Bien.. después de MUCHO trabajo, al fin terminé todo este fic..! Espero aun les interese leer la historia..T-T Lamento mi bloqueo mental con todos mis fics..!
P.D. Agradezco a mi Parabatai por ayudarme con algunas de las partes a pesar de que tardó mil años en pasarme las escenas.. Para ella: La verdad no hay tal lápida en Disney, si te maté..=D
Disfruten..!
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Un Día Libre..!
Los días pasaron después de la tercera prueba. Will y Max entrenaban todos los días, a pesar de que no les habían informado nada, no desaprovecharían el tiempo. Magnus los visitaba a diario, se quedaba unas horas al día. Los demonios ya no habían permitido a las familias mirar a sus niños. Max, a pesar de aun sentirse demasiado triste, se estaba calmando. Había decidió que Will y Magnus tenían razón, era mejor esforzarse al máximo que quedarse llorando y al final perder la oportunidad de volver con ellos. Ese día estaban entrenando con una katana. En realidad Max estaba entrenando mientras Will estaba sentado con las piernas sobre la meza mientras leía un libro y se comía todas las galletas que Max había pedido esa mañana.
-Deja de comerte mis galletas! Pide otras!- lo reprendió Max, bajando la katana y girándose a ver a Will que tenía la boca atascada de galletas de chispas de chocolate.
-Estas cosas están realmente buenas- dijo como pudo escupiendo un par de migajas en el proceso.
-Asco! No hables con la boca llena- Max caminó a grandes zancadas hacia él y quitándole el plato de galletas.
-Oye!- se quejó Will cuando Max se las llevó hasta la mitad de la sala de entrenamiento y las puso en el suelo, él se paró entre ellas y Will, protegiéndolas del mayor.
-Quieres otra? Tendrás que pasarme- le dijo levantando la katana y poniéndose en posición de ataque. Will sonrió, masticó lo mas rápido que pudo y, con la ayuda de un par de golpecitos al pecho, pasó la gran cantidad de galletas en su boca.
-Bien, tú te lo buscaste- le dijo poniéndose de pie y tomando una espada larga de la pared.
Comenzaron una ardua pero divertida lucha por las galletas, olvidando por completo que podían pedir mas en cualquier momento. Will reía mientras controlaba su fuerza para no lastimar a Max, el niño si le daba con todo, pero Will podía bloquear sus ataques fácilmente. Se divertían y entrenaban al mismo tiempo, justo como le gustaba a Will.
Max estaba mejorando sus posturas y la fuerza de sus ataques era cada vez mayor. El pequeño aprendía rápido y era muy dedicado, pero Will le llevaba ventaja. Will movió su espada firmemente lanzando a Max hacia el otro lado de la habitación, después se agachó y estiró el brazo para tomar otra galleta del plato. El niño se recupero y, al ver sus galletas amenazadas, cargó contra Will con un grito de guerra. De pronto, una voz se escuchó en toda la habitación.
-Nefilim- la voz de Lucifer hizo que Will se girara rápidamente hacia la puerta, distrayéndolo.
-Will!- gritó Max, con la fuerza que llevaba ya no podía detener su ataque. Will se lanzó hacia atrás al ver la katana de Max dirigirse directo a su mano. Logró quitar el brazo justo cuando la katana daba en el plato de galletas, mandándolas a volar y partiendo la porcelana por la mitad. Ambos se quedaron muy quietos, respirando agitados por el susto.
-Pero qué diablos!- gritó Will mirando el plato partido por la mitad- casi me cortas el brazo!
-Tu culpa, te distrajiste- le dijo Max encogiéndose de hombros. Will rodó los ojos y puso atención hacia la puerta.
-Tenemos buenas noticias- les informó Lucifer. Max y Will, aun sosteniendo sus espadas firmemente, caminaron hasta la puerta- como premio por haber llegado a la final, recibirán un día completamente libre.
-Un día libre?- preguntó Max confundido. En realidad no habían tenido nada que hacer esos días, así que podían considerarse días libres.
-Pronto les daremos más detalles sobre la última prueba, pero por ahora tendrán un día de diversión solo para ustedes- les dijo Mammon, sonaba bastante feliz- la única condición, será que todo lo que hagan allá afuera lo tendrán que entregar a nosotros- Max y Will se miraron sin entender.
-Allá afuera?- preguntó Will en voz baja.
-Como los adultos sabrán, los demonios nos alimentamos de varias cosas, emociones, miedos, y por supuesto, recuerdos- explicó Lucifer- los recuerdos de su día de juego nos servirán a nosotros.
-Pero, no quiero perder la memoria- dijo Max preocupado.
-Tienen media hora para prepararse- dijo Mammon- hay prendas casuales en el armario, estén listos, irán a algún lugar del mundo humano.
-Donde esta mi familia?!- preguntó Max emocionado.
-Cuando regresen tomaremos sus recuerdos- dijo Lucifer- mientras tanto diviértanse, y diviértanse mucho.
-No quiero darles mis recuerdos- dijo Max cuando las voces de los demonios se dejaron de escuchar.
-Será solo el recuerdo de hoy, Max- le aseguró Will- vale la pena, tal vez nos entontaremos a tu familia mientras estemos allá.
-Crees que Magnus lo sepa?- le preguntó el niño mirando el circulo azul al lado de la puerta- tal vez si le decimos pueda llevar a mi familia allá!
-Es buena idea- le dijo Will dirigiéndose al armario para mirar la ropa. Hasta ese momento solo se habían puesto su uniforme de Cazadores de Sombras y la pijama, que era solo un pantalón y una camisa blanca, sentía curiosidad por saber como se vería con ropas de esa época. Solo le rezaba a todos los Ángeles por que no le dieran ropa como la de Magnus.
-No responde- dijo Max después de esperar unos minutos.
-Tal vez le estén diciendo justo ahora- dijo Will sacando su ropa y la de Max. Estudió los pantalones de mezclilla detenidamente. La tela era dura y resistente, pero parecía cómoda.
