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Herencia X
Por Pryre-chan
Los Personajes Star Trek No Me Pertenecen
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Capítulo Cuatro
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Kirk se levantó del sofá donde dormía con un dolor punzante en algún lugar entre su 4ta o 5ta vértebra lumbar, rápidamente metió la mano debajo de su espalda para localizar el objeto punzante que producía su dolor, cuando lo tuvo vio que era una pieza de ensamblaje de las mini naves que había traído para los niños. Admitió rápidamente que era su culpa, era de la mini Enterprise que el armaba, lo niños eran en realidad bastante ordenados y obedientes, sin un ápice de travesura o maldad en la mirada.
Su espalda crujió cuando se levantó, apenas amanecía, se puso su ropa de deporte y salió a correr luego de dejar impecable la sala. Había continuado con su vieja costumbre incluso aquí, las vistas en su recorrido eran más relajantes y el suave olor de roció de los arboles por las ligeras lloviznas de verano le apaciguaban el cuerpo.
En estos días los niños se habían habituado relativamente a su presencia, no eran efusivos o habladores, pero se mostraban más abiertos cuando quería hablar o tratar con ellos, Katherine era una dulce niña de rostro redondo y mejillas llenas, aunque no sonreía con facilidad, cada vez que Kirk lograba hacerla reír, parecía que la habitación se iluminaba, en cambio Thomas resulto ser el más protector y serio, vigilaba a su hermana como un halcón y siempre trataba de guiarla cuando aprendían algo, ambos eran de por si demasiado inteligentes para su edad. Kirk noto pronto que podían leer y escribir un par de idiomas de la tierra como vulcano.
Así que pronto, los libros y juegos habían sido comprendidos y reestudiados por ambos.
Kirk aminoro su ritmo a la tercera vuelta a la propiedad, tenía demasiada energía en el cuerpo. Cuando entro en la cocina los niños y Amanda estaban esperándolo para desayunar.
-Buenos días- saludo con su brillante sonrisa. Solo Katherine le devolvió el gesto de forma exitosa.
Las comidas eran general vegetarianas, al verlo a Kirk casi le da un infarto, así que tuvo que digerir verduras un par de días hasta que Amanda se dio cuenta de su situación y agregó algo de carne y huevos a las comidas.
Kirk lo agradeció de todo corazón.
Los modales en la mesa de los niños eran impecables, nada acostumbrado a la etiqueta Kirk quería ser algo desordenado, pero solo termino siendo regañado por los niños, aun así Kirk decidió que las comidas silenciosas debían acabar, así que empezó a hacer conversación con los niños y Amanda, por suerte en unos días, la tensión se rompió y los niños estaban felices de contarle a los adulto el contenido interactivo de sus libros nuevos, junto con otros detalles de textos antiguos.
Kirk mantuvo una exhaustiva discusión sobre la convergencia de la velocidad Warp en el uso de interferencias magnéticas en campos explosivos del tipo súper nova.
-Jim, saldré esta tarde a la tienda de suministros alimenticios para reabastecernos ¿podría cuidar a los niños en mi ausencia?- Amanda le dijo al terminar el desayuno.
-Claro-
¿Pero porque esa forma de hablar se le hacía conocido a Kirk?
La rubia le dio una sonrisa a medias y subió por las escaleras mientras Kirk lavaba los platos con la ayuda de los niños que secaban y ponían de forma precisa en la repisa.
En silencio los niños leían un holo libro en una terminal, al parecer el tema era bastante interesante.
-¿Qué tal si salimos a dar un paseo?- sugirió Kirk luego de revisar en su pad su atestada bandeja de entrada. Los mellizos solo asintieron y fueron a cambiarse, aunque Kirk no encontraba fallas en su ropa casual, los guantes en sus manos le llamaron la atención, los usaban cuando salían y Kirk solo podía deducir en parte la razón.
Fueron al establo, al ser el área de fincas de caballos, esta no era la excepción, solo que los ejemplares eran pocos y aunque a Kirk, que no sabía casi nada de caballos, le parecía los más finos de la historia de una altura de más de 1.60, cuellos anchos y crines tupidas. Algunos trabajadores lo saludaron amablemente en su camino, hombre de confianza, le había asegurado Amanda, que ayudaban con la fachada de la finca.
Kirk monto un corcel pardo, uno no muy manso que había tirado a Kirk un par de veces, pero que con los consejos de la pequeña Katherine y un par de manzanas, le había dejado montarlo y acariciarlo.
Los niños lo observaban desde las líneas del perímetro, sus ojos azules brillaban cuando giraban y galopaba lentamente, Amanda le había advertido que los niños no soportaban del todo estímulos con animales tan nerviosos, pero Kirk no creyó del todo en eso, le parecía que los caballos eran del todo mansos con ellos, casi cuidadosos, como si temieran de forma instintiva hacerles daño.
