Hace siglos que no actualizo este fic... la verdad es que me faltaba una pequeñísima escena de este capitulo por eso me atasqué..-.- pero ya lo tengo y de verdad prometo no tardarme tanto para el próximo..! de hecho ya está listo así que será rápido..=D Muchas gracias por todos sus Reviews..!
ShirayGaunt: hola! primer review..xD muchas gracias por leer y me alegra que te guste el fic..=D lamento mucho tardarme tanto, tuve problemillas..-.- espero te siga gustando..=D
Soloundeseo: su deseo de no hacer daño no se va, AMx es un niño demasiado bueno, no tiene la mente programada de Cazador de Sombras aun..-.- y a todos nos gustaría recibir un golpe en la cara con cualquier parte del cuerpo de Alec..xD espero te guste este nuevo cap..
CassioBlack: me alegra que te parezca interesante..!=D y que no me digas sádica como lo hace mi Parabatai..¬¬ no puedes juzgar a los demonios.. de vez en cuando les gusta sacar alguna que otra tontería..xD lamento muchísimo los años de tardanza..!-.- tuve ciertos.. problemillas.. pero ya está todo bien y los capítulos ya vienen mas rápido, lo prometo..!=D espero te guste..!
Melopea LilyMoon Carver: graciaaaaas..!=D la verdad es que yo tampoco tengo idea de donde me salió el tema de demonios y Juegos del Hambre y Max y Magnus y... no sé..xD conocer más a los otros niños.. en realidad no lo sé.. digo, Max se mantiene alejado para no herir a nadie, y los Demonios no los dejan interactuar... tal vez los deje conocerse.. lo pensare..xD con respecto a Jonathan... él no hará acto de presencia.. pero Sebastian... bueee ya verás..xD espero te siga gustando la historia a pesar de haber pasado tanto tiempo..-.- muchas gracias por el review..!
NekoDarge: lamento mucho haberlo dejado..!-.- tenía muchos capítulos hechos, pero este me atoró y luego salieron otras cosas y..-.- lo siento..! pero ya tengo prácticamente todo el fic terminado..! gracias por leer..!=D
Rebe Marauder: qué bueno que te guste el fic..! muchas gracias..=D aquí hay otro capitulo después de mucho tiempo.. espero quieras seguir leyendo..=D
Goshy: tu review fue como una cachetada para hacerme reaccionar..xD tenía muy abandonado este fic..! no podía seguir así.. ya casi termino todo el fic así que ahora actualizare más seguido..! y créeme.. no será solo los Juegos del Hambre.. solo espera más adelante..xD muchas gracias por tu review.. espero sigas leyendo..!=D
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Un Desagradable Accidente..!
Max abrió los ojos lentamente, estaba muy adolorido y cansado, pero no podía quedarse dormido, tenía que levantarse y ponerse en guard... abrió los ojos rápidamente al sentir la suave almohada contra su mejilla. Se enderezó y miró al rededor, estaba en la habitación que le habían dado, todo blanco y levemente iluminado. Se levantó de la cama lentamente y las luces se encendieron solas. Max no entendía que pasaba, lo último que recordaba era haberse quedado dormido en ese árbol.
-Magnus- murmuró corriendo hacia la puerta, hacia el círculo azul que debía usar si necesitaba al Brujo. Puso su pequeña mano en el círculo y esperó. Tuvo que esperar un minuto entero para tener respuesta. El círculo azul de pronto era una pantalla y tuvo que quitar la mano para poder ver el preocupado rostro de Magnus.
-Max, que pasa?! Voy en camino para...
-Estoy en mi habitación- dijo Max rápidamente, Magnus lo miró confundido- no sé cómo llegué aquí, pero desperté y ya estoy en mi habitación, no estoy en el área de la prueba.
-Bien, al menos estas a salvo, llegaré en unos minutos, no hagas nada quédate ahí- le dijo Magnus y Max asintió con la cabeza.
