Hola, aca subiendo un nuevo capitulo de esta historia, espero que les guste
Agradezco a Sol q m arregla el chap, desafortunadamante va a morir xq trabaja en el hospital xD
ESTAMOS SALIENDO
Bueno, bueno, que les sucede a las personas con que quieren saber qué tipo de relación tengo con mi asistente… se podría decir que somos amigas; ya ok; si me presionaran un poco podría decir que somos casi amigas, aunque lo haría de mala gana. Pero nadie en este patético pueblo se atrevería a preguntar, lo cual no harían. Pero definitivamente no estoy saliendo con Emma Swan.
No estoy segura de donde salió ese tonto rumor, sin embargo, el lunes por la mañana cuando vi a Ruby en la cafetería, esta exponía mi supuesta amistad con Emma como si fuera un hecho. Definitivamente la loba necesitaba que le revisaran la cabeza. Y un nuevo pasatiempo.
-Entonces vestidos iguales ¿eh? - Dijo mientras colocaba mi café en la mesa donde me encontraba –¿Algo que quieras decirme Regina?
Dobló una pierna sobre mí rodilla y jugueteó con los botones de mi elegante traje muy costoso mientras esperaba.
Levanto mi barbilla.
- Una coincidencia, te puedo asegurar- Ignore sus ojos penetrantes, su sonrisa satisfecha y disfruto de mi café matutino.
Finalmente ella murmuró
–Como si coordinara mi atuendo con solo una subordinada- su sonrisa burlona, hace aun más claro su sarcasmo.
-Eso fue lo que pensó Blanca- dijo Tinker y se dejó caer en el asiento vacío frente a mí. Se inclinó hacia adelante y agregó conspiracionalmente –De hecho, Blanca dijo que era "divino que usaras su evento para una declaración pública audaz" sobre tu nueva relación. Aunque le habría encantado que primero hablaras con ella, lo repitió tantas veces para que cualquiera que estuviera al alcance de su voz se enterara. Las infaltables chismosas del pueblo me lo dijeron.
Ella movió sus cejas sugestivamente.
-Sé lo que tan boca floja es Nieves- Siseó Regina y le envió una mirada de advertencia antes de que siguiera hablando frente a la loba –Y no estoy saliendo con mi asistente. No tengo citas con mi asistente, y punto. Ni con mujeres, para el caso. Sobre todo con mujeres de 25 años, menores que yo que son mis ayudantes ¡En serio Tinker!
Tinker levantó la mano en señal de rendición.
–OK, está bien, ¿entonces estás diciendo que no estás poniendo ni un meñique sobre nuestra adorable "Cisne"?
Hice una pausa, sentí que mis mejillas adquirían color, ya que estas me ardían.
–No dije eso- Admití con voz ronca.
Tinker me miró confundida
–Uh…- Dijo sin poder hacer nada, antes de parecer perdida –Um… ¿Así que esto es, qué, amigas con beneficios, entonces?
La mire a los ojos y deje la taza de café sobre la mesa.
–Supongo que podrías llamarlo así. Somos amistosas. Bueno, amigas- aclaré la garganta con leve vergüenza – Sin duda con los beneficios. Pero nada más. ¡Que ridícula la idea! Con mi prestigio, siendo madre soltera, porque Henry es mío- enfatizó- con una larga lista de ex novios y pretendientes que sale con la oficinista de veintitantos años? Estoy bastante segura de que eso no ha pasado. Ahora hazte útil, Tinker, y asegúrate de que la información se infiltre en el cerebro de Blanca. Su imaginación se desboca.
-Mmm- Dijo Tinker pensativa- ¿Así que esa otra historia sobre ti poniendo en su lugar al pirata que viste hablando con Emma en la gala fue solo la imaginación salvaje de Blanca, también?
Culpable, pero no lo admitiré, así que coloque mis ojos blancos para disimular su mueca ante el recuerdo poco atractivo de ese brutus con claros indicios que odia el agua y que se maquilla mejor que varias mujeres, babeando sobre el espectacular escote de Emma.
No hubo nada que pensar.
Afortunadamente me encontraba cerca cuando esa mala copia de galan se acerco a Emma, mi seño se frunció ante el recuerdo, mi asistente se veía incomoda, asi que me acerque para intervenir, deslice un brazo tranquilizador alrededor de la cintura de Emma y disparar al irritante "galán" una de sus más letales miradas mordaces. Por derecho, debería haberse inmolinado en el acto.
Pero en realidad, ¿qué se suponía que debía hacer? Ella miró a Tinker.
- ¿Supongo que pensaste que era aceptable que un extraño con clara aversión al agua la mordiera y la pateara en un crudo intento de seducción? - Susurró fríamente.
-Noooo- Tinker dijo con los ojos muy abiertos por la nitidez de su voz. Se encogió un poco hacía atrás –Pero decirle que solo sería apto para trabajar como mascota de Peewee League si continuaba "plagando a Emma con sus sudorosas atenciones indeseadas" fue un paso notable. La multitud que miraba ciertamente lo pensó.
