Pov. Serena.

Es algo impresionante lo que una persona puede hacer para destruir a otra de una sola manera o de diferentes maneras como por ejemplo; los golpes, las palabras y humillaciones es bastante doloroso yo pensaba que nunca me pasaría todo era color de rosa en mi mundo...

—"Estas totalmente equivocada" -me dijo mi mente- "nada es color de rosas".

Cierto yo estaba muy equivocada y me paso... Yo fui humillada por él, quien me decía que nunca seré una persona inteligente ni una futura Reina digna de su propiedad... Si de su propiedad... Como si fuera un objeto existente en su otro objeto, es como le llama a la tierra ¿como es capaz de decir que somos objetos y más de su propiedad? Él me decía que yo era lo bastante torpe y fea para que nadie me quiera, me bajo mi autoestima que tenía muy alta.

—Sere... -me llamó con un tono suave y apreté la mandíbula ella ha sido mi ayuda desde que llegue- ¿quieres que vayamos a patinar?

—No lo se -dije dejando de hacer presión en mi mandíbula, ahora agache la mirada no quería salir y menos con estos moretones que aún son visibles- es que...

—Vamos prima -me suplicó con la mirada y suspire ¿por que siempre me convence?- por favor.

—Esta bien tu ganas Violeta, vamos a ir.

Sonreí tímidamente mientras me paraba note como ella con una gran sonrisa alegre se retiró de mi habitación, yo me fui a cambiar ya que estaba en pijama hace días que no me arreglaba para salir, deje caer suavemente la pijama de mi cuerpo que cayó a mis pies después del tiempo de que llegue vi mi cuerpo, lleno de moretones y hematomas mientras bajaba la mirada, llegue hasta mi vientre y lo mire con dolor... Mordí mi labio.

—Como pudiste...

Mi sueño de ser madre se iba a cumplir, pero lamentablemente no se pudo... El hizo que tuviera un aborto espontáneo por los constantes golpes que me dio y perdí a mi hija, a esa pequeña pelirosa que era lo único bueno en esa relación, lo peor es que lo hizo ver como un"accidente" cuando llegamos hospital, limpie las lágrimas que salieron con fuerza... Me cambie por algo que cubriera mis piernas y mis hombros una vez lista salí de la habitación topandome con Violeta.

—¿Nos vamos?

—Claro Violeta -conteste tímida mientras me acerque a ella y tomamos nuestros bolsos- vamos.

—Es un bonito día para divertirnos un poco -me dijo sonriendo y sonreí de forma leve- ¿no crees Serena?

—Si, es un lindo día.

Me jalo de los brazos ocasionando que hiciera una mueca de dolor que no vio a sido bastante compresiva conmigo desde que llegue y no me ha preguntado muchas cosas hasta mi tía... Se los agradezco, es algo doloroso de recordar... Que solo fui un juguete para él.

(...)

La pasamos bastante bien hasta hizo que mis problemas se me fueran por unos momentos hacia tiempo que no pasaba un momento agradable y ahora estamos en un pequeño restaurante de comida rápida en un cómodo silencio.

—Serena ¿me podrías contar? -hablo suavemente y le mire asustada, no quería decir nada... No ahora...- solo me dijiste de un futuro y algo por el estilo, pero no entiendo bien.

—Violeta, es muy difícil de contar...

—Tal vez te presione con esto, pero si me cuentas te puedo ayudar.

—Bueno es que yo pensé que me amaba yo creía que su comportamiento frío y distante era porque no mostraba sus sentimientos hacia mi -comencé a decir después de un suspiro nervioso y cerré fuertemente los ojos sintiendo las lágrimas querer salir- pero estaba equivocada... Violeta él jamás me amo, solo me estaba utilizando para poder llegar al trono y dejarme de lado.

—¿Como que Trono?