El pequeño se alejó de la puerta preguntándose qué había pasado, tal vez simplemente habían cambiado el lugar de la prueba y ahora tenían que usar las armas del salón de entrenamiento. Pero no había nadie en la habitación con él, tal vez tenía que salir, o evitar que los demás entraran. Pero Magnus le había dicho que no hiciera nada, lo esperaría, solo unos minutos no era mucho. Max corrió hacia el área de entrenamientos y se paró junto a las armas, solo por precaución.
-Max!- solo unos minutos después, Magnus entró corriendo mientras miraba en todas direcciones buscando al niño.
-Magnus!- Max corrió hacia el Brujo y lo abrazó.
-Estas bien? Te duele algo?- preguntó Magnus devolviendo el abrazo mientras revisaba al pequeño buscando alguna posible herida.
-Estoy bien, no me pasó nada- le dijo Max levantando la cabeza para poder ver el rostro del Subterráneo.
-Bien, eso está bien, entonces...
-Atención, Brujos, niños- la voz de Asmodeus se dejó escuchar y ambos voltearon hacia la puerta, la pantalla en la que anteriormente había aparecido Magnus ahora mostraba el rostro de Asmodeus. Magnus y Max se acercaron rápidamente- les informamos que durante la noche anterior un tercer niño perdió el juego, así que los trajimos a sus habitaciones por que la prueba finalizó.
-Pasaste a la siguiente- le dijo Magnus a Max mientras le revolvía el cabello cariñosamente.
-Aprovecho la oportunidad para decirles que la siguiente prueba será en una semana y los niños podrán ir equipados con el arma de su preferencia, pero solo será una- indicó Asmodeus- piensen bien su elección. Es todo por ahora, buena suerte.
-Pasé la prueba!- exclamó Max saltando de alegría, no solo porque estaba un paso más cerca de regresar con su familia, sino que había evitado tener que lastimar a alguien.
-Felicitaciones- le dijo Magnus con una sincera sonrisa- ahora, la siguiente es en una semana y solo puedes usar un arma, necesitas elegirla sabiamente, Max.
-Ya sé que es lo que quiero- dijo el niño, deteniendo sus saltos y corriendo hacia el área de entrenamiento- esto!
-Arco y flechas?- Magnus lo miró inseguro- necesitas tener mucha practica con eso para que te sirva, Max. Si no nunca le darás a tu objetivo. Y no puedes aprender a disparar perfectamente en solo una semana.
-Ya sé cómo usarlo- dijo Max tomando una flecha y poniéndola en posición- Alec me enseñaba algunas veces, es la única arma con la que tengo algo de experiencia.
-Alec?- Magnus observó como el niño disparaba al blanco más alejado, era un tiro limpio, no tan exacto como el de Alec, pero había dado muy cerca del centro, el verdadero problema era la fuerza, la flecha no se había enterrado mucho en la madera.
-Se que si practico mucho esta semana podre controlarlo mejor- dijo Max mirando a Magnus.
-Tuviste un buen profesor- le dijo Magnus con una sonrisa- lo siento, yo no sé mucho de disparar con arco, pero te ayudaré en todo lo que pueda.
-Gracias- dijo Max con una linda sonrisa mientras iba por otra flecha. Magnus le devolvió la sonrisa antes de suspirar, una prueba menos, faltaban 3.
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-Saldrás hoy?- preguntó Alec mientras sacaba una camisa para vestirse, Magnus estaba en las profundidades de su armario buscando que ponerse también.
-Sí, tengo que comprar ingredientes para pociones, Presidente Miau acabó con la mitad de mis reservas cuando se metió en el armario de pociones y tiró uno de los estantes- respondió Magnus.
-Bien, yo comeré en el Instituto, quedé de entrenar con Izzy y Jace- le dijo el ojiazul mientras se ponía la playera negra. Una luz se encendió en la cabeza de Magnus. Entrenar? Que mejor forma de aprender a enseñarle a Max que observar entrenar al mejor arquero que conocía.
-Puedo ir?- preguntó Magnus saliendo rápidamente del armario y mirando a Alec, el Nefilim lo miró extrañado.
-Quieres ir a comer al Instituto?- preguntó Alec confundido.
-No, quiero verte entrenar- dijo Magnus, no podía quedarse a comer, perdería más tiempo del necesario.
