Me dirijo hacia la iglesia sin hacer esperar a mi "cita", después de todo le tengo unos muy lindos regalos para ella. Mientras hacia mi camino hacia allá pude notar algunos familiares, reconocí que eran del clan Gremory por su firma mágica, fácilmente los pase y llegue hasta la iglesia, listo para entrar.

- A ver ... Cuatro Ángeles Caídos y ... Unos cuantos exorcistas. - Identifique al usar el poder de la Santa Muerte y distinguir la fuerza vital de cada individuo ... Para que se hagan una idea es como usar el Senjutsu de los Yokais.

[Creo que si entendieron, no son idiotas como tu] - Hablo mi buen amigo. - [Ya quisieras que fuera tu amigo] - No realmente.

Deje mi discusión para entrar a la iglesia, y como todo humano, ya había planeado una entrada espectacular.

Patee la puerta, te-he.

Rápidamente, pasos se dirigieron hacia el centro de la iglesia para ver quien los había interrumpido, llegaron un par de docenas de exorcistas, no eran la gran cosa excepto por uno de cabello blanco y ojos rojos, podía sentir una gran sed de sangre proveniente de el mientras tenia una sonrisa algo psicópata aunque no me vi intimidado, enfrentarme a Ddraig y a Albion en la Gran Guerra fue mas aterrador.

[Exacto, así que no puedes ser derrotado por nadie excepto por mi, ¿Me escuchaste?] - Ay, que tierno, te preocupas por mi. - [¡No es preocupación!] - Tsundere. - [¡Cállate!] -

Pero dejándonos de bromas, luego de que llegaron los exorcistas, le siguieron cuatro Ángeles Caídos, Dohnaseek, Kalawarner, Raynare y Mittelt, ese es su orden desde el mas viejo al mas joven, va a ser una lastima ... Son tan jóvenes comparados a mi y a mis hermanos.

- ¡Issei! - Exclamo Raynare de seguro sorprendida de verme. - ¡¿Como estas vivo?! ¡¿Acaso te volviste un demonio?! - Sus compañeros también me miraron con detenimiento, mientras los exorcistas esperaban la orden para atacar ... Excepto por el tipo de cabello blanco que estaba ... Wow, ¿Besa a su mamá con esa boca?

Ignore al tipo despotricando y les sonreí. - Oh, vamos, cariño ... No me digas que has olvidado nuestra segunda cita, por dios, que novia tan olvidadiza tengo, eso merece un castigo de Dios. - Dije lo ultimo filtrando algo de mi poder sagrado, que los hizo abrir los ojos consternados.

- ... Esa aura ... - Dijo Kalawarner en shock.

- Es ... Es im ... ¡Es imposible! - Exclamo Mittelt encogiéndose.

- Es de ... - Raynare trago saliva, el temor llenando su ser. - Un Ángel Puro. -

- ¡Ataquen! - Grito/Ordeno Dohnaseek, algo de pánico en su voz. - ¡Solo es un inmundo humano! - Jojojo, "Inmundo humano", con que con esas tenemos, ¿Eh?, creo que le enseñare lo que un "Inmundo humano" puede hacer.

- ¡Al fin! - Exclamo el único que no se vio afectado por mi aura, ese exorcista de cabello blanco y ojos rojos, el saco su espada de luz y corrió hacia mi con un corte descendente para partirme a la mitad.

Este hombre joven fue el primero en morir en mis manos, luego de tantos siglos.

El techo exploto encima de mi, cayo algo sobre el exorcista que iba a cortarme.

Fue una guadaña, mi guadaña.

Ella cayo sobre el exorcista y corto sus brazos dividiéndolos perfectamente, dejando al peli blanco manco de ambos brazos. Su sonrisa de mierda solo cayo cuando registro la cantidad inmensa de sangre que salia como una fuente desde sus muñones que alguna vez fueron sus brazos.

Luego de eso murió.

Tome mi guadaña de nuevo, y de un simple y perezoso movimiento corte al tipo con un corte limpio por su cintura, dividiéndolo por la mitad.

Todo eso paso en cinco segundos.

Y aún les tomo otros diez segundos para registrar el como mate al exorcista que mas fuerte que tenían. Con un frívolo movimiento, pose la Guadaña de la Muerte Santa sobre mi hombro, mientras mi otra mano estaba en mi cintura.

- ¿Y bien? ¿Algo mas? - Hable dejando salir algo de mi poder sacro, lo cual hacia que mi voz se hiciera mas fuerte, debido a que esta era la voz de mi cuerpo original, que era mas gruesa y resonante.

- ¡No se queden ahí! ¡Hagan algo! - Volvió a gritar Dohnaseek con pavor. Mientras sus compañeras aún estaban en shock por la muerte rápida que le di al peli blanco, de hecho, Mittelt parecía que iba a llorar, parece que aún no ha visto suficiente la muerte.

