Miró su mano sujeta por las femeninas, atragantándose con un suspiro de que no alcanzó a salir.
Sintió como su corazón perdía un latido al escuchar su risa, esa risa que no había tocado sus oídos en años; su respiración se truncó cuando ella se disculpó con él… ¿acaso estaba viendo cosas? Su mente ya se estaba trastornado, estaba seguro de ello ¿no era la misma mujer que lo había echado de su lado, la misma que había dicho que no lo necesitaba, que podía hacer lo que quisiera? Además de ciego, loco, vaya combinación.
Respiró hondo cuando ella se alejó hacia las caballerizas, preguntándose que tanto había de realidad y que tanto de fantasía en su mundo justo en ese momento. Se limitó a apretar la mandíbula y caminar hacia ella. No tenía derecho a tener a cuestionarse, no cuando el mundo se estaba desmoronando alrededor.
¿Cómo reaccionaría ella si se enterara que estaba quedándose ciego? ¿se compadecería? ¿o lo expulsaría definitivamente de su vida? Tenía tanto miedo, sentía pavor de ser una carga o de que se desechara de él como un mueble viejo.
Se detuvo en la puerta de las caballerizas, viendo sin ver el cabello dorado brillar en la oscuridad, imaginando en su mente las líneas suaves de ese rostro. Si decía una palabra sobre su ceguera…¿qué sería de él?
No soy fuerte como tú. – Murmuró tan suave que él mismo. – Si te dejo, tú podrás seguir adelante, pero si tú me dejas, yo moriré ese día. – Se quedó quieto, apretando un puño con fuerza. – Algún día te lo diré, cuando todo esto termine, cuando haya paz, cuando amarte no me duela tanto, hasta ese día fingiré que te veo, hasta ese día tu sombra no desaparecerá.
Salió de su ensoñación cuando ella lo llamó.
Algún día, sostuvo férreo en su mente, algún día cuando ella también lo amase.
Inspirada en dos canciones de Five Fingers Death Punch, The Tragic Truth y I Refuse.
Espero les guste, dejen sus comentarios y sugerencias de canciones, que trataré de no desaparecer tanto tiempo.
Nos leemos pronto.