-Al fin ropa normal!- saltó Max corriendo hasta la cama. Él también había recibido unos pantalones de mezclilla y una playera polo color azul cielo, también llevaba una chamarra gris claro.
-Esto será interesante- dijo Will tomando la camisa de algodón de manga larga color gris oscuro con costuras negras que estaba enseguida de los pantalones.
-Chicos?- Magnus entró en la habitación en ese momento.
-Magnus! Ya supiste?!- saltó Max acercándose al Brujo rápidamente.
-Estaba en el salón principal justo ahora- les dijo- así que un día libre, eh?
-Sabes a donde nos enviarán?- preguntó Max, emocionado.
-No, pero sé que los enviaran a la tierra- les explicó Magnus tomando asiento- los enviarán a todos a diferentes partes del mundo, si, pero no podrán ver a los otros niños, y si algún familiar se acerca a ustedes, los regresarán de inmediato y perderán su día libre.
-Entonces no puedo ver a mis padres?- preguntó Max bajando la mirada.
-Lo siento, han sido muy claros con eso- le dijo Magnus desordenándole suavemente el cabello.
-Y lo de los recuerdos?- preguntó Will cruzándose de brazos.
-Los demonios le están sacando mucho provecho a la situación, solo quieren alimentarse- dijo Magnus encogiéndose de hombros- pero tomen esto.
-Que es esa cosa?- preguntó Will cuando Magnus le dio su teléfono celular a Max.
-Les servirá como cámara- le dijo Magnus al pequeño, Will aun no entendía.
-Y puedo llamar a mis padres?- preguntó Max esperanzado, Magnus se apresuró a negar.
-No, no, nada de llamadas- aclaró el Brujo- ni se te ocurra, Max. Tuve que darles un recuerdo bastante lindo para que me dejaran darles una cámara, pero si intentas llamar a tu familia también te regresaran para acá.
-Llamar?- preguntó Will tomando el aparato de las manos de Max, el niño lo miró molesto.
-Es un teléfono celular, Will- le explicó Magnus viendo como el Nefilim estudiaba el pequeño rectángulo negro- sirve para comunicarse y hacer muchas otras cosas.
-Lo inventaron los Brujos?- preguntó Will. Max se estiró y le quitó el celular de un manotazo.
-No lo rompan!- los regañó Magnus- y no, no es una cosa mágica, lo inventaron los Mundanos.
-De verdad?- preguntó Will sorprendido.
-Mira- dijo Max encendiendo el aparato y poniendo la cámara- ven.
-La primera fotografía digital de William Herondale y será una selfie- dijo Magnus rodando los ojos al ver que Max extendía el brazo y tiraba del cuello de Will para que se pusiera a su altura.
-Esto es maravilloso!- saltó Will cuando Max le mostró la fotografía en el teléfono.
-Sip, lo es- le dijo Magnus poniéndose de pie- ahora, tomen muchas fotos, cuiden mi celular, y diviértanse.
-Ya te vas?
-Están por llevárselos a ustedes- le respondió al niño- cambien su ropa, yo vendré a verlos cuando regresen. Diviértanse.
-Si!- Max tomó su ropa y corrió al baño, dejando el teléfono en la cama, junto a su chamarra. Magnus salió de la habitación rápidamente. Will miró ambas puertas cerradas y se acercó lentamente a la cama, tomando el teléfono con cuidado. Solo tenía dos botones, uno en la parte superior y el otro estaba en frente, sobre la pantalla negra. Presionó uno y la pantalla se encendió, indicando la hora actual y mostrando una linda foto de Magnus abrazando a Alec. Intentó poner la cámara, pero no tenía idea de como funcionaba esa cosa.
-Como es...
-Deja eso!- gritó Max desde el baño haciendo que Will lanzara el teléfono nuevamente al colchón.
-Que carácter- murmuró mientras tomaba su ropa para cambiarse.
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Magnus se apresuró a ir a su departamento, donde había dejado a Alec y a Izzy desayunando con Tessa y Jem. No les había dicho a Max y a Will que sus familias podrían verlos mientras se divertían en su día libre. Sabía que si lo hacía el niño se amargaría por no poder verlos a ellos también. Necesitaba que se relajara un poco, había pasado por muchas cosas en las últimas semanas. Subió las escaleras de su departamento rápidamente y al entrar se sorprendió al ver a los padres Lightwood, Jace e incluso Clary sentados en la sala.
-Qué pasó?
-Que querían?
-Como esta Max?
-Que te dijeron?
-Que hace todo el mundo aquí?!- preguntó Magnus por sobre todas las preguntas. Izzy carraspeó.
-Cuando te fuiste entré en pánico y les llamé a todos- dijo con una sonrisita culpable. Magnus rodó los ojos.
-Bien, de acuerdo, está bien, a sentarse, anden- les ordenó sacudiendo las manos para que le hicieran espacio para entrar. Siempre había un Lightwood extra en su departamento, lo visitaban todos los días, preguntándole si tenía noticias nuevas, preguntando como estaba Max, que cuando terminaría todo eso. Y él entendía que estuvieran preocupados, pero era desesperante. Se sentó en el sillón de dos plazas y Alec junto a él.
-Que te dijeron?- le preguntó suavemente su novio y Magnus le sonrió.
-Max está bien- les dijo a todos- esta mas que bien de echo. Tengo buenas noticias.
-Max ganó?!- saltó Isabelle.
-Bueno, no tan buenas noticias- les dijo rápidamente al ver el brillo de esperanza crecer en los ojos de los presentes- podremos ver a Max nuevamente.
-De verdad?- Maryse tomó la mano de Robert y Clary abrazó a Jace.
-Solo lo veremos, él no nos verá- les explicó- resulta que los demonios se pusieron benévolos y decidieron darles un día libre a los pequeños.
-Un día libre?- preguntó Alec, confundido.