Que suerte que yo puedo arreglar eso.

Al instante, los demás exorcistas movidos por el miedo hacia Dohnaseek y a mi, sacaron pistolas de sus túnicas y empezaron a disparar ... Balas de luz, ¿Eh? Si que ha avanzado la ciencia en mi ausencia, me pregunto si es por Azazel o por Michael, meh, no importa.

Saque mi guadaña de su lugar de descanso y la pose frente a mi, empezando a girarla refleje todas las balas de luz hacia mis enemigos golpeando a algunos, pero no me quede sin hacer nada. Esquivando y desviando las balas de luz, me lance contra los exorcistas como una tribulación divina, y empece a rebanarlos como si fuesen mantequilla, ellos no merecían piedad, con mis ojos ya he visto sus pecados, ellos se merecen el mismo trato que les aplique a mis hermanos Caídos y a los demonios en la gran guerra santa.

Una muerte rápida y fría administrada por el Arcángel de la Muerte.

Salte hacia atrás cuando una lanza de luz fue arrojada contra mi, levante mi vista y dos nuevas lanzas fueron arrojadas hacia mi, con mi guadaña desvié una y la otra la destruí con el mismo acero sagrado de la cuchilla.

- Ehh, parece que se quieren unir al juego, ¿Eh? - Dije al ver que fueron Dohnaseek, Kalawarner, Mittelt quienes lanzaron las lanzas de luz, y que Raynare estaba preparando una. - Mejor así ... Mientras mas, mejor. -

Luego, en mi mano forme una lanza de luz, dejándolos en shock por confirmar sus sospechas de ser un Ángel. El color de mi lanza de luz, era una mezcla del mismo color del sol brillante en los cielos y el color de las nubes blancas inmaculadas.

Luego la lance ... Y muerte sembré.

Afortunadamente, el Padre aún los cuida desde el vacío. Mi lanza tomo la vida algunos de los exorcistas que quedaban que cubrieron a Dohnaseek, a quien apunte, pero a pesar de ello, la lanza perforo el cuerpo del humano y la pared.

- Es verdad ... Eres un Ángel Puro. - Dijo Raynare cayendo de rodillas, perdiendo su voluntad de luchar.

- ¡No te rindas, perra estúpida! - Grito Dohnaseek. - ¡Es solo un Ángel y nosotros cuatro! - Sin embargo, solo Kalawarner parecía estar de acuerdo ante sus palabras, mientras Raynare y Mittelt estaban temblando.

- ¿Oh? Solo un Ángel ... No soy cualquier Ángel. - Comencé a hablar mientras dejaba salir mi poder. - ¡Soy el primero! ¡El único! ¡Desde el nacimiento de Adán, yo acompañe a los humanos, desde su nacimiento hasta su muerte! - Mi apariencia empezó, cambiando ligeramente a mi yo original.

Mi cabello se volvió blanco, mientras un halo tan brillante como el sol se posaba encima de mi cabeza, mis ojos se volvieron de color rojos y finalmente dos pares de alas blancas como las nubes salieron de mi espalda.

- Mi nombre es Azrael, el Arcángel de la Muerte. - Dije mientras avanzaba hacia ellos, la poca confianza que tenían Dohnaseek y Kalawarner se quebranto y estaban de rodillas junto a Raynare y Mittelt. - Y para aquellos que olvidan mi nombre ... Solo les espera la muerte. - Levante mi guadaña sobre la cabeza de Dohnaseek, el seria el primero en ser ejecutado. - Saluden a Padre de mi parte. -

Sentencie la vida del único Ángel Caído hombre en la iglesia rebanando su cabeza con un corte limpio, carne, musculo, grasa y huesos, todos estos eran lo mismo para la Guadaña Sagrada de la Muerte Santa ... Solo otra cosa que cortar y poner fin a su vida. Luego le siguió Kalawarner, para finalmente solo queden los únicos Ángeles Caídos que si nacieron Caídos, a diferencia de los dos anteriores que cayeron como mis hermanos Azazel, Kokabiel, Penemue, Sariel y otros ... Por su lujuria.

Pero estas dos, eran diferentes, ellas ya habían nacido así, y tenían que cargar con el pecado de sus padres, aquellos que cometieron adulterio con humanos, demonios, hadas, dragones, yokais ...

[No puedes hacerlo, ¿No?]

Suspire ante las palabras del Emperador Dragón Rojo, no se si es por morir o quizás por mi humanidad pero soy mas blando ...