—Si esto será una gran confesión, pero... Violeta, yo soy una reencarnación de una princesa y él de un príncipe -confesé pasando saliva al sentir muy seca mi garganta y abrí mis ojos- tengo los recuerdos de mi vida pasada y yo soy esa gran guerrera, la conocida Sailor Moon.

—¿Sailor Moon? -pregunto mirándome sorprendida y asentí- prosigue por favor...

—Nosotros en un cierto tiempo vimos un futuro donde nosotros somos reyes del mundo... -seguí diciendo sintiéndome sofocada- donde creía que nuestro amor era eterno, pero no fue así.

—Él te utilizó desde un principio para llegar a eso...

—Es lo que estoy diciendo -dije riendo de mi desgracia y proseguí a hablar, tengo que terminar por lo que empecé- él nunca me llegó a golpear solo a gritar y ofender, pero llegó un punto que meses antes llegó borracho y me golpeó contadas veces, pero también...

—¿No es lo que creó verdad? -cuestionó con esfuerzo y yo asentí nuevamente- ¡no puede ser!

—El me violó... -dije llorando con fuerza recordando ese momento, más bien de todos estos momentos que él me hizo pasar durante nuestra relación- siempre era para saciar sus frustraciones y deseos, me violaba, me golpeaba y me humillaba cruelmente.

—¡¿Qué nadie se daba cuenta ello?!

—El obligaba a aparentar que todo iba bien -dije y toque mi pecho sintiendo dolor en el- nadie se daba cuenta si me veían algún golpe creían que yo me lo hacia por hacer algo torpe.

—¡Serena me hubieras marcado!

—¡Él me vigilaba! -por fin grite necesitaba gritarlo- no podía... Más que quisiera no podía, pero yo era muy ilusa había veces que me hablaba bonito y pensé que había cambiado.

—Un golpeador es un golpeador y él jamás cambia.

—Pero me canse cuando hizo lo peor.

—¿Qué fue lo más peor?

—Fue algo que jamás olvidaré... -dije bajando mi mano a mi vientre sabiendo que hace unos meses había alguien ahí dentro desarrollándose lentamente- lo que hizo es matar a mi bebe.

Cubrí mi boca sollozando mas mientras escuchaba su grito ahogado, esperaba sus gritos junto a los regaños al dejarme y ser una estúpida, pero no... Solo recibí un abrazo haciendo que llore más pensé que me juzgaría.

—No te juzgare por si lo pensaste que lo haría... -me murmuró suavemente y abrí mis ojos- tienes tus motivos... No tengo derecho a hacerlo.

—Muchas gracias Violeta.

—De nada -dijo separándose de mi y me limpio las lágrimas- olvidemos esto por unos momentos ¿nos seguimos divertirnos?

—Claro -dije y sonreí sintiendo un poco de alivio- vamos.

—Haré que todos tus problemas se esfumen el día de hoy.

—Gracias por escucharme -volví a agradecer- necesitaba desahogarme.

—No tienes que agradecer, pequeña coneja.

—Esta bien, ciruela.

—Sabes que no me gusta que me digas ciruela -dijo haciendo un puchero gracioso- eres muy mala conmigo.

—Mejor vamos, ciruela.

Seguimos con la diversión se siente pésimo perder a un hijo, pero se que a ella no le hubiera gustado verme caer porque ella le hubiera gustado que saliera adelante por mi misma, aunque sea por eso trataré de luchar por ser feliz, aunque me cueste y tenga que afrontar muchas cosas para serlo.

Pov. Violeta.

Aunque ella se vea contenta y divirtiéndose conmigo, sus ojos dicen la verdad detrás de eso, ojos dicen otra cosa, la perdida de un hijo es horrible, por eso haré que lo supere y mire para adelante si me llego a topar con ese maldito que el no merece ser llamado o ser humano, es un animal como pudo tratar a una mujer así más matando a su propio hijo mal nacido juro que lo mataré y se que llegara él día en que lo haga realidad... No sabes en que te metiste Chiba ¡Con los Tsukino nadie se mete!

Continuará...