-Verme entrenar?- rió Alec- para que quieres verme entrenar?
-Oh, ya sabes, nada es mejor que ver a tu novio ejercitarse y lucir sexy mientras lanza flechas- le dijo coquetamente mientras se contoneaba lentamente hacia Alec.
-Sexy?- rió Alec negando con la cabeza.
-Mmm, si- dijo Magnus llegando junto al Nefilim y abrazándolo por la cintura- me encantaría verte entrenando sin camisa, tan sexy y varonil.
-Magnus- rió Alec sonrojándose levemente y pasando sus brazos por el cuello del Brujo- no me quitaré la camisa.
-Oh, vamos! No tengo muchas oportunidades de verte entrenar, déjame disfrutarlo- le dijo Magnus sin borrar una emocionada sonrisa del rostro.
-Nunca me quito la camisa, Jace e Izzy sabrán que lo hago porque estás ahí- le dijo el ojiazul.
-Pero si lo harás por mi- respondió Magnus encogiéndose de hombros- además, seguramente el idiota de Jace también se la quitará, solo para fanfarronear.
-Nunca me quito la camisa en el entrenamiento- le aseguró Alec sin borrar una altanera sonrisa del rostro.
-Anda, una vez todo sudado la tela solo estorba- le dijo Magnus guiñándole el ojo, Alec soltó una risita- te irá bien si te la quitas, quien sabe, tal vez se me crucen por ahí los ingredientes para una poción afrodisíaca.
-Por el Ángel- murmuró Alec antes de soltar una risa y besar a su Brujo.
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Le fue difícil a Magnus concentrarse en estudiar los movimientos de los brazos de Alec mientras disparaba, se maldijo a sí mismo por haberlo convencido de disparar sin camisa. Cuando terminaron el entrenamiento tuvo que salir de ahí para poder ir e indicarle a Max lo que había aprendido. Claro que primero tuvo que pasarse a la habitación de su novio a una buena sesión de agasajo después de tan buen espectáculo. Alec le advirtió que como no le hiciera la poción afrodisíaca se iba a molestar con él. Sonrió como tonto al pensar que sin importar si llevaba o no la poción, Alec no se iba a molestar para nada.
-Magnus!- el Brujo pegó un brinco al escuchar el grito- te hablo, ponme atención!
-Sí, sí, lo siento Max- dijo Magnus sacudiendo la cabeza y volviendo al entrenamiento del niño.
-No puedo lanzarla con más fuerza- le dijo el niño apuntando al objetivo- si tiro mas la flecha se desvía.
-Debes levantar mas el codo- Magnus se dirigió al pequeño y le corrigió la postura- así, Alec no lo levanta tanto, pero él tiene más fuerza en los brazos, tú necesitas modificar el ángulo para apoyar tu fuerza.
-Entonces si levanto mas el codo no tengo que tirar más?- Max aprendía y aplicaba correcciones muy rápidamente. Magnus se alegraba por eso, significaba que Max tenía una mayor posibilidad de sobrevivir las pruebas siguientes. A solo cuatro días de la segunda prueba, Magnus tenía que concentrarse en Max al cien por cierto, la vez anterior había tenido mucha suerte de haber sido capaz de escapar, pero no podían confiarse a la velocidad de Max de nuevo. Vio la flecha de Max dar en el centro del blanco y enterrarse hasta el fondo, el niño se giró y lo miró con una sonrisa satisfecha, Magnus le sonrió de vuelta.
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-Ya me voy- dijo Magnus poniéndose una banda de seda azul turquesa en el cuello.
-De nuevo?- Alec apareció desde la cocina, cruzándose de brazos y mirando a Magnus, confundido- has tenido mucho trabajo últimamente.
-Sí, he estado aceptando trabajos difíciles- le dijo como quien no quiere la cosa. Le había mentido a Alec todos los días con un trabajo diferente, tenían que ser trabajos difíciles para tener excusa de pasar horas y horas fuera de casa.