Kirk agito la mano hacia ambos niños que se acercaron renuentes, estiro la mano primero a la pequeña Katherine, que le dio una pequeña sonrisa al entender sus intenciones.
-No creo que sea conveniente capitán- le detuvo Thomas, sus ojos cielos estudiaron al animal antes de dirigirse a los azules de Jim- Los caballos son seres muy sensitivos, si nos sobre estimulamos, ellos podrían sentir muestro desbalance y cambiar su comportamiento- Tomo a su hermana de la mano.
Jim sonrió con confianza y hablo con seguridad.
-Dime solo Jim, Thomas. Entiendo que estés preocupado, pero solo llevare a Kat a dar una vuelta, si noto algo inusual en el caballo la dejare de inmediato, es una promesa ¿Qué dices?-
El niño volteo a ver a su hermana que asintió con una sonrisa.
-Está bien, solo una vuelta-
Kirk tomo a la niña en brazos y la subió frente a él en el caballo, jalo las riendas e hizo caminar al caballo alrededor del campo, luego galopo un poco viendo atentamente las reacciones de la niña y el comportamiento del caballo, afortunadamente la pequeña solo tenía una sonrisa en el rostro.
Mientras tanto Thomas observaba de manera imperturbable la escena frente a él, temía que su hermana no controlara sus emociones y trasfiriera sus pensamientos al caballo, que ante la intrusión se volvían agresivos, había pasado una vez, afortunadamente su hermana no estaba montando en uno, solamente lo cepillaba. Ahora ella era solo sonrisas, Thomas se estiro las piel de las mejillas, él no podía sonreír así, lo intento, pero no lo lograba en consecuencia con sus emociones, el abuelo había mencionado que hacerlo de forma espontánea era solo cuestión de tiempo.
-Hey muchacho- escucho la voz gruesa de un hombre con una brillante estrella en el pecho. Thomas volteo a ver a un hombre mayor que venía acompañado de dos niñas mayores, Thomas los conocía, pero nunca habían interactuado -Muchacho, busco a tu madre, ¿esta Amanda en casa?-
Thomas dio una mirada a su hermana a la distancia y luego volteo a ver al sheriff de la región.
-No, ella fue al conseguir suministros-
El caballo relincho.
El sheriff fue sorprendido por la mirada de un corcel que galopaba de forma suave a la distancia con un hombre y una niña tan contrastantes que se le hizo un buen cuadro familiar, pero a la vez le despertó sospecha.
-Muchacho ¿quién es el que monta con tu hermana? No es ninguno de los trabajadores- El sheriff tomo su teléfono y tomo una foto de Kirk por precaución, se le hacía levemente conocido.
-Es…
¿Qué era Kirk?
-Un conocido-
El sheriff se acarició la barba analizando la situación, pero lo dejo estar. Averiguaría sus antecedentes por si acaso de vuelta en la comisaria, ni le gustaba que forasteros se paseasen por su jurisdicción.
-Dile a tu madre que la busco para que me ayude a reparar el motor Z.O.N.C de la terminal ¿quieres? Esa chatarra volvió a echar humo esta mañana-
-Lo lógico sería comprar un motor nuevo- le señalo Thomas
-Esa chatarra me ha salvado más de una vez muchacho, no la subestimes, solo necesita un remiendo-
-Entiendo- dijo aunque no lo hacía del todo.
El sheriff se rasco la cabeza, entendía cada vez mas poco a los niños de ahora, miro a sus hijas a su lado, estaban vestidas con uniforme listas para la escuela, tenían la piel tostada por el sol y cortes en las rodillas, como un niño normal, la comparo con el pequeño de los Kirk, piel pálida hasta el extremo y no había nada más que ver porque tenía ropa que le cubría cada centímetro del cuerpo, definitivamente creía que Thomas y su hermana estaban enfermos de alguna cosa, que los limitaba físicamente, nunca se atrevió a preguntar, pero era claro los niños sanos de las fincas y granjas no eran así.
Sintió pena por un momento.
-Saluda a tu madre por mí, que me mande un mensaje cuando llegue- inclino su sobrero- Adiós muchacho-
Mientras el sheriff se iba, la niña de vestido y flores en el pelo volteo a ver a Thomas y se despidió con la mano y un bajo "nos vemos". Mientras la otra niña de pantalón de mezclilla azul, levanto la mano y dijo.
-Saluda a Katherine de mi parte- y le guiño un ojo antes de seguir a su hermana.
Kirk solo alcanzo a ver la patrulla alejándose, rápidamente encamino al caballo hacia Thomas, que no había cambiado el gesto.
-Thomas ¿Quién era ese hombre? ¿Hubo algún problema?-
-Era el Sheriff, solo vino a preguntar por Amanda, suele venir de vez en cuando.-
-Ya veo. ¿Quieres venir a dar una vuelta?- ofreció mientras ayudaba a bajar a la niña.
Thomas tardo un largo momento, pero acepto.
