N/A: Hola! Al fin pude subir el nuevo capítulo. Perdón por la demora, pero he entrado a una época muy intensa y no había tenido el tiempo para escribir.

Espero que les guste el nuevo capítulo... Ah! también le quería agradecer a todos los que me han dejado comentarios!

mESTEFANIAb, LOVE YOU!

Mertriqs, si entendí :)


Capítulo 7.

Los enanos esperaban pacientemente afuera de la enfermería mientras Gandalf y Lord Elrond hablaban, aunque tampoco es como si hubieran tenido muchas otras opciones.

Cada uno parecía estar ocupado en diferentes actividades, pero ninguno dejaba pasar mucho tiempo antes de echarle una mirada a la puerta de la enfermería a la espera de que esta se abriera. Mientras muchos se dedicaban a afilar sus armas o tallar madera, el joven Ori escribía rápidamente en su cuaderno, del cual no se separaba nunca. De repente levantó la cabeza, recordando algo a lo que no le había dado importancia en el minuto que sucedió.

"¿Alguno sabía que Bilbo hablaba Sindarin?" Le preguntó a sus compañeros, ganándose un par de miradas que exigían una explicación "Ustedes saben, el idioma de los elfos"

"No, nunca me lo había dicho" comentó Bofur después de hacer un poco de memoria de sus conversaciones "La verdad que nunca hablamos de elfos. El tema no se dio, pero sé que le llaman mucho la atención"

El joven Ori, quien sentía curiosidad por el hobbit que la había salvado la vida, no se sintió satisfecho con le respuesta.

"¿Y de qué cosas hablan?" Le preguntó a Bofur "Ustedes dos siempre están conversando y riendo"

"Bueno... De todo un poco, la verdad" le respondió "Nos contamos historias de nuestras infancias y juventud... También él me ha explicado un montón de cosas de la cultura hobbit. Cómo que significa cada planta y las importancias de las familias y clanes. Me contó sobre las travesuras que hizo con sus primos y sobrinos. También me preguntó por cada uno de ustedes"

"¿En serio?" Preguntó Gloin, a esas alturas todos los enanos estaban escuchando atentamente la conversación entre Bofur y Ori "¿Preguntó por mi?"

A Gloin la idea de que Bilbo preguntara por él se le hacía extraña. Nunca había hablado con el pequeño hobbit, solo un par de palabras para apurarlo o agradecerle cuando le había traído un plato de comida cuando estaba haciendo guardia, incluso entonces solo le hacía solo un pequeño gesto con la cabeza.

"Si. Y le encantaron todas las historias sobre tu hijo Glimi. Estoy seguro que ustedes dos podrían hablar por horas, sería la primera vez que alguien te aguantaría todas tus historias de tu hijo sin aburrirse" le comentó Bofur, ganándose un par de risas de los que habían pasado horas escuchando a Gloin sobre su familia "Se podría decir que Bilbo sabe todo lo que yo sé sobre ustedes y la verdad es que sé mucho de ustedes"

Ellos se quedaron en silencio, pensando.

El hobbit se había sacrificado por uno de ellos, quería conocerlos y dejó su hogar solo por ayudarlos, pero aún así, solo uno de ellos se había dado el tiempo de conocerlo realmente.

Eso tenía que cambiar.

"¿Por qué no nos hablas de él?" le pidió Balin "Cuéntanos de Bilbo, por favor"

Bofur sonrió a la petición y a las caras que ahora lo miraban expectantes, deseosos de saber de quién no sabían.

"Bueno... Bilbo es especial, nada como algo que hallas visto antes" empezó a decir Bofur, encontrando una gran cantidad de cosas que decir, pero sin saber cómo decirlas. ¿Cómo explicar tanto sobre alguien tan importante en tan pocas palabras ante muchos, en poco tiempo?" Sé que disfruta de su hogar y ama a su pueblo, pero por alguna razón no es muy cercano a ellos. Tiene muchos familiares, pero creo q eso es normal entre los hobbit..." Bofur pensó en que más decirles, pero se dio cuenta de que realmente todo lo que sabía de Bilbo lo había resumido en unas pocas frases "Sé que no parece mucho, pero Bilbo no es de los que disfrutan siendo centro de atención. Siempre que trato de preguntarles cosas sobre si mismo sale con alguna historia de Paladin y Saradoc, que son sus primos más cercanos junto con Drogo"

"Supongo que vamos a tener que cambiar eso y empezar a aprender más sobre él" dijo Balin.