-Antes aceptabas un trabajo por semana- le dijo Alec, y era verdad. Magnus siempre tomaba trabajos sencillos que le tomaba solo unos minutos terminar, era demasiado perezoso como para tomar trabajos más complicados, y si lo hacía eran solo uno por semana.
-Bueno, quiero superarme, ya sabes, mejorar mis habilidades mágicas- le mintió rápidamente, su cerebro trabajaba a mil por hora para poder escaparse rápido, ese era el día de la segunda prueba y quería llegar antes para darle una plática motivacional a Max.
-Magnus...
-Lo siento, es el último de la semana, lo prometo- le dijo el Brujo acercándose a su Nefilim y poniéndole las manos en los hombros- volveré para la cena, si?
-Hasta la cena? A donde iras? Voy contigo- le dijo Alec sin descruzar los brazos, por su postura se veía que estaba de verdad enojado, pero no lo decía en voz alta.
-No, no, no puedes venir- le dijo Magnus rápidamente- voy a... es un nido de vampiros cerca de Rochester. Dudo mucho que estén cómodos con un Cazador de Sombras, cariño, lo lamento.
-Pero...
-Estaré aquí para cenar- le aseguró Magnus inclinándose y dándole un ligero beso en los labios, Alec no rechazó el beso, pero tampoco lo respondió con mucho entusiasmo, Magnus suspiró mentalmente, no le gustaba irse dejando a Alec molesto con él- en cuanto me desocupe correré para acá.
-Compraré pollo Kung Pao- le dijo Alec antes de girarse y dirigirse a la sala sin mirarlo.
Magnus cerró los ojos con dolor, pero no podía perder más tiempo intentando contentarse con su novio. Salió del departamento rápidamente y se dirigió al portal que lo llevaría con Max. El pequeño había entrenado arduamente toda la semana, pero estaba seguro que aun estaría muy nervioso. La estrategia por la que habían optado era mantener un perfil bajo. Sabía que Max tendría que luchar contra alguien en algún punto de toda esa locura, pero hasta que eso fuera totalmente necesario, Max se la pasaría ocultándose y pasando desapercibido.
-Max?- Magnus entró en la habitación y no vio al pequeño. El sonido del escusado vaciándose le llegó y fue hacia el baño. Max salió por la puerta luciendo pálido y preocupado.
-Vomité- le dijo al Brujo mientras se apretaba el estomago con los brazos.
-Son los nervios, tranquilízate, estarás bien. Practicaste mucho esta semana y mejoraste bastante- le dijo Magnus acariciándole el cabello. Max simplemente sintió, bajando la mirada- escucha Max, no te preocupes. Solo ve y ocúltate en algún árbol, es lo mejor para ti, mantenert...
-Brujos y niños, si me prestan su atención- la voz de Belphegor se escuchó desde la puerta. Ambos se giraron y se dirigieron hacia allá, Magnus maldijo por lo bajo, se le había acabado el tiempo y no podría hablar con el niño- estamos por dar inicio a la segunda prueba.
-Tan pronto?- preguntó Max, preocupado poniéndose algo verdoso.
-Solo un par de indicaciones antes de comenzar- se escuchó ahora la voz de Leviathan, Magnus y Max se miraron, ahora tendrían indicaciones diferentes?- como ya saben, les permitimos llevar su arma de preferencia esta vez, pero dejarlos ir así sería demasiado fácil.
-En esta prueba todos aparecerán en puntos diferentes, no en un área común- explicó Beelzebub.
-Podré esconderme más fácil- dijo Max alegremente, Magnus solo lo miró sin estar muy seguro de que eso fuera algo bueno.
-Aparte de tener que cuidarse de los demás, tendrán que cuidarse también de las trampas que nosotros hemos ocultado por todo el lugar- explicó Mammon con una palpable emoción en la voz. Magnus gruñó por lo bajo, sabía que esos demonios no harían nada bueno.
-Trampas?- preguntó Max levantando la mirada hacia Magnus.
-Supongo que podrían ser cualquier cosa, como las trampas de los cazadores hacia los animales- le dijo Magnus pensando rápidamente en que podrían consistir esas "trampas".
-Como las trampas para osos?