-Sí, los enviarán a algún lugar para que pasen un día divertido- les dijo Magnus, todos los demás lo miraron sorprendidos, él se encogió de hombros- ya no se porque se les ocurren estas cosas a los demonios, de verdad.
-Entonces los mandarán a pasar un día de diversión?- preguntó Maryse.
-Así es.
-Y así solo porque si?- le dijo Jace, Magnus se encogió de hombros.
-Como dije, yo tampoco entiendo a los demonios- le dijo.
-Por lo menos es algo bueno- dijo Tessa mirando a los Lightwood- debemos aprovechar la calma del momento.
-Tessa tiene razón. Sé que a ustedes les encantará ver a Max divertirse un poco y yo estoy demasiado emocionado por ver a Will reaccionar ante las maravillas del mundo moderno- dijo Magnus con una sonrisa burlona.
-Ya somos dos- dijo Jem sonriendo ampliamente, si bien él también había llegado al mundo moderno recientemente, pero él había tenido tiempo de adaptarse a los cambios, no lo sorprendían tanto como seguramente sorprenderían a Will. Todos ya estaban emocionados, pero a Magnus le faltaba darles a conocer un último punto de información.
-Solo pusieron una condición- les dijo Magnus, todos se giraron a mirarlo. Las condiciones demoniacas no eran nada bueno- quieren que una de las personas que este presente mirando al niño les de ese recuerdo.
-Como?- preguntó Robert sin comprender.
-Los niños, y los Nefilim adultos también deberán de darles a los demonios el recuerdo de todo este día- les explicó Magnus- y para que me dejen mostrarles al pequeño en la pantalla, ellos quieren como pago que uno de ustedes de el recuerdo de lo que vieron, también.
-Uno de nosotros?- Alec no entendía para que podría servirles su recuerdo. Claro que sería un recuerdo agradable, ver a su hermanito divertirse de ese modo, pero él no estaba junto a él.
-De algo les servirá. A los Brujos no nos lo permite, tiene que ser Cazador de Sombras- le dijo Magnus encogiéndose de hombros. Todos se miraron entre si, al principio no habían creído que a los demonios les sirviera un recuerdo tan simple, pero ahora que lo pensaban, no querían olvidar ver a Max así de feliz. Tal vez sería la última vez que lo verían, no querían perderse eso. Tessa y Jem también bajaron la mirada, claro que se hubiesen ofrecido a dar sus recuerdos, pero ellos verían a Will, no podían olvidar algo tan maravilloso. Jace respiró profundamente, sus hermanos y padres adoptivos eran más importantes que él en esa situación, lo har...
-Yo lo haré- dijo Clary rápidamente, todos los presentes la miraron- ustedes no pueden perder esos preciados recuerdos, no es correcto. Yo puedo darlos, claro que me gustaría ver a Max feliz y divertido, pero ustedes lo necesitan mas.
-Gracias- le dijo Jace en voz baja, Clary le sonrió tiernamente.
-Muy bien, Clary entonces- dijo Magnus poniéndose de pie.
-Y cuando lo podremos ver?- preguntó Maryse, ansiosa por ver a su bebe.
-Los demonios me lo harán saber- dijo moviendo la pulsera- supongo que será igual que cuando fue lo de la prueba.
-En el ventanal entonces- dijo Izzy, levantándose del sillón de una plaza y arrastrándolo hasta ponerlo frente a la ventana.
-Que haces?- preguntó Alec a su hermana.
-Quiero primera fila para ver a mi hermanito- dijo Izzy sentándose y mirando fijamente hacia afuera, esperaba que en cualquier momento la pantalla apareciera.
-Isabelle tiene razón- dijo Tessa poniéndose de pie e indicándole a Jem que le ayudara a mover el sillón. Los Lightwood siguieron su ejemplo moviendo los sillones en dirección al ventanal.
-Será la mejor película de mi vida- dijo Alec mientras subía las piernas y se acomodaba en el sillón junto a Magnus. El Brujo le sonrió y le besó la sien. Se quedaron sentados, esperando a que la pantalla apareciera, pero esta no hacia ni intento de cambiar.
-Ya paso una hora- dijo Robert mirando al Brujo.
-Se supone que los enviarían de inmediato, no se que pasa- Magnus intentaba contactar con ayuda de su pulsera, pero nada sucedía.
-Y si decidieron no enviarlos?- preguntó Maryse.
-No, ya me lo hubieran dicho- dijo Magnus poniéndose de pie y acercándose al ventanal.
-Y si intentas ir a ver que pasa?- preguntó Izzy, Magnus se mordió el labio, conociendo el historial de los demonios, Max podría estar pasando por cualquier clase de situación monstruosa, no quería que los Lightwood lo miraran así.
-Creo que podría...- el enorme ventanal de Magnus brilló intensamente, interrumpiendo a Jem, y Asmodeus apareció con una gran sonrisa.
-Hola, hola- dijo mirando a todos los presentes.
-Por que tardaron tanto?!- saltó Magnus al ver el rostro de su padre reflejado en el ventanal.
-Ya, ya, los otros Brujos tuvieron que reunir a los familiares, les llevó más tiempo que a ti. Ellos no son parte de una familia Nefilim- dijo Asmodeus mirando fijamente a Alec.
-Max- dijo Magnus moviéndose para bloquear a Alec con su cuerpo.
-Ya viene, ya viene- dijo Asmodeus con un ademan de la mano- quien nos dará sus recuerdos?
-Clary- dijo Magnus señalando a la pelirroja.
-Ah, a ti también te he visto antes- dijo Asmodeus- acércate, pequeña- Clary se puso de pie y Jace la siguió, pero Magnus le hizo una señal para que se quedara donde estaba, Clary estaría bien. La chica se acercó rápidamente hasta donde estaba Magnus, frente a la pantalla- tu mano sobre la pantalla.
-Que es...
