~Días después~

Serena caminaba tranquilamente por el bosque de aquel lugar tan pacífico ella miraba los grandes árboles, hace unos días una amiga de Violeta les había invitado a ir un tiempo a su casa de campo y eso aprovechó Violeta para distraer a Serena.

—Sere, es hora de irte -le hablo apareciendo detrás de ella- debemos pasar por tus cosas.

—Claro Violeta -le respondió sonriendo mientras se alejaba del árbol- ahora voy.

Pov. Serena.

Era el día en que me iba a España... Necesitó salir del ambiente de Japón me siento insegura estando aquí, siento su mirada sobre mi aunque no este aquí, aún sigo pensando que sí debo volver a casa o aún no, tengo miedo de que si llego a volver esa mirada que siempre me atormenta la vuelva a ver cara a cara y el quiera golpearme o peor aun llegue matarme, tengo tanto miedo... Desde el primer momento que me puso una mano encima le tengo un terrible pavor, camine de regreso a la casa de la amiga de Violeta donde me ayudaron a terminar de empacar nos fuimos al aeropuerto y una vez que tome mi avión partió hacia España donde viviré y comenzaré mi nueva vida.

—Esperó tener tranquilidad, en mi nuevo comienzo...

Horas después.

Llegue a España, Madrid la verdad que es muy desconocido para mi este lugar... Yo nunca había salido de Japón y esta es la primera vez que lo hago se siente tan increíble más este clima templado... Es realmente bueno con la ropa que tengo ahora, me alegró que los moretones que tenía se van desvaneciendo poco a poco ahora puedo utilizar ropa destapada y suspire empecé caminar buscando la dirección de mi departamento que alquile antes.

—No debería estar tan lejos.

(...)

No tarde mas de una hora cuando llegue a mi departamento todo estaba listo sin problemas acomode todo, lo único que me faltaba era una fotografía que contenía en mi bolso esta es la de mi pequeña pelirosa donde sonreímos a la cámara, una lágrima rodó por mi mejilla y mordí fuertemente mis labios logrando que sangrarán ¿no había dejado ir ya a ese angelito? bueno al parecer no, ella es parte fundamental de mi corazón y siempre estará en él.

—¡Desde ahora seré otra! -exclame determinada- no debo rendirme

[Salto en él tiempo]

Pov. Normal

Serena se encontraba leyendo su libro, cuando su vista fue interrumpida por dos pequeñas manos que cubrieron sus ojos.

—Mika basta -pidió riendo y tomando las manos de aquella persona para alejarlas de sus ojos- deberías buscar otra táctica menos aburrida.

—¡Oh, Serena! -exclamo la castaña haciendo un puchero y cruzándose de brazos- porque siempre debes de ser muy fría con tus palabras...

—Mika sabes que te reconozco por tus manos suaves.

—¡Tu también las tienes suaves! -contraatacó gruñendo molesta, pero bufo- pero eso no es lo importante.

—¿Pasa algo? -preguntó dejando su libro preocupada noble gustaba su cambio de humor- Mika, habla por favor.

—Sabes que si, bueno recibí una llamada de mi representante... -contestó muy seria y a la vez preocupada- debemos volver a Japón.

—¿Qué dices? Yo no quiero volver... -respondió negativa y volteo la mirada- dije que jamás volvería a ese país...

—Debemos hacerlo... ¡No debes esconderte mas! -le grito enojada y Serena se pellizco tratando de no hablar- ¡¿Dejaras que ese maldito se salga con la suya?!

—No, claro que no...

—Entonces volveremos mañana mismo a Japón, prepara tus cosas además si fuera por mi no iría, pero me trasladaron allá Serena -pidió con una mueca de molestia bajando sus brazos y suspiro- por favor, nada te ocurrirá yo te cuidare.

—Claro jefa, ahora voy.

Mika asintió con arrogancia para luego adentrarse a la casa dejando a Serena sola quien en un instante estaba viendo un punto fijo del suelo, sentía una opresión en su pecho con solo pensar en la idea de volver... Hace dos años se entero por Violeta que Darien les había inventado a las chicas que ella las había abandonado por irse con su amante, además de decirles que ya no las soportaba ¿imbécil no? Ellas muy ingenuas le creyeron a Darien por una carta que les enseñó con su casi tipo de letra.

