Baby I want you like the roses want the rain,

You know I need you like a poet needs the pain.

And I would give anything. My blood, my love, my life.

If you were in these arms tonight.

Dagril no había sabido qué pensar de los hobbits hasta que había estado viviendo rodeado de ellos una semana. Nada le hubiese preparado para como eran. Él pensaba que conocía esa raza dado que había pasado bastante tiempo con Bilbo en el palacio, pero después del segundo día se dio cuenta de que no era así. Algunos le habían mirado raro, pero todos habían sido extremadamente hospitalarios. Se sabía miles de historias de familiares de gente que frecuentaba el Dragón Verde. Había fumado la mejor hierba de su vida. Había comido extremadamente bien. Era un sitio bonito, apacible, relajado. Había visto como alguna de las hobbits le miraban con ojos pícaros, haciendo que Dagril encontrase extraño que pudiesen estar interesadas en él. Veía como Dwalin se acercaba a alguna de ellas y les mostraba su maestría a la hora de lanzar hachas. También había visto como Dwalin desaparecía con alguna de esas hobbits para no volver a aparecer hasta horas más tarde con una sonrisa en la cara, algo poco común en el enano.

Dagril se encontraba ahora paseando por las lindes de la Comarca. Había ido a asegurarse de que los ponies estaba a buen cuidado cuando vio como tres pequeños hobbits trataban de llegar a lo alto de un árbol para coger manzanas. Debían de ser niños, pues eran más pequeños de lo habitual. Se acercó a ellos con cuidado de no asustarlos.

'¿Os puedo ser de algún ayuda?' Preguntó haciendo que los tres pequeños hobbits se girasen con ojos abiertos.

'Sí.' Gritó uno, pero otro le cogió del brazo y tiró de él.

'Mi padre dice que no debemos hablar con extraños.'

'No es un extraño.' Dijo el primer niño tirando de su manga y soltándose. 'Es uno de los enanos de Bilbo.'

El tercer hobbit, más pequeño que los demás, estaba cayado mirando la escena.

Dagril se pudo de rodillas para estar a su nivel. '¿Estáis intentando coger esas manzanas?'

'Sí.' Dijo el primer hobbit. 'Pero están muy altas.'

'Déjalo a mi cargo, pequeño hobbit.' Dagril se levantó, sacó una pequeña daga que llevaba en el cinturón y la lanzó al árbol, cortando la manzana y haciendo que la daga cayese a pocos metros de ellos.

Los tres hobbits hicieron sonidos de admiración y el más pequeño se fue a coger la manzana.

'¿Puedes hacerlo de nuevo?'

Dagril sonrió y se pasó el resto de la mañana recolectando manzanas.

/

Dwalin salió de la panadería con más pan del que había ido a comprar y una sonrisa en la cara. Caminó de vuelta a casa de Bilbo y no se dio cuenta de la sombra que había cuando dejó la pequeña tienda. Se había acostumbrado a no estar alerta en todo momento.

'¿En serio?' Dijo una voz grave que conocía demasiado bien. Se giró y vio a su amigo apoyado en una pared.

'¿Qué?' Se defendió.

Thorin fue a su encuentro y le miró sin decir nada y diciéndolo todo.

'Tenía curiosidad y lo sabes.'

Thorin asintió y siguió andando con una sonrisa.

'No eres el más adecuado para darme lecciones.' Dijo Dwalin yendo a su lado.

'Podrías ser un poco más discreto, ¿no crees?'

'Lo soy. Además, no hay maldad. Saben lo que quieren y yo también.'

'No te digo que pares, solo que seas discreto. Lo último que quiero es a Bilbo descubriendo esto. Ya sabes como es.'

Dwalin asintió, pues la imagen del hobbit furioso dándole lecciones de moralidad no era algo que quisiese ver en la vida real.

Ambos caminaron en silencio el resto del camino, pero con una sonrisa en los labios por motivos distintos.

/

'Gracias Maestro Enano' Dijo la hobbit con su niño a cuestas apoyado en la cadera.

'No hay de qué. Era algo fácil de arreglar.' Contestó Bofur poniéndose de pie y asegurándose de que la rueda del carro estaba fija en su sitio.

'No sé qué hubiese hecho sin su ayuda.'

'Seguro que se le hubiese ocurrido algo.' Dijo Bofur con su típica sonrisa. 'Se le ve una mujer con recursos.'

La hobbit sonrió y puso a su niño en la parte de atrás del carro. 'Deje que al menos le invité a té.'

'No, no quiero molestar.'

'No es molestia.' Dijo ella. 'Además, volvía del mercado. Mi casa está a las afueras de la Comarca pero antes de irme preparé unas empanadas de manzana. Sería un placer ofrecerle unas.'