-Solo una pequeña marca para que no te escapes de darnos los recuerdos- dijo Asmodeus con una sonrisa. Clary levantó la cabeza para ver a Magnus, quien miraba a su padre fijamente, como intentando descifrar que planeaba. Al final, Magnus la miró y asintió con la cabeza. Clary puso su mano sobre la pantalla y sintió como si una diminuta aguja le picara cada una de las yemas de los dedos- listo, ya está. Ahora me voy. A Max le tocó ir a Hong Kong, por cierto.
-Hong Kong? Qué diablos hacen en Hong Kong?- preguntó Magnus, Clary ya había regresado al lado de Jace.
-Hay un parque de diversiones en Hong Kong- le dijo Asmodeus encogiéndose de hombros.
-Disneyland- dijo Tessa sonriendo ampliamente- debemos ir alguna vez- agregó al ver la mirada confundida de Jem.
-Una vez fui a Hong Kong con mis padres - Comentó Jem pensativo- será divertido volver- aceptó.
-Debiste ver el rostro de Will Herondale al ver las atracciones- Continuó Asmodeus riendo- creo que estaba más emocionado que el niño.
-Qué esperas para dejarnos ver?!- saltó Magnus regresando a su lugar contra Alec.
-Claro, claro, el día termina a las 8 en punto- Asmodeus desapareció para dar paso a una imagen no más placentera que la de su rostro.
-Te dije que no te comieras esa pierna de pavo antes de subir- Max daba leves palmaditas a la espalda de Will mientras este estaba encorvado y vomitando escandalosamente en un bote de basura.
-Calla, sigue golpeando- dijo Will con voz ronca. Max rodó los ojos dándole un poco mas fuerte en la espalda- agua.
-Ten- Max le tendió una botella de agua bien fría. Will le dio un trago y escupió dentro del bote de basura antes de dirigirse a la banca más cercana. Max lo siguió en su lento andar.
-Pero qué le pasó?- preguntó Tessa, preocupada.
-Te dije que no comieras la pierna de pavo entera tan rápido- lo regaño Max sentándose en la banca.
-Se veía deliciosa- dijo Will desparramándose en la banca mientras se ponía la botella de agua fría en la frente.
-Y justo después te quisiste subir a las tazas giratorias del Sombrerero Loco- dijo Max cruzando los brazos.
-Se veía divertido- dijo Will con voz cansada. Max rodó los ojos, junto con todos los presentes en el departamento de Magnus.
-Típico- dijo Magnus.
-Debo preocuparme porque mi hijo de 10 años esté en un parque de diversiones en otro continente, y deba ser quien actúe responsablemente?- dudó Maryse preocupada.
-No te vayas a quedar ahí toda la tarde!- le advirtió Max poniéndose de pie- quiero subirme a los otros juegos!
-Y ya se acabó toda la responsabilidad- bromeó Jace. Todos rieron ignorando el preocupado "A eso me refiero" de Maryse.
-Ya voy, ya voy, dame un minuto- le dijo Will moviendo la mano para que se callara. Max tomó el teléfono de Magnus y tomó una perfecta foto de Will moribundo antes de intentar levantarlo nuevamente.
-Vamos, anda, levántate!- dijo Max tomando la mano del hombre y sacudiéndola para que le hiciera caso.
-Max, solo un minuto- pidió Will poniéndose la botella fría en los ojos.
-Anda, se que quieres probar un Slushy!- le dijo el niño, emocionado. Will se enderezó de inmediato.
-Un Sluchy?- preguntó Will.
-Slushy- lo corrigió Max señalando la carreta que vendía la dichosa bebida.
-Vamos, quiero el rojo- Max ni siquiera había terminado de señalar la carreta cuando Will ya estaba a medio camino.
-Es un niñote- dijo Jem y Tessa soltó una risita.
-Es como un helado?- preguntó Will una vez que tuvo su Slushy de cereza en la mano. Max había elegido el azul, de moras.
-No, esto es solo hielo con saborizante- le explicó antes de tomar el sorbete entre los labios. Will lo imitó, su expresión hizo sonreír a todos los presentes en el departamento de Magnus.
-Esta cosa sabe exquisito!- saltó Will.
-Te lo dije- ambos se sentaron en una banca a terminar su Slushy y revisar el mapa del lugar, decidiendo cual atracción seguía.
-Subamos a uno tranquilo para terminarnos esto- dijo Will, dando un gran sorbo al Slushy, provocándose dolor de cabeza.
-153 años para escuchar a Will pidiendo ir con calma- se mofó Jem con cariño al escucharlo desde la sala. Tessa río negando con la cabeza de acuerdo.
-Bien, podríamos ir al Mundo Pequeño, es solo un viaje en bote para niños- dijo Max, viendo que estaban bastante cerca del lugar.
-Oh, sí, vamos ahí!- dijo Will emocionado, poniéndose de pie.
Después del tranquilo viaje en bote, era momento de ir por algo mas alocado. Will conocía los principios de las montañas rusas, una que otra caída a gran altura, tal vez un giro pronunciado, pero no estaba para nada preparado para la monstruosidad a la que lo subió Max. Space Mountain le llamó. La montaña del espacio. Will había entrado sin preguntar mucho ya que él no sabía que pudiera haber montañas en el espacio. Salieron del juego y Will apenas si podía mantenerse de pie.
-Deja de reírte, mocoso- se quejó mientras se sostenía de Max para salir de la atracción.
-Es… es que… tus gritos… jajajaja- Max no podía de la risa. Había escuchado los gritos de Will desde la primera aceleración. Eran una combinación entre miedo y emoción y palabras sin sentido. Estaba seguro que había llamado pidiendo ayuda a Jem en varias ocasiones.
-Nunca me dijiste que esto sería así! Esta bajo techo!- se quejó Will, dándole un empujoncito a Max para que se callara, pero el niño solo rió mas. La montaña rusa daba vueltas de cabeza, giros, caídas libres, era todo lo que cualquier adicto a la adrenalina pudiera desear, y todo eso estaba bajo techo y a oscuras, por lo que no se veía absolutamente nada, solo se sentían los movimientos.