—Eres un maldito Chiba...

En ese tiempo conoció a Mika Daigo una joven que iba en su misma escuela para diseñadora de modas, al principio desconfío de ella, pero al poco tiempo después se volvieron las mejores amigas que ahora vivían juntas en la casa de la castaña a proposición de Mika, se llevaban tan bien que Serena le contó lo que paso ocasionando que esta se volviera muy sobre protectora con la rubia, se contaban muchas cosas su amistad era muy fuerte y unida.

—Eres una loca Mika, en serio lo eres... -murmuro levantándose del suelo- y yo te sigo en tus tonterías.

Serena sonrió negando divertida al saber que ella puede llegar a ser muy bipolar, decidió mejor meterse si no quería escuchar los gritos de la chica, empacaron y viendo terminaron fueron a cenar.

—Lo siento mucho por decirte esto así... -contesto apenada jugando con su vaso- en verdad.

—No pasa nada Mika -respondió con ternura y tomó un sorbo de su vaso- algún día tenía que volver a Japón sin que tu me hubieras dicho...

—Si, pero no así y menos obligada...

—No te preocupes ¿bien? -le dijo tratando de que entrara en razón- además tengo ganas de volver a ver a mi familia, llevó tres años y medio que no los veo.

—Solo por eso no digo nada más.

—Bien entonces estamos sin ningún problema -comento Serena y observó a la castaña- ¿por lo menos tenemos donde vivir?

—Si, no te preocupes por eso -dijo sonriendo orgullosa y toco su pecho- mi amigo nos ha dado un departamento.

—Presiento que me llevaré una sorpresa.

—Puede que si te lleves una sorpresa, Serena.

—Eres una caja de sorpresas -comentó y Mika le vio de reojo- siempre sorprendes con algo nuevo cada día.

—Si lo se, lo se muy bien -dijo y le miro de forma pervertida- y son muchas cosas...

—Oye -le dijo y levantó las manos asustada- das miedo poniendo esa cara, Mika.

—Así me quieres y yo a ti, pero bueno volviendo al tema... -menciono riendo y ambas se carcajearon- ¿les contarás todo?

—No lo se, tengo mucho miedo.

—Sabes que tu prima y yo te ayudamos en lo que sea.

Mika sonrió dándole un gran abrazo a Serena cual recibió gustosa, dejaron el tema de lado para seguir cenando tranquilamente y platicando por lo menos sabia que tenía a dos personas a su lado que le apoyarían en cada segundo en que volvieran a Japón.

Al día siguiente.

Ya estaban en Japón se habían levantado muy temprano ya que su vuelo salia a primera hora del día, justo buscaban a la persona que las recogería quien se les acerco a darle un gran abrazo a Serena logrando sacarle el aire por unos momentos.

—Yo también te extrañe Violeta -dijo aceptando el abrazo y con esfuerzo trató de alejarla un poco- pero me matas.

—¡Oh lo siento! -exclamó soltandola nerviosa y se dirigió a Mika- ¿quien es ella? ¿es una amiga?

—Se llama Mika Daigo -la presentó tomándola del brazo y sonrió orgullosa- si es una amiga, estudio conmigo en la misma escuela.

—Es un gusto Daigo -dijo haciendo una leve inclinación y luego le extendió la mano- soy Violeta Tsukino, prima de esta rubia loca.

—Mucho gusto -contestó con una pequeña sonrisa y acepto la mano dando un leve apretón- pero llámame Mika, no me gusta las formalidades.

—De acuerdo Mika... Bien Serena ¿vamos con mis tíos primero? -le preguntó y Serena asintió emocionada- les daremos una sorpresa cuando te vean

—Espera un momento Violeta -le detuvo antes de que diera un paso- ¿no les dijiste que volvería?

—No, yo quiero que sea una sorpresa.

Se encogió de hombros Serena se golpeo la frente con la palma de su mano se supone que su familia debería de saber de su regreso, pero por lo menos no se le olvido venir por ella como algunas veces cuando eran pequeñas.

Continuará...