Bofur sonrió y dio un pequeño saltito. 'No se puede decir que no a esa oferta.' Se subió al carro esperando que Bilbo no se enfadase por llegar tarde a su cita en el Dragón Verde.

/

'¿A dónde vas?' Preguntó Thorin viendo como Bilbo se ponía la chaqueta.

'Tengo que recoger el encargo del sastre', dijo este. 'La boda es en dos días.'

'Deja que yo me encarge.' Dijo Thorin. Bilbo le miró sorprendido. 'Necesito que me dé el aire y sé el camino.'

'Está bien.' Dijo Bilbo quitándose la chaqueta, pero paró antes de colgarla en al perchero. '¿Quieres compañía?'

'No. No tardaré.' Thorin le dio un beso en la mejilla antes de abrir la puerta, dejando a Bilbo con una sonrisa en la cara.

A los pocos segundos Bilbo oyó como alguien golpeaba la puerta y fue a abrirla, esperando encontrarse con Thorin. Sin embargo, la persona que tenía delante no era otro que su primo Rory. Hacía años que no le había visto, pues desde que se había casado, de una forma u otra, había evitado estar en su presencia. De ahí su sorpresa al verlo allí. Había cambiado ligeramente, un poco más gordo, con los hombros un tanto hundidos y con pinta de cansado.

'Rory.' Dijo Bilbo con voz ronca y luego carraspeó para aclarase la garganta.

'Hola Bilbo.' Contestó su primo.

Bilbo recordó sus modales y abrió más la puerta. 'Pasa, pasa.' Rory pasó y Bilbo cogió su abrigo. '¿Quieres té?'

Rory asintió y Bilbo se fue a la cocina sin saber si Rory le seguiría o no. Su primo se conocía la casa a la perfección al fin y al cabo.

Bilbo se puso a hacer té y oyó un ruido detrás de él, suspiró y se volvió con una sonrisa forzada. '¿Qué haces por aquí?'

'Quería ver qué tal te iba. No te vi cuando volviste y ahora que has regresado me entero de que te vas de nuevo en poco.'

'Cuando pase el invierno.' Dijo Bilbo. La última vez que había visto a Rory fue en un cumpleaños y ahora que se paraba a pensar siempre había visto a Rory en actos sociales desde su boda. Esta era la primera vez en décadas que estaban los dos solos en una habitación.

Rory asintió y Bilbo dejó la tetera en la mesa, dándose rápidamente la vuelta y cogiendo el plato con los pasteles. Poniéndolos en la mesa y sentándose enfrente de su primo. No sabía porqué pero nunca le había sentado bien ver a Rory después de La Noche. Sabía que ambos hacían como que no había pasado nada, pero eso no había hecho que Bilbo se preocupase más y más. Al principio había pensado que Rory aparecería una noche llamando a su puerta para acabar lo que había empezado, para decirle que sí quería lo que Bilbo quería. Pero los años habían pasado y Rory no tardó en encontrar una hobbit adorable con la que casarse y tener tres hijos. Fue entonces cuando Bilbo empezó a preocuparse de que su primo dijese algo, de que compartiese esa información con su esposa y esta con una amiga y así sucesivamente hasta que todos en la Comarca supiesen de él. Pero no había sido así, y por eso Bilbo seguía a la defensiva, como si estuviese esperando el momento en el que aquella noche saliese de nuevo a la luz. Al fin y al cabo, ningún secreto se queda enterrado por siempre.

'Solo quería ver que tal te iba.' Dijo Rory de nuevo y Bilbo notó como su primo quería decir algo y no sabía cómo.

'Me va bien, Rory.'

Rory asintió y cogió un pastel. Bilbo le sirvió té.

'He oído que te vas a vivir con los enanos.'

'Así es.' La vista de Bilbo fija en la taza. Cuando acabó de servir a Rory se sirvió él.

'Nunca hubiese pensado que dejarías la Comarca,' dijo Rory. 'Siempre has amado tanto este lugar…' Bilbo dejó de servir té y se sentó, mirándole. 'Fue una sorpresa la primera vez que te fuiste.' Continuó Rory.

'No sabía que hubieses notado mi ausencia.' Quizás Bilbo había sonado un poco más agresivo de lo que había pretendido, pero no pudo evitarlo.

'Claro que la noté.' Dijo Rory. 'Todos la notamos. De la noche a la mañana desapareces sin una explicación, sin nada. No es algo común.'

'Tenía que irme.' Contestó Bilbo, el cual no tenía ganas de dar explicaciones.

