Se mordió las uñas mientras la veía, lejana como una ilusión, tan hermosa como el atardecer en el mar, tan dura como el acero, tan…ella.
Un solo pensamiento rondaba en su cabeza, uno solo mientras sus ojos la devoraban con el mismo ahincó, la misma emoción que un hambriento encadenado a un muro experimentaba al ver un pedazo de pan en una mesa.
Castígame
El fondo de su mente murmuraba casi obsesivamente, como el ruido de un arroyo.
Ah, que clase de idiota era.
Castígame
Un violento hecho lo había hecho jurar jamás tocarla, pero eso no impedía que soñara, que su mente jugara con los más perversos deseos que sus ojos verdes escondían.
Quería…Santo Cristo…deseaba…anhelaba esos ojos hirvientes de ira, esa boca torcida en un gesto de desprecio…esos dientes perfectos hundiéndose en la carne, despedazando, alimentándose de ese deseo arrollador.
Castígame
Quería ser tan pequeño, ser solo un objeto en sus manos, ansiaba sus dedos arañando, castigando su insolencia, demostrando que era la furia encarnada…la pasión y el fuego que él sabía que era.
Necesitaba expiar su pecado…la lejanía no servía, el mutismo simplemente alimentaba su fantasía.
Arrodillado frente a la cruz, con las palmas juntas, los ojos apretados…perdón Dios mío…solo repetía una palabra, su mente jugando, mostrando imágenes, tantas…delicias carnales.
Sintió un escalofrío…tantas imágenes…tantas que sus entrañas se apretaron y un calor agradable se extendió por cada milímetro de su cuerpo.
Castígame.
Solo le quedaba orar.
Dios era piadoso, quizá cumpliría su deseo.
Y ella lo castigaría, expiando su culpa.
Y ella lo desgarraría, consumiendo su propio placer.
Y ella lo devoraría, empapando sus cuerpos de un hambre desconocida.
Y él sería su alimento.
Y él amaría a su Furia, sumiso, devoto.
Esperando solo ser…castigado.
Cortito, un pequeñito relato inspirado en Bestrafe Mich de Rammstein (es el título de la historia)
Desde que vi Lady Oscar y leí el manga, me pareció que el André del manga tenía pasta de sumiso, solo que la Oscar del manga era un poco más suave que la del anime. Así que imaginen que aquí está el André del manga soñando con ser castigado por la Oscar del anime.
Nos leemos pronto.