[Si, recuerdo que tu matabas sin dudar a incontables de tus hermanos Caídos y demonios sin dudar, fuiste el terror de los Pilares Demoníacos, incluso el mismo Lucifer decía que tu eras el único que podía enfrentarlo, y mira que conseguir tal aprobación de ese diablo orgulloso es difícil, mientras que ningunos de los Cadre se te acercaba por conocer tu poder, ni siquiera el tonto de Kokabiel, ese tipo prefirió enfrentar a vuestro Padre en vez de a ti ... Ademas, tu fuiste lo mas cercano que tuve a un rival, un rival normal, no a muerte como Albion, ese idiota]

No pude evitarlo, pero sonreí por las lindas palabras de Ddraig, gracias amigo ... De hecho, me alegra de haberte tenido y no a Albion, el me cae un poco pesado, y tu humor siempre me alegra aunque me queje un poco ... Eres un buen amigo, Ddraig.

[¡¿Eh?! ¡S-Si, gracias!] - Espera ... ¿Te sonrojaste? - [¡No, cállate!] - ¿Uh? Bueno, si tu lo dices.

Me enfoque nuevamente en las Ángeles Caídas quienes temblaron ante mi vista.

- Miren ... Las dejare libre. - Sus rostros mostraron sorpresa, esperanza, desconcierto y alivio. - Pero me vuelven a joder y ... ¡Ni Azazel ni Padre las lograra salvar de mi ira! - Ambas asintieron ante mis palabras.

Así que me di la vuelta y empece a largarme pero ...

- ¡Mittelt! ¡NOOOO! - Escuche el grito de Raynare.

- ¡Por Kokabiel-sama! ¡Te matare y me ascenderá! - Fue el grito de emoción de la rubia, la cual cuando voltee tenia una sonrisa maniática y una lanza de luz en mano.

Murió al siguiente segundo.

- ¡Gaah ... ! ¿Como ... ? - Ella vio que fue empalada por dos lanzas de luz, y al mover su cabeza ve que los cuerpos sin cabeza de Dohnaseek y Kalawarner estaban de pie con las lanzas de luz que la empalaron, pero estas eran un poco mas poderosas.

Este era mi poder, el poder de la Muerte Santa. Antes de mi primera muerte, cuando un ser vivo iba a nacer, yo hablaba brevemente con ellos para escoger sus padres y luego los buscaba cuando su tiempo en la tierra terminaba, yo era "Aquel a quien a Dios ayuda", era la Ayuda de Dios ... Pero también su frialdad y cariño al mismo tiempo.

Animancia y Nigromancia, ese era mi poder.

Mittelt cayo al suelo cuando los Ángeles Caídos resucitados desvanecieron sus lanzas, la joven dejo salir su ultimo suspiro y falleció. Luego, de mi sombra emergió una sombra blanca que devoro los Ángeles Caídos resucitados, el cuerpo de la rubia y los cadáveres de los exorcistas.

- Raynare. - Me dirijo a la única que no me ataco, la cual se sobre salta. - Ven conmigo, creo que Kokabiel esta haciendo cosas peligrosas ... Quiero saberlas y tu me las dirás. - Dije con firmeza, ante la cual la pelinegra solo asintió. - Ademas, no puedo dejar que la hija mas pequeña de mi hermano perezca, eso si iniciara una guerra. -

- ¡Espera, ¿Que?! - Los estribos de Raynare se salieron de control cuando dije lo ultimo, ¿Es que acaso no lo sabe? Azazel, eres un horrible padre.

- Al parecer no lo sabes, bueno ... Eres una de los tantos hijos e hijas de mi hermano Azazel, y lo peor, eres un híbrido así que considérate afortunada que no soy mi antiguo yo, porque ya hubieras muerto, la única razón que aún sigues viva cuando te conocí de pequeña fue por mi hermano pero ... Cuando me entere de tu madre, casi invado el Grigori, así que siéntete a afortunada por que el Padre ha tenido misericordia contigo. -

Luego decir eso, me voltee y empece a salir de la iglesia mientras volvía a mi forma normal. Mire sobre mi hombro y note que Raynare aún esta en un estado de estupor por la bomba que le lance ... Era esperable pero no por ello seré piadoso con ella, Dios perdona, yo castigo.

- Vamonos, Raynare-chan. - Dije peligrosamente lo cual la hizo reaccionar y empezó a seguirme. - "Es increíble que expongas a tus hijos de esta manera, Azazel ... Ahora tendré que cuidarla, genial ... " -

[No te quejes, a tu lado humano le gusta ella]

¿Mm? Suenas molesto, ¿Te molesta esta nueva compañía?

[Ya tienes tres mujeres en casa, entiendo que mi poder te haga a traerlas, pero vas muy rápido]

¡No es mi culpa!

[¡Hmpm!]

¡Ademas, ¿Por que suenas celoso?! -

[ ... ]

¡Háblame!