"¡Sí!" Dijo Kili, con Fili asintiendo a su lado "No puede ser que sepamos tan poco del señor Bolsón"

"Cuando se reupere un poco vamos a tratar de conocerlo" dijo Dori, con lo que sus dos hermanos parecieron estar de acuerdo.

"Ahora solo nos falta esperar a que nos dejen entrar y podamos ver como está nuestro ladrón" dijo Thorin, quien obviamente no se había perdido una palabra de lo que habían dicho y estaba muy de acuerdo con la idea.

Fue justo cuando Thorin dejó de hablar cuando se abrió la puerta de la enfermería y apareció la cabeza gris de Gandalf. En lo que pareció menos de un segundo todos los enanos se encontraban frente al mago. Este les sonrió, cerrando la puerta una vez que salió de la enfermería.

"¿Cómo está el señor Bolsón?" preguntó Ori con voz suave pero preocupada, mientras que las miradas de su alrededor hacían eco a su pregunta.

"Bilbo se encuentra ahora bien, pero va a necesitar un tiempo de reposo. Lord Elrond me explicó la gravedad de sus heridas y a ambos nos cuesta entender como Bilbo fue capaces de hacer todas las cosas que hizo hasta llegar aquí" los ojos de los enanos se llenaron de pánico "¡Pero no se preocupen demasiado! Bilbo se pondrá bien antes de que se den cuenta, aparte que no le gustaría que ustedes se preocupen por él"

Gandalf escuchó un par de suspiros y sonrió, pensando cómo decirles a los enanos lo que les tenía que decir.

"No sé por qué tengo la sensación de que nos tienes que decir algo, Gandalf" dijo Thorin al ver la expresión del mago "Algo que puede que no nos guste"

Todos los enanos se tensaron de nuevo rápidamente, preocupados ante las palabras de su líder.

"Si, les tengo que decir algo muy importante, pero no tiene que ser algo malo" Gandalf les hizo un gesto de que se sentaran en las bancas que antes habían estado ocupando, pero los enanos se mantuvieron de pie frente a él esperando a que hablara "Bueno... Lo que les tengo que decir es algo que yo ya sabía... O por lo menos estaba casi seguro, pero el venir aquí y hablar con Lord Elrond ha confirmado mis sospechas. Nuestro querido señor Bilbo Bolsón es un hijo del destino"

Frente a algunas personas esa declaración habría causado muchas reacciones. Euforia, escepticismo, esperanza, envidia... Pero estos enanos no eran el tipo de personas que podían reaccionar ante la declaración dado a que ninguno de ellos parecía tener idea de lo que Gandalf estaba hablando.

"¿Un qué?" preguntó Dwalin.

"Un hijo de destino" repitió Gandalf, quien se había esperado una situación así.

"¿Y qué diablos es eso?" esta vez fue Thorin quien preguntó.

"Bueno... no soy un experto en el tema ni mucho menos, pero les puedo tratar de explicar lo mejor que pueda" dijo Gandalf, antes de empezar a hacer una introducción de quienes eran los hijos del destino, cómo nacían y algunas de sus capacidades. Sus explicaciones fueron seguidas de diferentes exclamaciones de sorpresa, entusiasmo y duda, pero al final todos parecieron aceptar la palabra del mago que les había guiado hasta allí "Siempre sospeche que Bilbo era uno de ellos, conociendo la historia de sus padres y por la forma en que actuaba cuando era solo un niño, pero después de verlo ahora como adulto y lo que me ha dicho Lord Elrond estoy completamente seguro"

A pesar de que no estaba siendo completamente honesto con los enanos, Gandalf sabía que era lo mejor. Si le decía a Thorin que siempre supo de esto con seguridad el enano encontraría la forma de hacerle mucho, pero mucho daño.

"¿El hobbit...Bilbo sabía?" pregunto Thorin, Gandalf podía ver como Bofur y muchos otros parecían decepcionados ante la idea que Bilba les hubiera guardado un secreto así.

"Si alguna vez se llegan a enterar de Bilba..." pensó Gandalf.

"Con menos seguridad que yo" dijo Gandalf " Bilbo nunca había escuchado de los hijos del destino en su vida hasta que yo toqué su puerta. Él sabía que tenía algo diferente al resto de sus compatriotas hobbits, pero nunca se esperó algo así. No. Bilbo no sabía con seguridad lo que era, pero después de que se le fue confirmado me pidió ayuda para poder explicarles"

Bofur en especial pareció reconfortado con lo que les acaba de decir Gandalf.

