Los días pasaban rápidamente. Hoy era la presentación de danza, era el primer año que no me presentaba, después habría una misa para dar gracias por otro año y los graduados, sería la primera vez que vería al padre Edward desde el incidente, eso me ponía nerviosa, todos decían que tenía que decirle que tendríamos un niño, pero no estaba segura de su reacción, ya que ni siquiera ha tratado de comunicarse para saber algo. Alice pasó por mí, llegamos a la escuela, todo estaba listo, mía chicos ya estaban listos.
-Bueno chicos, sé que harán lo mejor, saben la coreografía y tienen ganas-les dije con una sonrisa, Alice me había ayudado con el vestuario.
-Claro, eres una buena maestra, y nadie más puede decir que fue coreografiado por la gran Isabella Swam-dijo John con una sonrisa, era un buen chico y uno de los mejores de todos.
Se estiraron un poco, gracias a dios nadie nos molestó, todo comenzó, nos dábamos buenas vibras, fue su turno, me puse a un lado del escenario.
-Ahora, tendremos la coreografía de la alumna Isabella Swam, ya que en estos momentos no puede bailar por su embarazo y acepto el reto-dijo la maestra con una sonrisa.
Pasaron con una sonrisa, todo pasó excelente, gracias a dios, tenía ganas de bailar, pero no podía y mi bebe me pateó. Salieron y los felicité, la maestra siguió con sus números, terminó el evento, pasé a dar las gracias con todos, dios, eso fue excelente, bajamos del escenario, la maestra se acercó luego de felicitar a todos.
-Bueno Isabella, todo salió excelente y tu tarea fue excelente, así que tu calificación será excelente-dijo la maestra con una sonrisa.
-Gracias maestra-dije con una sonrisa.
Salimos y me fui con Alice, estaba nerviosa, no quería llorar al verlo, llegamos y había demasiados alumnos, los maestros nos acomodaron, los graduados iban primero y luego nosotros. Por fin fue la hora, y el padre salió, dios no había cambiado nada, Alice me tomó la mano en señal de apoyo, la misa fue hermosa como siempre, termino y salimos, hubo muchas fotos, sería la última vez que los viera, ya que no iniciaría el año con ellos, por mi embarazo y las vacaciones las pasaría con mis padres, se fueron todos.
-Es hora-dijo Alice y me dio un escalofrío. - ¿Quieres que te acompañe o sola?
-Acompáñame, pero quédate fuera-le dije con una sonrisa. -Si pasa algo, te gritare-le dije con una sonrisa.
Entramos a la iglesia, sabía que ya estaría en su oficina, eso me ponía más nerviosa, ya que tendría demasiados recuerdos de ella. Tocamos la puerta y nos dejó pasar, nos miró sorprendido, temblé al verlo ahí, como supuse los recuerdos me golpearon, Alice me miró y luego salió.
-Hola, ¿cómo estás? -me dijo con lo que parecía una sonrisa.
-Gracias por preguntar, solo vengo por qué es lo correcto-dije sin emoción, saque la última ecografía, él lo miro sorprendido. -Este es mi pequeño, si será un varón, si no quieres ser responsable no hay ningún problema, tengo mucho apoyo, pero tienes el derecho de conocerlo-dije segura, gracias a dios.
-Gracias-me dijo con una sonrisa, me levante con esfuerzo.
-Antes de que lo olvide, me iré a Nueva York con mis padres, por si quieres saber de él o conocerlo, ya que pasaré ahí hasta que pueda venirme a terminar mis estudios-dije y me dirigí a la puerta, no soportaba otro minuto aquí. -La próxima cita será aquí, pero después el doctor irá, para no tener otro problema-dije recordando el incidente luego que me dejo.
-Gracias por el aviso-me dijo muy sincero, se me quedo viendo como el sabio volverme loca, me di la vuelta.
-Solo lo hago para no tener problemas-dije y salí con una sonrisa, Alice me abrazo, subimos a su coche y ahí solté las lágrimas que aguanté.
-Estoy tan orgullosa de ti-le dijo Alice mientras estacionábamos en mi casa. -Fuiste muy suerte-dijo y me abrazo al salir.
-Gracias-le dije con una sonrisa.
Ya estaba más tranquila, acomode algunas cosas en las maletas que faltaban, ya que mañana me iría a pasar un embarazo tranquilo o eso es lo que esperaba, vimos tele y jugamos juegos de mesa. A la mañana siguiente; gracias a dios, no hubo pesadillas, desayunamos y nos fuimos al aeropuerto, subimos al avión y me quedé dormida. Llegamos y una sorpresa, mis padres nos esperaban, los abracé, e fuimos a la casa.
- ¿Cómo te fue con el padre? -dijo mamá nerviosa.
-Muy bien, dije lo que tenía que decir y no hubo ningún problema-dije con una sonrisa, eso me dio un poco de paz, eso fue como una despedida.
-Qué bueno-dijo papá con una sonrisa, estoy segura de que daría problemas si no fuera así.
Nos fuimos a la casa, donde subieron las maletas, Alice pasaría aquí, con Jasper iba muy bien, al menos una de las dos era feliz.