-Apenas digno de mención- Levanté la ceja orgullosamente, pero estaba perpleja. ¿Y qué si ella hubiera amenazado a ese odioso prototipo de ¨Popeye el Marino" andantes con un pequeño infierno que acabaría con su carrera? Eso no era la gran la cosa. Si hubiera mantenido sus ojos fuera de la deliciosa hendidura del escote de Emma y de sus exquisitas curvas, nada de esto sería un problema. En serio, ella frunció el ceño. ¿Qué le pasaba a la gente que no podía rescatar a su inocente asistente de un idiota que claramente la quería en su cama? -Se acabo el desayuno. Algunos de nosotros tenemos trabajo que hacer-
-Sí, eh… en realidad…
-Bien
Esa noche fue igualmente desconcertante cuando su amado hijo de 10 años exigió saber durante la cena por qué estaba "ocultando" su relación con Emma.
-Me gusta, mamá- Dijo el pequeño Henry, tranquilizadoramente –No te preocupes. No tienes que fingir. Creo que ella es increíble.
Silencio.
-En verdad lo creo- Agregó – Y es muy buena con el entrenamiento de fútbol. Mi habilidad con las piernas ha mejorado un montón. Incluso el entrenador dijo que, si quiere, Emma puede ayudar a otros chicos del equipo. ¿Puedes preguntarle?
Regina hizo una pausa
– ¿En nombre del cielo, tú tienes la idea de que estoy saliendo con mi asistente?
-Um helloooo- Dijo el chico con una espectacular mirada copia exacta de la de su madre pelimorena- ¿Vestidos a juego? Los estaban usando cuando las ví. Incluso la niñera lo notó y ella es totalmente ciega a la moda.
-Esa fue una coincidencia, cariño- Dijo Regina – Dos diseñadores pueden hacer trajes celestes con una cintura embellecida con un diamante. En serio, todos tienen esa idea equivocada. Es ridículo
-¿Todos?- Preguntó Henry con curiosidad- ¿Quién más piensa que están saliendo?
-Oh, no puedo seguir el ritmo- Suspiró Regina y agitó su mano con exasperación –Solo Blanca, Tinker y algunos otros…ah… y una docena de personas que me enviaron estos correos electrónicos de felicitaciones hoy.
-Wao- Dijo el chico- ¡Así que ahora eres famosa por salir con Emma!
-No, no seas tonto, solo son personas conocidas que piensan que eso está pasando. Personas conocidas que deberían conseguirse una vida. Porque cariño, como he estado diciendo, no estamos saliendo. Solo somos amigas que nos quedamos en casa de la otra. Y otros lugares cada vez que necesitamos una compañía especial. En serio, no somos una pareja-
-Uh huh- Dijo el chico con la incredulidad dibujada en el rostro- Claro, pero…- Comenzó a decir, luego la mirada aguda de Regina hizo desvanecer las palabras hasta dejarlo en un encogimientos de hombros indefenso –Lo que tú digas mamá.
Lucy la ama de llaves, golpeó suavemente el marco de la puerta y asomó la cabeza
–Oh, señorita Mills está en casa. La señorita Emma pasó hace rato y quería hacerle saber que puso un poco de lasaña casera en la nevera en caso de que llegues a casa con hambre mañana después de la última reunión con las personas del pueblo. Me dijo que le recordara que no debes saltarte las comidas porque te pone "de mal humor". Me disculpo por decir eso, pero ella me hizo prometer que pasaría el mensaje al pie de la letra. Dijo que no olvide que el recital de piano de Henry es el miércoles, dice que los encontrara a las 7. Ella traerá la pizza, la favorita del joven Henry. Cortesía de ella. Buenas noches señorita, buenas noches Henry.
Lucy asintió, dejó a Henry con una sonrisa pícara y sus ojos clavados en su mamá, pero sin decir nada.
-Siete, pizza- Repitió Regina distraídamente e hizo una nota mental – Me gusta la lasaña de Emma- añadió con cariño- Incluso si usa demasiado queso. ¡Y tres tipos! Eso ni remotamente es saludable.
-Lo sé- Susurró el pequeño mini clon de la morena–Siempre dices eso.
-Aunque no me pongo de mal humor. Tal pensamiento. Quiero decir ¡¿En serio?!- Sus labios se juntaron mostrando insatisfacción.
Henry soltó una risita mientras se levantaba para dejar la mesa. Regina observó cariñosamente como su querido bebé subía las escaleras balbuceando algo que ella no entendía, y su conversación anterior regresó a su mente.
Ella suspiró.
¿Saliendo con su asistente?¡ No, no, definitivamente no! En serio. ¿Cómo comenzaron estos rumores?
Gracias por los mensajes y favoritos de esta historia
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