Pero Thorin no era rápido tan en confiar. Sabía que había algo que el mago no les estaba diciendo. No estaba seguro cómo lo sabía, pero estaba seguro de ello. Algo en su interior se lo aseguraba.

"Vamos, mago, dinos todo lo que tengas que decir" dijo Thorin en un tono frío.

Gandalf pareció desconcertado por un segundo por alguna razón, pero lo supero rápidamente.

"Creo que será mejor si Bilbo y Lord Elrond les explican el resto" dijo Gandalf abriendo la puerta de la enfermería "Al fin y al cabo, son ellos los involucrados ahora"

A pesar de que no entendieron a que se refería Gandalf, lo enanos no se quedaron a preguntarle cuando vieron la puerta abierta. Casi empujándose para ir a ver a Bilbo los enanos llenaron rápidamente la enfermería, mientras que Gandalf reía suavemente a sus espaldas por el entusiasmo que ellos mostraban. No es que a ellos les importara lo que pensara el mago en ese minuto.

Una vez que estaban todos dentro, los primeros se quedaron pegados en su lugar, a unos metros de la cama donde ahora descansaba Bilba. Los que habían quedado en la parte de atrás de la columna se empezaron a quejar de que no podían ver y a codazos se abrieron paso hasta que todos los enanos quedaron en un semicírculo frente a la cama de Bilba. Quienes antes no la habían visto ahora estaban igual de pasmados que los primeros en entrar.

Bilba estaba acostada en una cama que estaba lejos de ser el tamaño adecuado para ella, pero de alguna forma solo su presencia parecía llenarla. Apoyada contra unas sabanas de un blanco puro Bilba parecía resplandecer. Sus ropas de viaje no estaban, en su lugar, llevaba puesta una enorme túnica de color celeste muy claro, la cual se veía abultada por el estomago falso. Pero los enanos no se habían quedado parados en sus lugares por nada de eso, sino por la mirada de paz que les daba Bilba. Nunca la habían visto de esa forma. Desde que habían salido de Bolsón Cerrado, la mirada de Bilba siempre pareció algo perturbada, feliz sin duda, pero tenía algo que parecía impedir que esta felicidad fuera plena, como si hubiera algún tipo de velo. Pero ese velo ya no estaba allí. A pesar de la apariencia cansada de Bilba, nunca se había visto mejor. Les daba a cada uno de ellos una sonrisa brillante y por alguna razón los enanos sintieron como una calma los invadía cuando Bilba los miró.

Lord Elrond se cernía sobre ella con aire de preocupación y cariño comparable al de cualquier hermano por su hermana, si es que no más. Cuando los enanos entraron él procedió a sentarse en la silla que estaba junto a la cama de Bilba, apoyando una mano sobre su diminuto hombro.

"Hola" los saludó Bilba con voz suave, sólo un poco somnolienta.

"¿Cómo te estás?" le preguntó Bofur una vez que supero la primera impresión de verla, apurándose en llegar a su lado, obviamente el opuesto al que se encontraba Elrond.

"Estoy mucho mejor. Gracias" dijo Bilba, tratando de calmarlo, pero sin lograrlo.

"¿Estás seguro? ¿Cómo se encuentran tus costillas?" insistió este.

Antes de que ella se diera cuenta su cama había sido rodeada por enanos, todos ellos evitando estar junto al elfo, y cada uno le preguntaba diferentes cosas sobre su condición actual.

Bilba obviamente no era capaz de responderles a todos y en pocos minutos se empezó a marear un poco por la cantidad de preguntas. Para sorpresa de muchos, fue Thorin quien intervino por la salud de Bilba.

"Déjenlo respirar" dijo Thorin con voz profunda y un tono cortante, las preguntas cesaron en un instante.

"Me alegro que este bien, señor Bolsón" dijo el dulce Ori.

"Muchas gracias, Ori. Y es Bilbo, nada de señor Bolsón" dijo Bilba con una sonrisa algo maternal al más joven de los enanos, consiguiendo que este mirara al suelo algo avergonzado.

"El mago dijo que tú y el elfo tienen algo que decirnos" dijo Thorin, tratando de sonar normal a pesar de esa extraña sensación que lo invadió al ver como Elrond se cernía sobre Bilba y la atención que ella le estaba dando a otros.

Bilba miró a Elrond e incluso los enanos notaron como entro los dos se comunicaron solo con sus miradas. Mientras que los ojos de Bilba transmitían duda, inseguridad y un poco de miedo, la Elrond le daba calma y la motivaba. El intercambio de miradas solo duro unos segundos, pero cambiaron la actitud de Bilba frente a los enanos. Parecía más segura de lo que iba a hacer o decir.