Ambos estuvieron en silencio unos minutos, comiendo pasteles. Bilbo esperando a que Rory dijese lo que fuese que hubiese ido a su casa a decir.

'He oído historias de los enanos.' Dijo finalmente Rory. Bilbo le miró sin saber muy bien cómo tomarse eso. 'Sobre sus costumbres. No sé si es buena idea que te vayas con ellos.'

'¿Perdona?' Pues Bilbo no podía creerse lo que oía.

'Comprendo que quieras algo más…' Bilbo miró seriamente a Rory y este bajó la mirada aunque siguió con su frase. 'Pero no creo que encuentres lo que buscas con ellos.'

'Rory, no sé lo que has oído. No sé qué se te ha pasado por la cabeza, pero lo que si sé es que no sabes nada de mi, ni de mi vida, ni de ellos.'

'Bilbo, yo…'

'¿Tu? ¿Tu?' Bilbo levantó la voz pues no podía creerse que después de décadas Rory decidiese sacar el tema de esa forma. Había notado como había vergüenza en la voz de su primo y si este pensaba que Bilbo estaba avergonzado o que tenía algo que ocultar estaba muy equivocado. 'Tu no sabes lo que quiero ni lo que busco.'

'Sé que no es respetable.' Dijo Rory. 'Que alguien como tu no debería hacer cosas así.'

'Creo que es hora de que vuelvas a casa, Rory.' Dijo Bilbo levantándose. Rory le miró, suspiró y se levantó, dirigiéndose a la puerta.

'Escucha a la razón, Bilbo.' Dijo poniéndose el abrigo. 'Ya tenemos una edad para vivir en el mundo real.'

Pero Bilbo no contestó nada, simplemente le abrió la puerta y esperó a que se fuese antes de cerrarla con más fuerza de la necesaria. Al hacerlo se apoyó contra ella y resopló furioso. No podía creerse que su primo había tenido el valor de ir a él ha decirle aquello. Después de décadas en silencio había decidido recordarle lo que debía o no hacer. ¡Él! Su primo iba a decirle a él lo que debía o no y lo que estaba bien visto o no. ¡Menudo valor! En todos los años que había esperado y temido una conversación a solas con Rory nunca se hubiese imaginado algo así. Caminó por su vacía casa tratando de relajarse y, al darse cuenta de que nada le calmaba, cogió su abrigo y se fue.

Caminó sin rumbo, repitiendo una y otra vez la conversación que acababa de mantener, cambiando su respuesta por una mucho menos educada y más directa hacia su primo. ¡El muy miserable! Bilbo podía recordar vagamente el tacto de su piel contra la suya, su apresurada respiración, su forma de moverse contra él, buscando un placer en Bilbo y dando ninguno a cambio. Algo le paró y estuvo a punto de gritar a quien fuese que le hubiese puesto la mano en el pecho, pero al subir la mirada se encontró con dos esferas azules.

'¿Bunnel?'

Bilbo notó como su cuerpo se relajaba de inmediato, no por completo pero sí bastante como para soltar una respiración menos forzada.

'Thorin, ¿qué haces aquí?' Preguntó Bilbo, pues no sabía donde era "aquí" pero es lo único que se le ocurrió.

'Vuelvo con el pedido del sastre.' Dijo Thorin.

Bilbo miró a a alrededor, tratando de ubicarse. En efecto, estaban cerca de casa del sastre. Pocos hobbits había a su alrededor dada la hora del día, casi todo reunidos en el Dragón Verde para aquel entonces.

'¿Qué ha sucedido?' La voz de Thorin preocupada.

Bilbo respiró tratando de tranquilizarse, pues no quería preocupar a su prometido.

'Un visita no deseada.'

'¿Los Sacovilla-Bolsón?'

Bilbo empezó a andar de camino a casa y Thorin le siguió.

'No. Uno de mis primos. Hacia mucho que no le veía y…' No sabía cómo explicarle a Thorin lo sucedido, no sabiendo que alguien podía estar escuchando. 'Luego.' Fue todo lo que dijo, sabiendo que Thorin entendería. Este asintió y acomodó su pisada a la del hobbit.

/

No fue hasta esa noche cuando ambos estuvieron a solas y pudo hablar con Thorin. Bilbo nunca le había contado la historia de su primera experiencia sexual, su única experiencia sexual antes de él. No había sabido cómo abarcar el tema y ahora… Ahora sentía que debía ser honesto y dejarlo salir, sentía que si no hablaba de ello el momento y su primo le perseguiría para siempre y no podía permitir eso.