-Pero admítelo fue genial- le dijo Max con una sonrisa de oreja a oreja. Will, si bien no se había mareado, su corazón se había acelerado a mil por hora durante la atracción. Pero debía admitir que si había sido bastante divertido. Estaba por responderle al niño cuando lo escuchó soltar una tremenda carcajada nuevamente.
-Ahora que te pasa?- preguntó al ver que Max se sujetaba el estomago mientras señalaba una pantalla en la pared, la cual ahora mostraba una fotografía tomada durante el juego. La expresión en el rostro de Will era una obra de arte.
-Por el Ángel! Jajajaja tengo que comprar esa foto!- exclamó Max soltando la carrera hacia el mostrador donde vendían fotografías.
-Tú… enano malcriado… ven acá!
-Por favor, dime qué podremos obtener una copia de esa foto- pidió Tessa a Magnus mientras todos en la sala seguían riendo también. El brujo asintió, no estaba seguro de si estaba en el trato con los demonios, pero si no, podría solo hacer un portal a Honk Kong cuando todo terminara y comprarla.
Después de que los sacaran de la tienda del juego por andar corriendo por el lugar, se dirigieron a la siguiente atracción. Recorrieron cada pequeña atracción que vieron y hacían fila para tomarse fotografías con los personajes que encontraban. Will no conocía ninguno, pero le llamaban la atención ver a tanto animal parlante. Y seguía sin entender porque Pluto era perro y si era perro, y Goofy era perro, pero no era perro. Negó con la cabeza mientras estudiaba el mapa una vez más.
-Will! Will! Vamos allá!- levantó la mirada y vio a Max un poco más adelante, saltando emocionado y señalando una enorme casa fantasmal en lo alto de una pequeña colina.
-Mansión Embrujada?- preguntó Will con una sonrisa.
-Sí, vamos a esa- ambos fueron rápidamente hacia la entrada y se formaron. Todo el lugar estaba decorado con lapidas y esqueletos y telarañas- mira Will, ahí hay una de tu tiempo.
El mayor vio la lapida falsa que señalaba el chico. Era de una tal Elisa que había muerto en el año 1952. En definitiva no eran sus tiempos.
-De qué año crees que soy?- preguntó Will con una ceja alzada.
-Más que eso?- preguntó Max, asombrado. El Herondale soltó una risita.
-Claro, yo nací en 18…
-Mil ochocientos?!- exclamó el niño con los ojos y boca muy abiertos. Will se apresuró a chitarlo, llamaban la atención a pesar de que la gente no les entendía.
-Te dije que viví hace mucho, nací en 1861- explicó haciendo que la quijada de Max casi cayera al suelo- morí hace mucho también, te dije que morí de viejo.
-Bueno si, pero eso no me dice nada, digo mi papá también es viejo- dijo Max encogiéndose de hombros- aparte conoces a Magnus.
-Qué edad cree Max que tengo?- se desconcertó Robert
-Bueno, no te haría daño cuidar tu piel un poco más- aseguró Magnus ganándose un suave manotazo de Alec que intentaba contener la risa.
-En qué año crees que nació Magnus?- Seguía preguntando Will, divertido.
-Cuántos años tiene Magnus?!- devolvió la pregunta Max, algo asustado.
-Un caballero no pregunta esas cosas- gruñó el brujo ofendido cruzándose de brazos. Alec acarició su brazo en consuelo sin dejar de mirar la imagen en la ventana
-Sabes qué? Pregúntale cuando lo veamos, yo también quiero saber la respuesta- dijo Will cruzándose de brazos. Según recordaba Magnus se había quedado en 500, pero estaba seguro que una vez lo había escuchado decir que tenía 350.
Al fin fue su turno de subir al carrito y los paseó por toda la casa embrujada, había fantasmas que se veían tan reales que Will se preocupó porque ese lugar estuviese utilizando fantasmas de verdad. Al pasar por un enorme comedor con fantasmas bailando y corriendo vestidos con trajes victorianos, se aseguró de decirle a Max que esa era su época. Cuando salieron de la atracción, compraron un pretzel en forma de Mickey Mouse y caminaron tranquilamente, comiéndolo.
-Has visto un fantasma, Will?- preguntó Max, mirando hacia la Mansión Embrujada nuevamente.
-Sip- respondió el mayor, sorprendiendo al niño.
-En verdad?- preguntó asombrado, según tenía entendido no muchos podían ver fantasmas.
-En verdad, de hecho, estoy viendo uno ahora mismo- le dijo el adulto, terminando su pretzel de una mordida.
-Dónde?!- saltó Max, mirando en todas direcciones, haciendo reír a Will.
-Max, no has pensado que en realidad nosotros somos fantasmas justo ahora?
Max lo miró con los ojos abiertos de par en par. En realidad no lo había pensado, pero Will tenía razón. Ellos estaban muertos pero vagaban por el mundo mortal en ese momento. Se miró las manos, no eran transparentes como las de los fantasmas en el juego, pero aun así, era un fantasma.
-Will, vamos!- saltó Max, tomando al mayor por la mano y arrastrándolo de regreso a la Mansión Embrujada.
-Otra vez?- preguntó el adulto, siguiendo al niño.
-No, al juego no. Tenemos que tomarnos foto aquí, somos fantasmas, vez?!- saltó poniéndose detrás de una de las lapidas falsas y haciendo gestos intentando asustar a la gente. En cierto modo lo estaba logrando, las personas lo veían y pensaban que estaba loco, así que se alejaban.
Después de una sesión de fotos por toda la Mansión Embrujada, siguieron con la siguiente atracción.
-Cuando muera yo también quiero ir a espantar Mundanos en una casa embrujada- comentó Izzy; Jace la secundó ganándose una pequeña riña de Clary.