-Algo así- le dijo el Brujo- o agujeros en el suelo.
-O una cuerda que cuando la pise lance estrellas ninja y kunai hacia mí!- exclamó Max, asustado, Magnus lo miró con una ceja alzada.
-Lees demasiados Mangas- le dijo.
-La prueba iniciará en treinta segundos- indicó Belphegor- tomen su arma y quédense en la sala de entrenamiento.
Max palideció por completo y cerró con fuerza los puños. Magnus le pasó un brazo por los hombros y lo dirigió hacia el punto indicado.
-Tranquilo, lo harás bien- le dijo el Brujo tomando el arco y las flechas y tendiéndoselas a Max- puse un hechizo en tu carcaj, las flechas nunca se te terminaran.
-Bien- fue todo lo que dijo el niño dejando que Magnus lo ayudara a ponerse el carcaj y el arco a la espalda.
-Solo recuerda, en cuanto llegues, escóndete, de acuerdo?- le dijo- y anda con mucho cuidado, quien sabe qué clase de trampas pusieron los demonios.
-Si- fue todo lo que dijo Max, ahora estaba más nervioso que antes, las trampas de demonios eran algo nuevo.
-Diez segundos- se escuchó la voz de Satan.
-Ten mucho cuidado- Magnus abrazó fuertemente al niño, quien devolvió el abrazo también.
-Me ocultaré al llegar- dijo Max ocultando el rostro en el pecho de Magnus.
-Sí, justo eso- Magnus soltó al pequeño y se dirigió a la pared que le servía de pantalla.
-Cinco... cuatro... tres...- Max cerró los ojos y suspiró profundamente. Magnus observó como la luz brillante lo comenzaba a rodear- dos... uno...
-Aargh! Qué asco!- Magnus volteó a la pantalla y se dio cuenta que Max había aparecido justo sobre un pantano- que es esta cosa?
-Max, sal de ahí, te hundirás en el lodo- le dijo Magnus mirando en el mapa hacia donde terminaba ese pantano, pero en el mapa no había nada que indicara un pantano- que extraño.
-Erm... Magnus- el Brujo levantó la mirada y vio como algo grisáceo y viscoso salía de entre lo que él creía era lodo- esto es demasiado viscoso para ser lodo.
-Max, sal de ahí!- exclamó Magnus, esa debía ser una de las trampas de los demonios. Se asustó aun más cuando una hilera de afilados dientes comenzó a salir del supuesto lodo.
-Es una boca!- gritó el niño histéricamente, luchando por desatascar sus pies de lo que ahora sabía era la baba del demonio, y corrió como pudo hasta la hilera de dientes antes de que se elevaran al punto de no poder salir.
-Salta, Max, salta!- el niño lo obedeció y a duras penas pudo poner un pie sobre un diente e impulsarse fuera de la boca. Cayó al suelo justo a tiempo y se giró para correr rápidamente lejos de esa cosa que casi se lo había comido- Max! Max, deja de correr, debes fijarte donde pisas!
-Donde piso- Max se detuvo, Magnus tenía razón. Las trampas de los demonios, como esa, podían estar en todos lados- eso fue trampa! Acababa de entrar y no estaba listo.
-Aparentemente todos los niños cayeron en una trampa al llegar- dijo Magnus mirando como un aviso en rojo indicaba que un niño no había podido salir de la trampa y había perdido el juego- hay uno menos, Max. Dos mas y superas la prueba.
-Se comieron a uno?!- preguntó Max, asustado.
-No creo que todos hayan caído en la misma trampa, tal vez... simplemente... no lo sé, le dio un tronco en la cabeza, o algo así- dijo Magnus, quería tranquilizar al niño pero no creía haberlo hecho al describir otro tipo de posible trampa.
-Bueno- fue todo lo que dijo Max.
-Camina hacia el sur, ahí hay una cascada- le dijo Magnus
-Estamos de acuerdo en que siempre me das indicaciones así y yo no tengo brújula?- preguntó Max cruzándose de brazos.
