Las semanas pasaban rápidamente; hoy teníamos cita con el doctor, ya tenía 3 meses de embarazo, se notaba un poco, el director no puso mucho problema, ya no bailaba, ya que corría peligro, las náuseas ya eran menos. Salí de la escuela y subí al coche de Alice, ya que Edward tenía unos asuntos y ella quería conocer a su sobrino y el nos alcanzaría. Llegamos y fuimos a la consulta, la secretaria me reviso, tomo mis medidas, me senté a esperar.
-Bella-dijo Edward dando la vuelta al pasillo, me sonrió al verme.-¿Llegue a tiempo?-dijo preocupado.
-Si, solo me tomaron las medidas y revisaron-le dije con una sonrisa.-¿Cómo te fue?
-Todo salió excelente-me dijo con una sonrisa.
Esperamos abrazados, Alice no paraba de hablar, nos dejaron pasar, el medico nos salido y checo lo que le dio la secretaria.
-Bueno, esto dice que estás excelente de salud, así que pasaremos a hacer la ecografía-dijo con una sonrisa el doctor.
Pasamos a la habitación de lado, me acomode en la camilla, levante un poco mi blusa, estaba nerviosa, puso el gel en mi estómago, estaba frío, puso el ecógrafo y se escuchó el corazón de mi bebé, el doctor hizo algunas cosas, lo pusimos ver, ya estaba comenzando a tener forma.
-Bueno chicos, su bebé está en perfectas condiciones para los 3 meses que tienes-dijo el doctor muy seguro.
-Que bueno-dije con una sonrisa, con lágrimas en los ojos.
-Es perfecto mi sobrino-dijo Alice con una sonrisa, estaba igual que yo.
Me dio para que me limpiara, Edward me abrazo, estaba feliz, fuimos al consultorio, donde me dio indicaciones.
-Edward, prepárate ya que comenzaran los antojos, y te ira mal si no los cumples, y sigue con las vitaminas-dijo el doctor con una sonrisa.-Los veré dentro de dos meses mas, tal vez podamos saber el sexo del bebé si se deja ver y tal vez empiecen las patadas-dijo muy seguro.
Nos despedimos con una sonrisa, pusimos la cita, pagamos la consulta, Alice nos invitó a cenar, fuimos por mi medicina, llegamos al restaurant de comida italiana, sonaba delicioso, nos acompaño Jasper, se notaba que eran muy felices y por lo que entendí, el era mejor con ella.
-Yo, brindo por que mi sobrino esta excelente y que será hermoso-rijo Alice levantando su vaso, todos hicimos salud con nuestras bebidas.
-Yo brindo por mi novia y mi hijo-dijo Edward e hicimos lo mismo.
La comida estuvo deliciosa y divertida, el postre estuvo bueno, salimos y subimos a mi coche, Edward manejo, ya que estaba cansada, solo se que me quedé dormida en el coche.
Las semanas paraban rápidamente; los antojos empezaron hace poco, gracias a Dios eran cosas conocidas y fáciles de conseguir, faltaba poco para mi cumpleaños, ya se notaba más mi embarazo. Hoy estaba guardando algunas cosas ya que me quedaría en casa de Alice, ya que mi novio tenía que ir a arreglar unas cosas como padre, y no me quería dejar sola.
-Nos veremos en unos días-dijo mientras veíamos un poco de tele, después de un poco de sexo y esperábamos a Alice, llevaría a el al aeropuerto y luego iríamos a su casa.
-Lo sé, pero te voy a extrañar-le dije con una lágrima, si no tuviera exámenes me hubiera ido con el.
-La escuela es importante-me dijo con un beso y limpiando mis lágrimas.-Ya verás que el tiempo pasa volando.
Alice de repente entró, gracias a dios que estábamos vestidos, Edward me ayudó a levantarme de la cama, tomo las maletas que subimos al coche de mi amiga, fuimos al aeropuerto. Llegamos, mi novio ya había dejado la maleta, estábamos esperando la primera llamada, me tenía abrazada, mucha gente nos miraba raro, pero no me importaba, yo era feliz y eso es lo que importaba.
-Te amo-le dije cuando se escuchó su primera llamada para tomar su vuelo.
-Te años-dijo mientras me besaba.-Te amo pequeña-dijo a mi barriga.
Se despidió de Alice, diciéndole que me cuidará, se fue por donde debía, ya que vimos que el avión despegó nos fuimos a su casa. Llegamos y la señora Brandon me abrazo, sabía que siempre me apoyaría.
-Bella, sabes que cualquier cosa, puedes contar con nosotros, y no dudes en tomar si quieres algo-dijo con una sonrisa.
-Gracias, Marie-dije con una sonrisa.