"Si. Supongo que Gandalf les explicó todo eso de los hijos del destino..." los enanos asintieron "Bueno... Ustedes deben entender que aún no comprendo bien lo que soy o lo que está pasando. Esto es completamente nuevo para mí. La mayoría de las veces todo, suena demasiado fantástico cómo para que sea real, pero mucho de lo que me han explicado me hace sentido con cosas de mi vida que nunca antes pude entender. Como por ejemplo mi deseo de venir algún día a Rivendell. Siempre sentí que algo me llamaba a este lugar, cada vez que mi madre me contaba historias de los elfos sentía que era allí donde debería estar y ahora que estoy realmente aquí comprendo por qué"

Bilba volvió a mirara a Elrond y sonrió antes de seguir hablando.

"Me queda mucho por aprender sobre mi tipo, pero no se preocupen, les puedo asegurar que este descubrimiento sobre mi mismo no va a interferir con su viaje. Solo espero que su opinión sobre mí no haya cambiado y aún quieran que los acompañe"

"¡Por supuesto que queremos que sigas con nosotros, Bilbo!" se apuró en decir Bofur, sentándose en la cama de Bilba y tomándole el antebrazo en un gesto de demostrarle su apego y cariño al hobbit "No habríamos llegado a ninguna parte sin tu compañía. Tendríamos que estar locos para rechazarte ahora. ¿No es así, muchachos?"

Todos asintieron y emitieron su juicio a favor de lo dicho por Bofur fervientemente, haciendo que Bilba sonriera suavemente. Solo Dwalin, Gloin y Thorin se mantenían en silencio, pero incluso ellos se mostraron de acuerdo con el juguetero y asintieron con energía.

"Pero hay algo que aún no nos han dicho" dijo Thorin, mirando a Bilba y Elrond como si sospechara de ellos, más específicamente él.

Las mejillas de Bilba tomaron un color rojizo, mientras que Elrond se acomodo mejor en su asiento, pero ninguno de ellos parecía avergonzado. Solo ansiosos.

"Creo que yo podría explicarles mejor lo que pasó" dijo Elrond "Primero quiero que sepan que he dedicado toda mi vida a la luz y por ello he pasado mucho de tiempo mi al estudio de la poca estudio de información que se sabía de los hijos del destino. Soy lo más cercano que existe a un experto en el tema, pero ni con todos mis conocimientos pude haber previsto lo que nos pasó a Bilbo y a mí. Verán... Se sabe de algunos casos en que los hijos del destino han formado un vínculo con otra criatura que tenga una fuerte inclinación hacia la luz. En el momento en que nos dimos la mano ese vinculo se formó entre nosotros"

La declaración de Elrond fue seguida por un silencio entre los enanos que llenó de miedo a Bilba.

"No, ellos no me pueden dar la espalda ahora" pensó ella "No por Elrond. No después de lo que dijeron"

Una corriente de calma la llenó y Bilba miró a Elrond, quien ahora apretaba su mano en un intento de reconfortarla. Bilba pudo ver la preocupación en sus ojos y se dio cuenta de que él sabía lo que estaba sintiendo, sus miedos y preocupaciones. Bilba se horrorizó al darse cuenta que en los ojos del señor de Rivendell habían lágrimas, incluso sabiendo que eran solo un reflejo de sus propias emociones. Bilba apretó también su mano y le sonrió, como si le estuviera asegurando que estaba bien.

Fue entonces cuando Bofur volvió a hablar.

"Bueno... Eso es algo inesperado... Pero repito, seríamos locos si no te permitiéramos acompañarnos. Incluso si tienes una conexión extraña con un elfo" finalmente dijo Bofur "Sin ofender...eh ¿señor elfo...?"

Elrond sonrió al intento de cortesía de Bofur, pero se mostró incluso más feliz por la aceptación de este hacia Bilba.

"Lord Elrond" se presentó, inclinando la cabeza "Pero tú, amigo de mi hermana de alma, puedes llamarme Elrond"

"¿Qué significa este vinculo?" preguntó Thorin, siendo incapaz al fin de sobreponerse a todos los sentimientos de ira, duda y envidia que lo llenaban "¿qué es lo que esto va a implicar para Bilbo? ¿Y cómo te referiste a él? Más te vale que no haya sido algo denigrante"

Esta vez incluso Bilba pudo darse cuenta de que en las preguntas de Thorin había preocupación oculta debajo del tono descortés.