-Hacia la izquierda, camina a tu izquierda- le dijo Magnus y Max comenzó a caminar- unos cuarenta minutos y llegaras a una cascada. Ahí debe haber cuevas para que te ocultes y tendrás fácil acceso al agua.
-Bien, a la cascada- dijo Max.
Ese lugar, si bien no era una selva, era más frondoso que el bosque en el que habían aparecido previamente. Era más difícil ser visto, pero también era mucho más difícil detectar las trampas. Magnus se concentró en la pantalla, los pequeños puntitos rojos se movían más que en la prueba anterior, aparentemente la mayoría de los niños ya estaban más dispuestos a atacar, eso lo preocupaba. Se mordió el labio y levantó la vista hacia la pantalla donde aparecía Max y casi se le detiene el corazón al ver lo que había a solo un paso del chico.
-Max, alto! Detente! Para!- Magnus cerró los ojos esperando escuchar el grito del niño, pero no escuchó nada. Abrió los ojos y vio a Max, congelado con el pie elevado listo para dar un paso- Max?
- Me dijiste detente y me detuve- dijo el niño luchando por mantener el equilibrio.
-Si! Si, muy bien, retrocede lentamente- dijo Magnus y Max le hizo caso, dio tres largos pasos hacia atrás lentamente y después se quedó quieto.
-Qué pasó?- preguntó el niño.
-Mira en frente, al suelo- así lo hizo, y Max soltó un jadeo al ver algo que parecía la raíz de un árbol se removía, era morada y tenía miles de pequeñas espinas, como agujas. Se removía y parecía tener vida- no es una planta, Max, es un demonio. Has visto las plantas carnívoras?
-Sí, las que comen moscas- respondió el pequeño, agachándose para estudiar, aunque de lejos, al demonio.
-Estos demonios se les parecen, pero comen carne humana- le explicó Magnus. Max hizo una mueca y se alejó.
-No la vi- admitió mirando fijamente el suelo para no caer en otra trampa de ese tipo.
-Hagamos esto, tu fíjate en el suelo y yo me fijaré en si algo se te acerca por arriba, si?- le dijo el Brujo, Max asintió sin dejar de mirar el piso.
Tal como Magnus había previsto, le tomó a Max poco más de cuarenta minutos llegar hasta la cascada. Era un pequeño claro en medio del cual se alzaba la caída de agua; había llegado por el lado más bajo, y la espuma que formaba donde el agua rompía entre las rocas creaba un pequeño arcoíris.
-Es bonito– susurró el pequeño manteniéndose oculto entre los árboles.
-Lo es– aceptó Magnus apenas prestando atención, evaluaba el terreno en la pantalla. Había un par de puntitos rojos cerca, uno de ellos caminaba en dirección contraria y el otro estaba aún a cierta distancia de él.
-Bien Max, está despejado– dijo– tienes diez minutos para tomar agua y conseguir un buen escondite, generalmente entre las rocas detrás de la espuma hay cuevas.
-Pero si tú sabes eso, los Brujos de los otros niños también deben saberlo.
-Busca uno no tan obvio entonces- Max asintió saliendo de entre los arboles con cautela, pero no sin prisa. Se dirigió al borde del pequeño lago que se formaba por la cascada arrodillándose en la orilla para tomar algo de agua.
-Espera, seguro que no me envenenara?– preguntó con un trago de agua entre las manos a pocos centímetros de sus labios.
-Ellos quieren ver acción y envenenarlos no entra en esa categoría– aseguró Magnus. Max asintió tomando el trago, no se había dado cuenta de lo sediento que estaba hasta ese momento. Magnus lo dejó estar, viendo el aviso rojo que apareció en la pantalla– Max, otro niño está fuera– dijo observando toda la pantalla: había visto hacía unos minutos dos puntos rojos estar peligrosamente cerca uno del otro, al otro lado del área.
-Qué pasó?
-Al parecer se enfrentó con otro– dijo sin dar mucho detalle, el aviso rezaba "decapitado" estaba seguro que el niño no necesitaba saber eso- solo falta uno Max– intentó darle ánimos– con un buen lugar podremos esperar tranquilos.