El mayordomo subió mi maleta, me cuidaban de más, pero se que lo hacían de la mejor manera, cenamos entre risas. Subí a la habitación con Alice siguiéndole los talones, llegamos a su cuarto, donde saque mi pijama y me cambie en el baño, me acosté y vimos la tele, creo que me quedé dormida. Me desperté con la voz se Alice, era mi novio llamándome.
-Hola-dije con un bostezo, el embarazo me daba mucho sueño, pero no era nada malo según el doctor.
-Hermosa, perdón por despertarte, pero te tenía que avisar que ya llegué y estoy en el hotel-dijo Edward con su hermosa voz.
-Que bueno, y no te preocupes, lo más seguro es que no hubiera dormido si no hubiera sabido de ti-le dije con una sonrisa.-Buenas noches.
-Buenas noches hermosa-dijo y estoy segura que con una sonrisa y colgó el teléfono, Alice me miró con una sonrisa.
-Ya Edward esta en el hotel y bien-le dije con una sonrisa.
Nos acostamos a dormir, ella me abrazo, ya sabe que me encanta cuando Edward lo hace, me volví a quedar dormida. Desperté a la mañana siguiente; con un antojo tremendo de quequis con chocolate, baje y Sue estaba cocinando huevos, me dieron asco y salí corriendo a vomitar, Alice tomo mi cabello.
-Lo siento, los huevos me dieron asco-le dije con una sonrisa
-Ya los alejo de la cocina-dijo con una sonrisa.-¿Algo que quieras de desayunar?
-Unos quequis con chocolate-le dije relamiendo mis labios.
-Entonces eso desayunaremos-dijo Alice saliendo del baño.
Llegue a la cocina y Sue ya estaba haciendo la masa, me dedico una sonrisa, decir que fue divertido el desayuno quedó corto. Salimos de la cocina y fui a tomar un baño relajante, ya que había una tina, salí y me puse un vestido que eligió Alice, llego y me miró con una sonrisa.
-¿Quieres ir al cine al rato?, ayer se estrenó la película que quiero ver y Jasper no esta-dijo Alice con un puchero.
-Claro, pero promete que serán palomitas saladas-dije con una sonrisa.
-Esta bien-dijo Alice con una sonrisa.
Vimos la televisión, comimos y subimos al coche de Alice, llegamos al centro comercial, compramos los boletos, faltaba media hora, compramos las palomitas y refresco, entramos. La película fue muy buena, salimos y compramos ropa, cada vez me quedaba menos la ropa, esperaba que en mi cumple pudiera comprar más o que me regalen.
-Alice ya vámonos, ya me canse-dije con poco aire y un suspiro.
-Bueno, pero solo por que no quiero que nada le pase a mi sobrino-dijo con una sonrisa, mientras tocaba mi panza, no esperaba el momento en que comenzara a patear.
Nos fuimos a su casa, el mayordomo nos ayudó con las bolsas, cenamos y llamé a Edward y luego me dormí. Dos días habían pasado volando, la escuela me fue muy bien, estoy segura que los exámenes me fue bien. Hoy llegaba Edward, gracias a dios, había molestado más a Alice de lo que pensaba con mis antojos, salí de la escuela y fuimos al aeropuerto, enseguida llego el vuelo de mi novio, salió con una sonrisa y corrió cuando me vio, lo abracé.
-Te quiero-le dije con un beso y una sonrisa, sentí mis lágrimas.
-Te amo-le dijo con una sonrisa, toco mi panza, quito mis lagrimas.-Te extrañé demasiado, hola Alice-dijo divertido a mi amiga que nos miraba divertida.
-Yo también te extrañé-dijo Alice con una sonrisa y lo abrazo.
Salimos del aeropuerto, nos llevó a la iglesia, dios, ya quería tener sexo, dejamos la maleta y comencé a besarlo desesperada, me llevo a la cama, donde me quitó el vestido, se quitó la ropa, vaya que lo había extrañado, me quitó el brasier, lamió mis pezones, me quitó la tanga, subió mis piernas a su hombro, e introdujo su pene, dios, lo había extrañado demasiado, aumento la velocidad.
-Edward-grite al llegar al orgasmo, el siguió moviéndose.
-Bella-grito al llegar a su orgasmo.-Como te extrañé-me dijo con un beso y salió de mi.
-Yo también, pero esto no termina-dije con una sonrisa, lo besé y me puse en cuatro, era una posición más cómoda para mi.
-Oh claro que ti-dijo mientras se acomodaba.
Me besó e introdujo, lo sentí muy adentro, tocaba mi barriga, y mis bubis, iba aumentando la velocidad hasta que alcanzamos el orgasmo juntos. La noche fue larga, pero dormimos con una sonrisa.