"No es nada malo, Thorin, te lo aseguro" se apuró ella en calmarlo "No es cómo si ahora fuera algún tipo de sirviente de Elrond. Después de hablar un poco nos dimos cuenta que nuestro vinculo se puede comparar de alguna forma a la conexión que existe entre dos hermanos muy cercanos, como Fili y Kili. Y él me llamó hermano del alma, que es un término que yo mismo invente" Bilba miró a Elrond una vez más "Es así como se siente. Somos iguales, compañeros a los que el poder de la luz une"

"Supongo que no hay forma de separarlos" dijo Thorin en un tono rendido, y algo sarcástico. Pero su comentario causó una reacción alterada en Bilbo y Elrond.

"¡No!" gritaron ambos, uno con ira y la otra con pánico ante la idea de perder el vinculo.

De nuevo el silencio reinó en la enfermería. Nadie se atrevía a hablar después de la forma en que reaccionaron Elrond y Bilba. Ambos respiraban agitadamente y Bilba se había llevado la mano al costado, adolorida con la fuerza que hizo. Elrond sin perder un segundo se apuró en tratar calmar el dolor dándole a beber de una mezcla que había dejado preparada antes de que entraran los enanos.

"Creo... Creo que será mejor si descansan del viaje" dijo Elrond una vez que Bilba había bebido y se había dejado caer contra los almohadones con cara agotada "Ya es tarde y Bilbo necesita reposo si es que quieren que se recupere rápido. Serán escoltados a habitaciones preparadas para viajeros que se quedan por un tiempo indefinido y hablaremos mañana sobre lo que sea necesario"

"¿Y qué hay del señor Bilbo?" le preguntó Dori "¿Se quedará aquí o lo llevaran también a las habitaciones que nos esperan?"

"Bilbo se quedará en esta enfermería hasta que esté completamente sanado"

Los enanos se quejaron al oír esto, exigiéndole a Elrond que Bilbo durmiera con ellos, pero el elfo se negaba a dejar que eso pasará. La discusión se empezó a agravar en cuestión de minutos y antes de que se dieran cuenta los gritos llenaron la enfermería. Gandalf trataba de calmar la situación, pero sus esfuerzos no eran suficientes. Habían llegado al punto en que Elrond se había parado y ahora se encontraba frente a frente con Thorin, como si lucharan por imponer su presencia por sobre la del otro.

"¡Basta!" gritó Bilba desde su cama, su voz resonando en toda a enfermería y consiguiendo por fin que todos se quedarán callados "Ninguno de ustedes va a decidir dónde voy a dormir o no. Llevo años siendo un hobbit maduro y puedo tomar mis propias decisiones. No dormiré con ustedes Thorin" Elrond infló su pecho y miró a Thorin con superioridad "Pero tampoco me quiero quedar en esta enfermería tan apartada de mis compañeros" ahora Thorin se veía complacido, dejando escapar una risita burlona "Me gustaría tener una habitación cercana a las que tendrá la compañía. No quiero que nadie se pase la noche tratando de velar por mi sueño ni nada de eso, pero voy a estar lo suficientemente cerca para que sepan que voy a estar bien"

"Se hará lo que tú quieras, Bilbo" dijo Elrond inclinando la cabeza como lo hace un niño al rendirse ante las decisiones de madre, ganándose de esta forma una sonrisa suave de Bilba y que esta le tomara la mano como si le indicará que no estaba enojada "Ordenaré enseguida que te preparen una habitación"

Elrond comprendía las razones de Bilba de querer estar sola. Haber pasado de una pacífica y algo solitaria vida como la que había tenido a la aventura que estaba teniendo ahora junto con trece enanos debe ser un fuerte cambio y seguramente debe estar ansiosa por tener un poco de privacidad, pero también tenía mucho que asimilar con respecto al ser una hija del destino. Desde que Gandalf le había dado la noticia, Bilba no había tenido mucho tiempo para detenerse a pensar los cambios que estaba sufriendo y sufriría su vida. Y ahora con este nuevo vínculo con él… bueno, Elrond trataría de ayudarla en todo lo posible, pero tampoco es como si esto último le facilitara la vida Bilba. Por lo menos no con los enanos. También estaba el tema de Thorin. Claramente Bilba no estaba consciente de estaba pasando con el enano y no era culpa de ella. Bilba no tenía como saber ese tipo de información sobre la enigmática raza, pero Elrond comprendía exactamente lo que pasaba con Thorin, sabía porque actuaba de esa forma con Bilba. Pero no iba a decir nada, no estaba en su lugar hacerlo. Aunque tal vez si le prestaba los libros correctos a Bilba, ella podría descubrirlo por sí misma y así tomar su propia decisión al respecto. Sonriendo ante las diferentes posibilidades de lo que podría hacer Bilba Elrond salió de la enfermería para arreglar el tema de las habitaciones y dejar que Bilba hablará con sus queridos enanos.