Will y Max lograron subirse a todos los juegos, excepto a los que eran para niños muy pequeños. Aun les quedaba una hora de diversión, así que prosiguieron a tomarse fotografías y videos en todos lados. Luego escucharon el anuncio de que habría un desfile pronto, compraron palomitas y tomaron un lugar, sentados en una banqueta.
Era un desfile muy bonito y colorido. Max se dio a la tarea de contarle a Will sobre los personajes que conocía, y Will se encargó de asegurarle que algunas de esas historias ya existían desde que él estaba vivo. Al final del desfile una fila de empleados del parque de diversiones cerraba la caravana, indicando que después de ellos las personas podían levantarse. Max se estiró y se puso de pie.
-Ayúdame a pararme- dijo Will, tendiéndole las manos a Max para que las tomara.
-Eres un Nefilim, deberías ponerte de pie de un brinco- le dijo Max, cruzándose de brazos.
-Yo ya di lo que tenía que dar, ya me caducaron los huesos, ayúdame- Max rodó los ojos y ayudó, con mucho esfuerzo, al adulto a levantarse.
Ambos rieron cuando al fin Will logró estar de pie, pero la celebración les duró poco. Alguien entre la multitud los saludaba con la mano, llamando su atención. Asmodeus caminaba junto a las personas que seguían el desfile, quienes no parecían notar que era un demonio junto a ellos. Max se ocultó rápidamente detrás de Will.
-Es hora- fue todo lo que dijo Asmodeus, caminando junto a ellos y yendo hacia una de las puertas de la tienda detrás de ellos- adelante.
El demonio abrió la puerta y del otro lado solo pudo verse una luz blanca. Ninguno de los Mundanos parecía notar nada extraño. Will tomó la mano de Max y lentamente caminaron junto al demonio para pasar por el portal.
-Y aquí acaba la transmisión- dijo Asmodeus justo antes de pasar por la puerta junto a los otros dos. La imagen en los enormes ventanales de Magnus desapareció.
-Ya son las ocho?- preguntó Robert, mirando el reloj. No se habían dado cuenta de lo rápido que pasaban las horas.
-Ha sido muy rápido- se quejó Izzy. Maryse asintió de acuerdo, pero no dijo nada, no sé atrevía a hacerlo: su garganta contenía un nudo firmado por lágrimas, de alegría porque su pequeño hubiese podido pasar un día tan feliz pese a todo, lágrimas de añoranza porque aunque había disfrutado cada segundo, deseaba casi por encima de todo haber estado allí, en el lugar de Will, acompañando a Max en cada atracción.
-Ha sido un regalo- dijo Jem con una sonrisa dulce- los demonios quieren disfrutar de nuestro dolor por no estar allí con ellos, pero él solo ver a Will allí, feliz como un niño es un regalo para mi, para nosotros- tomó la mano de Tessa en un suave apretón y dirigió una sonrisa de concierto Magnus- espero que ustedes puedan tomarlo de la misma manera con Max; porque independientemente de lo que resulte de la última prueba, y aún cuando él lo olvide, ese pequeño hoy fue realmente feliz.
Maryse asintió de acuerdo, dejándose abrazar por Robert que también tomó a Izzy.
-Al menos no le tocó pasar su día en la opera- intentó bromear Jace; la pelirroja lo tomo del brazo conciliadora, notando lo afectado que estaba.
-Déjame decirte que he pasado momentos bastante divertidos en las operas.
-Alguno de ellos aptos para un niño?- bromeó Tessa ganándose una mueca del Brujo.
-Max amará ver todas esas fotos que tomó, cuando lo tengamos de vuelta- aseguró Alec esperanzado.
-Por supuesto que sí- aseguró Magnus abrazando a su novio.
-Y bien, que les pareció?- la profunda y terrorífica voz de Asmodeus los interrumpió. Nadie dijo nada- oh, vamos, fue un gran regalo, deberían estar agradecidos.
-Tú nunca das regalos, todo tiene un precio- dijo Magnus, mirándolo con los ojos entrecerrados.
-Tienes toda la boca llena de verdad- rió Asmodeus mirando a su hijo- de hecho he venido por mi pago- Jace se puso instintivamente frente a Clary- tranquilo, Nefilim, ya la marqué, no puede evitarlo.
-Está bien, Clary, el trato fue solo los recuerdos de estas últimas horas- le aseguró Magnus, llamando a la pelirroja para que fuera junto a él. Clary puso una mano sobre el hombro de Jace para calmarlo y después se dirigió hacia el ventanal.
-Pequeña, tus recuerdos- dijo el demonio, poniendo un dedo en el vidrio, en el cual aparecieron cinco puntos.
-Pon tus dedos ahí- indicó Magnus. La chica obedeció y puso su mano sobre el cristal. Clary sintió como si algo tirara de sus dedos, más bien de su aura. Su mente comenzó a llenarse de imágenes tan rápidamente que la hicieron marearse. Max y Will riendo mientras subían y bajaban en una de las atracciones, levantando los brazos en la caída del Splash Mountain, corriendo por la tienda de Space Mountain. Quiso gritar, pero no pudo. Ya ni siquiera sentía los pies en el suelo, todo daba vueltas. De pronto todo se detuvo y se volvió negro.
-Clary!
Jace se lanzó hacia adelante al ver que la chica desfallecía, pero Magnus logró atraparla. –Está bien, supongo que se mareó- explicó Magnus cuando Jace se acercó para tomar a la pelirroja en brazos. Jace tomó a Clary con facilidad y miró a Asmodeus con furia.
-Panza llena, corazón contento- dijo el demonio, sonriendo y mostrando sus afilados dientes.
-Te recuerdo que no tienes cora…
-Adiós, hijo- lo interrumpió Asmodeus con una sonrisa, entonces su imagen desapareció del ventanal. Magnus soltó un suspiro y miró a Jace y Clary. La chica estaba bien, solo se había desmayado.