El asintió poniéndose de pie de nuevo, le entristecía un poco por ese chico desconocido, pero al mismo tiempo significaba que estaba cada vez más cerca de superar la prueba. Se acercó al montículo de rocas montándose sobre una de ellas para llegar a otra más alta y escalar un poco, esperaba que en la saliente cercana hubiese un buen sitio. Estaba por montar el pie sobre una tercera roca cuando esta se movió con brusquedad.
-Aahhh!– gritó soltándose y dejándose caer al suelo.
-Max no gri… maldición! Aléjate de eso– exclamó Magnus apartando la mirada de la pantalla para ver al chico; lo que había pisado no era una roca, sino un demonio con un feo caparazón gris musgoso y que ahora amenazaba a Max con una boca repleta de dientes puntiagudos y una cola que terminaba en un aguijón retráctil. El joven Lightwood retrocedía arrastrándose en el suelo, lanzando patadas en un intento de mantenerlo alejado suyo- párate Max! Ese aguijón es venenoso– Magnus sentía que el corazón se le había detenido viendo al demonio arremeter contra él. Max se incorporó a prisa manteniendo la distancia- usa el arco!
El niño intentó sacar una flecha del carcaj, pero el demonio intentó atacarlo de nuevo. El niño tomó el arco con ambas manos abanicando con él para golpearlo como si de un bate se tratara, el demonio cayó al suelo y Max pudo aprovechar para tomar la flecha y dispararle, la flecha rebotó en su caparazón.
-No le hizo nada!– dijo escandalizado.
-A la cabeza! No dispares al caparazón– Max se apresuró en obedecer antes de que el demonio pudiese atacarlo de nuevo; la flecha le atravesó por la boca y la criatura desapareció tras un pequeño estallido. Magnus sintió que el aliento le volvía al cuerpo y Max se dejó caer al suelo, aun arco en mano.
-Eso estuvo cerca.
-En serio, qué manera de usar el arco es esa?– lo riñó– no pasaste una semana entrenando tu tiro para golpearlos como un beisbolista– sin embargo, tenía una sonrisa de alivio en los labios, no podía negar que habría sido divertido en otras circunstancias.
-Habría sido un buen home run– aseguró.
-Vamos, de pie– lo instó dispuesto a volver la mirada a la pantalla, la había abandonado después de la sorpresita; Max obedeció– tienes que buscar donde…
Magnus no estuvo seguro de que pasó primero, lo cierto es que de un momento a otro Max saltó con un grito esquivando una maza que terminaba en una pesada esfera cubierta de púas que le rozó en el brazo haciéndole un corte a la par que Magnus notaba el punto rojo extremadamente cerca del que era Max. Se le cayó el alma a los pies; la distracción del demonio había hecho que Magnus descuidara la vigilancia y el grito de Max había sin duda atraído a niño que estaba cerca.
-Esperaba que te matara el demonio– confesó el niño y había algo en su mirada que le decía que más que esperarlo, lo deseaba, porque eso significaba que no habría tenido que hacerlo él. Magnus apretó los puños con impotencia viendo a Max esquivar una nueva arremetida, y golpeándolo en el rostro intentando defenderse; el chico retrocedió y Max se dio prisa en apuntarle con su arco y una flecha.
-No… no tenemos por qué hacer esto– intentó razonar. El niño se limpió la sangre en el rostro, alzando su arma, un mangual le había informado un pequeño cartel en la pantalla.
-Quiero volver con mi familia– dijo abalanzándose con un grito de guerra. Max quiso retroceder, sus ojos aterrados veían la enorme maza venir hacía él, le abriría el cráneo, como había hecho Sebastian con él, y como entonces le arrebataría la oportunidad de estar con su familia; por un segundo quiso huir, sin embargo antes de darse cuenta sus dedos soltaron la cuerda del arco. Magnus vio casi en cámara lenta como la flecha voló por el aire y cerró los ojos con pesar cuando esta se enterró en el pecho del otro niño quien soltó el mangual dejándolo caer en el suelo y cayendo él también. Max en cambio tenía los ojos abiertos de par en par, paralizado casi por completo, solo sus manos se movían temblando cada vez con más intensidad.