Los enanos se quedaron mirando a Elrond mientras él salía y una vez que cerró la puerta miraron a Bilba, quién se había acomodado un poco entre las sabanas.

"¿Algo que nos quieras decir, ahora que no está el elfo?" le preguntó Thorin con un tono autoritario.

"Si, que me gustaría que le dejaran de decir elfo. Tiene un nombre" le dijo Bilba en un tono cortante, los enanos se quedaron sorprendidos por la forma que le contestó a Thorin. Bilba siempre le había respondido a Thorin la mayoría de los comentarios desagradables que este le hacía, pero nunca de esa forma, siempre sus palabras habían tenido un tono más sarcástico que nada "Y sería bueno que recuerdes que es él quien nos ha acogido en su hogar sin tener ninguna obligación de hacerlo. Deberías estar agradecido y demostrárselo"

Más de uno de los enanos se la había quedado mirando con la boca abierta. ¿En serio esperaba que Thorin estuviera agradecido de un elfo?

"Oh, vamos. No me miren así" dijo ella algo frustrada "No es como si le estuviera diciendo que se dedique a escribirle canciones y que besara el suelo por el que pisa" se escucharon ruidos de arcadas ante la idea "¿Es así como tratarían a un enano que los hubiera acogido como Elrond lo hizo? En realidad lo dudo"

"¿Qué te pasó, Bilbo?" preguntó de repente Bofur, sin entender el cambio de actitud de su amigo "Tú nunca nos habías hablado así"

Bilba se rió, relajándose un poco y mirando a Bofur, en sus ojos una disculpa.

"No, yo siempre he sido así. La diferencia es que nunca me habías visto en esta situación" los enanos no entendieron "Tú nunca has estado presente cuando alguien trata mal a mi familia" Bilba se echó hacia atrás, relajándose al recuerdo "Deberías haber visto como reaccione el día que mi primo Drogo me dijo que Lobelia lo había molestado"

"Pero él no es tu familia, hobbit" le ladró Thorin.

"Si lo es" le gritó Bilba, con lágrimas de frustración y dolor en los ojos, golpeando con ambas manos el colchón a sus costados, por la terquedad del enano "Elrond lo la más parecido a un familiar que he tenido desde la muerte de mis padres y no voy a dejar que tú, oh gran Thorin Escudo de Roble, menosprecie esto solo por tu odio a una raza completa"

Las lágrimas caían libremente ahora por la cara de Bilba, los enanos más jóvenes y Bofur también se veían afectados. Fue entonces cuando Gandalf decidió intervenir.

"Creo que será mejor si nos retiramos. Bilbo ha tenido un día intenso y nosotros también. Será mejor si todos descansamos antes de que empecemos a decir cosas que en realidad no queremos decir" aconsejó Gandalf.

Bilba mantenía la vista fija en donde estaban sus rodillas, tratando de disimular las lágrimas frente a los enanos. Estos asintieron a las palabras del mago, sin saber qué hacer en realidad, y lentamente empezaron a salir dirigirse a la puerta de la enfermería, quedándose atrás solo Bofur, los hermanos Ri y Thorin. Este último parecía querer decir algo, pero le dio una última mirada a la llorosa Bilba y salió. Bofur se acercó a ella inseguro de que hacer, después de pensarlo simplemente le dio un apretón en el hombro y siguió a Thorin. Los tres hermanos que habían jurado protegerla para siempre fueron los siguientes en acercársele, pero los únicos en hablar.

"Esperaremos afuera de tu puerta hasta que te trasladen a la otra habitación" le dijo Dori "Y uno de nosotros siempre estará haciendo guardia a tu puerta, para que duermas tranquilo"

La única señal que Bilba les dio de haberlo escuchado fue un pequeño gesto con la cabeza junto con un suspiro de resignación. Los tres inclinaron la cabeza como haciendo una pequeña reverencia y se apuraron en salir. Gandalf pensó en quedarse junto a su querida Bilba, pero se dio cuenta de que ella necesitaba estar sola, aparte de que tenía que habar unas cuantas palabras con Thorin y su compañía.

