Hola! Aquí con el segundo capitulo de esta historia. Espero que les guste

Agradecimientos a sol, que adora destruir todo lo q le envió

Recuerden que: esta es una traducción/adaptación de otra historia modificada xD asi que agradecimientos a H-Sach

EL ARTE DE LA NEGACIÓN

NO SOMOS AMIGAS

"Podremos estar teniendo relaciones sexuales, pero eso es todo, porque definitivamente no somos amigas" ese pensamiento cruzó por mi cabeza luego del tercer orgasmo que derretía mi cerebro como los muchos otros en las últimas horas.

"Solo sexo..." me reprocha esa voz, que aparece de vez en cuando dentro de mí cabeza.

Mientras intento regular mi débil respiración, analizó nuestra situación actual; si, era cierto que nos vemos fuera del trabajo, pero solo porque eso es necesario para tener relaciones sexuales frenéticas y alucinantes en lugares donde es menos probable que terminen en mi destitución como alcaldesa o la vergüenza pública. Lo que significa que no necesito más "trabajos" rápidos. Con una vez fue suficiente, para decepción de Emma.

Aparte un mechón de pelo de mis ojos, mientras recordaba el puchero lastimero en el rostro de la rubia, cuando le dije de esa decisión. Un perrito atrapado en una tormenta de lluvia me vino a la mente.

Ella vivirá. No es como si hubiera cortado los servicios por completo. Lejos de ahí, en cada oportunidad que tenemos, en un hotel discreto, mi mansión o el departamento de Emma, parecemos conejos. Conejos bien entrenados y magníficamente vestidos.

También hice un cambio en su guardarropa. Había límites en cuanto a lo que puedo soportar en su tiempo de inactividad, quitar más ropa interior azul oscura por las piernas de Emma era un crimen contra la belleza. Y yo, por encima de todo, adoraba la belleza. Entonces, me había tocado renovar personalmente todo el closet de Emma, debo reconocer que preste especial interés en su lencería… algo más apropiado, para que además de mis manos la tela fuera una sutil caricia al desvestirla. Acariciar esos tonificados y gloriosos muslos, la buena lencería es primordial para poder disfrutar de mi asistente.

Ahora, cuando deslizó por sus piernas largas las bragas de "La Perla", ambas exhalamos lentamente y no puedo encontrar ninguna falla en el sutil susurro del material mientras la dejo caer en el suelo. En ese punto, su nariz, labios y lengua estaban afanosamente dirigiéndose hacia el norte otra vez, para probar lo que ella había descubierto.

Emma es un lienzo espectacular para desnudar, tocar y llevar al clímax.

La primera vez que la probé, apenas cuatro días después de la primera vez que nos tocamos, pensé que podría tener un orgasmo espontáneo con solo ese acto. Ella es un néctar tan dulce que encontré enterrado bajo esa horrible tela amarilla de mala calidad. Jure secretamente tomar muestras de nuevo en cada oportunidad disponible. Debo reconocer que yo he creado cada oportunidad.

Pasar tiempo con aquella rubia, había empezado a hacerme temblar simplemente deslizando sus dedos dentro de mis faldas lápiz, pero eso no significaba que fuéramos amigas. Cielos no. Follar (no importa cuán satisfactorio, frenético, fabuloso y orgásmico fuera) no era igual a la amistad.

Es cierto que Emma había empezado a almacenar mi marca de café favorita en su departamento por si acaso pasaba por allí. También era cierto que a veces la rubia ofrecía, en lugar de sexo, un masaje después de un día particularmente agotador. Podía yacer en las sabanas revueltas de Emma durante horas mientras esos dedos mortales y talentosos garabateaban patrones lisos y lubricados por mi espalda mientras murmuraba tonterías incoherentes sobre lo bien que se sentía.

Incluso era cierto, si soy perfectamente honesta, que a veces toleraba que Emma se desahogara en esas raras noches en que me llamo para contarme sobre su conversación con su madre. Madre que, por razones que no entendía, había encontrado que la vida de su hija dedicada a la alcaldía carecía de propósito, la alejaba de su sueño de ser policía, y parecía disfrutar diciéndole eso con minucioso detalle sarcástico.

Entonces, ¿Qué pasaba al ver a Emma refunfuñar, despotricar por su familia mientras le acariciaba el pelo o la espalda y la abrazó sin decir nada? Simplemente me aseguraba de que mi no amiga de cama más satisfactoria hasta la fecha se mantuviera leal, obediente y disponible.

Nada más.

Cuando ese ridículo barman, Neal, intentó comenzar algo de nuevo después de meses de haber terminado su relación con su asistente. Luego se convirtió en una plaga cuando el firme No de Emma fue percibido como un "tal vez", me burlé de todas las coyunturas apropiadas en los monólogos indignados de mi asistente y le permití atacar mi helado secreto de emergencia sabor a doble chocolate oculto en la parte posterior de mi congelador.