-Max- susurró Magnus mirando al niño, sabía que eso ocurriría en algún momento, que Max tendría que arrebatar la vida de alguien para seguir en el "juego" y el niño también lo sabía; pensó que lo habían asumido, que estarían preparados para ese momento pero no era así; y si Magnus sentía la pena, la sensación de tener un vacío en el pecho y el odio por los demonios que les habían empujado a eso, no quería imaginar cómo se estaba sintiendo Max.
-No...- murmuró Max, dejando caer el arco. Un sonido de alarma se dejó escuchar por todo el lugar, y una resplandeciente luz blanca envolvió a Max, al apagarse, el chico se encontró nuevamente en su blanca habitación.
-Max?- Magnus se alejó de la pantalla y corrió hasta el chico, que había aparecido en medio de la sala de entrenamiento. Llegó junto al niño y se agachó para quedar a su nivel, puso sus manos sobre los pequeños hombros- Max, estas bien? Me escuchas?
-No...- repitió el pequeño sin mirar a Magnus, tenía la mirada perdida en el vacío, ni siquiera se había percatado de que ya no estaba en el lugar de la prueba.
-Max, pequeño, escúchame, estas bien?- Magnus lo sacudió un poco y solo consiguió que las lágrimas salieran de los ojos del niño- Max, reacciona.
-Lo maté- murmuró parpadeando rápidamente. Magnus pasó saliva mirando como Max comenzaba a salir de su trance. Observó como la sorpresa, el miedo, la preocupación y la tristeza pasaban por su rostro.
-Tranquilo, Max. Tuviste que hacerlo, fue en defensa propia- le dijo Magnus sobándole la espalda. El niño giró la cabeza y lo miró.
-Lo maté- le dijo antes de que su respiración comenzara a entrecortarse y los sollozos se apoderaran de él.
-Max...- murmuró Magnus, y entonces el chico lo dejó salir. Comenzó a llorar fuertemente y Magnus no pudo hacer otra cosa más que abrazarlo.
-Fue un... accidente... yo no... Quería...- sollozaba fuertemente mientras las lágrimas dejaban sus ojos sin parar. Magnus lo tenía abrazado y le acariciaba el cabello, dejando que el pequeño llorara.
-Lo sé, lo sé, tranquilo, sshhh- intentaba calmarlo el Brujo, pero Max no hacía más que llorar y llorar. Se quedaron así un buen rato. Cuando parecía que Max comenzaba a calmarse, miraba cualquier arma o incluso sus propias manos y comenzaba a sollozar de nuevo. Magnus no lo soltó en ningún momento.
-Lo maté- murmuraba Max de vez en cuando. El Brujo cerraba los ojos con dolor cada que el chico pronunciaba esas palabras. El pequeño temblaba incontrolablemente y se aferraba a Magnus como si su vida dependiera de ello. Magnus suspiró, sin dejar de acariciar el cabello de Max, miró su reloj, ya pasaban de las diez de la noche, seguramente la cena se habría enfriado y Alec estaría extremadamente molesto con él.
-Es tardísimo- susurró el Subterráneo. Lo había dicho en voz muy baja, pero el pequeño Nefilim lo escuchó.
-No... no te vayas, por favor- suplicó el pequeño, mirándolo con los ojos brillosos e hinchados. Magnus sintió una punzada en su pecho y lo abrazó fuertemente.
-No iré a ningún lado, tranquilo. Aquí estoy- Max se aferró a las ropas de Magnus, escondiendo el rostro en el pecho del Brujo sin dejar de soltar lágrimas. Lentamente, Magnus lo llevó hasta la cama y se sentó recargándose en la pared, Max se recostó a su lado, sin dejar de abrazarlo mientras sollozaba. Magnus observó su reloj y suspiró, no podía irse y dejar a Max así, tendría que darle una muy buena excusa a su novio cuando regresara a casa.
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Uy.. no llegar a dormir a casa cuando tienes un novio que es Celocienta... no es muy buena idea... como creen que reaccione Alec..? Los siguientes capítulos ya están listos..!=D publicaré pronto lo prometo..!