Dándole una última mirada a Bilba, quién gracias al agotamiento y al dolor había vuelto a quedarse dormida entre lágrimas, Gandalf salió y se acercó al círculo de enanos que se había reunido a unos metros de la puerta de la enfermería en silencio.

"Síganme" les ordenó mientras empezaba a caminar a la habitación que sabía que Elrond había destinado a la compañía, la cual era una de las pocas adaptadas para enanos. Al escuchar el poderosos tono de Gandalf ningún enanos se atrevió a oponérsele, sólo los hermanos Ri titubearon un poco a la idea de dejar la puerta de Bilba.

Una vez que estuvieron en una gran habitación con camas suficientes para todos ellos Gandalf habló.

"Thorin Escudo de Roble si alguna vez vuelves a poner lágrimas en los ojos de mi hobbit me aseguraré de que te arrepientas hasta el final de tu vida" lo amenazó Gandalf, apuntándolo con su bastón en el pecho.

En circunstancias normales Thorin habría reaccionado ante una amenaza de ese tipo, pero en su propia mente se recriminaba haber causado esa reacción en el hobbit, casi sintiendo dolor físico ante la pena de este. Quería retirar sus palabras, nunca haberlas dicho, pero no sabía cómo hacer.

Gandalf, quién ignoraba lo que pasaba dentro de la cabeza de Thorin, siguió hablando.

"En realidad no quería tener que decirles esto, pero si Bilbo va a seguir en este viaje van a tener que saber algo sobre él" todos lo miraban atentos, ansiosos por saber un poco sobre Bilbo para pode entenderlo aún que sea sólo un poco mejor. Gandalf se sentó en una de las sillas que había y se pasó la mano por los ojos "Se habrán dado cuenta de que Bilbo es algo sensible con algunos temas… en especial su familia. Bueno, hay una razón para ello…"

"Cuando Bilbo estaba inconsciente lo escuchamos pedir por sus padres…" susurró Kili.

