¿Y si…y si toda su vida hubiese sido un sueño?
¡Por supuesto! ¡Por eso tenía un final de pesadilla! ¡Por eso la felicidad fue vetada desde siempre para ella!
Pero el vacío en el corazón se sentía real, el sabor a pólvora en la boca era demasiado realista para ser una simple fantasía, el calor de esa sangre ajena enfriándose en sus dedos era tan real que asustaba.
Quizá…quizá se había quedado dormida en la armería, no era difícil de imaginar, ella había estado demasiado cansada últimamente y muchas veces había estado dormitando en lugares solitarios y fríos, buscando un escape del verano y ese calor seco que parecía ser un enemigo para sus ataques de tos.
Pero esa mano enfriándose entre las suyas, esa mirada perdida, fija en las nubes que se movían con lentitud en el cielo, negras, listas para vomitar agua y relámpagos sobre las sucias calles de París, esa lágrima que mojaba el precioso rostro que un par de horas antes la había llenado de mimos y besos no eran falsos. Nada era falso.
El olor metálico de la sangre que aun manaba de la herida abierta que se lo había quitado perfumaba el aire a su alrededor, mientras ella, como espectador ajeno, miraba ese perfil que tanto había amado y jamás se había dado cuenta.
Una luciérnaga, dos, tres, miles volando a su alrededor, su amor había sido como el de las luciérnagas, solo amor físico y luego la muerte. Tan efímero cuando ella quería vivir años a su lado o los meses que su médico le había dado.
Una luciérnaga se había posado en ese cabello negro, ahora manchado de polvo, y ambos habían reído antes de comenzar a hablar del futuro que tendrían juntos, lejos de toda la injusticia, un paraíso personal donde ellos serían dueños de todo.
Y como esa luciérnaga, su sueño se le había escapado de los dedos.
Ya no sería Madame Grandier, su vientre no se inflamaría con vida nueva ni él la haría reír con sus ocurrencias.
Solo quedaba gritar, gritar hasta desgarrarse la garganta y llorar por esa vida soñada, tan ansiada.
Porque como las luciérnagas, el deseo de seguir viviendo había desaparecido.
Inspirada en Fireflies de Gorillaz
(Regresé casi de inmediato:), pero es que este capítulo no podía esperar)