-Pueden quedarse en la otra habitación de visitas- le dijo Magnus a Jace, señalando que llevaba a la habitación que usaban Jem y Tessa. Jace solo asintió y se dirigió a la habitación para que Clary descansara.
-Clary estará bien?- peguntó Alec, preocupado, mientras se acercaba a su novio.
-Sí, le limpiaron los recuerdos de horas, eso agotaría mentalmente a cualquiera- respondió Magnus, dándole un beso en la mejilla para calmarlo- iré a revisar a Max y a Will y regreso en un rato.
-También les quitarán los recuerdos a ellos, crees que pasará lo mismo que con Clary?- preguntó Tessa, siguiéndolo hacia la puerta.
-Probablemente con Max sí, pero Will es mayor, podrá resistirlo sin desmayarse- respondió Magnus mientras se ponía un abrigo. Tessa solo asintió. Estaba por salir del departamento pero los Lightwood mayores lo detuvieron.
-Magnus…
-Las fotografías…
-Les voy a dar una memoria USB con ellas, no los quiero hurgando en las fotografías de mi teléfono y créanme, ustedes tampoco quieren hacerlo- les dijo Magnus con las cejas alzadas. Los padres Lightwood quedaron confundidos y detrás de ellos Alec enrojeció hasta las orejas y fue a ocultarse a la cocina.
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
Era muy temprano, demasiado temprano en realidad, al menos para las horas de Magnus. Eran las siete de la mañana, pero ya podía oler el café que su novio estaba preparando. El día anterior se había olvidado por completo de cenar, así que su inquieto estomago lo obligó a pararse de la cama e ir a la cocina a buscar algo de alimento. Iba aun casi dormido, arrastrando los pies y con la bata desabrochada. Tal vez podría convencer a Alec de que le preparara un pan tostado con mermelada mientras el dormía un poco más.
-Buenos días- Magnus abrió los ojos a más no poder al escuchar el coro de siete voces en el comedor.
-Erm... buenos días- todos los Lightwood estaban presentes, junto con Jem y Tessa, desayunando en su comedor como si fuera lo más normal del mundo.
-Te preparé un plato, siéntate- le dijo Maryse, había un lugar libre al lado de Alec. Magnus caminó, aun confundido, hasta sentarse en el lugar indicado. Todos comían su huevo revuelto en silencio, pidiendo de pronto que le pasaran la sal o el pan. Se escuchó un "beep" proveniente de la cocina.
-El café está listo, alguien quiere?- preguntó Alec poniéndose de pie.
-Sip.
-Yo, por favor.
-También yo- dijeron Jace, Jem y su madre.
-Te ayudo- dijo Robert poniéndose de pie junto a su hijo.
-Quieres café?- Magnus seguía tan confundido con la escena que le tomó unos segundos darse cuenta que Alec le hablaba directamente a él.
-Oh, si, claro, gracias- le dijo Magnus, Alec le sonrió tiernamente y le dio un leve beso en los labios antes de seguir a su padre a la cocina. Magnus miró a Tessa y Maryse platicar en susurros mientras Jace atacaba su comida. Izzy parecía intentar convencer a Jem de que les devolviera al gato. El salto que pegó su estomago le recordó lo hambriento que estaba, así que imitó al rubio. Unos minutos después, Alec y Robert aparecieron con tazas de café para todos- gracias.
-No hay de que- le dijo Alec sentándose nuevamente a su lado. El desayuno siguió tranquilo, y Magnus se dio cuenta de que todos ya iban bañados y vestidos.
-Erm... algún Lightwood extra durmió aquí anoche?- preguntó, era muy temprano, no se imaginaba las horas que debieron de haberse levantado para bañarse, cambiarse, llegar ahí y luego preparar el desayuno.
-Oh, claro que no- negó Maryse rápidamente.
-No queremos importunar- dijo Robert, Magnus alzó una ceja, si ya estaban desayunando como si fuera su casa, ese comentario estaba de mas.
-Ok- fue todo lo que dijo el Brujo y siguió con su comida, pero como siempre, los Demonios tenían que arruinar su desayuno- deben estar bromeando!
-Qué pasa?- le preguntó Alec.
-Me llaman- dijo Magnus señalando la pulsera, todos se tensaron. Magnus, a pesar de la presión que se sintió de momento, tomó un pan, lo untó de mermelada y le puso una buena cantidad de huevo encima.
-Magnus- lo llamó Alec al ver que su padre estaba por soltarle un manotazo y tirarle el pan de la mano.
-Ya voy, ya voy, es solo un llamado general, tranquilos- les dijo antes de tronar los dedos y cambiarse de ropa- ya vuelvo.
-Con cuidado- le dijo Alec mientras Magnus corría hacia la puerta principal mientras le daba una mordida a su pan. Magnus corrió hasta el portal y pasó rápidamente. Fue hasta el salón principal y se encontró con los otros Brujos que tenían a su niño como finalista del juego. Dora, la Bruja de cabello morado, con su niño Nefilim y la adulta que quedaba, y el hijo de Satan, con solo su niño. Max y Will estaban ahí, el niño medio escondido detrás del adulto.
-Magnus!- saltó el pequeño al verlo entrar.
-Que pasa?- les preguntó, pero Will se encogió de hombros.
-Nos dijeron que saliéramos de la habitación, pero no nos dejan acercarnos a los otros- le explicó, entonces los siete Príncipes del Infierno hicieron su aparición, provocando que Max pegara un brinco y se aferrara al brazo de Magnus.
-Bienvenidos, finalistas- anunció Leviathan- debo admitir que fue muy emocionante verlos luchar.
-Han progresado muchísimo, deben estar orgullosos de ustedes- dijo Asmodeus con una gran sonrisa.
-Pero ahora solo quedan tres, enviarlos a luchar entre ustedes no sería tan entretenido, en realidad sería muy tardado- admitió Mammon asintiendo para si mismo.