Esperó a que todos se fuesen a la cama para ir al cuarto de Thorin y cogerle de la mano, guiándole fuera de casa y bajo el gran roble que había en lo alto de la colina, donde sabía que nadie les oiría. Thorin se recostó contra el imponente árbol que le había dado su nombre y esperó a que Bilbo se sentase a su lado, pero en su lugar Bilbo se recostó contra su pecho, mirando al cielo y evitando ver los ojos de Thorin, dejando que su calor y abrazo le diese fuerzas. Le contó esa noche, lo que pasó, lo que sintió y lo que le hizo sentir durante años. Notó como Thorin se tensaba en determinados momentos pero nunca dijo nada, dejándole hablar. No fue hasta cuando Bilbo llegó al momento que había vivido esa tarde cuando se giró y miró a Thorin. No sabía que había estado esperando ver en sus ojos y tampoco fue capaz de descifrarlos, lo que le puso nervioso.

'Dí algo.' Rogó Bilbo al cabo de unos segundos en silencio.

'Desearía que estuviésemos de vuelta en Erebor.' Dijo Thorin. Bilbo se sorprendió. 'Desearía que estuviésemos en nuestros aposentos y que pudiese borrar sus manos de tu cuerpo, sus palabras de tu mente.' Thorin le rozó la mejilla con infinito cuidado, algo que parecía imposible si uno se fijaba en sus manos. 'Kurdûh.'

Bilbo cerró los ojos, dejando que la caricia le limpiase todos esos pensamientos, todas esas memorias. 'Mi amor,' dijo abriendo los ojos y cogiendo la mano de Thorin, 'ya lo has hecho.' Bilbo se volvió más a él, poniéndose de rodillas. Llevó sus manos al pecho de Thorin, notando la fina tela que separaba sus pieles y deseando también que estuviesen de vuelta en Erebor. Había pasado demasiado tiempo desde que habían podido estar a solas.

'Te echo de menos.' Pues aunque le dolía reconocerlo, necesitaba que Thorin supiese que echaba de menos su tacto cada día.

Thorin cogió la cara de Bilbo y le atrajo hacia él, besándole con pasión, haciendo que ese fuego que había estado dormido durante eses semanas volviese, recordándole lo que era sentirse amado de verdad. El beso creció en intensidad y Bilbo se pegó más a él, sintiendo como su cuerpo respondía al de Thorin, olvidándose de Rory, de la Comarca, de donde estaban, de lo que pasaría si alguien decidía subir a la colina. Bajó las manos y las metió por dentro de la camisa de Thorin, notando su firme torso. Se separaron durante el tiempo necesario para recuperar el aliento antes de volver a besarse. La mano de Thorin revolviendo sus rizos, la otra atrayéndole más y más hasta que no hubo espacio entre ellos. Bilbo no tardó en abrir las calzas de Thorin y meter su mano, haciendo que éste soltase un suspiro y aprovechando la ocasión para morderle el labio suavemente.

Thorin le miró con esa pasión que hacía que toda la determinación de Bilbo se quemase, dando paso a cenizas. Sabía que ya no había escapatoria, que tenía que terminar lo que había empezado. Con una sonrisa empezó a mover su mano, bebiendo de cada suspiro contenido, de cada cambio de respiración del enano. Agradeciendo por primera vez en su vida que Rory nunca hubiese vuelto a llamar a su puerta todos esos años atrás.

Continuará…

Traducción Khuzdul:

Bunnel: Tesoro de entre todos los tesoros

Kurdûh: Mi corazón


Nota: SIGO VIVA.

Lo primero, gracias por seguir ahí. Ya no sé cuanto tiempo llevo sin actualizar pero pienso seguir haciéndolo. Quiero que sepáis que esta historia sigue viviendo en mi, que sé que nunca descansaré tranquila hasta que la acabe, que llevo años, AÑOS, sabiendo lo que va a pasar. Pero escribirla… después de tantos años…. es difícil. Cada día que pasa me siento más alejada y me cuesta más volver. Aún así quiero seguir intentándolo, quiero darle el final que se merece.

Estoy muy ocupada con un trabajo que no me deja ni un minuto de paz, y una novela, proyecto personal, que tampoco se escribe sola. Pero me he propuesto para esta temporada Otoño/Invierno en volver a escribir esto, en daros más, si es que aún seguís ahi.

Decidme que os parece, más que nada para darme energía en poder continuar, porque después de todos estos años no me extrañaría si hubieses desaparecido, dándome por muerta.

Siento no haber contestado a vuestros previos comentarios pero que sepas que me los leo todos y que me han dado la energía durante todos estos meses para seguir. Así que si sos nuevos o si llevas conmigo desde el principio y habéis dejado un comentario… esto es para vosotros. GRACIAS.