba a nevar. Tomamos un taxi, fuimos al central park, estaba hermosamente decorado, dimos un paseo en carrosa, nos dábamos nuestros besos y nos dábamos calor, comenzó a nevar.

-Esto es hermoso-dije con una sonrisa.

-¿Nunca habías visto nevar?-dijo Edward sorprendido.

-Si, pero nunca en el parque y es muy diferente-dije abrazándolo.

Seguimos paseando hasta llegar a un restaurant, dios, era un lugar caliente y hogareño, me fascinó, la comida estaba muy buena, compartimos un pedazo de brownie con helado. Salimos y caminamos hacia la salida del parque, hacia frío pero no tanto, tomamos un taxi, entramos al departamento. Me quité las botas, comenzamos a besarnos, no se como llegamos al cuarto, abrió el cierre del vestido y me lo quitó.

-Rompe la mayas-dije al verlo algo desesperado, sabía cuánto le gustaba, claro que lo hizo, me recostó en la orilla de la cama, se desistió.

-Sabe que me encanta verte desnudarte-dije lujuriosa.

Comenzó a besarme, levanto mis piernas hacia sus hombros, me embistió, gemimos al mismo tiempo, tenía las manos en la cama, subió la velocidad, tomo mis pezones y explotamos juntos. Me levanté y termine de quitar las mayas, junto a la tanga, se acostó bien en la cama, lo besé y comencé a montarlo, me encantaba esto, lamí su pecho.

-Edward-grite al sentir mi orgasmo, me seguí moviendo hasta que alcanzo su orgasmo.-Me encanta esta posición-dije con un bostezo.

-Creo que es hora se dormir-dijo mientras buscaba algo para taparnos.

Me quedé dormida enseguida. A la mañana siguiente; me levanté por que alguien quería tumbar las puertas con sus toques, Edward seguía dormido, me levanté y me puse algo de ropa, llegue a la puerta y vi, era Alice con los ojos rojos, me pregunté que pasaba, abrí la puerta, me abrazo fuerte.

-Alice, ¿Qué pasa?-le dije preocupada mientras íbamos al sillón.

-Tuve una pesadilla de que un avión se estrellaba y Jasper viaja hoy y no me contesta el teléfono-me dijo entre hipidos.

-Tranquila solo fue una pesadilla y Jasper apagó su celular por que vuela, ya verás que te habla cuando lo prenda-le dije segura.

Se tranquilizo un poco, desayunamos y fue cuando mi novio se levantó, gracias a dios que traía ropa, fue más divertido. Nos pusimos a ver la tele, gracias a dios no había malas noticias, sino el teléfono y vi la cara de felicidad que puso Alice, era su novio, hablaron unos minutos y luego se fue.

-Que bueno que solo fue una pesadilla-dije con una sonrisa.

-Eso es bueno-dijo Edward con una sonrisa.

Pasamos un rato viendo la televisión, salimos a comer, teníamos flojera cocinar, regresamos y tuvimos mucho sexo.