Veía a Stan apagando el motor del auto enfrente de la mansión y saliendo del auto sin decirme nada, después de que él salió abrí mi puerta del auto, y siguiéndolo. De momento salieron unas personas vestida de traje, el primero era de tamaño de Stan pero llevaba un sombrero que no me dejaba mirar cómo era su rostro y el segundo era la persona. esto es genial es el idiota de Robbie el no llevaba sombrero solo tenía un traje formal. pero con el mismo estilo de pelo que a tenido.

Stan desabotonó el saco de su traje y abriéndolo, mostrando dos armas 9mm sujetas por sus fundas que rodeaban el pecho creo que también lo rodea por la espalda.

— Tendrás que dejarlas —Robbie de decía Stan —y tú —me decía señalándome —!date la vuelta y levántate la camisa¡.

— Bien —decía con un tono que era obvio que no estaba feliz por recibir órdenes de el. Solo abrí los botones del saco y mostrándole que no tenía nada.

— calmado niño, que tienes que respetar a tu mayores—Melo decía mientras yo me daba la vuelta y bajaba mi ropa.

—Bien, entren —decía esa figura el otro hombre.

Stan y yo cruzamos la puerta de la mansión. Al entrar veía una mansión echa de madera, en la separación de habitaciones se encontraba plantas y para alumbrar utilizaba lámparas de aceite. A mi lado estaba dos mayordomos, Stan dejó sus armas a un de los mayordomo que nos recibió y diciendo Stan al mayordomo

—más te vale que no le hagas nada a mis armas

Y el segundo mayordomo nos guió al comedor, donde se encontraba Preston noroeste comiendo un corte new York, con corte de mariposa alado vegetales a babor y un vaso con que creo que es ron

—Mi querido bon Preston —Stan camino en frente de mi —he venido yo y mi sobrino a pedirle que lo deje entrar a nuestra familia.

Preston solo termino de masticar el pedazo de carne que estaba comiendo y después solo se limpió la boca y diciendo a Stan

—por qué tengo que aceptar a otro Pines, que garantía tengo de que él no hará lo que tu hermano—hablaba mientras el caminaba hacia nosotros.

—Yo no tengo ningún hermano —lo veía con una mueca de enojo, no sé si a él o así a su hermano.

—aún así como sé que será leal a la familia —Preston lo decía rascándose la barbilla.

—don Preston, yo le...

—¡cállate¡ —grito lo suficiente mente fuerte para que saltara del susto —y déjame pensar. —Preston se rasco la barbilla por uno segundos. —Stan, sal de aquí quiero hablar con él, a solas.

—Pero… —Stan se detuvo y siguió con voz apagada —está bien —Stan, salió con un paso apagado y solo escuche el sonido de la puerta.

Preston se dirigió hacia mí con paso tranquilo, pero en ese momento me estaba muriendo del puto miedo.

—Bien niño, quieres pertenecer a mi familia —decía Preston acercándose hacia mí y con voz amenazadora.

—s-sí señor. —conteste titubeando y cuando termine de responder el solo me observaba por lo que sentí fue un largo tiempo.

—tendrás que hacer un trabajo para mí —dijo por fin

—¿Qué? —conteste sin saber acababa de pasar, y Preston volviendo a su asiento.

—lo que me escuchaste, toma asiento —decía señalando la silla a su izquierda de donde el se sentaba. Mientras el sentaba donde estaba comiendo.

El solo se sentó y luego alzo la mano dando un chasquido, entrando un mayordomo que se acercó a su lado.

—Dele lo que quiera al niño —decía antes de que el tomará un trago de su bebida.

—lo que usted me ofrezca estará bien —en ese momento no quería insultarlo, por lo cual no pude rechazar nada que me ofreciera

—tráigale un trago de ron y que sea rápido. —decía mientras el cortaba otro pedazo y sin dirigirme la mirada.

Después de que me trajera un vaso con ron y terminará de comer él volvió a llamar al mayordomo de la misma manera que antes.

—llévense el plato y que nadie nos moleste —cuando el mayordomo se fue él se levanto de la mesa yo también intente ponerme de pie pero con una voz tranquila dijo —acaso te dije que podías ponerte de pie —en ese momento volví a sentarme sin decirle nada y solo mirando mi vaso. —como dije tendrás un trabajos que hacer para mí y eso dependerá si entrara a mi familia o no —escuchaba todo lo que decía y me llenaba de felicidad incluso empecé a sonreír. —Pero tengo dos reglas. la primera no intentarás dejar a alguien la familia, ya que no lo eres y el segundo si te atrapa la policia no sabes nada de nosotros por lo cual no tendrás ayuda

—si —hablaba cortando ya que si fracasó no sólo no podré entrar sino estaré preso

—harás el trabajo con uno de nosotros él te dirá que tendrás que hace, donde y cuando —en mi mente solo esperaba solo pensaba que no fuera el idiota de Robbie. Tome un gran trago de ron. —Ya tienes tus ordenes él irá cuando tengan que hacer el trabajo, ahora sal de aquí.

Me puse de pie y salí del comedor, en ese momento tenía miedo de que me pasaría si fallo o que salga mal y termine preso

—y bien que te dijo —me hablaba Stan chasqueando sus dedos en frente de mi.

—me fue bien, solo tengo que hacer un trabajo para que sea de la familia

—bien, vamos a casa.

Mire donde me encontraba y estaba enfrente de la puerta principal, Stan solo recogió sus armas y nos dirigimos al auto. En el camino Stan solo estaba conduciendo hasta que dijo

—valla, y pensar que sería un día tranquilo

—si, yo tampoco esperaba un día así

—lo bueno que podremos ir a dormir, espero que Mabel no los despierte temprano

—seguramente ella nos despertara con una de sus canciones o de su zapatos al bailar

—al menos este día ya termino

Solo sonreí y seguí mirando la venta del auto esperando que nada saliera mal y que Mabel y yo no tengamos que regresar con nuestros padres.