-Pensamos en enviarlos a luchar a la arena, como gladiadores- dijo Beelzebub, Magnus sintió que Max se aferraba mas fuerte a su brazo- pero eso no duraría tanto como nos gustaría.
-Así que decidimos hacer algo diferente esta vez- dijo Lucifer cruzando los brazos.
-Ya no lucharán?- preguntó el hijo de Satan.
-No, no lucharan mas entre ellos- le respondió Beelzebub, a Max se le escapó un suspiro de alivio, pero Magnus no estaba seguro de que eso fuera algo bueno, los demonios nunca planeaban nada bueno.
-Entonces contra quien lucharan?- preguntó Will, ganándose una dura mirada de los demonios, aparentemente no encontraban correcto que un Nefilim se dirigiera a ellos con tanta libertad. Pero Magnus también quería saberlo, habían dicho que no lucharían entre ellos, pero no habían dicho que no lucharían para nada.
-Lucharán contra ellos mismos- dijo Lucifer mirando a Will con una ceja alzada.
-Ellos mismos?- preguntó Dora, su niño la miró preocupado.
-Se enfrentarán contra alguien con las mismas fortalezas y debilidades- dijo el hijo de Satan.
-No exactamente- le dijo Asmodeus- se enfrentarán con algo mucho mas difícil.
-Mas difícil?- susurró Max sin entender.
-Tendrán que vencer sus propios miedos- dijo Lucifer- se enfrentarán a las cosas que mas temen y deben de superarlas.
-Tengo que decirlo, ustedes han estado leyendo demasiados libros Mundanos últimamente- dijo Magnus cruzándose de brazos. Mammon rodó los ojos.
-Eso no importa- dijo Lucifer llenándose de la poca paciencia que tenía- mañana la prueba será justo aquí.
-Necesito que los niños se pongan de pie aquí, para tener todo listo mañana- dijo Asmodeus. Tres círculos amarillos aparecieron en el suelo frente a los demonios, demasiado cerca a los demonios para el gusto de Max, se aferró nuevamente al brazo de Magnus- vamos, pequeños, no les haremos daño, adelante.
-Está bien, Max. Tranquilo, ve- le dijo Magnus acariciándole la cabeza. El niño pasó saliva y miró a sus compañeros, el niño que estaba con el Brujo de piel roja ya avanzaba lentamente hacia el circulo amarillo que tenía más cerca. Dora asintió mirando a su niño, dándole un leve empujón para que fuera. Max suspiró y soltó a Magnus, caminando lentamente hasta ponerse de pie sobre el circulo amarillo frente a Asmodeus.
-No tengas miedo pequeño- le dijo Asmodeus, haciendo que un escalofrío recorriera a Max- no aun.
-Pueden ir pensando en cuales creen que serán los miedos que tengan que enfrentar- anunció Satan- tal vez pueda ayudarles a superarlos si están preparados.
-En total serán cuatro miedos los que deberán pasar- informó Beelzebub mientras los círculos amarillos brillaban intensamente antes de volver a apagarse hasta desaparecer- los adultos podrán acompañarlos a solo dos de ellos, tengan eso muy presente.
-Solo dos?- preguntó Max asustado.
-Solo dos- le aseguró Beelzebub, Max retrocedió un paso cuando el demonio se dirigió directamente a él- ahora vuelvan con sus Brujos.
-Niños, Nefilim, pueden volver a sus habitaciones. Brujos, quédense un momento mas- dijo Satan. Max, que había corrido de vuelta al lado de Magnus y Will, se aferró al brazo del Nefilim adulto.
-Como se enfrenta un miedo?- preguntó, ya comenzaba a asustarse y a la prueba aun le faltaba mucho para comenzar.
-Tranquilo, para enfrentar tu miedo necesitas mucho coraje, pero es posible hacerlo- le dijo Will.
-Vayan a la habitación, enseguida voy- les dijo Magnus, Will asintió y se llevó a Max. Cuando los niños y adultos Nefilim desaparecieron por el pasillo que daba a las habitaciones, Asmodeus volvió a hablar.
-Mañana por la mañana deberán venir aquí- informó- dividiremos la sala en tres, cada uno podrá ver solo a su niño.
-Solo uno de ellos podrá ser el vencedor, si más de uno logra superar sus cuatro miedos, entonces si se enfrentaran en una arena como gladiadores- anunció Mammon cruzándose de brazos. El corazón de Magnus dio un brinco.
-De verdad no queremos que eso pase, así que pondremos todo nuestro empeño en asustar a los pequeñines- dijo Beelzebub, casi se podía escuchar el deleite que sentía ante semejante manjar.
-Ahora, si ustedes lo quieren, las familias pueden mirar la prueba, a sus niños- dijo Leviathan- no podrán venir, obviamente, pero pueden poner una pantalla detrás de ustedes para que ellos vean, solo ver, no comunicarse, entendido?
Magnus pensó en si eso era algo bueno, en realidad nada era bueno, pero no estaba seguro de si los Lightwood soportarían mirar a Max así, habían estado tranquilos la vez anterior, y durante el día libre también. Pero mirar a Max enfrentar sus peores miedos sin poder ayudarlo?
-Si un niño logra superar todos sus miedos y los otros no, mañana mismo regresaran con sus familias- Magnus levantó la mirada hacia Lucifer. Era todo? Al día siguiente sabrían si Max viviría o no? Las palmas de las manos comenzaron a sudarle de solo pensarlo.
-Muy bien, pueden ir con sus niños, temprano en la mañana los queremos aquí, no lleguen tarde- dijo Satan, los siete demonios desaparecieron de golpe. Magnus soltó un suspiró y corrió hacia la habitación, donde Will y Max ya hablaban de todos los posibles miedos del pequeño.
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Se viene la última prueba..!T-T Creen que Max pueda ganar..? Will podrá ayudarlo con sus miedos..? Ya tengo todo terminado..! Juro que actualizaré pronto.!