"Si. La muerte de sus padres es algo que Bilbo nunca ha podido superar realmente. Pero antes que todo les tengo que explicar un poco sobre los hobbits…" sin que nadie se pusiera de acuerdo todos se sentaron en las diferentes sillas y camas alrededor de Gandalf "No es necesario que diga que para los hobbits la familia es extremadamente importante, ustedes se habrán dado cuenta a estas alturas, pero la relación que Bilbo tenía con sus padres era especial. ¿Recuerdan lo que les dije sobre el nacimiento de un hijo del destino? ¿Qué tenía que ser de dos opuestos que se amarán profundamente?" todos asintieron "Bueno, en la Comarca no existen dos clanes más opuestos que los Took y los Bolsón. Los primeros grandes e intrépidos aventureros, valientes como pocos hobbits lo demuestran, mientras que los segundos son la encarnación de todo lo que un hobbit modelo debería ser, amantes de la tranquilidad y gentiles como solo ellos pueden serlo. Cuando Bungo y Belladona se enamoraron y se casarón, fue un gran revuelo en la Comarca, nadie creía que durarían mucho por sus diferencias. Pero a ellos nunca les importó. Siguieron amándose y no dudaron en formas una familia. Cuando Bilbo nació, ambos clanes se mostraron encantados con el nuevo niño, pero ninguno de ellos lo consideró realmente como parte de sus familias. 'Será demasiado alocado' dijeron los Bolsón. 'Sin duda se convertirá un amante de la siesta' pensaron los Took. Por culpa de esos razonamientos Bilbo no tuvo la infancia que un niño normal hobbit habría tenido. Él no fue acogido por sus primos mayores para que le enseñaran a jugar, no tuvo parientes cercanos que lo acogieran seguido en sus casas a las diferentes comidas. Bungo y Belladona se dieron rápidamente cuenta de esto y se encargaron de hacer la infancia de su único hijo lo más feliz posible. Nunca pudieron tener más niños que acompañaran a Bilbo, pero ellos se aseguraron que Bilbo no sufriera ni un solo día por el rechazo de sus familias. Esto formó un vínculo especialmente fuerte entre Bilbo y sus padres. Mientras otros niños hobbit jugaban en los verdes campos, Belladona llevaba a Bilbo a los bosques cercanos a buscar seres fantásticos. Mientras los niños mayores les enseñaban a los menores los cuentos tradicionales, Bungo le leía a su hijo las historias de antaño. Solo cuando Bilbo se hizo mayor y fue capaz de hacerse cargo de sus propios primos menores, empezó a relacionarse más con otros niños. Acogiendo a sus primos más pequeños, los cuales solían quedar atrás en los juegos, Bilbo se empezó a ganar el aprecio de los clanes, y al darse cuenta de que si es cierto que era demasiado aventurero para algunos y demasiado dócil para otros, la combinación no le hacía mal a nadie. Pero el daño ya se había hecho. Bilbo siempre sintió y sentirá una barrera que lo separa con los otros. No hay que olvidar su condición de hijo del destino, la cual si bien nadie sabía, se notaba de todas formas. Pero en fin, Bilbo crecía felizmente gracias al cuidado atento de dos padres amorosos y no fue una sorpresa para nadie cuando pronto se convirtió en un gentil hobbit, muy amable y valiente, el cual amaba a sus padres profundamente. Fue entonces cuando el Invierno Helado ocurrió. Un invierno como ningún otro que los hobbits hubieran vivido y para el cual nadie estaba preparado. La nieve cubrió los caminos y pronto la comida empezó a escasear. Muchos hobbits cayeron enfermos en esas semanas y pocos se recuperaron por los fríos y la falta de comida a la que no estaban acostumbrados. Entonces, los ríos que separaban a la Comarca de las montañas se congelaron y antes de que se dieran cuenta se encontraban rodeados de orcos y lobos ante los cuales no tenían como defenderse. Los Took eran de los pocos que tenían armas, pero eran insuficientes en contra de los que los atacaban. Fue entonces cuando Bilbo fue golpeado por la tragedia. Al no ser un hobbit no totalmente maduro Bilbo se vio afectado igual que todo el resto por las condiciones adversas y empezó a caer enfermo. No era algo grave, en otra época no habría sido considerado más que un resfrío, pero habían llegado tantas malas noticias últimamente que Bungo y Belladona se asustaron por el futuro de su único hijo y decidieron ir a pedir ayuda. Sé que Bilbo les rogó que no salieran de Bolsón Cerrado, que él estaba bien y no necesitaba que salieran, pero eso no los detuvo. El miedo de perder a Bilbo era más fuerte que el miedo a lo que podrían encontrar afuera. Se armaron con las pocas cosas que Belladona tenía para defenderse y salieron. Esa fue la última vez que Bilbo vio a sus padres. Se supo después que habían sido acorralados por una banda de orcos cuando iban de vuelta a Bolsón Cerrado. Bilbo se recupero del resfrío, pero nunca supero la muerte de sus padres. Se quedó solo en su gran hogar inundado por los recuerdos de tiempos más felices. Ambos clanes trataron de apoyarlo, pero como nunca existió algún tipo entre ellos, Bilbo no se sintió bien con la compañía de quienes nunca estuvieron allí antes. Bilbo quedó solo con el apoyo de sus primos menores, los cuales eran y siguen siendo demasiado jóvenes para ser de gran consuelo.

Bilbo nunca volvió a ser el mismo. Perdió gran parte de la alegría que lo caracterizaba, y no son pocos en la Comarca los que extrañan su sonrisa. Pero como todos sabemos, no se aprecia realmente algo hasta que se pierde y los hobbit lo han sentido. El concepto de hogar para Bilbo se convirtió en algo realmente importante, pues Bolsón Cerrado es lo único que lo conecta con la familia que perdió. Por eso cuando supo que ustedes estaban en esta travesía para recuperar el hogar que perdieron, Bilbo no dudó en unírseles. El haría lo que sea para que ustedes puedan recuperar lo que para ella es tan preciado, incluso dejar su propio hogar. Recuerden eso antes de que a alguien se le ocurra hacer algún comentario inteligente a Bilbo"

Sin decir nada más, Gandalf dejó la habitación.

Ninguno de los que quedaron en la habitación se atrevió a hablar, demasiado afectados por la historia que acaban de oír. Ninguno se hubiera imaginado algo así del pequeño y dulce hobbit que los acompañaba, quien siempre trataba de alegrarlos y muchas veces consiguiéndolo.

"Creo…" la voz de Thorin resonó contra el silencio "Creo que será mejor si aprovechamos para descansar, no sabemos cuándo será la próxima vez que lo podamos hacerlo"

Todos asintieron y empezaron a prepararse para dormir, Nori saliendo discretamente para ir a hacer guardia a la puerta de Bilba.


N/A: Espero que les haya gustado. Trataré de actualizar pronto, pero no prometo nada antes de una semana o dos.

Suerte a todos!

Y muchos cariños a M! quién ahora esta leyendo mi historia :) te quiero