Es verdad que había hecho subsecuentemente algunas llamadas discretas para ver que el molesto hombre-niño nunca trabajara en ningún lugar decente de Storybrooke nunca más, era apenas un gesto amistoso. Más como proteger mis intereses. No quería que mí adorable calentador de cama tuviera ideas de dejarme.

Nada de eso significaba nada. Y hacerlo no las hacía amigas.

Exhale, mi mano se aventuró por su piel para ahuecar su pecho pálido y desnudo. Sus dedos le dieron a mí pezón un toque lúdico. Escuche la voz pesada de Emma murmurar en su costado.

- Henry me pidió que fuera a su partido de fútbol el sábado. Me encantaría, a menos que tengas alguna objeción, creo que Henry está empezando a ser un mediocampista bastante talentoso- Parpadee unos segundos, el hecho que nosotras no fuéramos amigas, no significaba que debería negar a mí amado hijo, que adopte estando casada con Hood, pero que desde que llego a mi vida solo yo me hago cargo, ya que mi exqueridoesposo estaba preso por robo y fraude.

Emma, como su asistente tiempo completo, lo había llevado a entrenar un poco los fines de semana, por cierto, son sus únicos días libres, pero al parecer esta rubia impertinente lo disfruta por lo que averigüe ella amaba ese deporte.

-Sin objeciones- señale en un murmullo satisfecho.

Su mano en mí pecho se frotó un poco más firme, midiendo su interés en otra ronda. Sonreí en la oscuridad. La mujer realmente era insaciable. Sentí que su pezón se endurecía, se fruncía, y una respuesta de aprensión entre sus piernas.

-Sé que tienes esa reunión mañana con Rumple Gold. Sin embargo, es algo tarde- dijo Emma, provocándome lamiendo suavemente mi pezón erecto.

-Si, es algo tarde- estuve de acuerdo–creo que debería dormir un poco-Eche un vistazo al reloj, era tarde. Demasiado tarde. –Quédate si quieres. Es demasiado tarde para que salgas a conducir esa trampa mortal que llamas auto- le susurre de la manera menos amistosa que pude.

-mmmmm

Emma ni siquiera se había detenido a pensar en su respuesta. Me pregunte qué significaba eso.

Su mano tomó suavemente mi pecho y me crispó levemente. suspire de satisfacción.

–Maléfica me preguntó si deseaba llevar a alguien para la gala de beneficencia mañana por la noche- Dije rápidamente antes de activar mi botón de censura.

Su mano dejó de moverse instantáneamente y fruncí el ceño. Repetí la conversación en mi mente y me di cuenta de lo que acababa de proponer.

- ¿Quieres que sea tu cita?- Emma chilló, porque no había otro nombre para un sonido tan profano. Casi me estremecí ante la palabra absurda.

-No dije tal cosa- Gruñí –Mi "más uno"- sugerí con voz estrangulada. Lo cual probablemente sonaba igual de mal.

La mano me dio una bofetada en el estómago, lo que significaba que Emma estaba completamente de acuerdo en que había poca diferencia.

–Sentí que sería más fácil asistir a la gala porque después podríamos recoger a Henry en casa de mi hermana, podrías quedarte y luego ir directamente al fútbol el sábado. Era un problema de logística, nada más. Si deseas superponerlo con otras connotaciones ridículas…-

Contuve la respiración y me pregunte cómo solucionar esto, este tonto malentendido. Probablemente podría retractarme de la invitación ahora mismo…

-Emma…- comencé en tono bajo

-No, no, está bien. Muy práctico- Murmuró Emma -Um… ¿Qué debería ponerme?-

-El vestido azul celeste de Dior que está en mi closet es de tu talla- señale de inmediato, sin estar dispuesta a admitir que lo había comprado para esta ocasión exacta, y exactamente para la rubia entre mis brazos.

-¿El que tiene busto profundo en V? ¿Y el intrincado rollo bordado en la cadera? ¿Qué vale más que mi alquiler?

-Si-

-¿El que coincide con el vestido de La Renta que compraste la semana pasada para ponerte mañana?

Trague saliva.

-Bueno, no coincide- Corrigió Emma apresuradamente –Um, ¿lo complementa?-

Me golpee mentalmente incapaz de creer que no me había dado cuenta de que los dos vestidos que había adquirido parecían ir uno con el otro. Como si yo lo hubiera planeado a propósito de esa manera. Cosa que ella no había hecho.

Ella absolutamente no lo hizo.

-Supongo- Admití a regañadientes.

-Um, Regina, ¿Qué…?-

Mis fosas inhalaron profundamente. Me tense enseguida. Debería haberme dado cuenta de que Emma haría un salto ridículo como este. Arruinaría todo con algunas nociones románticas o algo atroz que absolutamente no podría soportar. Si ella terminaba esa oración, eso sería todo.

-Um…- Emma continuó y desistió- No importa-

Chica inteligente. Pensé antes de sonreír amablemente al techo y exhalé en silencio aliviada. Sabía que la mantenía cerca por una razón. Una variedad de ellas para ser honesta.

Y ciertamente no fue porque eran amigas. No, no. Eso no.

Gracias por llegar hasta aquí! Espero sus comentarios