Los días siguientes de mi cumpleaños fueron una locura, estuve con mis padres, ya que Edward tenía que arreglar unos asuntos en la iglesia, y mis padres pidieron permiso para que ni fuera hasta después del 10 de mayo, ya que no querían que viajara tanto. Hoy tenía mucha flojera, estaba viendo la tele, ya que Alice si fue a la escuela, y no tenía más amigos aquí.
-Pequeña ¿qué te pasa? -dijo mamá entrando a mi cuarto.
-Estoy aburrida-dije triste mientras tomaba mi panza.
-Vamos a dar la vuelta y vemos unas cosas para la fiesta de mañana-dijo con una sonrisa, no sonaba mal, y nunca había ayudado a mi madre con eso.
Le dije que tomaría una ducha, salí y me puse un vestido, dios estaba tan gorda, mamá me esperaba en la sala, salimos en su coche. Llegamos al salón, todo mundo trabajaba en la decoración, dios era una locura, pero todo era hermoso. Se nos acercó una señora que se veía estresada.
- ¿Qué paso? -dijo mi madre preocupada viendo todo.
-La verdad, es que algunos regalos no los trajeron y no he conseguido quien pueda comprarlos y aquí faltan muchas cosas-dijo la señora estresada.
-Creo que iré con mi hija aburrida a yacerlo-dijo mi madre mientras me abrazaba. - ¿Vamos?
-Claro-dije con una sonrisa.
Salimos y fuimos al centro comercial, todo era diferente a cuando venía con Alice, compramos muchos regalos y pagamos para que lo llevaran enseguida, creo que pagamos de más, pero a mamá no le importaba. Me llevo por un poco de ropa, estaba igual de loca que Alice, fuimos por un helado, estos antojos eran locos, nos sentamos en la mesa.
-Hija, me alegro tanto de tener tiempo como madre e hija-dijo mamá con una sonrisa, claro, una vez cada 5 años es genial.
-Me alegro no estar en casa aburrida-dije con una sonrisa.
Terminamos el helado, fuimos a comprar otras cosas, comimos una deliciosa hamburguesa, llegamos a casa y el mayordomo llevo nuestras bolsas, subí a mi habitación y me quedé dormida. A la mañana siguiente; me levanté temprano, desayune entre risas con mis padres, felicité a mi madre, le entregue su regalo, me sorprendieron con regalos, pronto seria madre, Alice llego…
-Bella, muchas felicidades-dijo Alce mientras me abrazaba y me entregaba una bolsa.
-Muchas gracias-dije mientras abría, gracias a dios que mi padre no estaba, era ropa demasiado sexy, ya quería ver a mi hombre.
Me fui a bañar, dios, extrañaba a mi chico, tuve que masturbarme, sino ocurriría algo en la fiesta, salí y Alice ya me esperaba posta para ayudarme con el peinado y maquillaje. Una vez lista, me puse el vestido seleccionado, quedaba perfecto para mi embarazo, bajé y mis padres nos esperaban, llegamos al local, estaba perfecto como siempre. La fiesta comenzó, me extrañó que mi novio no llegara, había prometido venir, fue el turno de mi padre de tomar el micrófono.
-Buenas noches, hoy quiero felicitar a todas las madres, en especial a mi esposa Renee y este año a mi hija Bella, que pronto me hará abuelo-dijo con una sonrisa y levantó su copa. -Ahora levantemos la copa por todas las madres-dijo y todos brindamos.
La fiesta fue como siempre, baile con Alice muchas canciones, los regalos fueron entregados, las personas estaban felices. La fiesta terminó muy bien, dejamos a Alice en su casa, íbamos a casa, cuando…
Bella, siento no haber ido, ven a la iglesia, hay una sorpresa. Edward.
-Me llevan a la iglesia, por favor-dije con una sonrisa, gracias a dios que traía ropa interior sexy.
Nos desviamos un poco del camino a casa, me despedí con una sonrisa, tuve que investigar un poco para saber dónde estaba mi novio, llegue a su habitación y dios, me quede pasmada, Edward tenía sexo con una mujer.
-Dios-dije agarrándome de la puerta, sentí que caería en cualquier momento, sentí mis lágrimas, jamás espere ver esto. - ¿Edward?
-Vete, estás interrumpiendo-dijo Edward mientras se movía, oí el gemido de ella, ya no quería ver esto.
Salí rápidamente, dios, quería gritar, Alice me esperaba, me subí a su coche como pude, me abracé, llegamos a mi casa, mi madre se sorprendió al verme, me llevaron a mi cuarto.
-Bella, hija, ¿qué paso? -dijo mamá preocupada.
-Encontré a Edward teniendo sexo con otra mujer-dije entre hipidos, sentía mucho dolor en el corazón.
- ¿Qué? -dijo mamá sorprendida, dios, quería borrar esa imagen de mi cabeza, lloré más fuerte, me abrazo con fuerza. -Tranquila cariño, de seguro fue un error.
-El me hecho de ahí, diciendo que estaba interrumpiendo-dije con un grito de dolor, dalia demasiado.
Mamá pidió un té de tila, me lo tomé y fui a mi cuarto, donde me puse mi pijama, mamá se acostó conmigo, entendí que Alice se fue, me quedé dormida enseguida.
-Bella pequeña-dijo mamá en sueños, desperté y me abrazo. -Tranquila, solo fue una pesadilla.
-Parecía tan real-dije entre gritos de dolor, Edward diciendo que no me quería y que jamás me quiso.
-Tranquila, debes de pensar en tu bebe-dijo mamá con tranquilidad.
Pidió otro te de tila, y me quede dormida enseguida. Desperté de nuevo con una pesadilla, tenía mucho frío, mi madre donde esta, entro y me vio hecha bola en la cama, temblando, se acercó y toco mi frente, me miró preocupada, salió y regresó con mi padre, me abracé a él mientras sentía mis lágrimas.
-Tranquila, iremos al doctor para que te pongas bien-dijo papá con una sonrisa, me subió al coche, me hice bola en el asiento.
Llegamos pronto al hospital, tenía mucho que no venía, entramos y enseguida me llevaron a revisar, dios, quería que me quitaran el frío, el médico me reviso y a mi bebé, me dio un poco de medicina y me quedé dormida enseguida. Desperté y ya era otro día, mamá estaba sentada en el sillón, tenía muchas cosas conectadas.
-Mama, ¿cómo está mi bebé? -dije preocupada, tocando mi pansa, me moría si algo le pasaba, era todo lo que me quedaba.
-Esta excelente, tu tranquila, trata de recuperarte y olvidar lo que paso-dijo con una sonrisa. -Se que es difícil, pero no debes sufrir tanto por este pequeño.
Todo estaba tranquilo, así que me quedé dormida de nueve.
